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martes, 15 de junio de 2021
EL NIÑO QUE DOMO EL VIENTO. ASOSABER. Foro Chat. 14 de Junio de 2021.
ASOSABER
Nos atrevimos a llevar nuestro programa Creando Conciencia a través de las Imágenes aún más allá y llegamos a la Universidad Central de Venezuela, institución en la que nuestra presidenta es profesora en la Escuela de Comunicación Social, específicamente en la materia Geografía Económica.
Compartimos con aproximadamente 20 estudiantes que se conectaron para debatir acerca de la película "El Niño que Domó el Viento", la historia de William un niño que vive en el pueblo de Malawi. Una película inspiradora y motivadora para eguir adelante. Basada en una historia real de un niño de 13 años que es expulsado de la escuela a la que asiste cuando su familia ya no puede pagar la cuota y entonces aprende cómo construir un molino de viento para salvar a su pueblo de una hambruna.
Película para motivar a los jóvenes a seguir adelante a no rendirse ante
las adversidades y mucho menos dejar de intentar cuando se atraviesan
obstáculos, siempre hay que trabajar duro para lograr nuestros objetivos y
cumplir nuestros sueños, siempre con trabajo, constancia, disciplina y por
sobre todas las cosas, fé.
Radar Ciudad Carcas. #RedServiciosPúblicos por RCR canal Youtube
lunes, 14 de junio de 2021
Asosaber. Reprogramado Taller de Oratoria. Cine Foro ¡A gozar con Billo!. 11 Junio de 2021
Compartimos con los vecinos de la comunidad Recta de la Laguna de Catia
que se acercaron a la actividad el día 11 de junio viendo el documental: ¡A
gozar con Billo!. Un largometraje que sin duda pasa de moda, el que escucha a
la "Billo's" se remonta a los años dorados de una Caracas alegre y
tranquila.
En el que los participantes rieron, gozaron y más de una recordó las
fiestas en las que no podía faltar esa música; reviviendo el sentimiento
caraqueño y recordando el cómo era el venezolano años atrás, dónde el valor que
regía era el respeto y la solidaridad, valores que todos los días trabajamos
por rescatar e inculcar en la generación de relevos que son parte de la
construcción del país que todos queremos.
domingo, 13 de junio de 2021
Opciones y Críticas.Ismael Pérez Vigil
Opciones y Críticas
Está claro que el objetivo de los venezolanos es salir cuanto antes de este régimen de oprobio. Pero muchos dicen: Ir a una negociación, ¡No!; dialogar con la dictadura, ¡No!, esas no son opciones; ir a elecciones, mucho menos, porque dictadura no sale por elecciones; tampoco con diálogo o negociación, solo sale por una fuerza igual a mayor de la que él pueda desplegar.
Pero, lo cierto es que carecemos de esa fuerza física, contundente, para obligar a la dictadura a dejar el poder, enfrentándonos a su FFAA y los grupos armados que lo defienden. Al igual que al Papa Pio XII, de la época de Stalin, si nos preguntaran: ¿Con cuantas divisiones cuenta −en este caso− Juan Guaidó?, tendríamos que responder: con ninguna, salvo la “división” de la oposición, que no es precisamente una fortaleza.
Por otra parte, los países que nos apoyan y reconocen al gobierno de Juan Guaidó, algunos −no todos− están dispuestos a aplicar sanciones personales a los protervos del régimen y sus aliados, pero no están dispuestos a intervenir por la fuerza, militarmente, en Venezuela. Por lo tanto, esa, la salida de fuerza, que es la única posibilidad −según algunos− para sacar a una tiranía como la que nos gobierna, que no estaría dispuesta a abandonar el poder “por las buenas”, por una votación, por una negociación, es una salida que también debemos descartar
La anterior, la de la fuerza, es una posición solo asumida políticamente por una minoría y ya hoy ni siquiera de manera muy enfática; la oposición democrática ha definido una estrategia de negociación, que es la que se está desplegando; y para el proceso electoral fijado para el 21 de noviembre, aun no se ha definido una posición definitiva. Faltan seis meses y es mucha el agua que aún puede correr bajo los puentes.
Hoy ambas opciones, votar o abstenernos, luce que son igualmente malas, pues nos llevan a retroceder en materia política frente a la mayoría opositora del país que, según encuestas, cerca del 50% no está interesada en participar en ningún proceso electoral. Quizás por eso parece que la decisión del sector mayoritario de la oposición, será la de no participar en el venidero proceso. Decisión equivocada. Lo esperable de una dirigencia política opositora es ofrecer a la mayoría del país una alternativa de cambio, sobre la cual se debe construir la unidad opositora para derrotar al régimen, que le de esperanza y le sirva para enfrentar las duras condiciones de vida a las que está sometida la mayoría del pueblo venezolano, opositores y no opositores.
Siguen siendo válidas las preguntas, y no me cansaré de hacerlas: ¿Qué plantean los que promueven la abstención, como curso de acción, como actividades a realizar, para evitar esa mortífera inmovilidad que acompaña a todas las abstenciones? ¿De qué nos sirvieron las abstenciones adoptadas oficialmente y extraoficialmente en 2005, 2017, 2018 y 2020, que ni nos hicieron crecer ni nos condujeron a ninguna parte? Ante la ausencia de respuestas, concluimos que lo de la abstención, más que una respuesta política, parece una respuesta a la frustración y al reconcomio, al resentimiento, que suele ser de dos tipos. Los que están resentidos porque consideran que no se les ha prestado atención a sus consejos, advertencias y propuestas, que no se les ha reconocido en la oposición, el prominente lugar del que se creen merecedores; pero hay otros, que están resentidos por lo que el chavismo ha hecho al país y a ellos en particular, que se han visto privados de trabajo, propiedades, oportunidades e incluso algunos, perseguidos o sintiéndose acosados, han tenido que abandonar el país o no han podido regresar a él.
En materia de críticas se escuchan recriminaciones y acusaciones, que no responden a lo que podríamos llamar una reflexión intelectual, de pensamiento serio, sino al viejo paradigma de demoler y destruir al otro; muchos solo ven la oportunidad de desplazar, finalmente, al que teniendo o no más méritos que él, ocupa ese lugar, ese pináculo, que él creé merecer para sí, para su familia, para sus allegados, para sus compañeros de ideas.
Por supuesto que la crítica a la oposición es necesaria e inevitable, pero debe ser fundamentada y lo suficientemente contundente para que conduzca a la reflexión y a la rectificación oportuna, de ser necesario. Los líderes opositores no son de plastilina, para aguantar toda clase de embates e improperios, pero tampoco son frágiles piezas de porcelana que no resisten el mínimo impacto. En la crítica a la oposición, siempre son blanco fácil de ella, los que hacen algo y no los que no hacen nada.
Junto con la acción emprendida por los líderes de los partidos y los diputados de la AN2015 −los que siguen activos− de recorrer el país, de plantear y escuchar propuestas, de alentar a la gente y tratar de organizarla, la vía de la negociación que ya está definida, ayudará a ese liderazgo opositor a mantener el apoyo internacional, como fuerza externa imprescindible para presionar al régimen, y como experiencia para crecer en liderazgo.
Además de lo anterior, hacia la población en general, hacia la sociedad civil, se han iniciado un conjunto de acciones, como los encuentros en el marco de “Las ideas de todos” y algunas actividades como las marchas de los estudiantes: “La ruta por Venezuela”.
Hace falta definir una vía específica hacia los militantes de base de los partidos políticos en las regiones del país y esa puede ser la vía de la participación en las elecciones regionales y locales. Nadie está pensando que con esa participación y recuperando algunas gobernaciones y alcaldías se va a lograr que el régimen abandone el poder; pero, sí permitirá recuperar actividad, beligerancia ante la población golpeada por la crisis humanitaria y la pandemia, y les permitirá recuperar espacios y recursos con los cuales sobrevivir haciendo política.
Lo dicho, faltan aún seis meses y que mucha agua corra por debajo de los puentes, pongámosla a circular.
Las Condiciones de la Oposición
Ismael Pérez Vigil
Politólogo
5 de junio de 2021
La semana pasada hice una evaluación de la estrategia del gobierno y sus condiciones, para el complejo proceso de negociación que está abierto y señalé que la de la oposición está dispersa en varias opciones, lo que para algunos la hace más confusa.
Resumen de la estrategia opositora.
Que sea más dispersa y aparentemente menos clara, no significa que no existe, todo lo contrario, como ya vimos hace un par de semanas (https://bit.ly/3fCXxID) la propuesta opositora de negociación no solo existe, sino que se despliega en tres vertientes, que podemos resumir de esta manera:
- Una vertiente que quiere negociar de manera “integral” y propone como moneda de cambio la eliminación de las sanciones; estrategia un tanto débil, para algunos, si partimos de considerar que el levantamiento de las mismas no es una decisión de la oposición venezolana; para otros, esa es precisamente su fortaleza, pues el levantamiento de las sanciones no es algo que pueda negociar la oposición.
- Otra de las vertientes es más limitada en su aspiración negociadora y propone como moneda de cambio su participación en el proceso electoral regional; para algunos ésta es su debilidad, dado el ambiente abstencionista en el país; para otros es su fortaleza, pues aseguran que esa “matriz” de opinión estaría cambiando.
- La tercera vertiente aspira negociar la salida del régimen, de una vez, como condición previa a sentarse a la mesa, a la que solo lo haría para discutir “detalles” al respecto; esta propuesta se ampara en una fuerza interventora externa, sin proponer nada a cambio, quizás una cierta “impunidad” para algunos delitos; pero es una estrategia también débil, toda vez que la llamada “comunidad internacional” con capacidad para “intervenir” como fuerza externa, se ha negado de muy variadas formas a hacerlo.
A estas estrategias, se suma ahora otra variante −propuesta por un grupo opositor, diferente a los tres anteriores, de origen mayoritariamente, no únicamente, chavista−, que promueve un referendo revocatorio, que hasta hace poco era una mera idea y que se encuentra con la resistencia de las dos experiencias anteriores, la primera en 2004, cuando la oposición fue derrotada y la del 2016, que ni siquiera se llegó a realizar, bloqueada la posibilidad por las marramuncias legales del régimen.
El ambiente de discusión interno:
El ambiente de discusión en el país, al interior de la oposición, se ha enrarecido innecesariamente, porque una buena parte de la población opositora se rasga las vestiduras con las condiciones que el gobierno ha puesto para negociar −y que analizamos la semana pasada (https://bit.ly/3yL29Ff) −, con el consabido: “te lo dije, no hay intención sincera de negociar”, etc.; pero, olvidan que la oposición ha puesto unas condiciones que resultan igualmente “leoninas”, intolerables e irritantes para el régimen: nada menos que la salida del presidente Nicolás Maduro.
Solo a título de ejemplo, para recordar lo que algunos parecen haber olvidado, Juan Guaidó, quien representa el grupo opositor mayoritario y tiene la propuesta más elaborada, en cuanto a las condiciones, presentó en su proyecto de acuerdo de Salvación Nacional, un mes antes de las condiciones solicitadas por el gobierno, un conjunto de propuestas bien duras y contundentes, difíciles de tragar por el régimen (Elecciones presidenciales, además de parlamentarias, regionales y locales; garantías democráticas y elecciones libres con observación y respaldo internacional; la entrada masiva de ayuda humanitaria y vacunas contra el covid-19; la liberación de todos los presos políticos y el regreso de los exiliados; la habilitación de políticos y partidos, y otras más).
Parte de la confusión con las propuestas opositoras es que pareciera que −siendo el objetivo salir del régimen y la estrategia, la negociación− el enredo mayor está en que lo que debería ser una mera táctica −el tema electoral− es el que se convierte en el centro de las agrias disputas al interior de la oposición, pues las tres estrategias de negociación se presentan, cómo vemos, con dos variantes electorales, participar o abstenerse en las elecciones regionales, más la nueva variante que incluye un referendo revocatorio.
Una dosis de realismo:
Mientras en la oposición nos deshacemos en agrias disputas, tal parece que no hemos entendido que, querámoslo o no, aquí habrá un proceso de negociación, decidido por el régimen y que lo efectuará a su manera, con quien esté dispuesto a sentársele enfrente. Querámoslo o no, habrá elecciones regionales en noviembre, porque el régimen que ahora controla todas las instituciones, quiere arrebatar a la oposición algunas de las gobernaciones que perdió en 2017, sin tener que anularlas con el subterfugio de los “protectores” o quitando funciones y presupuesto; los municipios y alcaldías son además una meta jugosa para el gobierno, pues tienen cierta autonomía financiera y recursos propios que al gobierno se le hace más difícil controlar y lo quiere hacer sin tener que apelar a perseguir y apresar a sus alcaldes o improbarles la gestión para destituirlos, algo que sin duda le da “mala imagen” internacional. Querámoslo o no, el régimen −por muy ilegitimo que lo consideremos− controla los hilos del poder, controla los recursos del país, que si bien escasos para resolver nuestros problemas, son suficientes para enriquecerse y querer mantenerse en el poder. Por último, querámoslo o no, nos guste o no, aunque nuestros aliados también consideren “ilegitimo” al régimen, empieza a ser para algunos de ellos una referencia y lo es también para muchos organismos internacionales; y hay otros que se excusan en que ellos hablan con quién les “responda el teléfono desde Miraflores”.
Al parecer, por el tono de las discusiones, para algunos el problema o, mejor dicho, el objetivo, no es salir de este régimen de oprobio, sino salir de él de la forma en que ellos dicen. Así el “negacionismo” −no al diálogo, no a la negociación, no a votación− nos está llevando a un juego trancado y lo que nos quedaría es rendirnos, resignarnos o irnos, como ya lo han hecho casi seis millones de venezolanos. Pero esa no es una alternativa, mucho menos tras una resistencia obstinada de la oposición democrática y ciudadana después de 21 años. ¿Hay alternativas?, seguramente muchas, aunque no es el caso detallar aquí ninguna.
La tarea interna:
Pero, todas las alternativas tienen que llevar a acorralar a la dictadura y que se vea obligada a negociar una salida. Se trata de una pinza, una tenaza, donde la presión internacional cumple con su función en este juego para quebrar la dictadura. Pero, un solo brazo no hace fuerza, la pinza o tenaza tiene dos brazos y uno es el interno y nuestra tarea es lograr que éste crezca y se fortalezca. Lograr que el régimen pierda el poco apoyo popular que le queda; que los sectores que ha enriquecido a base de privilegios, compartir ganancias y corrupción, se le volteen porque entiendan que esa es su mejor salida, para disfrutar sus fortunas mal habidas, antes que todo esto se derrumbe y los arrastre en la caída; que los sectores militares que lo apoyan −que son lo único que lo sostiene en el poder− dejen de hacerlo, lo obliguen a negociar o se mantengan neutrales; en fin, que se rompa ese “bloque hegemónico” −del que hablan los politólogos− en torno al poder dictatorial, en busca de salvar su pellejo, los que no hayan cometido delitos de lesa humanidad o contra los DDHH.
La salida electoral:
No nos engañamos con que la vía electoral sea, hoy por hoy la salida inmediata, pues en las condiciones actuales sabemos que la tiranía no dejará el poder porque le ganemos unas elecciones, si es que respeta los resultados o tenemos la fuerza para hacer que los respete y que hoy no tenemos; pero, tras una negociación −o que se produzca por algún milagro la renuncia o la hoy imposible salida de fuerza con la que algunos sueñan−, la opción electoral es a la que llegaremos, en última instancia, y para la que tenemos que estar preparados y dispuestos.
Por supuesto no se trata de ir “practicando”, participando en los procesos electorales de cualquier manera. De hecho, ya nos hemos abstenido varias veces. Se trata, sí, de luchar por condiciones electorales aceptables que nos permitan participar y aprovechar −lo hemos dicho hasta el cansancio− esos procesos para organizar a la oposición para restarle fuerza al gobierno, arrebatándole espacios y obligándolo a presentarse ante el país −ante los pocos que, según encuestas, aún lo apoyan− y ante la comunidad internacional, como están de aislados y lo fraudulentos y tramposos que son para aferrarse al poder.
¿Dara eso resultado?, solo podemos decir que ha ayudado en otras partes; pero, en todo caso lo que si sabemos ya, positivamente, es que quedarnos cruzados de brazos, negando cualquier opción por imposible, no nos ha conducido a nada, salvo a la desesperanza popular y mayor división.
Esperamos en los próximos días ir conociendo detalles de las actividades concretas que cada uno de los grupos opositores va a llevar adelante, en apoyo a su propuesta y estrategia de negociación.
jueves, 10 de junio de 2021
#208 Foro Hatillano."Populismo y politicidad en la Venezuela contemporánea: Una reflexión en código crítico" . 10 de Junio de 2021
POPULISMO Y POLITICIDAD EN LA VENEZUELA CONTEMPORÀNEA: UNA REFLEXIÒN EN CÒDIGO CRÌTICO
Por: Marianela Escalona Montesinos
Ponente: Johan López. Lic. en Educaciòn. Magister en Educación. Magister en Comunicación Social. Doctorado en Comunicación Social. Docente e Investigador de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (Argentina)
El ponente abordó su análisis de los últimos 22 años sobre la base de 2 categorías fundamentales en el marco de las Ciencias Sociales y específicamente la politología: Populismo y Politicidad. La disertación la hizo desde una dialéctica negativa realizando una crítica y una interpelación no solo a los 22 años complicados y complejos del peor gobierno de la historia republicana, sino que también hizo señalamientos respecto a los antecedentes de este proyecto político y social que hoy domina a Venezuela.
La Venezuela contemporánea sigue exudando el siglo XIX a juicio de Johan López y para resaltar esta afirmación trae a colación 4 ideas importantes:
-"Bochinche, bochinche; esta gente no es capaz sino de bochinche". Francisco de Miranda.
- "Ve a la Europa como inventa y ve a la América como imita". Simón Rodríguez.
- "Si quieren República, formemos republicanos" Simón Rodríguez.
- "Usted sabe que yo he mandado
20 años y de ellos no he sacado más que pocos resultados ciertos:
- La América es ingobernable para nosotros.
- El que sirve una revolución, ara en el mar.
- La única cosa que se puede hacer en América es denigrar.
- Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles de todos colores y razas.
- Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán a conquistarnos.
- Si fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, éste sería el último período de la América". Simón Bolívar.
"Podemos decir que con el final de la dictadura gomecista, comienza apenas el siglo XX en Venezuela; comienza con 35 años de atraso" Mariano Picón Salas.
-"...este país no termina de enterrar a Gómez..." Eugenio Montejo, dando cuenta de un país que siempre ha estado en un rumbo errático.
Lo que Johan López quiere significar es que el siglo XIX no sólo se expresó en el XX con Gómez, sino que también se está expresando actualmente con lo que se conoce como "chavismo o revolución bolivariana".
Una figura como el caudillo de raigambre militar no se quedó atrapada en el siglo XIX sino que su espectro pasó al XX y con Chávez, como cierre del período histórico del siglo XX, siendo el último caudillo del siglo XXI. En Chávez se encarnan los elementos configuradores o caracterizadores del caudillo de raigambre militar y además, estos elementos atravesaron toda la cultura política de los siglos XX y lo que va del XXI. En ese sentido Johan López señala que el momento civil de Venezuela no duró ni 50 años (1958-1998) de vida republicana.
El análisis del ponente resalta la figura del caudillo de carácter militar porque los pocos caudillos civiles no marcaron el devenir de la historia de los siglos XIX, XX y lo que va del XXI. La figura del caudillo se expresa en la política venezolana y se conecta de manera armónica con la noción de populismo vista desde 2 dimensiones: la que tiene que ver con un tipo de discursividad política específica vinculada a una forma y estilo de gobierno, y desde la categoría propia de la Ciencia Política determinada y determinante sobre todo en los últimos años en Venezuela con un protagonismo fundamental. El Dr. López subraya la dimensión de la discursividad política, en estilos y formas de gobierno.
En principio el discurso populista tiene que ver con 2 temporalidades fundamentales:
1.-El tiempo pasado como un "resorte" que impulsa no al presente sino al futuro. Un pasado de gloria, de lucha, de gesta. Un ejemplo de ello es el discurso alrededor del "árbol de las 3 raíces" (Zamora, Bolívar y Rodríguez) en el Chávez de los inicios apelando a la historia patria. Estos elementos también estuvieron presentes en el nazismo con el ideal de la República Alemana, así como en el ideal de la romanidad con el fascismo de Mussolini. Estos anclajes discursivos se mueven entre un pasado glorioso de gesta y lucha y un futuro promisorio en tanto y cuanto en el presente, tiempo ausente en el discurso populista, se hagan las cosas bien.
En principio y fundamentalmente, este discurso tiene un auditorio privilegiado: las "clases subalternas" que entienden, de manera transitoria, al sujeto masivo que no tiene poder económico ni político principalmente. Adicionalmente a esta caracterización, hay algunas precariedades en términos culturales, cognitivos, etc. Se trata de un sujeto mayoritario y masivo que se mueve básicamente por un elemento crucial dentro de la lógica caudillista y populista y que atraviesa la propia constitución de occidente: el ideal religioso judeocristiano del "cielo prometido". Este elemento es constitutivo de la modernidad y en consecuencia, de la propia formación de occidente, estando muy presente sobre todo en las clases subalternas.
De manera más rigurosa y minuciosa, el discurso de las religiones monoteístas, sin ánimo de criticar a ninguna en particular, tiene un anclaje en el pasado y en el futuro, sin haber un discurso presente. Este aspecto conecta bien el discurso populista con las grandes mayorías subalternas, carentes de poder político y económico y sin fortalezas en términos cognitivos, culturales, etc, siendo un sujeto proclive al consumo por lo que también la teoría de masas opera fuertemente en esta dinámica, siendo muy presente este aspecto en Venezuela.
El consumismo, la festividad, lo fútil, la incapacidad de pensar, discutir y cuestionar, en oposición a la racionalidad que resulta un asunto amargo. Así, el discurso populista se instala precisamente en los grandes sectores subalternos.
2.- Populismo como gestión de Gobierno. En el caso de Chávez, su gestión se ubicó fundamentalmente sobre 2 ejes:
- El clientelismo político que durante su gestión se incrementó de forma impresionante. La retórica de lo popular se hizo muy fuerte; Chávez decía y los demás replicaban. No es un elemento fortuito sino que lo que opera fuertemente es la figura del líder carismático/mesiánico.
El estilo de gobierno de Chávez estuvo amparado en el discurso popular; todo el empaquetado discursivo estaba en función de conectar con los grandes sectores populares. La acción de su gobierno estuvo fundada en el hecho de congraciarse con el sujeto subalterno y en el hecho de instalar y sobre todo fortalecer una narrativa, una épica de lo popular (como ocurrió al nombrar como Canciller a un chofer de autobús). El discurso populista se afianza en la lógica clientelar siendo los pivotes de la política nacional.
"El chavismo tiene más de 200 años en Venezuela" ya que el chavismo como nominación y materialización de la descomposición histórico-política-social es previa al personaje. Al leer "Mensaje sin Destino" de Mario Briceño Iragorri, se da cuenta de un país que va dirigiéndose aceleradamente hacia su propia autoaniquilaciòn. También lo dijo Bolívar como lo refirió Johan López al inicio de la disertación. Esto está muy vinculado con el otro eje:
- La Politicidad, la cual supone una acción racional por parte de los sujetos sociales en función de construir una cultura política sólida. En Venezuela hay un muy precario nivel de politicidad, siendo éste uno de nuestros grandes problemas: la precaria politicidad de la ciudadanía venezolana.
La politicidad no solo tiene que ver con el aspecto legal, ser sujeto de ley y actuar conforme a ella, sino también con el sujeto que participa, cuestiona e interpela.
Chávez llega al poder y Maduro se mantiene en él, no solo por lo errático del movimiento opositor venezolano sino por los bajísimos niveles de politicidad de la sociedad venezolana. Ojalá que estas lecciones que se están aprendiendo con "fuego y sangre" nos permitan pasar a una etapa de politicidad más trascendente.
Así como para López el gobierno revolucionario ha sido el peor gobierno de nuestra historia política, también reconoce que este gobierno llegó por las carencias políticas expresadas en la bajísima participación de los sujetos sociales en la construcción de un país distinto, sólido y trascendente. Entender el pasado y el presente del país, haciendo esa lectura hacia 2 direcciones que finalmente son complementarias:
- Una lectura diacrónica o histórica a través de Briceño Iragorri, Uslar Pietri, Pérez Alfonso, Gil Fortoul, entre otros autores que han advertido que el país estaba siendo conducido, casi de manera inexorable, a lo es hoy día. La afirmación "el chavismo tiene más de 200 años" la hace el ponente porque el país venía construyéndose de la forma más errática posible.
En 1914, cuando comienza la explotación petrolera en Venezuela, el rentismo terminó por configurar un panorama político que ya venía maltrecho, con niveles de politicidad bastante cuestionables y precarios. A juicio de Johan López, si no se cuestiona la politicidad desde lo inmediato, así como lo referente a la desatención más elemental de la sociedad, entonces en procesos más complejos de la realidad política, la situación es aún más complicada.
El rentismo ha sido muy perjudicial por la improductividad que generó incluso en las clases intelectuales, pero muy especialmente en los sujetos subalternos. El asunto del "sujeto ciudadano" y el "sujeto habitante" está muy presente en Venezuela.
Los venezolanos merecen una élite política radicalmente distinta; en términos perentorios el país debe salir de esta cruel dictadura. Según López, lo que estratégicamente se ve en el panorama (negociación y capacidad interlocutora) es una apoyatura de factores de poder internacional tanto por parte de Maduro como por la oposición. En Venezuela, hoy por hoy, la única coalición política con capacidad para negociar y ser un interlocutor válido ante la dictadura, está representada por el grupo de la Asamblea Nacional electa en 2015.
El principio "divide y vencerás" ha funcionado muy bien para el chavismo porque ha logrado fragmentar la voluntad opositora que rebasa con creces a cualquier otra coalición político-partidista particular en términos estratégicos y coyunturales, ya que goza del apoyo de factores con mucha potencia en el contexto internacional.
Otras consideraciones:
- En Venezuela hay una Democracia absolutamente intervenida.
-El problema del país no se termina saliendo del actual gobierno.
-El próximo gobierno tiene que fundamentar su acción política bajo otros ejes: no se debe volver al pasado y mucho menos reeditar el nefasto presente. Es necesario redefinir todo el estamento político, jurídico y social. Venezuela necesita un proceso de reingeniería y refundación política y esto pasa necesariamente por llevar los niveles de politicidad no solo a la sociedad sino también a la dirigencia política.
-La gestión política no puede hacerse desde un único posicionamiento teórico-político.
- Para construir políticas públicas y avanzar en la construcción sólida de un país distinto, se necesita no solo de los mejores técnicos sino también de una profunda sensibilidad por el sujeto subalterno, que es la mayoría en Venezuela. Si no hay atención estructural trascendente a este sujeto, los problemas continuarán.
Con la participación de 255 ciudadanos.
EL FORO HATILLANO NO SE HACE RESPONSABLE POR LAS OPINIONES EMITIDAS POR EL PONENTE.
"Populismo y politicidad en la Venezuela contemporánea: Una reflexión en código crítico"
Fecha: Jueves 10 de junio de 2021
Hora: 5:00pm
CUPO LIMITADO a través del siguiente enlace:
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Twitter e Instagram: @forohatillano
Pedagogía Ciudadana para formar y transformar









