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domingo, 14 de abril de 2024

Discusiones Políticas. Ismael Pérez Vigil. Politólogo, 14 de abril de 2024

 


Discusiones Políticas

Ismael Pérez Vigil, 13 de abril de 2024


Desde 1992 he participado en múltiples reuniones y discusiones políticas; la mayoría de las veces en grupos de ciudadanos y pequeñas organizaciones de la sociedad civil, a los que he pertenecido o con los que he trabajado o en discusiones con militantes de partidos en diversos comités y comisiones en los que me he integrado. Quiero compartir algo de mi experiencia y conclusiones acerca de las discusiones políticas, que hoy se dan en el país.

Aclaro que cuando hablo de “discusiones políticas” no estoy hablando de aquellas que se dan en la Plataforma Unitaria (PU), el G4, las que se deben estar dando entre el comando de María Corina Machado (MCM), la PU y otros partidos políticos, las que se dan seguramente entre los negociadores de la PU y del Gobierno, y otras similares, a las que no tengo acceso. Las “discusiones políticas” a las que me refiero son las de analistas, periodistas, asesores, algunos dirigentes políticos y ciudadanos comunes y corrientes −como Ud. que me lee y yo− y que se dan en estos medios, en las redes sociales (RRSS) o en algunas de esas “asambleas ciudadanas” −que afortunadamente aún existen− y son las discusiones en las cuales vamos a informarnos y a sacar conclusiones para nuestro quehacer diario y, sobre todo, para nuestra actividad política o electoral.

Ética política y flexibilidad política.

En las reuniones en que he participado, he visto sostener argumentada o apasionadamente puntos de vista enfrentados o diferentes y en algunas ocasiones, cuando se ha decidido por alguna opción, he visto a quienes sostenían otra opción como se han volcado a la tarea de llevar adelante la decisión adoptada con el mismo entusiasmo, fervor y ahínco con el que venían sosteniendo y trabajando en la otra alternativa, la que defendían y que no fue aceptada. Eso siempre me pareció algo normal, porque aceptar derrotas y triunfos forma parte de la ética fundamental del militante político y yo soy eso, un militante político, aunque nunca he pertenecido a ningún partido.

En esos pequeños grupos en los que he participado, mientras se estaba decidiendo cualquier opción, explicábamos y argumentábamos a favor o en contra, a veces acaloradamente, pero a todos se nos escuchaba y al final, si era el caso, se adoptaba una o varias decisiones y por lo general −siempre hay excepciones, dulces o amargas− mostrábamos ser lo bastante flexibles y razonables para cambiar de opinión, a veces de un extremo al otro, porque lo importante era llegar a una decisión que representara el consenso de todos o la voluntad de la mayoría. Porque eso forma también parte de la ética fundamental del militante político y de la política en general: aceptar las decisiones mayoritarias y respetar la posición de las minorías.

Razones para discutir.

Lo anterior ha sido −y debe ser− la tónica general en las discusiones políticas, en las discusiones internas de los grupos que he mencionado −e imagino que es igual en los partidos políticos−; pero, me preocupa observar que actualmente cuando se hacen públicas, sobre todo en las RRSS −uno de los pocos espacios de discusión e información que hoy nos quedan− las discusiones que trascienden a esos pequeños grupos se convierten en verdaderas “disputas”, subidas de tono. Usualmente se parte de posiciones tomadas, vamos a la confrontación alineados −o alienados− con una posición, buscando “ganar” una discusión en la que nadie “gana”, porque nadie va a escuchar los argumentos del otro, que ni por asomo se asume que puedan ser más razonables o mejores que los propios; nadie discute tampoco para convencer a aquel con quien se discute.

Se discute por una de tres razones; la primera, para afinar y fortalecer los propios argumentos; la segunda, para fijar posición y convencer a terceros, ajenos al grupo al que pertenecemos, que escuchan o leen buscando conocer o adoptar algún criterio −estas dos posiciones no tendrían nada de malo−; pero, la tercera, la más común, es que se participa en la discusión para demoler a quien no piensa igual y de ser posible, pero no indispensable, desmontar sus argumentos. Sufrimos la consecuencia de un cuarto de siglo de prédica que considera y trata al “otro” como un enemigo.

Después vendrá, sin confirmar ni cuestionar nada, la difusión en redes de lo que se ha decidido o entendido, sea cierto o no; y, en la era de “posverdad” e IA, esto es lo normal y lo fácil. Daniel Innerarity, filósofo español, en uno de sus últimos artículos hace esta preocupante afirmación: “…en política existen dos planos diferentes: uno el análisis de la realidad y otro la táctica de combate… Los políticos están más de acuerdo en el ámbito privado que en el público, son más sinceros en las relaciones personales que cuando están gesticulando ante el público.” (Ver su artículo en: https://bit.ly/3VVZy9P) En la “civilización del espectáculo” (Vargas Llosa), la política es también espectáculo, y políticos somos todos los que tenemos una preocupación por lo público, lo social, no solamente los que militan en los partidos. Y los que no la tienen, la sufren

Lógica de los argumentos.

Las argumentaciones que observo, en prensa o RRSS, en las discusiones políticas, públicas, son muy variadas; pero, siempre me llamó la atención algunos de los razonamientos que suelen darse en algunas de ellas; seguramente se debe a que siempre tenemos la impresión y la certeza de que tenemos la razón y que los demás están equivocados; de igual manera se cae fácilmente en calificar de “digna” mi posición e “indigna” la del otro. Sé que muchos pensarán que digo algo extremo, pero ¿Estoy muy equivocado? Esa es más o menos la lógica en una buena mayoría de las discusiones políticas, de quienes, al no poderse imponer o convencer por los argumentos, apelan a ese “mecanismo” de nivelación y de fuerza. Es lo que algunos llaman el “síndrome de la superioridad moral”. (Ver Colette Capriles en X: https://bit.ly/4aJbCzc)

¿Derecho de información?

Hay otra tendencia que también se observa mucho en las discusiones políticas −reitero que siempre me refiero principalmente a las que se dan públicamente, por la prensa o en RRSS− y es la aparente contradicción entre la transparencia que debe caracterizar la actuación de todo político −pues honestidad es otro principio ético de la política− y la defensa del derecho a estar informados. No es razonable pretender que ciertas discusiones que tienen implicaciones estratégicas, muy delicadas, se puedan hacer abiertamente −en chats de vecinos, de compañeros de colegio, liceo o Universidad, de aficionados a algún deporte, de algún tema de interés común, etc. – simplemente para evitar que quienes nos adversan y tienen mucho poder, especialmente represivo, estén totalmente al tanto de cuáles son nuestras jugadas, planes, opiniones y posiciones.

Tenemos el derecho de estar informados, pero si lo que queremos es ejercerlo plenamente y participar en las discusiones donde se toman las decisiones políticas y estratégicas, nos tenemos que involucrar en las organizaciones políticas que tienen que tomar esas decisiones, que no se toman en la plaza pública. No hay otra manera, las decisiones estratégicas no serán el resultado de las discusiones en RRSS, ni en las asambleas de vecinos o ciudadanos.

Consecuencias indeseables.

Esta forma de “discusión política” suele ser muy negativa y genera perniciosas consecuencias. Con este estilo de discusión, por simple hartazgo, apartamos a muchos de la política y, sobre todo, envilecemos la discusión política en las RRSS, que como ya dije, es uno de los pocos vehículos de discusión y difusión que nos quedan. Dice Irene Vallejo, la formidable escritora española, que los dioses nos dieron el fuego y la palabra y desde hace millones de años nos reunimos alrededor del fuego a conversar: “Al amor de la lumbre, incluso antes de inventar las mesas, la humanidad practicó las sobremesas”; pero, nos hemos quedado con el fuego en la palabra y no hemos desarrollado la “…habilidad de matizar una opinión tajante o rebatir racionalmente ideas simplistas” (Ver: Animales, Dioses, Idiotas, https://bit.ly/49tAOIT) Se mezclan posiciones políticas y errores objetivos, no para oponerse una decisión que se considera errada, sino que se va más allá, minando las reputaciones de las personas, con calificativos de todo tipo.

¿Y las candidaturas?

Dejo para una próxima oportunidad, cuando las aguas estén más en reposo, para abordar el tema complejo, apasionante y apasionado de la discusión política de las candidaturas; después de todo, como ya sabemos, la fecha límite para tomar una decisión en materia de candidaturas, no era el 25 de marzo, pues esa era solo la fecha de postulaciones; una fecha más próxima y deseable para tener una decisión es sin duda el 20 de abril, que es la fecha final para definir una candidatura cuya fotografía podamos ver los electores en la pantalla de votación; pero, tampoco esa es la fecha final, aunque algunos temen a que todo se posponga para el 18 de julio.

A quienes así piensan les recuerdo que a una semana −y desde mucho antes− del 22 de octubre teníamos representantes de los partidos de la PU y otros diciendo que no había condiciones para celebrar la elección Primaria; candidatos amenazando con renunciar tres días antes y solicitando la posposición del evento; muchos voceros de la oposición democrática y muchos analistas políticos señalando, pidiendo también y desde hacía tiempo, que se pospusiera la votación, haciéndose eco de los que decían que no había centros de votación, ni mesas electorales, ni miembros de mesa; y el gobierno sembrando más dudas y burlas acerca del proceso. Sin embargo, todos vimos lo que ocurrió el 22 de octubre: los centros, las mesas y los miembros de mesa estaban donde tenían que estar y la población no tuvo dificultades para encontrarlos, manifestar su voluntad y decirle a los demás, por los medios a su alcance, en donde podían votar. No subestimemos la capacidad y voluntad popular.

Conclusión.

Los problemas más agudos que confrontamos −por ejemplo, el de la candidatura unitaria−, en todo caso, no se resolverán en discusiones abiertas en los medios de comunicación o en RRSS; y esperemos que el resultado, a pesar del tono que pareciera que se comienza a agriar en los últimos días, no resulte en una merma en las posibilidades del cambio político que el país anhela. Que no nos atrape el “síndrome de la última oportunidad”; pero, ese y el de las candidaturas, será un punto a desarrollar en una próxima ocasión.

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miércoles, 10 de abril de 2024

Espacio Plural#144. Ley Antifascista y sus implicaciones.


Espacio Plural #144 - Ley Antifascista y sus implicaciones


Con nuestros anclas:

Graciela Villaparedes @solimarv_
Manfredo González @rymgonzalez
Gorka Carnevali @gorkacarnevali

Invitados:

Alejandro Oropeza / CEO Center for Democracy and Citizenship Studies - CEDES

Sergio Sánchez / Ingeniero de la UCV. Cofundador del Movimiento por la Democracia.


domingo, 7 de abril de 2024

Tolerancia y Diálogo. Ismael Pérez Vigil. Politólogo, 7 de abril de 2024


Tolerancia y Diálogo

Ismael Pérez Vigil, 6 de abril de 2024


“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”.

Gandhi.

Negociación, transición, reconciliación, comunicación, diálogo, tolerancia, cada de estos términos por separado daría pie para un tratado. Es imprescindible asociar, unir y comenzar a hablar de ellos, a discutirlos y a planteárnoslos de una manera profunda, porque si se logran vencer las dificultades, externas e internas −y por internas me refiero a la discusión en la oposición democrática sobre la candidatura unitaria− por todo lo que se escucha en las conversaciones cotidianas entre amigos, en la calle, en las discusiones y mensajes a través redes sociales y en los resultados de casi todas las encuestas, la jornada electoral del 28 de julio, debe concluir en una masiva votación a favor de un cambio político en el país, después de lo cual todos estos términos los tendremos que manejar y considerar

Transición.

Eso nos pone desde ahora a manejar la complicada, difícil e intrincada, ruta de la “transición” política del país. Como bien nos dice el Padre Luis Ugalde en su último artículo:

“La transición política ya ha comenzado, pero necesariamente será ambigua, pues durante un tiempo tienen que coexistir la oscura noche que muere y la luz del día que nace”

y matiza está última idea con esta otra:

 “La reconciliación nacional es el milagro que necesitamos hacer para encontrarnos hombro con hombro en la reconstrucción del país. Para ello desde ahora hay que hablar, y hay que trabajar en una transición negociada con el régimen y entre los demócratas.” (Leer en: https://bit.ly/3VNQl35)

Dos conceptos, “transición” y “reconciliación” destaco de los que nos asoma el Padre Ugalde; hablar de ellos es anatema en buena parte de los círculos opositores del país, pero son temas que debemos manejar, profundizar y tener en cuenta.

Quedémonos con la “transición”; sin adentrarme, en este momento, en delicado profundo tema, vamos a decir que la tal “transición” se refiere simple y obviamente, al tránsito, a cómo será el traspaso, la entrega del poder político de los que lo detentan desde hace 25 años, a la opción ganadora de la elección presidencial de julio de 2024.

Tampoco me voy a sumergir y enredar en la discusión acerca de las posibilidades y modalidades de esa “transición”, ni caer en la espesa discusión acerca de si ello es posible por una vía democrática y electoral. Simplemente asumo que sí, que es posible; y entonces, mi pretensión es más modesta y más circunscrita a que para que se dé una negociación que permita esa “transición”, es necesario el diálogo, la tolerancia, la comunicación. Sin los tres últimos elementos, no será posible negociar esa “transición” democrática, por vía electoral. Sin comunicación y una buena dosis de tolerancia, no hay diálogo y no hay negociación.

El diálogo.

Ese diálogo, esa negociación, como insinué más arriba, se dará en diversos planos; uno de ellos, el primero, esencial, importante, es el interno, el que se debe dar entre los factores democráticos; y hemos visto, reiteradamente, en los últimos años −y lo estamos viendo ahora en la discusión en torno a la candidatura unitaria−, que esas conversaciones, ese diálogo, esa negociación, a veces se presenta ácida, difícil, sin muchos visos de tolerancia, de comprensión de la “otra” posición, porque siempre hay “otra” posición.

Sin embargo, abro aquí un ligero paréntesis para dejar asentado, para la reflexión de todos, que no podemos dejar de reconocer que, a pesar de todo, de las diferencias, de las controversias, de las agendas y objetivos particulares, en la oposición democrática, al final, se deja todo eso de lado, se logran las diferencias políticas internas, quedarse en lo sustantivo y siempre se consiguen “acuerdos” políticos y electorales importantes: la Coordinadora Democrática, la Mesa de la Unidad Democrática y la Plataforma Unitaria, son un ejemplo de eso.

Fantasma de la abstención.

Pero en la discusión actual del tema de la candidatura, aparte de muchos sinsabores, palabras y términos que no se debieron escuchar, asoma tímidamente uno que es una verdadera amenaza, que nadie quiere afrontar y que muchos prefieren evadir diciendo que “ese no es el problema”; pero lo es −o lo puede ser− y debemos alertar sobre sus peligros y consecuencias, que no es otra sino perder una gran oportunidad el 28 de julio, me refiero a la abstención.

La abstención nunca nos sirvió para nada, sobre eso el consenso hoy es claro; tan es así lo de su inutilidad, que nos asombra escuchar que “no hay condiciones electorales”, que “votar no es elegir”, que el proceso del 28J es “una simulación”, “una farsa”, etc.… y sin embargo quienes así se expresan aclaran que no llaman a la abstención; no está claro a que es a lo que llaman, pero no es a la abstención. En efecto, la abstención no nos volvió más fuertes, porque nadie asumió nunca la tarea de convertirla en una actividad política que condujera a una mejor y mayor organización; ni siquiera para animar un debate u organizar al pueblo para depurar a la política de tanto oportunista y mediocre que la han envilecido; para lo único que sirvió fue para desechar o perder oportunidades electorales, alejar al pueblo de la política, de los partidos y de los lideres políticos y sumirnos cada vez más en la desesperanza que ha hecho que más y más venezolanos huyeran del país, desarraigándose muchos de ellos o manteniendo únicamente una relación individual con familiares y amigos.

Respuestas individuales vs colectivas.

Cuando vemos el matiz de ciertas discusiones en torno a la candidatura unitaria de la oposición democrática, entendemos que muchos opten por huir gritando “sálvese quien pueda”. No voy a juzgar a nadie, ni reprochar ninguna decisión, pero el peligro del tono de la discusión actual, en algunos casos, es que conducirá a que la solución de los problemas del país será una respuesta individual, a lo que sin duda es un problema colectivo. Debemos optar, al menos así lo pienso, mientras circunstancias mayores no lo impidan, por la opción colectiva de que encontremos una salida y nos “salvemos” todos.

Lo que no significa renunciar al concepto de lo “individual” o el concepto de “individuo”, que tiene muchas implicaciones profundas −aunque no me gusta el término y prefiero el de “persona”−; pero esa discusión es para otro momento. 

La comunicación

Regreso entonces a la “transición” y el “diálogo” y eso me lleva a la idea de la “comunicación”, y allí rescato el concepto de Emanuel Mounier − cuyo libro o folleto: El Personalismo (1949), escrito poco antes de morir, circuló mucho en Venezuela a finales de los años 60 y comienzos de los 70; la publicación en español de EUDEBA, en 1967, no sé si se consiga en alguna parte−.

Para Mounier:

“Contrariamente a una difundida opinión, … (la experiencia fundamental del hombre) … no consiste en la originalidad, la afirmación solitaria; no consiste en la separación, sino en la comunicación” (subrayado mío);

luego, el “sálvese quien pueda” habría que matizarlo con ese concepto de “comunicación”; y yo agregaría con los de: reconciliación, negociación, tolerancia, para así ligarlo con nuestra discusión de hoy.

Tolerancia e inconsecuencia.

Concluyo, brevemente, con la “tolerancia” que debe prevalecer, hoy en el diálogo interno y después en el diálogo general con el país, con todo el país. Ser tolerante no es renunciar a valores y principios o a la coherencia que debe existir en el pensamiento y en la acción, entre los principios y su aplicación. Ser tolerante lo identifico más con las ideas de otro filósofo, esta vez el polaco Leszek Kolakowski, marxista en su juventud, devino en un gran crítico del marxismo, del totalitarismo y fue un acérrimo y lúcido defensor de la democracia y la filosofía positiva. Siempre admire su agudeza en un corto artículo, “El Elogio a la Inconsecuencia”, parte de su libro: “El hombre sin alternativa”. (Alianza Editorial, Madrid, 1970) que ya otra vez he citado en algún artículo, pero que calza perfectamente con el espíritu que debemos mantener ahora en la discusión sobre la candidatura unitaria; pues, como él, me considero perteneciente a:

“…La raza de los irresolutos y de los débiles, la raza de los inconsecuentes, es decir, precisamente aquellos a quienes les gusta comer filetes al mediodía, pero a los que les resulta imposible degollar un pollo… en una palabra, la raza de los inconsecuentes continua siendo una de las fuentes principales de esperanza de que el género humano siga viviendo… Digámoslo de otro modo: la consecuencia total se identifica en la praxis con el fanatismo; la inconsecuencia es, en cambio, la fuente de la tolerancia… la inconsecuencia es sencillamente la conciencia secreta de la contradicción que existe en el mundo… el sentimiento permanente del propio error; y si no del propio error, sí de la posibilidad de que el contrario tenga razón.”

Conclusión.

Como conclusión y corolario, afirmo como Kolakowski, que es esa “inconsecuencia” de la que él nos habla y describe, la que salvará al mundo, pues es la fuente de la “tolerancia”; lo que no implica, como ya dije, renunciar a principios ni valores, sino afirmar lo que también dijo Gandhi alguna vez, con más o menos estas palabras: “Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”.

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viernes, 5 de abril de 2024

Situación de los Servicios Públicos en Marzo 2024

 



Situación de los Servicios Públicos en Marzo 2024

Para el mes de Marzo se incorporan a la plataforma de Radar Ciudad todos los restantes estados del país, por lo que recibiremos información más completa para un mejor análisis de la situación que se está viviendo tanto en la Capital como en el interior del país con el tema de los Servicios Públicos.

Así mismo, el formato de este reporte cambiará.



Recibimos 1.102 reportes de Servicios Públicos, enviados por los Monitores de Radar Ciudad en el mes de Marzo, en 19 categorías de Servicios Públicos, incluyendo prestadores de servicios públicos (estatales) y privados.



Como pueden observar, tenemos mucha más información del Área Metropolitana de Caracas, en donde nació la herramienta y contamos con más monitores. Por lo que mientras crecemos en el interior del país y también como evidentemente el comportamiento parece ser diferente, vamos a separar el análisis en dos partes.

Región Metropolitana de Caracas, que abarca reportes del Dtto. Capital y del estado Miranda.


Dtto. Capital

Edo. Miranda


En el mes de Marzo hubo 808 reportes en Área Metropolitana de Caracas, 626 en el Dtto. Capital y 182 en Miranda. En ambos segmentos de la Región Capital coinciden en que el problema del Agua, por lejos es el que más reportes se lleva con un promedio de 65% en segundo lugar la Electricidad con 15%. Por lo visto tanto Hidrocapital como Corpoelec persisten en no invertir en infraestructura y seguir con pañitos calientes, ¿será que van a esperar un colapso para hacerlo?

Persisten las mismas 5 categorías de reportes en los primeros lugares. Con los dos primeros como ya les mencioné y les siguen Aseo 6%, Vialidad 5% e Internet 3%




Fuera de Caracas la situación es bastante diferente, las carencias en los servicios son muchas, pero el problema eléctrico es muy grave y eso se ve reflejado en la gran cantidad de reportes. De 321 reportes por electricidad en todo el país, 198 son fuera de Caracas, casi el 62% Eso refleja el colapso eléctrico, a pesar de que hay muchos más reportes en Caracas en general.



Informe de Marzo 2024 - Activos por la Luz

A continuación les presentamos un informe del mes de Marzo 2024 de parte de nuestros amigos y colaboradores en los Estados Lara, Yaracuy y Portuguesa, la organización Activos por la Luz @ActivosPorLaLuz.

Datos del mes Cortes 563 Fluctuaciones 184 Tiempo de corte 1864 horas CORTES Comparados con febrero Aumentaron 61% Comparados con marzo 2023 Aumentaron 469% FLUCTUACIONES Comparadas con febrero + 61% Con marzo 2023, +51% TIEMPO Comparado con febrero +94% Con marzo 2023 +60% Cifras acumuladas, comparadas con 2023 Cortes +464% Fluctuaciones +55% Tiempo +779%

En esta oportunidad se ve un importante aumento de los problemas con respecto al mes de Febrero. Año tras año vemos aumentos importantes en todos los reportes. Esto es en Occidente del país, pero como les comenté más arriba, los problemas eléctricos siguen empeorando a lo largo de todo el territorio nacional.

miércoles, 3 de abril de 2024

Espacio Plural #143. Agenda Social y de Derechos en Yaracuy.


Espacio Plural #143 - Agenda Social y de Derechos en Yaracuy


Con nuestros anclas:

Graciela Villaparedes @solimarv_
Manfredo González @rymgonzalez
Gorka Carnevali @gorkacarnevali

Invitados:

En esta oportunidad estaremos entrevistando al Grupo de Yaracuy del programa ASYDD del Foro Cívico.

domingo, 31 de marzo de 2024

Pensadores para la Coyuntura Actual. Ismael Pérez Vigil. Politólogo, 31 de marzo de 2024

 


Pensadores para la Coyuntura Actual

30 de marzo de 2024. La solución al conflicto interno de la oposición democrática, por el tema de la candidatura unitaria, no sé cómo se resolverá, pero en todo caso no será en discusiones abiertas en los medios de comunicación, tradicionales o en redes sociales, −discusiones de la cuales me sustraigo− y esperemos que el resultado no sea una merma de las posibilidades del cambio político que el país anhela. Pero, cualquiera que sea el resultado, la tarea de prepararnos para las elecciones del 28 de julio siguen siendo las mismas. Entre muchas otras, en lo inmediato, tratar de que la mayor cantidad posible de venezolanos, en Venezuela y el exterior, se registren para votar; que voten y organizar la defensa de los votos y del resultado en las mesas; y convencer a los venezolanos de que la opción de la oposición democrática es la que le conviene al país. Esos son los temas que debemos desarrollar.

Sobre uno de ellos, el registro de los votantes en el exterior, ya propuse algunas ideas. (ver: Registro Electoral en el Exterior, https://bit.ly/3TyoG3o) me remonto ahora al tercer punto que mencioné, a buscar ideas acerca de cómo convencer, como educar, a los venezolanos, al país, en la necesidad de un cambio político; y esa deriva, totalmente teórica, lo reconozco, me llevo a repasar las ideas de dos pensadores, Albert Memmi y Paulo Freire, que nos permitan entender la mentalidad de los electores venezolanos y la persistencia de algunos en apoyar opciones políticas que los han perjudicado a ellos y al país. Les comparto mis reflexiones al respecto, que sí se pueden discutir abiertamente en estos medios y serían más útiles que la diatriba actual.

Memmi y Freire.

Albert Memmi era un psicólogo Tunecino, nacido judío, en un barrio musulmán de Túnez en 1920, falleció en 2020 y habiendo estudiado en una exclusiva escuela francesa, en donde además fue un árabe entre europeos, dedicó parte de su obra literaria y sociológica a analizar las raíces profundas de la opresión humana. Parte de su obra es autobiográfica, en la cual se refleja la condición particular de vivir cultural y psicológicamente en mundos muy disímiles y de manera simultánea. A finales de los 50 escribió “El retrato de un colonizado” en el cual describía y analizaba la situación del Norte de África, al final de la época colonial, a través de la mentalidad, tanto del colonizador, como del colonizado y como el colonizado contribuía a su propia desgracia y sometimiento y desarrollaba en sí mismo, la mentalidad del colonizador.

Su trabajo inspiró a muchos otros autores, psicólogos, antropólogos, pedagogos, políticos, etc.; entre ellos al pedagogo brasileño, Paulo Freire quien escribió otro notable libro: “La pedagogía del oprimido”, en el cual este educador brasileño expone su concepto, sus ideas, para la educación de adultos, particularmente para la alfabetización, que revolucionaron la actividad en América Latina a finales de los 60. Las teorías (y su práctica) de Freire llegaron a una esfera más vasta de la educación, a través de su obra “La Educación como práctica de la Libertad”; pero en ambas obras −y en todas las suyas− el concepto fundamental que desarrolla es que no basta con enseñar a leer, la persona tiene que entender lo que está leyendo; no basta con enseñar contenidos, el estudiante tiene que aprender a pensar. Famoso es su concepto de una educación crítica, que enseña a pensar, contra una educación “bancaria”, que concibe al alumno como un mero objeto en el cual se “depositan” conceptos, que se le “sacan” en interrogatorios y exámenes. Estos conceptos han pasado a la pedagogía moderna hace muchos años y ya a nadie le suenan extraños. A Freire intentaron convertirlo −Carlos Lanz− en uno de los basamentos ideológicos, filosóficos y pedagógicos del Proyecto Educativo Nacional, PEN, pero despojado de todo su contenido profundamente humanista y convertido en formula de adoctrinamiento

Colonizado y Oprimido.

Los conceptos y contenidos más profundos de Memmi y Freire −el colonizado, el oprimido, que reproduce la mentalidad del colonizador, del opresor− y de otros autores, sociólogos funcionalistas, norteamericanos, se deriva la idea de que cuando alguien de un estrato socio económico determinado aspira a otro, que considera más elevado, lo primero que hace es imitar su cultura, su forma de vestir, sus gestos y maneras de actuar. Lo opuesto, también es válido: Cuando rechazamos a alguien, persona, grupo o clase social, rechazamos sus valores, su cultura, su forma de ser. Algunos, en el campo de la psicología, llaman a esto racionalización y por allí sacaríamos un largo hilo, que no es el que me interesa desarrollar.

Pero vuelvo a Memmi y a Freire, pues tienen implicaciones más cercanas para nosotros, en la coyuntura que nos encontramos, pues para estos autores, la superación de la condición del oprimido o del colonizado, partía de “asumir conciencia” de su condición. Así Freire hablaba de conciencia ingenua, pasando a conciencia transitiva y finalmente a conciencia crítica. En ese último “estado” de conciencia el hombre no solo “lee” su mundo, sino que se apropia de él y puede transformarlo; de allí todos sus desarrollos de alfabetización y concientización, que dinamizaron y revolucionaron la forma de alfabetizar en América Latina. A Freire estas teorías le valieron el exilio de su país, Brasil, después del golpe militar de 1964, pero en el resto de los países su metodología se expandió e impregnó todos los programas de alfabetización, primero, y de concientización, después. No hubo programa de educación popular o de concientización, o de alfabetización en América Latina que no estuviera inspirado de alguna manera en el pensamiento de Freire. Además, su carácter afable y asequible, su vinculación con movimientos cristianos, su rigurosidad metodológica, su prédica con la práctica, le garantizaron una amplia difusión y respeto, más allá del contenido ideológico de sus teorías.

Cultura y transformación social.

Ese concepto pedagógico de Freire, tenía la misma raíz de Memmi y partía de lo que se llamó el concepto antropológico de cultura, el cual resumo libremente, como todo lo que hace el hombre y le permite apoderarse de la naturaleza. Para Freire era un concepto profundamente liberador: Yo soy culto, no porque sé leer o escribir, no porque voy a la escuela, o porque tengo un título académico, no porque como en manteles o con cubiertos, no porque escucho determinada música o porque voy a museos a admirar pintura, no porque leo tales obras literarias o me gusta la poesía, soy culto porque “hago” cosas, porque transformo el mundo, porque lo entiendo y no solo porque lo “leo”.

Todas estas cosas vinieron a mi memoria cuando se nos plantea hoy en día, ¿cómo hacemos para convencer al pueblo venezolano de nuestras ideas para el desarrollo del país y la redemocratización del poder político? ¿Cómo hacemos para que nuestro mensaje llegue a las grandes mayorías del país? ¿Cómo hacemos para que el pueblo entienda que nuestro objetivo es el suyo y que el desarrollo capitalista y humanista que queremos para el país, es lo mejor para él, y no solo para nosotros? ¿Cómo hacemos para que los venezolanos entiendan nuestro planteamiento, sin demagogias, sin disfrazarnos o despojarnos de lo que somos para ir simplemente a buscar su voto?; en fin, ¿Cómo convencemos al país de la necesidad de un nuevo pacto político y social?

Un nuevo pacto político.

Más allá de las políticas y de las medidas concretas de carácter económico y social, se tiene que partir de la base de una valoración ética de esa política y sobre todo del ser humano; en eso nos debemos diferenciar de lo que han sido los políticos y líderes tradicionales. Ese el nuevo pacto político del que debemos hablar, que no se circunscribe solo a un acuerdo electoral entre diversos actores sociales, los denominados políticos y los integrantes de la denominada sociedad civil. La probabilidad de que emerjan mejores instituciones, que es una tarea política, será mayor si quienes las empujan y buscan un consenso político para ellas, lo hacen desde una toma de conciencia y una mejor posición ética.

Se trata de impregnar toda la política y la actuación pública de un contenido ético, pues hay principios que van más allá de lo político, que lo trascienden. Ese nuevo pacto político parte entonces del concepto que tengamos de la persona humana, que debe estar en el centro del problema, por encima del Estado y la consideración de que la sociedad es una sociedad de personas en primera y última instancia, con reglas aceptadas, pero de personas. El tema se ha discutido innumerables veces, pero vale la pena recordarlo siempre.

Conclusión.

Ese es nuestro verdadero reto o tarea de largo aliento de reconstrucción política del país, pero que por lo pronto es preciso avanzar en la construcción de una organización que nos permita estar en todas las mesas electorales el 28 de julio, para consolidar el triunfo; y también que los electores capten y entiendan nuestro mensaje, más allá de la candidatura unitaria, sobre la base de un programa explícito y un compromiso personal y colectivo con ese programa. Es una actividad política, sin duda, pero que algunos desarrollarán desde los partidos, otros desde la sociedad civil y otros sumándose de manera individual.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com

miércoles, 27 de marzo de 2024

Espacio Plural #142. Análisis de la situación electoral luego de finalizadas las inscripciones. Sintonice Sintonía 1420 AM



Graciela Villaparedes 

Manfredo González

Gorka Carnevali

Todos los miércoles a las 5 pm

Invitados:

Eduardo Valero

Politólogo.

Profesor de Estudios Políticos UCV.

Analista Político Internacional.

Jesús "Chuo" Torrealba

Venezolano, activista social.

Comunicador popular.

Fundador de El Radar de los Barrios.



 O véalo a través del siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=EP3NepXVvOQ&list=PLsn6qlrQrCJt0QdGEviwgio_Hk598B3hR&index=142&pp=gAQBiAQB