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martes, 12 de noviembre de 2019

5 cosas que todos pueden hacer para ser más tolerantes con sus vecinos


“Tolerar, en principio, es respetar las acciones, creencias y todo lo que otra persona hace que es distinto a lo que yo hago”, explica Gracia Salazar, activista de la organización no gubernamental Laboratorio Ciudadano. “No es fácil”, añade, pero “es posible y, sobre todo, necesario para poder convivir”. 

Para mejorar la convivencia entre vecinos y, en general, la vida en comunidad, en el marco del particular contexto venezolano, Salazar propone cinco acciones, aunque aseguró hay muchísimas más:

1. Entender al otro como igual. Entender que tu vecino, que tu semejante, esa persona con la que tú no quieres convivir, es alguien igual a ti, es imprescindible para poder tolerar. La guía que no falla son los Derechos Humanos, pues el principio que los rige es el de la dignidad humana inherente a todas las personas.

2. Tratar de comprender al otro. Asumir al otro como igual favorece la empatía, te permite ponerte en su lugar y entender qué hay detrás de algunos de sus comportamientos negativos y, en algunos casos, hasta proponer soluciones que le ayuden a mejorar su situación y, en consecuencia, la tuya. 

3. Prescindir de la agresión. Está bien tener diferencias, incluso hablar en un tono un poco más fuerte cuando se expresan opiniones acerca de temas sensibles, lo que no es correcto es gritar, agredir, insultar. Con la agresión todos pierden porque se desvía la atención del problema que se quiere solucionar y se centra en el ataque puntual.

4. Priorizar los problemas comunes por encima de las diferencias individuales. Para resolver los problemas comunes, todos deben empujar en la misma dirección, esto no significa olvidar que el otro hace cosas que te disgustan, sino poner el problema urgente por encima de las diferencias individuales e intentar resolverlo. Esto implica negociación entre las partes. Muchas veces el roce con los otros miembros de la comunidad termina favoreciendo la empatía y mejorando las relaciones entre vecinos. 

5. No olvidar que Venezuela atraviesa una Emergencia Humanitaria Compleja. Todos los ciudadanos deben tener siempre presente que Venezuela atraviesa una Emergencia atribuible al Estado y que esta genera situaciones de vulnerabilidad que solo pueden ser atenuadas cuando todos los miembros de la comunidad se involucran. Ocurre un apagón, por ejemplo, en una situación como esta, tu vecino, tu semejante, es tu aliado, ¿cómo le tocas la puerta para pedir ayuda si antes lo insultaste? 

Para lograr mejorar la vida en comunidad “todo el mundo tiene que poner de su parte, la convivencia es cosa de todos”, concluyó Salazar.

Cine Foro. La Ola.14 de noviembre. 5:30 p.m. Iglesia San Bernardino de Siena





Cine Foro

14 de noviembre. 5:30 p.m.
Salón Coromoto de la Iglesia San Bernardino de Siena – San Bernardino

La Ola


@asosaber01
@Gran_Cine
@CreemosAlianzaC
@CaracasPlural

Vecinos de La Tahona hablaron de reciclaje


Baruta En Movimiento

Vecinos de las Residencias El Pilón, en La Tahona, asistieron a la charla “Dónde, cómo, cuándo”, una inducción al reciclaje, organizada por Caracas Ciudad Plural (CCP), ADAN (Asociación para la Defensa del Ambiente y la Naturaleza), Baruta en Movimiento y la Empresa Privada Multirecicla. 

Con una asistencia de 16 vecinos, en la sala de reuniones de Residencias El Pilón, la expositora María del Carmen Polanco explicó en detalle en qué consiste el reciclaje, cómo se ejecuta, qué pueden y deben hacer los ciudadanos para promoverlo y cuáles son las ventajas de incorporarse al Proyecto Reciclaje Caracas que adelanta CCP. 

Kiko Sierra, directivo de CCP, detalló que el Proyecto está enmarcado dentro de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas (ONU), que busca mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos del planeta a través del cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y Eudy Brito, de Multirecicla, explicó cómo funciona la Empresa que representa y aclaró dudas a los participantes. 

En el marco del Proyecto Reciclaje Caracas, al que se han incorporado decenas de organizaciones civiles en alianza con Multirecicla, se han instalado más de 1.000 puntos ecológicos de reciclaje en Caracas.


Foro Hatillano. ABC del Esequibo. Ponente: Ing. Jean Carafa.Universidad Nueva Esparta. 13 noviembre. 9 am



Apreciado Ciudadano!

En el marco de nuestro Programa El Foro Hatillano va a las Aulas, en alianza con la Universidad Nueva Esparta, te invitamos cordialmente a nuestra Edición #133 del @forohatillano.

Tema: ABC del Esequibo. Ponente: Ing. Jean Carafa.

Activista Ciudadano, Conferencista. Miembro de la Fundación Venezuela Esequiba.

Lugar: Universidad Nueva Esparta, Salón Las Trinitarias, Plaza del Rectorado, Av. Sur 7, Los Naranjos, El Hatillo.

Fecha:Miércoles 13 de Noviembre de 2019. Hora: 9am a 11am.

Edición #133 del @forohatillano en alianza con:

@CaracasPlural @Radio_Comunidad @RedJovenVzla @EQUILIBRIOHATI2 @forociudadano7 @CreemosAlianzaC @Venesequiba @UNE_LOSNARANJOS

Se agradece puntualidad.
Te esperamos.

Equipo del Foro Hatillano.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Estallidos y Lecciones. Artículo de Opinión



Ismael Pérez Vigil


Son innegables la insatisfacción de necesidades básicas y la pobreza. En Venezuela saltan a la vista y en los demás países de América Latina –que no tenemos a la vista–, suponemos que es igual; por lo menos así lo reportan los analistas, periodistas, intelectuales, políticos, etc.; pero no creo que eso sea lo que este en la base de los “estallidos” sociales que hemos visto en los últimos meses. Ciertamente, algunas manifestaciones y causas de los “estallidos” que hemos visto se parecen, pero en la raíz hay fenómenos diferentes. Quiero referirme a los más recientes y llamativos, los de Chile y Bolivia, y las lecciones que nos dejan.

La pobreza, la miseria, nunca y en ninguna parte ha sido la causa de las “revoluciones sociales”, si es que a alguien se le ocurre llamar así a lo que ha estado ocurriendo; si fuera así, en África, Medio Oriente, China, India y en la mayor parte del mundo, ni hablar de América Latina, estaríamos permanentemente o desde hace mucho tiempo con convulsiones sociales permanentes. La desigualdad y la inequidad, sí, esos dos fenómenos sí causan convulsiones sociales; y creo que eso sí es lo que esta en la base de lo que ha ocurrido en algunas partes, al menos en Chile.

Según los analistas de ese país, quienes destruyeron el metro en Santiago y causaron los destrozos a la propiedad pública y privada en algunas ciudades de Chile, no fueron los “pobres”, los “menesterosos”, puesto que estos son los que más se perjudican con el destrozo de esos servicios y otros bienes; está más que demostrado que los causantes de la mayoría de los destrozos fueron sectores de clase media, incluidos jóvenes y estudiantes, obviamente insatisfechos y frustrados porque ciertos beneficios sociales no son suficientes y porque algunas medidas económicas ciertamente los afectan o porque los beneficios de las reformas no han sido lo suficientemente extendidos.

Los que inician los estallidos no son los “pobres”, sino los que han desmejorado su condición repentinamente, por algún tipo de política económica, o los “insatisfechos” porque no han alcanzado una situación social y económica a la cual –por las expectativas que se les han creado– creen tener derecho. Es casi un axioma de la psicología social o política que cuanto más alcanzable o merecido se considere un objetivo, un fin determinado, mayor es la frustración e insatisfacción por no alcanzarlo y puede degenerar en estallidos y violencia.

Casi todos los analistas en Chile, coinciden en señalar los siguientes fenómenos y problemas: el costo e ineficiencia de algunos servicios públicos, prestados en algunos casos por empresas privadas; las deficiencias en servicios de salud; el elevado precio de la educación y de muchos bienes y servicios, aún cuando en promedio y en términos generales la inflación es baja; el alto porcentaje de empleo informal, cuyos trabajadores no disfruta de seguridad y beneficios sociales; un sistema de pensiones, que aunque extendido y más eficiente que en otros países, es bajo; todos estos factores fueron creando un caldo de cultivo, que un incremento de tarifas de transporte del metro, más el efecto demostración de lo ocurrido en otros países y –por qué negarlo– la agitación de grupos de extrema izquierda y probablemente derecha, crearon las condiciones para los estallidos que hemos visto.

Pero lo que estamos viendo en Bolivia es un fenómeno; se parece más a lo que podríamos esperar en Venezuela, si aquí tuviéramos otras condiciones políticas y sobre todo militares; es decir, es obvio que, en Bolivia, Evo Morales no cuenta con el irrestricto respaldo de la fuerza armada, como si cuenta el régimen venezolano; además, el Estado allá es menos poderoso que aquí y el sector privado allá, es más poderoso que el nuestro, por lo que hay menor “control” social y político y al gobierno boliviano no se le hace tan fácil reprimir, como sin duda quisiera, las manifestaciones de descontento. Claramente en Bolivia es un fenómeno político de “hartazgo” con el régimen de Evo Morales y de rechazo al evidente fraude electoral que montaron para impedir una segunda vuelta en las elecciones; Evo Morales sabe que en una segunda vuelta lleva todas las de perder, por eso trata de impedirla a toda costa, pues no cuenta, como ya dije, con una fuerza armada incondicional que le garanticé su estadía en el poder, de manera indefinida y a cualquier costo.

El apoyo político a una causa determinada, con movilizaciones masivas de la calle, tiene mucha más significación política en Bolivia que en Venezuela; aquí impacta o cuenta muy poco para el régimen, pues tiene asegurado por la fuerza armada el ejercicio y la permanencia en el poder. Esto lo estamos viendo desde el año 2002 en Venezuela y se ha repetido en diferentes momentos de “auge” de movilizaciones opositoras masivas: 2007, 2014, 2017 y principios de 2019.

Estos dos casos, Chile y Bolivia, son dos ejemplos paradigmáticos de dos sistemas o regímenes políticos diferentes y hasta contradictorios; de ambos debemos y podemos aprender; de uno –Chile– para evitar llegado el caso, cometer los mismos errores por tomar solo en cuenta o enfatizar demasiado los aspectos económicos, descuidando los sociales y políticos. Del otro –Bolivia– para entender que la falta de unidad opositora conduce a derrotas electorales que se pueden evitar y que sí es posible alcanzar objetivos políticos con procesos electorales y movilizar a la población para defender resultados electorales, cuando son favorables a la oposición y negados por el régimen.

Falta por ver los resultados finales en cada uno de esos países y esperamos que sean favorables a la causa de la democracia; que Chile retorne el camino de la paz y prosperidad que traía, previa corrección de los errores cometidos; y que Bolivia logre ese camino –de la paz y la prosperidad–, tras acabar con el régimen populista y de oprobio al que hoy está sometido.




Foro Hatillano. Emprendimiento y Libertad en Venezuela. Sede Asopar. 12 noviembre. 5 p.m.



Apreciados Vecinos!

Te invitamos cordialmente a nuestra Edición #133 del @forohatillano, en alianza con el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad, CEDICE Libertad.

Tema: Emprendimiento y Libertad en Venezuela.

Ponente: Dra. Tiziana Polesel. Presidenta de CEDICE.

Lugar: Sede Asopar, Av. Central La Lagunita, El Hatillo.
Fecha: Martes 12 de Noviembre de 2019. Hora: 5pm

Edición #133 del @forohatillano con:
@CaracasPlural @Radio_Comunidad @RedJovenVzla @EQUILIBRIOHATI2
@forociudadano7 @CreemosAlianzaC @CEDICE
Se agradece puntualidad.
Te esperamos.

Equipo del #ForoHatillano