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domingo, 19 de mayo de 2024

Cuidar los Votos (y 2), Ismael Pérez Vigil, Politólogo, 19 de Mayo de 2024

 


Cuidar los Votos (y 2)

Ismael Pérez Vigil, 17 Mayo, 2024


18 de mayo de 2024. La semana pasada insistí en que un objetivo estratégico, electoral, de la oposición democrática es reducir el número de abstencionistas y de personas que permanecen indefinidos en su preferencia electoral. Estamos hablando de casi 4 millones de venezolanos que, de decidirse a votar, suponemos que lo harán por propiciar un cambio político en el país, dándole un triunfo contundente al candidato de la oposición democrática, Edmundo González Urrutia.


Lograr eso supone varios factores, entre los que están, dar a conocer el candidato, desarrollar una narrativa que le llegue a las grandes mayorías del país, con un mensaje y programa político claro, acerca de las propuestas que tiene la oposición para el país, para sacarlo de esta ignominia en la que hoy está sumido.


Esos objetivos están lejos de mi alcance, que es mucho más modesto; se limita, primero a destacar la importancia de reducir la abstención y el número de indecisos o indefinidos, tarea que comenté en mi artículo de la semana pasada (Cuidar los Votos (1), ver https://bit.ly/3JSTMyq); segundo, a insistir en la importancia de que los partidos desarrollen un grupo numeroso, bien entrenado y dispuesto, de “testigos electorales”, que cubran todos los centros y mesas de votación en el país y en el exterior; y tercero, lo que hoy quiero desarrollar: qué puede hacer el ciudadano común −usted que me lee y yo− para ayudar en este proceso de defender el voto y los resultados del 28J.


El secreto del voto.


Lo primero es defender el secreto del voto; para que todo aquel que vaya a votar se sienta seguro que nadie puede saber cuál fue la expresión de su voluntad política y de esta manera será mucho más invulnerable a cualquier amenaza proferida desde las cúpulas del poder político del país. Pero, para que el secreto del voto no se quede en un mero enunciado constitucional, es preciso defenderlo y eso se puede hacer de varias maneras.


Primero desmintiendo esa matriz de opinión o conseja de que el CNE y el gobierno están en “capacidad de saber” por quién vota cada ciudadano. Todas las auditorías realizadas hasta la fecha en las que han participado profesionales calificados en estos temas, en nombre de la oposición democrática, durante todos estos años de lucha política y electoral, dan fe de que los programas de votación y totalización de resultados que contienen las famosas y temidas máquinas del CNE, no pueden ser alterados sin dejar rastro; es decir, si fueran alterados los resultados para modificar la voluntad del elector −cosa que es posible, pero que hasta el momento no ha ocurrido− quedarían trazas o huellas de esa alteración, fáciles de detectar y denunciar. Pero no es el caso entrar en esta complicación del tema, me conformaré con algo más práctico y es describir qué puede hacer el ciudadano común −además de los partidos, las organizaciones de la sociedad civil y los testigos de los candidatos− para cuidar que su voto y los resultados electorales no sean alterados.


El papel del testigo.


Lo más importante es estar en todas las mesas con testigos entrenados en su tarea, apoyar esos testigos y acompañarlos, sobre todo, en el momento del cierre de las mesas y durante la “verificación ciudadana”, ese proceso en el cual se cotejan los comprobantes de los votos depositados en la “caja de resguardo”, con el acta que arroja la máquina. El “testigo” no está allí para que el proceso electoral se desarrolle de manera eficaz y rápida, para eso están los funcionarios del CNE y los miembros de mesa; tampoco está allí para cuidar del material y equipos y resguardar el orden, para eso está el Plan Republica; mucho menos están allí para dar fe de la limpieza del proceso y que se ajuste a las normas electorales, para eso están los observadores electorales, nacionales e internacionales. Puede contribuir a todo eso, pero el ‘testigo electoral” está allí para cuidar y defender los votos de la opción a la cual representa, la opción de la oposición democrática; y los ciudadanos, que votamos por esa opción estamos allí para cuidar nuestro voto y para apoyar a los “testigos” de esa mesa, en su tarea. Y eso se debe notar; los miembros de mesa, funcionarios y los testigos de las otras opciones, deben sentir nuestra presencia y la del testigo y que defender los votos y el resultado electoral, es nuestro papel y objetivo.


Sencillo plan de 6 puntos.


Esa defensa, activa, del voto, es en lo que debe estar entrenado el “testigo electoral”. Pero, además, es posible detectar las irregularidades, siguiendo los simples pasos que ahora enumero y que están al alcance de cualquier ciudadano, no solo del “testigo electoral” y no hace falta tener ninguna credencial para cumplir esas tareas, que en resumen son:


1- Verificar que el comprobante de su voto, el que emite la máquina, se corresponde con el voto que efectivamente acaba de realizar; y eso lo debe hacer cada quien con su voto −antes de depositar su comprobante en la denominada “caja de resguardo” −; y cualquier irregularidad, denunciarla; para que los testigos del candidato opositor verifiquen si se trata de algún error humano, del elector, o si se trata de alguna tendencia que debe ser advertida, documentada y denunciada.



2- Solicitar una copia del acta que emite cada máquina, en cada mesa de votación y cotejar ese resultado con el de la primera acta impresa, que fue trasmitida y con los resultados de la “verificación ciudadana”, señalando, de ser el caso, alguna diferencia que pueda alterar significativamente el resultado, en esa mesa o en ese centro.


Recordar cuál es el proceso que se lleva a cabo, que en resumen es el siguiente: cerrado el proceso de votación, idealmente a las 6 pm, se imprime automáticamente el acta de escrutinio, la máquina se conecta a la red o canal de transmisión (línea CANTV, celular o Satélite) y envía los datos al Sistema de Totalización del CNE y acto seguido se pueden imprimir las copias de las actas para los testigos presentes o quien lo solicite. Como el número de actas que imprime la maquina es limitado, se suele permitir que se tome una foto del acta principal.


3- Presenciar la “verificación ciudadana” que se realiza, por sorteo, en los centros que contienen más de una mesa −en los de una mesa, se realiza en esa mesa y en todos los CV− y que abarca casi el 55% de las mesas, lo cual es un porcentaje estadísticamente representativo, para comprobar si el resultado electoral en esa mesa es el correcto o no.


4- En el exterior, que lo más probable es que la votación sea manual, no hay proceso de “verificación ciudadana” y en algunos casos, retrasan el escrutinio a la espera del primer boletín oficial del CNE, cosa que no está prevista en la Ley; en ese caso se deben tomar las previsiones para precintar las cajas de votación o quedarse de guardia, en el local donde vayan a quedar las mismas, para evitar que se modifiquen los resultados


5- Entregar, cuanto antes,  el resultado, esa acta y las observaciones del caso, al encargado del operativo de control o del comando del candidato designado para eso, para que sean procesadas y totalizadas adecuadamente, señalar alguna irregularidad, cotejarlas con las que el CNE reciba en su “sala de totalización” y verificar que hay total coincidencia; nunca ha habido diferencias, pero siempre puede haber una primera vez.


Conclusión.


La Red de Veedores, tenía un lema muy importante y significativo: “mesa observada, mesa limpia”, que describía perfectamente el objetivo y la filosofía de esa organización de “observación electoral’; ese lema también sintetiza perfectamente la importancia del “testigo electoral”, que con los sencillos pasos que hemos enumerado, bien llevados y totalizados sus resultados adecuadamente, cada uno de nosotros puede contribuir a fortalecer el secreto del voto y así contribuir al cambio político del país el 28 de julio.


https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

domingo, 12 de mayo de 2024

Cuidar los Votos (1). Ismael Pérez Vigil. Politólogo, 12 de mayo de 2024

 


Cuidar los Votos (1)

Ismael Pérez Vigil, 10 de mayo de 2024


11 de mayo de 2024. El proceso electoral del 28 de julio (28J), se llevará a cabo, querámoslo o no, y bajo la tutela o conducción del CNE, que bien sabemos cuál es su orientación y preferencia; nada hay que podamos hacer al respecto y continuar en la posición o con el discurso acerca de su falta de “neutralidad” o de “condiciones electorales” no aportará nada y probablemente solo contribuya a desmoralizar a algunos opositores, que es en realidad uno de los objetivos del gobierno. La decisión es simple, seguimos o no en la vía electoral; dado que seguimos, sabia decisión, lo que corresponde es evaluar que podemos hacer para contrarrestar esa falta de condiciones y de neutralidad del organismo electoral.


El aporte de la Primaria.


Si algo quedó claro con la celebración de la Primaria de octubre de 2023, es el rescate de la importancia de la vía electoral y del valor del voto para tomar decisiones. A pesar de los “pájaros de mal agüero” y de los malos augurios de algunos, con respecto a que no “había condiciones” para celebrar el proceso y que habría una “respuesta tibia” del electorado, los resultados demostraron lo contrario. Tan es así, que −infructuosamente− se trató de desconocer por diversas vías, no solo el resultado del proceso, sino todo el proceso en sí. El resultado es que hoy nadie niega el valor del voto como expresión de la voluntad popular y genuino legitimador del liderazgo.  


Ahora bien, todos sabemos que los peligros y amenazas no han cesado y que nos espera un recorrido lleno de obstáculos y dificultades; por lo tanto, tenemos que estar preparados, dejando de lado el triunfalismo y el pesimismo −más pernicioso aun− y organizarnos, de la manera más adecuada y eficiente, para garantizar un resultado favorable al anhelo de cambio del país el 28J. Obviamente no puedo abundar en el complejo tema organizativo, no es ni apropiado ni posible; pero sí, reflexionar en algunas ideas. Sobre todo, en las dos amenazas que he mencionado, el triunfalismo y el pesimismo.


Algunas cifras.


Solemos hablar −especialmente el gobierno− de números absolutos en los procesos electorales y se llevan a porcentajes sobre el total de votantes; pero, cuando hablamos de porcentajes sobre el total de posibles electores, ese apoyo popular al actual gobierno o a su candidato, según encuestas, encuestadores y “opinadores”, es bastante escaso, apenas oscila entre el 15% y el 18%, en el mejor de los casos; mientras que el deseo de los venezolanos de que haya un cambio político en el país, al parecer remonta al 80% y el 85%. Manejando las cifras en favor del gobierno −para no ser triunfalistas− y redondeando el apoyo al gobierno y sus aliados, lo podemos abultar a un 20%, magro aún, pero ese porcentaje se puede engrosar peligrosamente, hasta el infinito, por factores políticos y numéricos.


Papel de la abstención.


Numéricamente el gobierno cuenta a su favor con la abstención electoral endémica que nos azota desde 1998 y que es un porcentaje, que ocurra lo que ocurra, no baja de 30% o un 25%, como mínimo.  En realidad, esa abstención, producto del desánimo y el hartazgo de los venezolanos con la política y los partidos, no se ha demostrado que se convierte en votos para el gobierno; pero resta oportunidades a la oposición democrática. Cada vez que baja la abstención, la oposición democrática obtiene mejores resultados. Pero además el gobierno cuenta con un porcentaje similar −o peor, pues puede llegar a un tercio del padrón electoral− que no podrá ejercer el voto por diversas dificultades, entre ellas por no estar actualizado su registro electoral (RE) o porque no se facilite el voto en el exterior. Además, cuenta para reducir el porcentaje de opositores e incrementar sus propios números, con las consabidas trampas y triquiñuelas que bien sabemos que se suelen hacer para dificultar, desaparecer o aparecer votos. No insistiré en todas ellas, me concentraré en una sola, el desconocimiento del valor del voto.


La desestimación del voto.


Fue este un gobierno que siempre basó su “legitimación” en procesos electorales, hasta que estos dejaron de favorecerlo o comenzó a mermar el número de sus simpatizantes. Incluso, desde el primer proceso electoral que se realizó después del triunfo de Hugo Chávez en 1998, la desestimación del voto, por diversas vías, se convirtió en parte de la política electoral del gobierno. A los primeros abusos en la utilización de recursos del Estado, para promover sus candidatos y objetivos electorales, le siguió la intimidación “velada” con elaboración de “listas” de opositores; las afirmaciones acerca del desconocimiento del secreto del voto, que es una forma de intimidación; luego, las amenazas ocultas o abiertas a empleados públicos; las amenazas a la población de escasos recursos de privación de ventajas y beneficios; el lenguaje con frases de altos funcionarios, militares y exmilitares, tales como enfrentar a la oposición “rodilla en tierra”; hasta llegar a la intimidación abierta, la inhabilitación política, la persecución y el apresamiento o exilio de opositores. La desestimación del voto, tuvo episodios extremos y “memorables”, preludio de lo que pudiéramos esperar de ahora en adelante, si no estamos prevenidos.


Episodios extremos.


El primer episodio extremo ocurrió en 2017, cuando se desconocieron los resultados de las elecciones de gobernador en el Estado Bolívar, mediante la anulación de los resultados que arrojaron las actas electrónicas de las máquinas de votación, y su reemplazo por actas manuales, despojando así del triunfo al candidato opositor y dándoselo al candidato del gobierno.


El segundo episodio lo vivimos en 2021, en las elecciones del gobernador del Estado Barinas, cuando inhabilitaron al ganador opositor y ordenaron repetir el proceso electoral, tras inhabilitar también a otros dos candidatos; afortunadamente, prevaleció el ánimo unitario de la oposición, que fue capaz de seleccionar un candidato, y la decisión del pueblo barinés para que ese candidato resultara triunfante en las elecciones convocadas en enero de 2022. Lo ocurrido después con ese candidato en posesión de su cargo, es otro tema.


El tercer episodio lo vivimos recientemente, cuando se desconoció sin razón justificada la inscripción de partidos políticos opositores, se inhabilitó a dirigentes políticos, se inhabilitó a la candidata ganadora de la Elección Primaria de 2023, se impidió la inscripción de una candidata seleccionada unánimemente por la oposición democrática y la candidata inhabilitada y se impidió a diversas personas, sin ningún tipo de explicación, que pudieran inscribirse como candidatos en sustitución de la candidata inhabilitada; y por supuesto, la masiva violación del derecho al voto al privar con una implementación ineficaz e insuficiente la actualización del RE, que privó de la posibilidad de inscribirse en él a millones de venezolanos, dentro y sobre todo fuera del país.


Podríamos seguir narrando acontecimientos similares, pero los citados son ejemplos suficientemente demostrativos de esta política del gobierno en contra del valor del voto.


¿Qué hacer?


Más importante es resaltar en este momento las acciones que se pueden emprender para contrarrestar esta política. Una, la más importante, es sin duda la organización y adiestramiento de testigos electorales que vigilen todos los centros y mesas de votación del país, el próximo 28J. No abundaré al respecto, es un tema largo y no es susceptible de ser abordado públicamente y en estos espacios tan limitados. Por el momento me concentraré en el tema de la abstención, cuya reducción debe ser uno de los objetivos estratégicos de la oposición democrática. No me refiero a abandonar la política de la abstención, que es un objetivo ya logrado; me refiero a reducir el número de los abstencionistas que dejarían de concurrir a las urnas el 28J.


Las cifras de la abstención.


Según el RE preliminar, dado a conocer por el CNE, contamos con 21.402.220 venezolanos que podrán votar en las elecciones del 28J; a esa cifra debemos restar un porcentaje de los que no votarán por estar en el exterior, que conservadoramente se estima en 4,5 millones; y también restar un porcentaje de abstención endémica, que siempre ocurre en las elecciones, incluidas las presidenciales; lo que nos dejaría unos 12,7 millones de votantes, de los 21 millones originales. Especulemos con estas cifras y con base en encuestas y resultados electorales en elecciones presidenciales; si como algunos dicen el gobierno y sus aliados tienen un techo de 5,3 millones de electores, nos quedan 7,4 millones de votos a conquistar.


Papel de las estrategias.


Pero si lo vemos desde otra perspectiva, la de las estrategias de cada sector, las cosas pueden ser diferentes. Sí es cierto que la estrategia del gobierno es restar votos a la oposición y desanimar a sus seguidores, cada punto porcentual que logre de su objetivo significa para la oposición una merma de unos 60 mil votos, sobre una base de 5,7 millones, que como mínimo, se atribuyen a la oposición. Contando con que es difícil que los electores que pierde un sector, pasen al otro, eso implicaría que tendrían que restar al sector opositor, aproximadamente, un 5% de sus electores, para que se igualen las cifras y más de un 6% para ganar la elección. ¿Será eso factible?


Del otro lado, la estrategia de la oposición no es restar seguidores al sector del gobierno, sino reducir la abstención y lograr votos de los supuestos electores no definidos. Eso significa que por cada punto que se reduce la abstención e indefinidos, se incrementa el número de votantes en 70 mil y suponemos que la mayoría de abstencionistas y no definidos que decidan votar, posiblemente, lo harían por un cambio político; es decir, por la oposición democrática. Por lo tanto, un descenso de la abstención e indefinidos de un 5% o un 6%, le daría a la oposición democrática una victoria segura y contundente en el proceso electoral del 28J. Allí debe estar afianzada la estrategia opositora: reducir la abstención y el número de indefinidos.


Conclusión.


Hay que concentrarse en luchar contra la abstención endémica y la indiferencia y en argumentar a favor del “secreto del voto”; ambos son mensajes, objetivos políticos, claros, efectivos, que pueden y deben ser desarrollados por los partidos políticos, las organizaciones de la sociedad civil y cada ciudadano, de manera individual, en el medio en el que se desenvuelve. El secreto del voto y como protegerlo, será el tema de mi próxima entrega.


https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

domingo, 24 de marzo de 2024

Registro Electoral en el Exterior. Ismael Pérez Vigil. Politólogo, 24 de marzo de 2024

 


Registro Electoral en el Exterior.

23 de marzo de 2024. A la memoria de Enrique Gajardo, venezolano nacido en Chile, entrañable amigo, que le aportó al país todos sus conocimientos, toda su bondad y toda su inagotable capacidad de trabajo. Descansa en paz amigo.

Tras dos semanas de reflexión en torno al “autoritarismo”, sus características, como sobrevivir en él y cómo enfrentarlo, es el momento de regresar a la realidad política que estamos viviendo con relación al tema electoral. Imposible abarcar todos sus temas, me concentraré en el del Registro Electoral (RE), especialmente en el Exterior, cuya “jornada especial” de registro se inició el 18 de marzo y debe concluir el 16 de abril.

Lo que se conoce.

Al momento de escribir y enviar estas notas, viernes 22, han transcurrido cinco jornadas de inscripción, de las 20 hábiles previstas, descontados dos días de Semana Santa y sábados y domingos; es decir, se ha consumido un 25% del tiempo previsto y tenemos −hasta donde sabemos− ninguna o muy pocas inscripciones nuevas en el RE en el Exterior.

Podemos dedicarnos a describir y lamentarnos de las dificultades con las que nos encontramos, desahogarnos, hacer catarsis; pero, sería de poca ayuda y creo que más bien nos debemos concentrar en conocer a fondo la situación y cuáles son los remedios a nuestro alcance.

La fecha de votación, como sabemos, es el 28 de julio; la fecha de postulación de los candidatos ante el CNE, es del 21 al 25 de marzo −y es uno de los temas que más preocupa por la inhabilitación qué pesa sobre la candidatura opositora−; pero, sobre el voto en el Exterior el Consejo Nacional Electoral (CNE), como ha sido usual, ha dicho muy poco, apenas la fecha de las “jornadas especiales de inscripción” en el RE, que como ya dije concluirán el 16 de abril, al igual que en Venezuela.

Requisitos y condiciones para el RE.

Nada se ha dicho, por ejemplo, de cuáles son los requisitos, las condiciones, los horarios para la inscripción de los venezolanos en el Exterior; ni siquiera estamos muy seguros del número de países y ciudades en los que funcionan los Consulados de Venezuela; escuetamente sabemos lo que dice la Ley y lo que se ha corrido en redes sociales acerca de cuáles serían esos requisitos; solo se habla de algunos, que no han sido confirmados por el ente electoral, como por ejemplo: que se debe presentar el pasaporte −y algunos dicen que debe estar vigente−; que quién se vaya a inscribir en el RE debe estar previamente registrado en el respectivo consulado; y que debe presentar algún documento, emitido por el país en el cual reside el elector, que justifique o que establezca que está legalmente viviendo en ese país; pero; repito, nada de eso, hasta el momento de escribir esta nota, es información oficial del CNE.

Lo que sí sabemos, por el Cronograma que circuló −aunque no esté tampoco publicado en Gaceta Electoral− y por informaciones de prensa, es que el RE preliminar que se utilizará para las elecciones del 28 de julio, se publicará el 16 de abril; de manera que, teóricamente, y de acuerdo con las normas electorales, solo los inscritos en el RE para esa fecha, previa depuración e impugnaciones, serán los que pueden votar el 28 de julio; de allí que sea prioritario prestar atención a lo que está ocurriendo en este momento con el RE, en Venezuela, pero principalmente en el Exterior.

Contexto general y legal.

Vamos a darle contexto legal y de cifras, para poner la situación en perspectiva. Las normas electorales que inciden en el RE de los venezolanos en el Exterior son:

1- La Constitución vigente, que en su artículo 63 establece el derecho al sufragio y en el 64 define que ese derecho lo tendrán los mayores de 18 años, que estén registrados para votar.

2- La segunda norma es la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE), aprobada en el año 2009, por la Asamblea Nacional electa en 2005; y

3- el Reglamento de dicha Ley, dictado por el CNE en el 2013.

De manera que, esas normas, que no son nuevas, que no son de este CNE, son las que se han venido aplicando en los procesos nacionales de 2012, 2013 y 2018. En 2012 y 2013, no se había producido la migración tan masiva de venezolanos al Exterior y en 2018 la oposición democrática no participó en ese proceso; por lo tanto, para muchas personas, estas normas vienen a jugar un papel crucial en la elección de 2024. Veamos por qué, evaluando algunos detalles de las mismas.  

La LOPRE.

Esta Ley establece en el artículo 124 una norma muy “peculiar”, para decirlo de alguna manera, que dice que: “Sólo podrán Sufragar en el Exterior los electores y las electoras que posean residencia o cualquier otro régimen que denote legalidad de permanencia fuera de Venezuela…” (subrayado mío); ya la aplicación de esta norma establece una discriminación entre los votantes en Venezuela y los votantes en el Exterior, toda vez que en Venezuela, al elector registrarse no se le pide ninguna constancia de residencia, de acuerdo al primer parágrafo del artículo 30 que establece que: “La declaración de residencia aportada por el elector o la electora se tendrá como cierta a todos los efectos electorales salvo prueba en contrario.” (subrayado mío). De esta manera, discriminatoria, en el Exterior, se pide un documento o constancia de residencia al elector, que no se solicita a quien se registra en Venezuela

El Reglamento de la LOPRE

Por su parte Reglamento de la LOPRE, dictado por el CNE, repite la Ley, pero es más restrictivo, pues dice en el artículo 26 que: “Las electoras o electores venezolanos que se encuentren legalmente residenciados en el extranjero podrán actualizar sus datos a través de la representación diplomática ubicada en el país de residencia.” (subrayado mío), caracterizando la permanencia en el extranjero como “legalmente residenciados”. Además de que este requisito que se pide a los venezolanos en el Exterior es distinto al que se solicita en Venezuela, se comenzó a exigir a los electores que pretendieron registrarse o actualizar sus datos en el Exterior, que presentaran alguna documentación del país de acogida que probara que tienen “residencia legal” y además “permanente” en ese país, calificación −la de permanente− que no está en la Ley, supeditando así el derecho a registrarse, y por lo tanto a votar, a lo que diga una autoridad y una norma migratoria de otro país. Además, sabemos bien que una gran cantidad de venezolanos que abandonaron el país lo hicieron en condiciones muy precarias, sin documentos y una gran mayoría están en condición de refugiados, legalmente en esos países, pero no disfrutan de lo que se pudiera llamar “residencia legal”, con lo cual se dificulta para miles de ellos, la posibilidad de registrarse o actualizar su RE para votar en el Exterior.

De manera que, exigir a los venezolanos en el Exterior que presenten un documento que pruebe su residencia legal, permanente, en cualquiera de esos países que les han dispensado refugio y que además −de llegar a ocurrir− que presenten un pasaporte venezolano “vigente” y que estén registrados en el Consulado, son requisitos adicionales −que tampoco se solicita a los venezolanos aquí− y se constituyen en trabas muy difíciles de superar, para los venezolanos en el Exterior puedan ejercer su derecho a votar.

Las cifras del proceso.

Si evaluamos algunas cifras, quizás podremos entender la racionalidad detrás de algunos de estos requisitos. El 29 de febrero de 2023 el CNE publicó en Gaceta Electoral el RE vigente, a partir del cual se va a actualizar el que se vaya a definir para votar en la próxima elección presidencial. Dicho RE contiene: 21.032.493 electores, cifra a la que se deben restar: 225.493 extranjeros, que votan en procesos regionales y locales, pero no votan en procesos presidenciales; es decir, quedarían en el RE: 20.806.598 electores, de los cuales 20.699.077 están en el territorio nacional y 107.591 están en el extranjero. 

Estos 20 millones, de los cuales 107 mil están registrados para votar en el Exterior, son los que, al día de hoy, más los que se registren en la “jornada especial”, podrán votar el 28 de julio. Esas son las cifras que podríamos llamar “oficiales” o de las que tenemos alguna “certeza”; pero, no son las únicas cifras a considerar. Lo que pasa es que con las próximas cifras entramos en el terreno de las conjeturas y de las suposiciones. 

Partimos de que están en el Exterior más de 4.5 millones de venezolanos, en edad de votar e inscritos para hacerlo en Venezuela; además, calculamos que hay un millón o un millón y medio de jóvenes venezolanos que cumplieron 18 años antes del 28 de julio y que no están inscritos en el registro electoral, ni en el Exterior, ni en Venezuela; es decir, calculamos que hay entre 5 millones y 6 millones de venezolanos que podrían votar en el Exterior; pero, no sabemos el número exacto y mucho menos donde están; y como ya dije, tampoco sabemos cuántos consulados están activos en el Exterior para hacer el RE, en cuántas ciudades y en cuántos países. Suponemos además que la mayor parte de ellos favorecerían con su voto a la oposición, de allí la importancia de este RE.

Conclusiones.

De cualquier manera que hagamos el cálculo, cualquiera que sea el número de consulados en el Exterior, tenemos que decir claramente que es imposible que se registren, o actualicen su registro, en los escasos 15 días hábiles que quedan de “jornada especial” de RE antes de que se cierre el plazo el 16 de abril. Para votar, primero tendrían que registrarse o actualizar su RE y cumplir los requisitos de los que hemos hablado, algunos discriminatorios, y que se constituyen en obstáculos para que lo puedan hacer, o que tan siquiera puedan comenzar por el RE. Desconocer eso o no reconocerlo de manera apropiada conducirá a graves errores estratégicos en el proceso electoral. Pero, basarse en eso para rendirse ante la dificultad y no proceder a registrarse para votar y no votar, es un error estratégico más grave. 

¿Qué hacer ante esto? Como ya dije, podemos lamentarnos, desahogarnos, hablar de ilegalidad, de burla, de obstáculos; pero, podemos también adoptar una posición más positiva y proactiva, que se me ocurre que podemos resumir en un objetivo: vencer todos los obstáculos para lograr que el mayor número posible de Venezolanos en el Exterior se registre para votar y lo hagan el 28 de julio. Todo el que pueda y esté a su alcance sortear los requisitos, se debe inscribir en el RE; y aquellos que no lo logren, podrán ayudar el día de la elección a movilizar votantes y antes de esa fecha, a convencer a sus familiares y amigos para que voten, en el Exterior o en Venezuela.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com

martes, 16 de enero de 2024

Foro Hatillano #278 CONVOCATORIA Y FECHA DE LAS ELECCIONES POR PARTE DEL CNE. FORO CHAT VIA WHATSAPP. LUNES 15 DE ENERO DE 2024



CONVOCATORIA Y FECHA DE LAS ELECCIONES POR PARTE DEL CNE


 POR MARIANELA ESCALONA MONTESINOS.


Ponente: Dr. Celiz Mendoza. Abogado.

 Ex consultor jurídico del CNE.

 


   Celiz Mendoza comenzó su presentación recordando que cada vez que se vence un período constitucional o se está en vísperas de su vencimiento, le corresponde al Consejo Nacional Electoral (CNE) convocar a esos procesos y fijar la fecha para su realización. Estas actividades deben estar preconcebidas porque este organismo lleva el registro de cuándo se debe iniciar un proceso de elección cada vez que se venza un mandato constitucional.

 

   La Constitución establece claramente los períodos constitucionales de cada uno de los cargos de elección popular: para Gobernador el vencimiento de su ejercicio en el cargo es de 4 años a partir de su proclamación, para Presidente es de 6 años, etc.

 

   Actualmente se está en la víspera de un proceso de elección para el cargo de mandato del Presidente de la República en este año ya que está por cumplirse el mandato el próximo mes de enero y por ello, el CNE, en el uso de sus competencias, es el único organismo encargado para convocar y fijar la fecha de esta elección, y no por acuerdos entre las partes interesadas que participarán en el proceso ya que, en este caso, el CNE estaría entregando su exclusiva competencia y evadiendo su responsabilidad que están plasmadas en la normativa legal vigente (Ley Electoral, Ley de Procesos Electorales, etc). A pesar de esto, en el marco de los "acuerdos de Barbados", aparentemente se fijó una fecha para el mes de octubre que trae como consecuencia la pérdida de la independencia y la autonomía del ente rector.

 

   Teniendo el CNE conocimiento del vencimiento de un período constitucional, debe estar atento y presto a preparar las actividades que se deben efectuar para el proceso y no hacerlo de forma improvisada, a juicio de Mendoza, pues se corre el riesgo de tener que acortar los lapsos de cada etapa para cumplir con el cronograma. Si bien es cierto que el cronograma de actividades es muy similar en casi todos los procesos, existe un histórico para poder llevarlos a cabo.

 

   Celiz Mendoza cree que ya se debería tener previsto el conjunto de actividades a realizar para un proceso de esta naturaleza; el CNE no puede publicar el cronograma sin definir previamente la fecha del proceso y la convocatoria al mismo e incluirlos en el cronograma, pues una actividad depende de la otra.

 

   Hay actividades que, aun formando parte del cronograma, deben realizarse con mucha antelación: tal es el caso del Registro Electoral. En este sentido, la normativa establece que la data preliminar debe ser publicada 30 días después de la convocatoria para saber cuántos electores pueden participar en el proceso. Mendoza señala que más de 2 millones de venezolanos no se han podido inscribir o actualizar sus datos en el Registro Electoral, porque no se han realizado actividades extraordinarias para este fin y solo existe 1 Centro de Inscripción por estado. Este hecho puede impedir u obstaculizar el buen desarrollo del proceso electoral, pues la data del Registro Electoral no está actualizada. Igualmente ocurre con la depuración del Registro Electoral de quienes están fuera del país y se quedarán sin derecho a votar. La inscripción, la actualización y la depuración del Registro Electoral son de carácter permanente y contínuo. Es obligación del CNE abrir centros de inscripción adicionales previa a una elección para permitir la inscripción de nuevos votantes y también deben hacer lo necesario para permitir el voto de los venezolanos en el exterior.

 

   El Registro Electoral es el pilar principal de todo el proceso electoral porque quien no está inscrito en él no puede ejercer su derecho a votar, dentro o fuera del país.

   Los pasos fundamentales en este momento son el Registro Electoral, la convocatoria a elección y la fecha de la misma para llevar a cabo el proceso cumpliendo con cada una de sus diferentes fases y en los tiempos establecidos para hacerlo.

 

   Con respecto a las candidaturas, en el Cronograma se establece un lapso para las postulaciones, otro para las impugnaciones y todo lo que corresponda hacer en este sentido. Las definiciones de candidaturas no deben interferir en el cronograma y el CNE debe ejercer sus funciones según lo claramente establecido en la ley.

 

   El Cronograma debe iniciarse con la convocatoria (lo cual aún no se ha hecho) y debe darse a conocer y ejecutarse.

   Otro aspecto importante es el sorteo de los miembros de los Organismos Electorales Subalternos, según está establecido en la ley: sorteo por cada proceso electoral de al menos 5 miembros con sus respectivos suplentes por cada organismo subalterno.

 

   Todos estos temas deben ser resueltos por el CNE con suma urgencia para poder garantizar la realización del proceso electoral, cumpliendo con la normativa electoral vigente. De no hacerlo, estarían renunciando a sus funciones y con ello, derogando implícitamente lo referido al art. 33, numeral 3 de la Ley Orgánica del Poder Electoral y el art. 42 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales. El CNE tampoco puede convocar y fijar fecha del proceso si aún no se ha vencido el período constitucional correspondiente (adelanto de elección) ni que sean otros actores quienes decidan la fecha del proceso.

 

   Mendoza se refirió al tema de los sistemas automatizados en las diferentes etapas del proceso y su adaptación a las nuevas tecnologías, tal cual lo establece la ley.

 

   En conclusión, Celiz Mendoza recomienda al CNE la revisión del "acuerdo de Barbados" realizado entre la Plataforma Unitaria y el Gobierno, que le ha debido ser consultado en relación a la fecha propuesta para la elección presidencial. De no haber participado en la decisión, el CNE, como organismo rector y árbitro de los procesos electorales, tiene la facultad de revisar si la fecha en cuestión es la adecuada para llevar a cabo todas las actividades del Cronograma Electoral. El CNE debe cumplir con sus funciones y facultades.


La importancia del tema explica la nutrida participación de 304 ciudadanos a través de un chat de WhatsApp, en esta Edición No. 278 del Foro Hatillano.

 


Enlace para ver la presentación:



EL FORO HATILLANO NO SE HACE RESPONSABLE POR LAS OPINIONES EMITIDAS POR EL PONENTE.

   

 

domingo, 29 de octubre de 2023

Las Cifras de la Primaria. Ismael Pérez Vigil. Politólogo. 29 de Octubre de 2023

 Las Cifras de la Primaria


  EL 22 de octubre fue una sorpresa para muchos; entre ellos el Gobierno, por la cantidad de votos que resultaron, más de 2,5 millones si consideramos los votos en el exterior. Pero no fueron ellos los únicos sorprendidos, también lo fue para muchos opositores escépticos, desconfiados, que siempre dudaron que la oposición democrática pudiera movilizar el país de esa forma. Desde luego, no es raro esperar las más variadas reacciones ante este fenómeno.

Una de Saramago.

  En otras ocasiones he comentado una novela de José Saramago, Ensayo sobre la Lucidez, en la cual el Nobel portugués nos narra que en una ciudad en las que se celebraban unas elecciones, en un día lluvioso y tormentoso −como el que tuvimos el 22 de octubre en buena parte del país y en Caracas− la gente, sin ninguna razón aparente, sin ningún estimulo externo, llegada la calma, salió a votar. Pero no votó por los partidos tradicionales de derecha, de centro o de izquierda, tampoco votó nulo, votó masivamente, sí, pero votó en blanco, una altísima votación en blanco. La diferencia es que aquí, en Venezuela, la gente no salió cuando ceso la lluvia, lo hizo bajo la lluvia y no voto en blanco, voto masivamente por una candidata. En la novela de Saramago nadie celebró, nadie se atribuyó el triunfo arrollador del voto blanco, simplemente ocurrió. Aquí si hubo celebración y hubo quien se atribuyó el triunfo, y no solo de los partidarios de la candidata ganadora, sino también muchos miles de venezolanos, por la arrolladora votación.

Los cálculos errados o interesados.

  La reacción no se hizo esperar: desconocer lo ocurrido; taparse los ojos ante esa realidad y comenzaron a aparecer todo tipo de análisis y argumentos para desconocer lo evidente. Muchos de los cálculos que hemos visto, no solo están equivocados y son típicos −suponiendo “buena intención” − de quien no ha organizado nunca un proceso de votación; en otros casos, son cálculos interesados en desconocer el resultado porque echa por tierra sus predicciones equivocadas de que la Primaria no era la vía para escoger el candidato unitario de la oposición democrática o porque el proceso de Primaria estaba plagado de: “problemas logísticos y operativos”, “la situación no estaba madura”, “no era el momento”, “debe posponerse la Primaria”, “no es posible hacer una elección sin el CNE”, etc. En otros casos, también sabemos, lo rechazan porque lo ocurrido les muestra la situación política de un país que no quieren reconocer y que pretenden negar. Para negarlo manipulan cifras que ponen en entredicho todos los resultados electorales del país desde el año 2000. Por ejemplo, no es posible, dicen, que en 5.134 mesas que había el domingo 22 en Venezuela, votaran 2.5 millones de electores, que solo tenían una opción para marcar; pero si es posible que, en el 2021, en las Primarias del PSUV, con 10 mesas menos, 5.124 mesas, votaran 3.5 millones, en una votación más compleja.

   A partir de esa negación de la realidad y de lo que todos vimos en las calles, comienzan las especulaciones y los cálculos errados. Por ejemplo, que no es posible que, en 8 horas, desde las 8 am, hasta las 4 pm, en 480 minutos, se diera esa votación. Como ya dije, si niegan estas cifras y afirman otras, están poniendo en duda todas las elecciones del país de los último 23 años. Pero, vayamos por partes. Primero, muchas, pero muchas mesas, cerraron después de las siete de la noche, es decir, estuvieron abiertas unos 660 minutos; (según el informe de los observadores electorales la hora promedio de cierre fue las 5:30 pm y la hora promedio de apertura fue las 9 am, es decir 510 minutos); segundo, no es cierto que se tardaba dos minutos en votar; en nuestros simulacros el tiempo máximo de votación eran 45 segundos, y con base en eso hicimos los cálculos; pero aun si fuera 1 minuto, habría capacidad para que pasaran en los 510 minutos, que dicen los observadores, los 2.600.000 mil electores. Pero, para no “viciar” la argumentación con cálculos propios, vamos a remitirnos a los informes de los observadores electorales.

El informe de la ROAE.

  El primero, el de la Red de Observadores Electorales de Asamblea de Educación (ROAE); en su informe esta Red hace una descripción detallada del proceso, señalando que el número de votantes en la elección Primaria fue: 2.440.415, que había 5.134 mesas y que entonces el promedio de votantes por cada mesa fue de 475. Describe después el proceso de votación en cuatro (4) estaciones donde se realizan las siguientes tareas: a) Recepción de la cédula de identidad; b) Ubicación del votante en el cuaderno de votación; c) Firma del cuaderno y d) Acto de votación (marcado de boleta – un solo ovalo), incluso establece que el tiempo total para la realización de las cuatro tareas sería de 4 minutos; a partir de allí, con gráficos y formulas, para demostrar sus cálculos, concluye que: “Esto significa que aun tomando 4 minutos como el tiempo requerido para pasar las 4 estaciones, es posible atender a 475 votantes en el tiempo total de 8 horas destinado para la elección… De manera que 5.134 mesas, cada una con 475 votantes, funcionando paralelamente, podrían atender a 2.440.415 votantes…” (Subrayado mío) (Ver el informe completo en este vínculo: https://bit.ly/3s59BwH)

El Comunicado de la OEV.

  El segundo informe que proponemos considerar, menos detallado numérica y gráficamente que el anterior, pero igualmente contundente, es el Comunicado del Observatorio Electoral Venezolano (OEV), publicado el 26 de octubre en su página Web (Ver en: https://bit.ly/3Sfybpi). En dicho Comunicado la OEV concluye: “…como actor externo de este proceso y con el apoyo de toda la información recabada por nuestra legión de observadores … Con el auxilio de herramientas estadísticas aplicadas a la muestra observada por esos observadores podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la cifra de participantes en la jornada del domingo 22 estuvo alrededor de los dos millones y medio de venezolanos.” (Subrayado mío).

Los argumentos contrarios.

  Pasemos ahora a considerar algunos de los argumentos contrarios, de analistas supuestamente independientes e incluso opositores, que estiman que el promedio de tiempo que pasaba un elector en la mesa de votación era de dos (2) minutos y que, en ese tiempo, dado el número de mesas, es imposible que se produjeran 2.4 millones de votos.

  En los dos (2) minutos de que hablan estos “analistas”, la cola de la mesa circulaba más de dos veces, pues no es el caso que un elector pasaba a votar y el siguiente esperaba dos minutos a que este terminara y saliera de la mesa de votación para iniciar su recorrido. La mesa tenía, resumiendo, tres puntos, de atrás hacia adelante: urna/paraban, entrega de boleta y cuaderno de votación; mientras un elector estaba votando detrás del paraban y depositando su voto en la urna, otro elector estaba con el Presidente de la Mesa recibiendo las instrucciones y una o dos personas estaban en el cuaderno buscando sus datos, firmando y se llevaban su CI de una vez; en cuanto salía el elector que depositaba el voto en la urna se podía ir y se corría toda la fila; en este proceso del domingo 22 de octubre no había huella dactilar, no había dedo entintado, no había que devolverse a buscar la cédula de identidad después de votar, ni siquiera había la tradicional “herradura”, pues la mesa era lineal y muy rápida.

Votación y escrutinio.

  Esta votación manual del domingo 22 de octubre fue más rápida que una votación con máquina, en donde hay que esperar por la autenticación biométrica y después que vota el elector anterior, hay que esperar que el Presidente “resetee” o habilite la máquina para que pueda votar el siguiente elector.

  Pero en última instancia, al momento del escrutinio allí estuvieron en cada mesa tres (3) miembros y varios testigos de los candidatos y todo el que quiso presenciar ese acto; allí están las actas, que la CNdP publicará en la página web para que todos comprueben el resultado de su mesa, una vez que se asegure que está debidamente protegida la identidad del personal electoral y testigos que participaron en este proceso.

Conclusión.

  Podemos entender que al Gobierno y al partido de Gobierno le interese desconocer y negar la inmensa movilización del 22 de octubre, que es un claro rechazo a una gestión gubernamental que se extiende ya por casi 24 años; el absurdo llega al punto de querer convertir en delito la elección interna de la oposición para seleccionar su candidatura presidencial, que es un derecho establecido en el artículo 67 de la Constitución. Pero no logramos entender la posición e intenciones de algunos analistas políticos y supuestos opositores, que con cálculos errados le hacen el juego a la estrategia de negar una magnifica jornada de movilización opositora que nuevamente despierta en el país la esperanza de reconstruir la democracia.

 https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

domingo, 22 de octubre de 2023

Preguntas y respuestas en la Primaria. Ismael Pérez Vigil. Politólogo. 22 de octubre de 2023

 


Preguntas y Respuestas de la Primaria


  En 48 horas comenzarán a despejarse muchas incógnitas. No solo la de la candidatura de la oposición democrática para 2024, sino también todas las falsas y mal intencionadas informaciones y mitos que se tejieron y entretejieron contra la Primaria. Quedará para un análisis posterior, una vez que se extingan los fuegos y aplaquen los humos de la Primaria, lo relativo al análisis político de esta jornada que iniciamos el 15 de noviembre, cuando se juramentó la Comisión Nacional de Primaria (CNdP); pero ahora lo inmediato es disipar algunas dudas que aún permanecen en el ambiente, sobre la jornada de este próximo domingo.

  Lo primero es señalar y afirmar categóricamente que todo está “a punto” y “en tiempo”, tanto en Venezuela como en el Exterior. En Venezuela el material electoral ya está cerca de los Centros de Votación, para que las Mesas de Votación lo tengan en tiempo para la jornada del domingo; y por material electoral me refiero no solo a cuadernos electorales, boletas, actas, formularios, parabanes y urnas; sino también a todo lo demás que se necesita para instalar los Centros, que como sabemos, muchos serán al aire libre, en parques, estacionamientos, etc. que necesitan toldos, mesas, sillas y cosas similares.

La votación en el exterior.

  En el Exterior, tenemos que lamentar que finalmente fue necesario suspender las elecciones en los dos centros de votación de Argentina, Buenos Aires y Córdoba, frustrando la aspiración y deseo de 16.934 venezolanos que podían haber votado en ese país; como ya la CNdP informó la semana pasada, una jueza federal electoral negó el 11 de octubre la autorización para realizar la votación Primaria el 22 de octubre alegando que nuestro proceso podía interferir con el proceso electoral de ese país, que se llevará a cabo ese mismo día. Se evaluó jurídicamente y fácticamente, la posibilidad de realizar la votación un día antes, el sábado 21, y hacer el escrutinio al día siguiente; pero esa posibilidad fue negada por otro juez federal, el 18 de octubre, razón por la cual la CNdP el día 19 de octubre suspendió definitivamente el proceso electoral en ese país.

  Esa no fue la única dificultad real que confrontó este proceso electoral pues, por supuesto, también quedó fuera de la jornada del 22 de octubre la ciudad de Tel Aviv en Israel, por las obvias razones que todos conocemos. Es decir, ahora tendremos un proceso de votación en 28 países y 77 ciudades, pues lamentablemente perdimos dos países −Argentina e Israel− y tres ciudades: Buenos Aires, Córdoba y Tel Aviv.

  Pero en los demás países, ciudades y Centros de Votación, al momento de circular este escrito, todo está dispuesto: locales, cotillones electorales, boletas y cuadernos electorales impresos y ensamblados y en la fase final de abrir los Centros de Votación y votar. En el Exterior no tuvimos los problemas de distribución, ni de logística y la totalidad de los centros está en lugares cerrados, bajo techo y apropiados, con seguridad pública garantizada. Al final, se llevará a cabo el proceso, como ya dije, en 28 países, 77 ciudades y 84 Centros de Votación, en los que habrá 803 mesas, para que puedan ejercer su voto 396.818 electores.

La tarea final: Personal Electoral.

  Esta semana concluyó la única tarea que quedaba pendiente, como fue la asignación del personal electoral: Miembros de Mesa, Coordinadores y Monitores de Centros de Votación y el resto del personal de apoyo, seguridad y movilización, tanto en Venezuela como en el Exterior. Durante el fin de semana pasado los participantes en los cursos de formación, completaron y aprobaron su evaluación, más de 45 mil en Venezuela y más de 6 mil en el exterior; las listas del Personal Electoral fueron procesadas y completadas por las Juntas Regionales y los Comités Locales, analizadas con la CNdP y la Comisión de Apoyo para el Voto en el Exterior (CAVE) para hacer la designación definitiva del Personal Electoral y −al momento de publicarse este artículo− se estarán enviando por correo electrónico las credenciales a los designados, para que cada uno la imprima o la conserve en su teléfono, con un código QR que permite la identificación. Los testigos de los candidatos también fueron cargados en el sistema, e igualmente estarán imprimiendo sus propias credenciales, en un proceso que se descentralizó para que partidos y comandos de campaña de candidatos lo pudieran hacer. Ahora, solo falta que los electores vayan a votar.

¿Qué se necesita saber y tener para votar?

  Además de saber por quién votar, lo único que se necesita para hacerlo son tres cosas:

1) Saber el horario en el que se podrá hacer; en toda América, incluida Venezuela, será de 8 am a 4 pm, excepto en Chile, que será de 9 am a 5 pm y en Europa, de 10 am a 6 pm; en cada sitio, por supuesto en horario local y en todas partes las mesas estarán abiertas mientras haya gente en las filas de votación. 2) El único documento que se necesita es la Cédula de Identidad (C.I.) laminada, original −no fotocopia− y no importa si está vencida; en el Exterior, se puede votar también con el pasaporte, siempre y cuando tenga el numero de la C.I., que sea igualmente original y tampoco importa si está vencido. 3) La ubicación del Centro de Votación; y esto último no es algo que haya resultado trivial y merece un comentario aparte y más a fondo.

El “misterio” de los Centros de Votación.

  Lo primero es recordar algo que no resulta tan obvio para algunos: No se utilizarán los Centros de Votación del CNE; por lo tanto, no busque su centro de votación en la página y en el buscador del CNE; y si está en el Exterior, no busque ni pregunte en Embajadas ni Consulados. Esta es una iniciativa de los ciudadanos y los partidos democráticos de oposición, quienes propusieron y consiguieron los centros donde votaremos. Expliquemos brevemente el proceso.

  Los Centros de Votación fueron propuestos por los partidos políticos que apoyan −o apoyaban− a algún candidato y los que apoyan el proceso de Primaria, aunque no tengan candidato. Para nuclear o agrupar en los 3010 Centros, los más de 15 mil Centros de Votación que tiene el CNE para una elección normal y ubicar en ellos los casi 21 millones de electores del Registro Electoral (RE), se hizo una propuesta técnica, tomando como base las elecciones anteriores y aquellos centros en donde la oposición democrática obtuvo una votación mayor.

  Esta propuesta fue llevada a la discusión de las Juntas Regionales con los partidos, a nivel regional y local; a su vez ellos enviaban las suyas, producto de la discusión, al equipo técnico de la CNdP, que reunía a los representantes electorales nacionales de los partidos, examinaban la propuesta con una visión de conjunto y la devolvían a las Juntas con sus observaciones, para una nueva jornada de consulta; ese proceso se repitió en algunos Estados durante 12 rondas y 18 semanas. De manera que, los 3010 centros de votación que se tienen fueron acordados entre las Juntas Regionales, partidos y comandos de candidatos. De manera que, partidos políticos y comandos de candidatos, cada uno en su región, saben exactamente como se llegaron a decidir esos centros de votación y donde están ubicados, físicamente los mismos.

¿Cómo los encuentra el elector?

  Para que el elector pudiera encontrar dónde votar, tanto en Venezuela como en el Exterior, la CNdP creo un “buscador”:  www.buscadorprimaria2023.com. Al consultarlo pide el número de C.I. y la fecha de nacimiento; en el Exterior, también pide un código, que fue enviado a cada elector por el correo electrónico que proporcionó al actualizar su RE. En Venezuela ese “buscador” ha estado frecuentemente bloqueado, por lo que se hace necesario utilizar un VPN para consultarlo. Para evadir ese bloqueo, la CNdP desarrolló una dirección de internet que evita el bloqueo: https://t.ly/Tqj-6.

  En el Exterior no hay el problema de bloqueo; allí el problema es otro: que muchos electores borraron o no encuentran ese correo que se les envió, con el código. Pero, a estas alturas, si alguien no tiene ese código, no importa, porque al pedirlo el buscador, es señal de que elector está registrado para votar en el Exterior. Y en el Exterior, en cada ciudad hay un solo Centro de Votación; y aquellas ciudades que tienen varios −Bogotá y Santiago de Chile− están en el mismo espacio físico, en la misma dirección; solo Lima tiene cuatro centros de votación ubicados en sitios diferentes.

  Para averiguar dónde queda su centro, además del “buscador” ya mencionado, se puede consultar la dirección de todos los Centros de Votación en la página Web de la CNdP: www.comisiondeprimariave.org; allí, en el centro de la página, encontrará un botón que dice: centros de votación exterior, púlselo y lo lleva a la lista de los Centros de Votación en el Exterior, con sus respectivas direcciones. Los candidatos y partidos también están divulgando estas direcciones y hay varios periodistas y portales que permiten ubicar los centros de votación; por ejemplo, el portal de Venezolanos Siempre, al que se puede acceder con este vínculo: https://bit.ly/CVexterior. Pero lo más importante es que recuerde que en el Exterior, en cada ciudad, solo hay un Centro de Votación. Fácil de encontrar.

  Además, los 300 mil electores del Exterior, que actualizaron su registro para votar en uno de nuestros Centros de Votación, si al momento de hacer el registro proporcionaron correctamente su dirección electrónica, a partir del 18 de octubre deben haber recibido un correo electrónico con su código de validación y la dirección del Centro en el cual están inscritos para votar. Revisen sus correos, sus bandejas, incluidas las de propaganda y correos masivos.

Conclusión.

  En esta fase la CNdP cumplió su tarea. Habrá 3010 Centros de Votación y 5.134 Mesas de Votación, suficientes para que más de 20 millones de venezolanos, si así lo desean, puedan votar en Venezuela y 396 mil venezolanos lo puedan hacer en 28 países, 77 ciudades, 84 centros de votación y en 803 mesas. La CNdP puso los Centros de Votación y las Mesas, les toca ahora a los venezolanos dar una respuesta y a los partidos y candidatos ayudar a los electores a encontrar los Centros que propusieron −y que conocen donde están− y motivar y movilizar a los electores para que vayan a votar el 22 de octubre.

  Miles de venezolanos, apoyados por abnegadas y eficientes Juntas Regionales y equipos técnicos de altísima capacidad, han hecho un extraordinario esfuerzo para lograr que podamos ir a votar el 22 de octubre. ¡Ahora solo faltas tú! Vota este domingo 22 de octubre, por tus hijos, por el país, por el futuro de Venezuela.

 https://ismaelperezvigil.wordpress.com/