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domingo, 7 de julio de 2024

Defender el voto (y 2). Ismael Pérez Vigil, Politólogo. 7 de julio de 2024




Defender el voto (y 2)

La semana pasada concluí señalando algunos intentos del gobierno, en su estrategia para desmotivar a los electores de oposición y estimular la abstención; y me referí a dos últimos intentos, específicos, en esa materia: Impedir y limitar la observación electoral y restringir el ámbito de acción de los “testigos electorales”. Esos dos puntos y la defensa colectiva del voto, muy importante en este proceso electoral, son el centro de las reflexiones que siguen.

Restricciones a observadores.

El CNE prácticamente suprimió la observación internacional, que se restringirá a una Misión de la ONU, con unos pocos observadores y a la que pueda realizar el Centro Carter, que como sabemos siempre realiza una observación muy limitada. Naturalmente, permitirá la observación de algunos de sus “amigos” y aliados internacionales, siempre dispuestos a esa actividad, que no aportan nada al proceso de asegurar una elección ajustada a mínimas normas internacionales en la materia. De igual manera, el CNE está minando considerablemente la observación nacional, al no reconocer a algunas organizaciones de observadores importantes y restringiendo a otros el número de observadores o retrasando la autorización y credenciales para sus observadores.

No obstante, nada puede impedir que cualquier elector se convierta en un “observador electoral”; después de todo, la observación electoral en Venezuela se organizó y efectuó desde el año 2000, por parte de los ciudadanos, mucho antes de que estuviera normada en el Reglamento de la Ley Orgánica de Procesos Electorales. No hay nada que pueda impedir que al momento de votar observemos lo que ocurre en nuestra mesa y que nos mantengamos atentos observando que todo se desenvuelve conforme a lo que debe ser, que tomemos notas, que informemos a través de las redes sociales, siempre y cuando se ajusten a la verdad y sin alarmismo, que pueda desestimular a los electores.

Restricción a los testigos.

La última estratagema para tratar de confundir y desmotivar a los electores, es la de desconocer lo que había sido una práctica constante de nuestros procesos electorales, en los que se siempre se permitió que los “testigos electorales” −cumpliendo la norma básica de ser electores y votar en la mesa que les corresponde de acuerdo a su registro electoral− pudieran desempeñarse en cualquier Mesa Electoral, aun cuando ésta no estuviera en el Centro de Votación en el que están registrados. Tal restricción, con la que seguramente se pretendió desmotivar a los partidos opositores y los voluntarios que se están ofreciendo como “testigos”, resultó ser una medida inútil, pues los partidos y organizaciones de la sociedad civil estaban advertidos de esa posibilidad y habían tomado sus previsiones. El 98% de las mesas, asegura la Plataforma Unitaria, están cubiertas con “testigos” opositores y las que restan son centros de votación remotos, inhóspitos, de difícil acceso y escasos votantes.

Al igual que en el caso de la “observación”, en momentos muy puntuales, todos podemos ser “testigos”; especialmente durante algunas actividades críticas que ya he mencionado y resumo: la constitución de las mesas, estar pendientes del desarrollo del proceso durante el día, la hora de cierre de las mesas cuando no haya electores en fila para votar, en el proceso de escrutinio y sobre todo, en la “verificación ciudadana”, que como su nombre bien indica es una actividad intrínsicamente ciudadana.

Concluimos entonces en que todos los venezolanos, además de votar, nos debemos convertir en “observadores” y “testigos” del proceso electoral y así, ambas acciones: eliminar y limitar la observación electoral y restringir el desempeño de los “testigos electorales”, son inútiles; no obstante, no podemos dejar de denunciarlas como una señal más de los esfuerzos por impedir el voto popular que busca un cambio político en el país. Por eso, para esta elección, es fundamental la defensa colectiva del voto; pero antes de entrar de lleno en esa tarea, hay que realizar un par de reflexiones.

“algo…”

En regiones, estados, ciudades y pueblos, cuyas autoridades son afectas al gobierno, ponen obstáculos en las vías, ¡las rompen!, intentan detener el paso con la fuerza pública, niegan permisos, amenazan, meten presos a dirigentes opositores, cierran negocios y locales, decomisan equipos de sonido, vehículos, motos; y sin embargo, no logran detener las grandes concentraciones, emotivas, entusiastas, esperanzadas, ni terminan de dar el golpe a la lámpara. Hay “algo” que los detiene.

De su cuenta…

Los últimos días antes de la Primaria, en la Comisión Nacional de Primaria, nos reuníamos con representantes de los partidos y candidatos a revisar detalles; muchos confiaban abiertamente en lo que decíamos y en nuestros preparativos; pero, otros dudaban, desconfiaban, los había escépticos y algunos aseguraban que, debido a lo que decían sus “comandos regionales”, había que aplazar la primaria, porque nada estaba listo. La verdad es que ellos no estaban listos, pero sus militantes de base, sus cuadros medios, en todas partes del país si lo estaban, para acudir a abrir las mesas y cuidar los votos y la gente estaba lista para votar. Y así lo hicieron.

Ahora hay consultores, asesores, analistas, periodistas, personas influyentes –“influencers” como les dicen ahora− dirigentes políticos, que pareciera que desean que las cosas sigan como están y nos aseguran que el gobierno va a detener las elecciones, que va a inhabilitar a Edmundo González Urrutia o que va a invalidar la tarjeta de la MUD. Si es absurdo e insensato negar alguna de esas posibilidades, lo es más detenernos a esperar a ver si eso pasa. La decisión es seguir y no cruzar puentes antes de llegar al rio, porque es mucha el agua que ha pasado bajo el puente y estamos viendo cómo ha cambiado la composición electoral del país en los sectores populares, a los que ya nadie puede engañar, hastiados, hartos, como están de esta situación de oprobio.

El 28 de julio −a pesar de todas las amenazas, los malos augurios, las mentiras y las falsas informaciones−, la gente acudirá a votar como acudió masivamente a votar en la primaria del 22 de octubre; como está acudiendo a las gigantescas movilizaciones y manifestaciones de Maria Corina Machado en apoyo a la candidatura de Edmundo González Urrutia, a pesar, como ya dije, de los obstáculos, la violencia y el acoso de fuerzas policiales o militares; como acudió al “simulacro electoral” para enterarse de cómo será el proceso de votación, sin que nadie convocara y ni siquiera el CNE informara adecuadamente.

Aunque se pretenda limitar la observación electoral o la actividad de los “testigos”, ocurrirá una actividad de observación y apoyo, espontáneo, que ni siquiera hace falta que nadie la convoque u organice, porque ya la gente “está de su cuenta”.

Defensa colectiva del voto.

Y así llegamos al punto culminante y crucial de la defensa del voto, su defensa colectiva. De acuerdo con la Ley y el Reglamento de Procesos Electorales, el escrutinio y la “verificación ciudadana” son actos públicos, que cualquiera puede presenciar; pero, sabemos que en determinados centros de votación se ha negado a la oposición el acceso al lugar en donde se realizan estas actividades, con la excusa de la “restricción de espacio”; debemos estar atentos a que eso no ocurra en esta oportunidad. Y si no nos dejan entrar, estaremos asomados por las ventanas y las puertas, haciendo notar nuestra presencia y permaneceremos atento a los resultados.

Concluida la “verificación ciudadana”, los ciudadanos podemos y debemos permanecer en los alrededores de los comandos de campaña, en los espacios públicos, a la espera del primer boletín del CNE con los escrutinios.

Ya el ciudadano se organiza con sus propios medios, con los mismos medios con los cuales ahora la gente se entera de lo que ocurre, de las actividades de los líderes políticos y del candidato, de las concentraciones y movilizaciones masivas que vemos en todo el país. Todo eso que vemos, esas concentraciones, esas muchedumbres entusiastas, esperanzadas, no son convocadas por TV, por radio o medios de comunicación; son convocadas cara a cara, por mensajitos de texto, por mensajes en grupos WhatsApp, etc. Eso es lo mismo que ocurrirá, no lo duden, la noche del 28J y la madrugada del 29 sin que sea necesario que alguien lo diga.

Conclusión

El máximo objetivo del gobierno es lograr la mayor abstención posible, sobre todo porque ya es evidente que no logrará aumentar su votación; pero, el 28 de julio los electores acudiremos masivamente a las mesas a votar, apoyaremos a los “testigos electorales” y la celeridad del proceso; y por último, en los espacios públicos, estaremos atentos, esperando los resultados.

 https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

domingo, 30 de junio de 2024

Defender el Voto. Ismael Pérez Vigil, Politólogo. 30 de junio de 2024

 


Defender el Voto.

29 de junio de 2024. Tras evaluar algunos de los mitos electorales, que pueblan y confunden la mente de los venezolanos y tras insistir en la importancia de revisar, cada quien, su situación en el Registro Electoral, para asegurarse del centro de votación en el cual ejercerá su derecho al voto el 28 de julio, o si ha sido seleccionado o removido como Miembro de Mesa, se nos impone ahora la tarea de evaluar y presentar algunas ideas acerca de cómo defender ese voto y el resultado electoral.

Una clara oportunidad.

Lo que leemos en las encuestas —y vemos y sentimos en la calle, en las grandes concentraciones— nos dice que hay una buena oportunidad de que se produzca un cambio político en el país, a partir del próximo 28 de julio (28J), si hacemos lo que hay que hacer, porque eso no se da espontáneamente, hay que organizarlo

Los partidos y las organizaciones de la sociedad civil, que apoyan al candidato opositor y a los líderes que están en gira por el país, están haciendo su trabajo: organizando la campaña, las giras, las movilizaciones; seleccionando a los testigos, que van a acreditar a partir de ayer, 28 de junio; organizando los grupos que van a apoyar a esos “testigos”; preparando la logística para el 28J, para recoger y procesar la información que provenga de las Mesas; organizando nacionalmente la relación con los medios de comunicación, nacionales e internacionales, etc.

Además de los que fueron seleccionados como “miembros de mesa” (MM); o los que van a ser “testigos electorales” (TE) o los que van a integrar los diferentes grupos de apoyo a los TE; todos nos podemos integrar a alguna de esas actividades −y otras− y a los grupos que se están formando. Si los partidos y las organizaciones de la sociedad civil están haciendo lo suyo, hay que pensar en qué es lo que podemos hacer los ciudadanos, junto con ellos o por nuestra cuenta, porque todos tenemos que pensar en cómo vamos a defender el voto y los resultados. Esa es la tarea importante.

Veamos algunas de esas tareas, antes del 28 de julio y durante ese día.

Enseñar a votar.

Lo primero es contribuir al proceso educativo de los electores; tarea esta, de enseñar a votar, que es muy importante, pues bien sabemos que la “confección” del llamado “tarjetón electoral” concluyó en uno que es deliberadamente abusivo y confuso, por la disposición de los candidatos, por los colores de las tarjetas de algunos partidos, que asemejan una de las tarjetas más importantes de la “unidad democrática”, la tarjeta de la MUD.

Las acciones del gobierno por eliminar contrincantes y “judicializar” partidos de oposición, despojando de ellos a sus lideres naturales y entregándolos a quienes les hacen el juego a sus políticas, paradójicamente, nos ha terminado favoreciendo pues el problema ahora se reduce a aclarar a la gente que la oposición tiene solamente tres tarjetas: la de la MUD, la de UNT y la de MPV, pues todas las demás −excepto las de Enrique Marquez− en realidad creo que confunden y facilitan la candidatura del gobierno. Así que la tarea ahora es simplemente enseñar donde está el candidato unitario para votar por él en alguna de las tres tarjetas −MUD, UNT y MPV− y que no se confundan quienes deseen votar en la tarjeta de la MUD, por ejemplo, con las tarjetas de otras organizaciones que tratan de confundir al imitar sus colores y símbolos para obtener algunos votos. Tras 25 años de engaños y esperanzas, aunque nuestra gente es muy avezada en materia electoral y no se confunde tan fácilmente, no está de más insistir en cuáles son esas tres tarjetas en las que se puede votar y que las tres darán el mismo resultado, pues los votos se sumarán al candidato opositor, Edmundo Gonzalez Urrutia.

Otras tareas educativas.

Pero la tarea de enseñar a votar no es la única tarea que tenemos por delante, antes del 28J. La gente debe tener claro, al menos dos cosas; la primera es que el padrón electoral, los 21 millones de electores del Registro Electoral (RE), se reduce por la migración al exterior, la migración interna, y la “migración” inconsulta que hizo el CNE de algunos votantes, a los que desplazo de su centro natural de votación; pero, a pesar de eso y seguramente por la reducción de la abstención −a juzgar por las encuestas y las movilizaciones de calle que estamos viendo− nos enfrentaremos posiblemente a una larga jornada de votación el 28J, y debemos estar preparados para pasar algunas horas en las filas para poder votar. Además, tampoco podemos descartar algún saboteo u operación “morrocoy” en aquellas mesas y centros de votación donde tradicionalmente gana la oposición.

Los partidos y organizaciones de la sociedad civil que apoyan al candidato opositor −que están al tanto de esto− tendrán algo preparado al respecto; pero, de todas formas, los ciudadanos debemos prepararnos individualmente y estar atentos a prestar asistencia a los demás votantes para que no haya desánimo o deserción en los centros de votación. De igual manera, quienes lo puedan hacer, deben estar listos para formar parte o simplemente apoyar la logística de los “equipos” que darán soporte a los “testigos electorales”, durante el desarrollo de la jornada electoral.

La segunda tarea, es −si cabe− mucho más importante. Los partidos y organizaciones de la sociedad civil que apoyan al candidato unitario están en la tarea de preparar los “testigos electorales” que cubrirán las mesas de votación y se encargarán −como tarea primordial− de recoger lo más rápido posible los resultados del proceso de votación y los del proceso de “verificación ciudadana”, para entregarlos a sus respectivos comandos o al mecanismo que se defina, para la totalización de los resultados; además de apoyar a esos testigos y sus equipos de apoyo, todos los venezolanos debemos estar preparados para defender ese resultado. Comentaré más adelante al respecto.

Defensa individual del voto.

La primera línea de la defensa del voto es el propio elector. Cada uno de nosotros debe verificar que el comprobante del voto que expide la máquina de votación, antes de introducirlo en la “caja de resguardo”, se corresponda con el voto que acabamos de emitir. Sabemos por la experiencia de innumerables auditorías que esto es así; que en muy contadas ocasiones, sobre todo por error o descuido del propio elector, no ha habido coincidencia, pero nuestra actitud debe ser la de asegurarnos de que todo está en orden y que eso sea una conducta notoria, como forma de educar a otros electores.

La segunda tarea de defensa del voto es estar atentos en los centros de votación y en las mesas, al desarrollo de la votación. Sabiendo, como expliqué, que puede ser una larga jornada de votación, debemos evitar que nuestra conducta o la de otros, retrase el proceso, con reclamos innecesarios a los miembros de mesa, funcionarios del CNE o miembros del Plan República. Evitemos generar excusas para que se retrase el proceso. Estemos listos para advertir discretamente a los “testigos electorales”, de retrasos que se estén produciendo o de conductas de coacción del voto, como las de “acompañar” electores a votar sin que estos lo soliciten; o que una misma persona acompañe electores en repetidas oportunidades, en una misma mesa. Sabemos que esto, está expresamente prohibido por ley y cualquier violación es delito electoral que implica sanciones.

Por último, debemos estar atentos para apoyar a los “testigos electorales” en tres momentos específicos, al final de la jornada. Primero, al momento del cierre de las mesas, para que se cumpla el horario y se evite que las mesas permanezcan abiertas cuando no hay electores en la fila. Segundo, en el momento del escrutinio, que es un acto público, para asegurarnos que a los “testigos” del candidato opositor no se les impida presenciarlo o recoger el acta con los resultados; y tercero, estar presente durante la “verificación ciudadana” que se vaya a hacer en las mesas que se sorteen para ello. En este último caso, conscientes de que no son todas − sino aproximadamente la mitad de ellas− en las que se va a verificar que lo que se depositó en la “caja de resguardo” −que no son los votos, pues los votos están en la máquina− coincide con los resultados del acta de escrutinio que emitió la máquina, que para ese momento ya fue trasmitida.

Conclusión

Sabemos que el gobierno ha desplegado una estrategia para desmotivar a los electores de oposición y estimular la abstención; no voy a repetir lo que ya todos sabemos, lo que ha hecho en esa materia; solo quiero concluir refiriéndome ahora a las dos últimas acciones en contra del derecho al voto y unas elecciones limpias y justas: Impedir y limitar la observación electoral y restringir el ámbito de acción de los “testigos electorales”. A esos dos puntos y a la defensa colectiva del voto, muy importante en este proceso electoral, me referiré la próxima semana. 

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/