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domingo, 10 de mayo de 2020

Las conversiones empresariales: Las cooperativas de trabajo asociado por @edmatute



Por Eduardo Matute


La economía venezolana acumula en los últimos seis años una caída abismal del PIB cercana al 60%, en un cuadro de escasez que no solo afecta a las empresas por la ausencia de insumos, materias primas y bienes de capital importados, sino a la población en general que hoy dedica buena parte de su tiempo de vida a la búsqueda de bienes esenciales para la subsistencia.

La ausencia de gasolina, los bajos precios petroleros y los efectos económicos de la pandemia provocada por el covid-19, auguran un escenario de descrecimiento calculado en que por cada trimestre de paralización económica el PIB se contraería entre 8 y 10 puntos porcentuales (al efecto, el trabajo realizado por el PNUD, en ocasión de las consecuencias económicas en relación con Venezuela, así lo señala), sin que se vislumbre una voluntad política decisiva para diseñar e implementar un programa económico integral, que atienda los desequilibrios macroeconómicos, las profundas distorsiones de los precios relativos y la disfuncionalidad de instituciones que mantienen la economía en un estado de caos.

La situación caótica presentada debe estimular, además de los procesos de transición política anunciados, aún no implementados, a la búsqueda de alternativas que en el plano de la microeconomía permita conservar la permanencia de empleos mediante pactos entre patronos y empleados, en lo que aún queda de empresas formales en el país.

En otros países, la creciente crisis, originada por la ola expansiva de la pandemia, está llevando a la presentación de alternativas de salvamento a pequeñas y medianas empresas que están presentando serias dificultades que las pueden obligar su cierre, contribuyendo a la creciente cifras de pérdidas de empleo e inversiones.

Una de estas alternativas es la conversión de empresas de capital a empresas cooperativas con acuerdos entre los patrones, accionistas y trabajadores, que posibilita armar paquetes de financiamiento, entrenamiento y disminución de costos fiscales, que posibilitan el salvamento de las empresas en situaciones críticas.

La Confederación de Cooperativas de trabajo asociado (Coceta) lidera en España esta alternativa. Tiene en su haber la experiencia de más de 1500 empresas transformadas de sociedades anónimas a sociedades cooperativas, en 5 años a partir de la crisis financiera del 2008. Su experiencia está siendo base para la actual propuesta y adelantada en Reino Unido, Dinamarca y Polonia bajo el proyecto Savings Job (Salvando empleos).

En Colombia, la Confederación de Cooperativas de Colombia, ha propuesto una propuesta similar. Este país se encuentra sufriendo un golpe fuerte por la pandemia. La crisis derivada de covid-19 está impactando de manera severa a las personas, a las empresas y a la vida social y económica. Las micro, pequeñas y medianas están en alto riesgo. El cierre transitorio de la mayoría de ellas significa pocas ventas ante costos fijos. Se está hablando de más de 1.7 millones de empresas y de 7 millones de empleos.

Para Confecoop, “Es la oportunidad para que aquellos empresarios en dificultades insalvables piensen en la transformación en cooperativa, en forma conjunta, con sus empleados y trabajadores con quienes han compartido años de trabajo y en la que han construido sólidos vínculos de confianza y solidaridad. Y, en un acuerdo cooperativo entre todos los asociados, encontrar las formas de reconocer a los propietarios el aporte especial que realizan, sin renunciar al principio democrático base de las cooperativas que se expresa en la fórmula: “un asociado, un voto”.

En Costa Rica, es el Instituto oficial de apoyo a las cooperativas, el Infocoop, quien ha adelantado la propuesta, ha instado a “los empleadores a organizar a sus trabajadores en riesgo de desempleo a optar por el modelo cooperativo y, eventualmente, considerar después su contratación en una o varias fases de la cadena de valor del negocio”.

Además de las posibilidades de armar paquetes de salvamento, hay que considerar las ventajas particulares que genera esta conversión:

Para el propietario o familias propietarias, la transferencia de la empresa a los trabajadores es una garantía para la viabilidad de la actividad económica y el empleo, máxime si además el propietario era el fundador de la actividad, con lo que se añade un elemento emocional no despreciable.

La transición puede ser gradual y suave, con consecuencias que pueden preveerse. En este sentido la empresa puede preservar su historia e identidad.
Los empleados están familiarizados con su empresa. La conocen más que cualquier inversionista externo y además tienen la motivación de conservar sus puestos de trabajo.

La comunicación con los bancos, proveedores y clientes no se interrumpe.

El desarrollo y el crecimiento no se deslocalizan, se mantienen en el territorio, se contribuye a la no desertización económica e industrial.

A la hora de realizar la conversión, existen principalmente, dos alternativas de organización legal:

Transmitir o ceder a una entidad de nueva creación constituida por los trabajadores el conjunto de bienes y derechos afectos a la actividad empresarial o alguna de sus unidades productivas para su explotación (a través de la cesión, venta o arrendamiento de empresa, cesión global de activo y pasivo, incluso escisión o segregación de la sociedad), es decir una sucesión de empresa desde el punto de vista objetivo (transmisión indirecta o a través de la constitución de una nueva sociedad);

Transmitir la sociedad mercantil que explota la empresa a los empleados, a través de la adquisición de la mayoría de las acciones o participaciones sociales (transmisión directa o a través el control de la sociedad) que puede después, o al mismo tiempo, transformarse en otro tipo social que se adapte mejor a la nueva situación, incluyendo la posibilidad de una empresa holding con participación accionaria de la nueva cooperativa.

Para los venezolanos en las actuales circunstancias, es indudable que la frase acuñada por el Maestro Simón Rodríguez en su libro Sociedades Americanas, “O inventamos o erramos”, es de primordial significado. Esta propuesta es una alternativa innovadora.

Notas: 1.PNUD: El impacto económico del covid-19 en Venezuela: la urgencia del financiamiento externo, de Daniel Barráez y Ana María Chirinos-Leáñez
Coceta: www.coceta.es
Infocoop: www.infocoop.go.cr
Confecoop: confecoop.coop





viernes, 4 de octubre de 2019

#125 Foro Hatillano | Benarroche: “El tema militar es complejo y difícil de entender”


A cargo de la investigadora y analista del sector militar Yaqueling Benarroche, quien además es Coordinadora Académica del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica "Andrés Bello" (CEPYG UCAB), estuvo la edición #125 del Foro Hatillano, realizada en la sede de ASOPAR la tarde del pasado 3 de octubre.

“El tema militar es complejo y difícil de entender”, comenzó diciendo Benarroche y procedió a explicar brevemente la evolución de la Fuerza Armada Nacional (FAN) de Venezuela. Sus orígenes, explicó la especialista, se remontan a la dictadura de Juan Vicente Gómez. Más tarde, en la Constitución de 1961, donde aparece claramente conceptualiza (Artículo 132), fue consagrada como “una institución concebida para actuar en democracia”. 

Entre 1958 y 1999, período histórico que Benarroche llamó “Etapa Democrática”, la FAN actuó como pilar fundamental de los gobiernos de turno, se profesionalizó y se convirtió en la garante de la Seguridad y Defensa Nacional, llegando incluso a apoyar en algunas áreas de desarrollo de la administración pública, señaló la analista del sector militar. 


“Existían restricciones legales para la participación política y estaba regulada la relación entre gobierno, sociedad y Fuerza Armada. Lo militar estaba subordinado a lo civil y alejado de la diatriba política”, añadió Benarroche con respecto a las funciones de la FAN durante la “Etapa Democrática”.

Más tarde, la Constitución aprobada en 1999 cambia sustancialmente el rol de la FAN en su artículo 328. “Le confiere 2 misiones: 1) La Independencia y Soberanía 2) La Integridad del Espacio Geográfico. Además, asigna tareas como la Defensa Militar (a cargo del Ejército, la Armada y la Aviación, con la cooperación de la Guardia Nacional), la Cooperación en el mantenimiento del orden interno (a cargo de la Guardia Nacional), y la participación en el Desarrollo Nacional (con los 4 componentes). De esto último resulta la actuación directa en la Administración y Desarrollo de Políticas Públicas”, detalló Coordinadora Académica del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Ucab.

Luego de 1999, dijo Benarroche, “ocurrieron cambios muy importantes en lo militar”, y procedió a listarlos: el Plan Bolívar 2000, control político de la FAN, reorganización de los componentes militares, modificación de la doctrina, participación de Cuba en el diseño y ejecución de planes, cambio de proveedores de armas y equipos, modificación en el marco legal, partidización de los miembros de la Institución, cambio de una fuerza profesional a una revolucionaria, cambio de nombres (antes se llamaba Fuerza, ahora Componente), incorporación de civiles (milicias), organización regional diferente con la creación de los REDI, ZODI, etc., entre otros. 


A partir de 2013, con el fallecimiento de Chávez y llegada de Nicolás Maduro al poder, “Maduro ha cambiado algunas cosas con respecto a la FAN, dada sus pocas cualidades de líder y por no provenir del estamento militar como su antecesor Chávez”, explicó Benarroche.

Para la ponente “ha habido una tergiversación del mandato constitucional, al no cumplir su misión y funciones, habiendo indisciplina, dispersión del poder, rotura de unidad de mando, prevalencia del proyecto político del gobierno y una distorsión de la pirámide organizacional de la FAN”.

A juicio de Benarroche, las principales consecuencias de esta situación son: pérdida de institucionalidad, violación de la Constitución Nacional y de la normativa de la FAN y poco apresto profesional.

¿Qué esperar de la FAN en una transición?

Para Benarroche, la FAN debe garantizar la estabilidad en un eventual proceso de transición: 

1.- Fortaleciendo la Democracia (sometiéndose al control civil, abandonando el proselitismo político).
2.- Fortaleciendo el Estado de Derecho (apegándose al cumplimiento de la Constitución y las leyes y rescatando la institucionalidad).
3.- Fortaleciendo la Capacidad Estatal (recuperando la capacidad de defensa ante la amenaza, ejerciendo el monopolio legítimo de la fuerza).

Detalles de la actividad 
Fecha: 03-10-2019
Lugar: Sede Asopar, calle Central La Lagunita, El Hatillo
Hora: 5:00 pm
Tema: Fuerzas Armadas Nacionales y la transición en Venezuela
Ponente: Yakeling Benarroche. Investigadora y Analista del Sector Militar. Coordinadora Académica. Centro de Estudios Políticos y de Gobierno CEPYG UCAB
Asistentes: 31 personas


Edición #125 del @forohatillano en alianza con:
@CaracasPlural
@Radio_Comunidad 
@RedJovenVzla
@EQUILIBRIOHATI2 
@forociudadano7
@CreemosAlianzaC




sábado, 24 de agosto de 2019

Emprendimiento ante una Venezuela arruinada por @oscarbastidas25



Por Oscar Bastidas Delgado


Está demostrado que el emprendimiento, sea individual o asociativo pero particularmente éste, es aliado clave del desarrollo socio – económico y que las naciones reconocidas como desarrolladas prestan especial atención a su aplicación e impactos, La misma OIT habla de impulsar el cooperativismo en la organización de los trabajadores autónomos e interesantes estudios universitarios y de organismos internacionales muestran sus bondades. En América Latina se desarrollan interesantes esfuerzos en pos de impulsarlo y toman forma propuestas generadas por organizaciones sociales, ciertos gobiernos y variadas universidades.

Es de precisar que él no se restringe a la creación de nuevas organizaciones (start-up), existe el Emprendimiento Corporativo, aquel realizado al interior de organizaciones en marcha para introducir transformaciones y pudiese tener dos opciones, la de creación de nuevos negocios o actividades (corporate venturing) y la de transformar o introducir mejoras novedosas de productos o servicios (intrapreneurship). Éste aborda diversas perspectivas según el nivel en que se origine.

El origen común del emprendimiento en las organizaciones burocráticas está en los niveles jerárquicos elevados que lo imponen en cascada (top – down). Otros orígenes pueden existir y estarán directamente relacionadas con las modalidades participativas que la organización realice, pudiendo obedecer a sugerencias de trabajadores, proveedores o clientes (coinfluencia), a innovaciones sociales o técnicas de trabajadores sin o con participación monetaria en los ahorros o ganancias que generen.

Un eje clave en esta modalidad, ríjase la organización por la lógica del modelo burocrático, el participativo o el autogestionario, lo constituye el tipo de liderazgo que la impulse. El líder o equipo que lo lidere puede reservarse para sí la iniciativa e imponerla o sembrar la semilla del emprendimiento en sus colaboradores y oportunamente cosechar frutos en innovaciones y éxitos.

La vía de la siembra es la utilizada por las empresas con mayores éxitos. Crece el número de ellas que contratan personas con condiciones especiales y horarios super flexibles solo para que piensen y propongan innovaciones

Esta línea de emprendimiento corporativo asociativo se torna interesante en la medida en que varias OESs, vía intercooperación e integración, con la lógica de unir voluntariamente esfuerzos y recursos en función de enfrentar problemas comunes mediante una empresa de propiedad colectiva y gestión democrática, compartan el emprendimiento cosechado en beneficio de todas y lo socialicen trascendiendo los limites individuales. Los casos son infinitos; un claro ejemplo lo tenemos en el Servicio de Protección Social de la Central Cooperativa Nacional de Venezuela (Ceconave) y sus Centrales Cooperativas Regionales (CCRs) con el aún servicio funerario más grande del país.

En una Venezuela arrasada por la destrucción sistemática del 80% de las empresas que existían al momento de la llegada al gobierno del fallecido Chávez más las constituidas en estos veinte años (proceso similar a la destrucción sistemática casa por casa de Polonia por los nazis), destrucción que aumenta con los altos montos de capital establecidos recientemente para la constitución de empresas), la resiliencia socio – económica pasa porque asociemos nuestros limitados esfuerzos y pocos recursos en: 1.- nuevos emprendimientos realistas y factible, y 2.- en emprendimientos corporativos para recuperar o relanzar empresas cerradas o a punto de hacerlo. Acá se impone la formulación de planes de fortalecimiento.

Por causa del cementerio de cooperativas que el fallecido llevó a su tumba, Venezuela tiene una deuda con el cooperativismo mundial y debe pagarla. Emprender acá pasa también por la recuperación de las cooperativas salvables, eliminar las falsas y las de maletín y constituir masivamente otras sobre valores y factibilidad socio – económica formando cooperativistas antes de formar cooperativas como afirmaba el cooperativista caraqueño Francisco Díaz. Pasa en fin por “O inventamos o erramos” como bien dijo Simón Rodríguez, maestro de El Libertador.

Es de recordar que la Polonia destruida por los nazis se recuperó gracias a cooperativas. Hoy por hoy, el emprendimiento asociativo debe inscribirse en el Plan País como “Política de Estado hacia las Economía Social”,término éste de nivel constitucional incluido por el cooperativismo en la actual Constitución pero jamás considerado por los militaristas.


23-08-19




sábado, 22 de junio de 2019

Hay que volver a Carabobo…



Por Rafael Viloria


El 24 de junio de este año, se estará conmemorando un año más de haberse realizado la Batalla de Carabobo, ello hace 198 años. Por igual hacen 214 años, que desde la cima de una de las columnas que dominan a Roma, el caraqueño, Simón Bolívar jura, en presencia de su antiguo maestro Simón Rodríguez, consagrar su vida a la causa de la independencia de Hispanoamérica: “¡Juro delante de usted; juro por el dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por mi Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!”

“Colombianos: habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranía, he trabajado con desinterés abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad, me separé del mando cuando me persuadí que desconfiabas de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores que me han conducido a las puertas del sepulcro. Yo los perdono”

¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria: Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajare tranquilo al sepulcro”

A Carabobo hay que volver, para rescatar la libertad, la dignidad, la democracia que se perdió, no obstante a los esfuerzos de nuestros libertadores

Lo que estaba ocurriendo en 1821, no es distinto a lo que hoy ocurre en nuestra patria, por ejemplo, en 1814 los patriotas de Caracas en números de 20.000, huyeron de José Tomas Boves hacia el Oriente. Hoy más de cinco millones, han huido hacia países del continente latinoamericano: Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, etc. Extrañamente no han mostrado interés por Cuba, Bolivia, Nicaragua, etc. Las razones, altamente conocidas por todos los venezolanos.

Volver a Carabobo, significa despertar, reaccionar y actuar en el rescate de la patria, hipotecada a intereses ajenos que impiden vivir, convivir y coexistir en una sociedad que colinde coherentemente dentro del marco constitucional de la patria bolivariana, que precedentemente puso en marcha en los inicios del siglo XXI.

Volver a Carabobo significa salir de la mansedumbre contemplativa y entender el mensaje de sus últimos momentos de vida. “Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajare tranquilo al sepulcro.” En nuestras manos está la salvación de la patria. El país no cambiará, si nosotros no cambiamos y la transformamos hoy en nuestro propio escenario y con nuestra fuerza y conciencia. A Noruega, con todo respeto, NO y mil veces NO

Ex presidente de CECONAVE




sábado, 8 de junio de 2019

Experiencias cooperativas en Venezuela


Por Rafael Viloria


En Venezuela: Según registros del Código de Comercio, Articulo 1120 a la fecha 19-12-1919; quedó derogado La Ley de Sociedades Cooperativas de fecha 29 de mayo del año 1917. Esto pareciera indicar la presencia del cooperativismo que para esa época ya existía. Extrañamente el gobierno nacional era regido por Juan Vicente Gómez. En 1942 (Gobierno de Isaías Medina Angarita) se promulgó una nueva Ley de Cooperativas.

En 1960, al inicio del Gobierno democrático (Rómulo Betancourt), se fundó en Tacuato de la Península de Paraguaná del Estado Falcón, la primera cooperativa de ahorro y crédito “Tacuato de Paraguaná”, el 26-04-1960, inició este proceso el Padre José Elías Thielen. Esta cooperativa se funda en el marco de la Ley General de Asociaciones Cooperativas del 42 y el Reglamento de la misma Ley promulgado en el año 1944

En el año 1961, se promulga la Constitución de la República de Venezuela. Que en su contenido contempló el Artículo 72° que presentaba una visión y misión del rol que deberían desempeñar, según el estado, el cooperativismo en Venezuela. El marco legal que acompaño al texto constitucional, fue reformado en el año 1975 y 1976, a partir de allí se inicia en Venezuela en términos cooperativos todo el proceso de integración.

Inició el cooperativismo moderno desde Tacuato del Estado Falcón por todo el país: la promoción, organización y desarrollo del cooperativismo de ahorro y crédito, que a la postre ha permitido que miles de familias organizadas hayan podido de forma autogestionaria, poder contar con servicios de créditos a tasas de interés flexibles, organizar servicios funerarios financiados con el pago semanal de cuotas; crear servicios de asistencia médica, hospitalización, cirugía, laboratorios y todo lo que con ellos se vincule. En este orden hay que destacar en materia de salud las experiencias en Barinas y Barquisimeto, con las dos Clínicas Cooperativas, Cecobar- Cecosesola que son administradas y financiadas por los mismos cooperativistas.

Agregar la alta incidencia que el cooperativismo ha tenido la prestación de servicios de transporte de pasajeros, de carga de productos agrícolas, de materiales de construcción, de producción agrícola y pecuaria, etc. Colateralmente se destacan el desarrollo de la fábrica de urnas (metalmecánica-Edo. Lara), la arenera (Edo. Portuguesa) y otras experiencias de producción desde las hamacas de Pedregal a las cooperativas de fabricación de válvulas petroleras en Anzoátegui.

Proceso de integración del cooperativismo en un movimiento nacional. Dieciocho centrales cooperativas a lo largo de todo el país, dan cuenta de la existencia de la Central Cooperativa Nacional de Venezuela “Ceconave”. Marco de la Constitución Bolivariana en especial el artículo 184°, rango constitucional que acompañado con la nueva Ley Especial de Asociaciones Cooperativas

Las experiencias cooperativas de sesenta años, indican según sus resultados no obstante a las envestidas de la crisis: que puede construir un mecanismo viable para convertir la crisis en una oportunidad. Las experiencias sociales, económicas y políticas que el cooperativismo ha desarrollado en el país en décadas se tienen que convertir en un instrumento que junto con otras experiencias comunitarias apuntalen al propósito común del pueblo venezolano de rescatar la patria y con ella la democracia.

Ex -presidente de Ceconave



07-05-19

https://talcualdigital.com/index.php/2019/06/07/experiencias-cooperativas-en-venezuela-por-rafael-viloria/


viernes, 24 de mayo de 2019

Transición



Por Rafael Viloria


Los medios de comunicación en sus distintas modalidades existentes, sin descanso alguno las 24 horas del día, intentan comunicarnos las causas, efectos y consecuencias de una situación que tiene su “génesis” en una acción pública notoria y comunicacional por todos conocida y vivida en Venezuela a lo ancho y largo de sus cuatro (4) puntos cardinales: la crisis social, económica y política. Por lo general en todo hecho que se presente, sea este intencional o no; siempre abra una causa que la origina, por consiguiente a quien atribuirle la responsabilidad de los efectos y consecuencias que de ella se originen.

De la crisis en Venezuela, omitir su génesis, no solo constituye un grado de ignorancia intencional manifiesta, si no de evidente conducta desviada de complicidad. Los venezolanos y venezolanas, sin distingo de clases alguna; sabemos lo que en nuestro país pasa y porque la existencia del flagelo de la crisis, que por igual nos afecta a todos en Venezuela

Los mismos medios de comunicación que a diario comunican el grado de agudización de la crisis existentes, intentan recoger distintos grados de opinión del nivel existente de la crisis, qué hacer con ella, cómo cuándo y con quién combatirla a ese propósito distintos y variados mecanismos concurren con propuestas que al fin y al cabo solo se han quedado en el intento de discursos muy elegantes, sin resultados que den al traste con la situación existente; lo que es peor, cada día que pasa la crisis empeora.

Con insistencia en opiniones cruzadas de la necesidad de promover, organizar y poner en marcha un proceso de “Transición Política” que gire en torno a la crisis existente, sus causas, efectos y consecuencias de ella derivadas. Fácil mas no imposible; resultaría el proceso de transición que habrá que emprender. El país se está aproximando peligrosamente hacia un principio producido por la desviación de valores y principios éticos y morales. La prostitución de la gestión pública; hacen que la transición, sea una tarea dura a la hora de enfrentar los vicios existentes de corrupción social, económica y política; que llevaron al país al grado en que hoy esta.

Los venezolanos hoy estamos cansados de que se nos considere cándidos y en consecuencia se nos trate de utilizar con el cuento malo y mal echado de la guerra económica desde el norte conducida, del cuento de la guerra cibernética de los golpes de estado. Aquí la guerra está dentro de nuestro país, eso lo sabemos todos los venezolanos fuera no está.

No nos comeremos el cuento del “Poder Comunal” como forma de gobierno distinto al que está claramente establecido. En los artículos 1º, 2º, 3º,4º,5º y 6º de nuestra Carta Magna.

A los principios fundamentales claramente contenidos en nuestra Constitución Bolivariana, deberá caminar el proceso de transición en la búsqueda de recomponer la patria deteriorada

Nada habrá que inventar de nuevo porque todo ya lo está. La situación existente impone la necesidad imperiosa de unir voluntades y disposición con rumbo hacia el desarrollo de una verdadera revolución social democrática, que produzca los cambios necesarios, las innovaciones y transformaciones en el vivir, convivir y coexistir en una sociedad que garantice plenamente su seguridad y bienestar humano. Ese deberá ser el propósito común del pueblo de Venezuela sin diferencias de naturaleza alguna. Hacia ahí el propósito del proceso de “transición” con la fuerza unida del pueblo organizado.

Ex Presidente de Ceconave


24-05-19




sábado, 18 de mayo de 2019

¿Golpe o Manifestación Política?


Por David Esteller


El 3O de abril hubo un movimiento de personas civiles y militares cerca de la plaza Altamira y en el distribuidor de La Carlota, en Caracas, pidiendo la salida del usurpador de la Presidencia de la República, señor Nicolás Maduro, y en apoyo al Presidente Interino, Ing. Juan Guaidó. Usurpador Maduro, porque fue irregularmente electo en unos comicios fuera de tiempo, no permitiendo la participación de los principales partidos de oposición e inhabilitando, por una medida administrativa, con escaso , por no decir ningún valor legal, a los principales candidatos de la oposición y dando poquísimos días de plazo para que se organizara el correspondiente proceso de elecciones, con un Consejo Nacional Electoral, cuyos miembros tenían sus períodos vencidos, y de cinco, cuatro eran representantes del partido del gobierno o, simplemente, puestos por el gobierno.

Proceso electoral que partió de una orden emanada de la denominada Asamblea Nacional Constituyente, organismo convocado sin la anuencia constitucional del pueblo venezolano, lo que hace absolutamente nulas todas las medidas y órdenes que ella decida

Además, antes violaron la Constitución, leyes y reglamentos para obstaculizar e impedir el referendo revocatorio que se había solicitado contra Maduro, cuando éste estaba a mitad de su período, y también imponiendo, contra la voluntad del pueblo, el programa socialista dejado por Chávez.

La Asamblea Nacional es el único poder público nacional legítimo por haber sido electo directa y libremente por el pueblo, a diferencia de los otros actuales poderes del Estado, electos irregularmente. Con fundamento en los Artículos 333 y 350 de nuestra Constitución Nacional vigente, ante la usurpación consumada por Nicolás Maduro, el 1O de enero de este año, y ante el desastre del gobierno, que ha sumido al país en hambre, miseria, muerte y desasosiego, designó al diputado Juan Guaidó, Presidente Interino, a fin de llevarnos a unas nuevas elecciones libres e imparciales, con un nuevo Consejo Nacional Electoral.

Diputados, civiles y militares presentes en la manifestación del 3O de abril, no asaltaron la comandancia de La Carlota, ni a otra institución militar. Pidieron la salida de Maduro de la Presidencia, por ser un usurpador y llamaron a las fuerzas militares a ponerse del lado de la Constitución, que representa el Presidente Interino. Fueron los colectivos de Maduro, ilegales y terroristas, quienes aparecieron encolerizados disparando a diestra y siniestra.

No puede señalarse esa manifestación como golpe de estado, pues altos militares se la pasan manifestando su apoyo al usurpador Maduro y manifestando que son socialistas, y nadie los ha acusado de golpistas, nadie les ha dicho que sean traidores a la Patria y violadores de la Constitución. La lealtad es con la Patria, no con Maduro


17-05-19

https://talcualdigital.com/index.php/2019/05/17/golpe-o-manifestacion-politica-por-david-esteller/


sábado, 20 de abril de 2019

Crónica de una muerte anunciada


Por Rafael Viloria


Todo el mundo tenía conocimiento que Santiago Nasar sería ejecutado el día lunes en horas de la mañana. Todos, menos Santiago Nasar. Hasta se conocían las fútiles razones que así inspiraba a los hermanos Pablo y Pedro, para que ejecutaran la acción.

¿Por qué Santiago Nasar ignoraba todo y el mundo que lo rodeaba si lo sabía? ¿Porque nadie le decía nada? ¿Por qué era sordo, ciego, incrédulo? Lo cierto: es que ciertamente lo que el mundo sabía y Santiago no; ocurrió.
En Venezuela, que es el mundo no imaginario, tiene sobre su suelo a más de treinta millones (30 millones de venezolanos vivitos y coleando) que saben qué pasa en este país, las 24 horas de los 365 días del año, socialmente, económicamente: Venezuela también tiene su propio Santiago Nasar. Sordo, ciego, ante todo lo que el pueblo vive las 24 horas del día.

A diferencia del Santiago Nasar de la referencia, al Nuestro si le comunican; solo que es sordo y ciego y por consiguiente no quiere oír, ni ver lo que sin descanso ocurre en nuestro país a diario. A nuestro Santiago Nasar le comunicamos que el país está inmerso en un desenfrenado “flagelo” convertido en una crisis social, económica y política. Nuestro Nasar no se da por enterado, por cuanto todo obedece (según él) a una guerra económica con origen en los EEUU.

El país sabe que nos estamos aproximando a la orilla de un incontenible principio de crisis integral; el único que no lo sabe es nuestro Santiago Nasar. Estamos frente a la crónica de lo que será una muerte, por lo demás, anunciada. Para ello solo basta con enumerar: la corrupción en los manejos económicos de las fuentes de producción que generan los recursos financieros que tienen como propósito garantizar la seguridad y el bienestar del pueblo venezolano. Como complemento hay que agregar, la ruta de la inflación transformada en hiperinflación, que evidencia lo trágico con que ha sido tratada la administración en los servicios públicos.

Los venezolanos si sabemos lo que está pasando y el rumbo final al que llegaremos. Prueba de ello lo indica el desastre ocurrido en el Complejo Hidroeléctrico Simón Bolívar de Ciudad Guayana en el estado Bolívar. Los resultados dan muestra de cómo una gerencia no eficiente, no productiva, no rentable, no eficaz; con base en la improvisación constante, termina ocasionando daños de carácter general a la población nacional sin distingos de naturaleza alguna. Como siempre el discurso permanente, nadie es responsable, nadie es culpable; la culpa es de la oposición y los EEUU. Sobre la conciencia de los venezolanos recaerá la misión de interrumpir el trágico desenlace de la tragedia que frente a todos está en marcha silente, indetenible.

Soy de la opinión que la crisis que nos azota, la tenemos que convertir en una oportunidad para construir un nuevo orden social, económico y político. Claro que para ello tendremos que poner en marcha el desarrollo de una verdadera revolución social y democrática.

Venezuela tiene suficiente capacidad humana y material para reiniciar un nuevo proceso de desarrollo lo suficientemente sustentable y autosustentable en el marco de una nueva visión capaz de cambiar la realidad existente, por una que esté bajo la sombra de la práctica, defensa y preservación de valores y principios tan necesarios en el desarrollo de una sociedad. Sabemos que lo que ocurre en este país, no es un asunto de casualidades. Todo tiene su origen en su razón de ser. Dominar el país al precio que sea.

Los venezolanos estamos entrampados y de esa trampa tenemos que salir. Claro que fácil no será. Sera posible en la medida en que organizadamente nos lo propongamos. Estamos en manos de ciegos y sordos que no quieren oír lo que todos sabemos y queremos decir. Que vean lo que vemos de la realidad existente. Solo hay que abrir las puertas y las ventanas para que entre el aire y entre el sol.

Sacar el país de la situación en que esta dependerá de nosotros mismos. No dependerá de Mesías salvadores.

*Expresidente de CECONAVE

http://talcualdigital.com/index.php/2019/04/19/cronica-de-una-muerte-anunciada-por-rarael-viloria/

lunes, 11 de marzo de 2019

Cooperativismo y transición



Por Rafael Viloria


“Las cooperativas son asociaciones abiertas y flexibles, de hecho y de derecho cooperativo, de la economía social y participativa, autónomas de personas que se unen mediante un proceso y acuerdo voluntario, para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, para generar bienestar integral, colectivo y personal, por medio de procesos y empresas de propiedad colectiva, gestionadas y controladas democráticamente…”

En el orden expuesto: el cooperativismo venezolano viene desde 1960 desarrollando un proceso importante de promoción, organización de cooperativas en todos los campos de la economía social solidaria

Hay que destacar que a lo largo y ancho de la geografía venezolana, el cooperativismo ha dado muestras de ser un modelo de organización social y económico alternativo en materia de servicios sociales y económicos comunitarios.

Miles de familias organizadas en la economía solidaria en materia financiera (Ahorro y créditos), las ferias de consumo familiar, servicios funerarios, servicios médicos de hospitalización, maternidad, atención medica general y especializada, cirugía, servicios técnicos, etc.

Más de un 10% de la población venezolana han encontrado en la cooperación, la forma autogestionaria de mejorar su propio bienestar social y económico.

Para el venidero año 2020, el cooperativismo venezolano, estará arribando a 60 años del proceso de organización social, económico y político. En su trayectoria ha desarrollado una gama de experiencias, además de su carácter social y económico, en materia de transporte de carga, pasajeros, producción agrícola y pecuaria, mecánica en general. Ello en síntesis da muestras de la existencia de un conjunto de experiencias de corte social, económico y político; que a la postre ha contribuido a lo largo de 60 años con el desarrollo del país.

Naturalmente es bueno destacar de manera particular la presencia del marco constitucional y legal, la Constitución Bolivariana de la República de Venezuela, en sus artículos: 70°, 118°, 184° y 308°, que reserva al cooperativismo venezolano, así como La Ley Especial de Asociaciones Cooperativas.

Ambos instrumentos de carácter jurídico han acompañado al cooperativismo en su coherente desarrollo.

Hoy el mismo país, donde el cooperativismo ha desarrollado roles de organización en las mismas seis (6) décadas; presenta un cuadro de crisis integral, que obliga a los venezolanos a plantearse desarrollar una verdadera revolución social democrática de cambios innovaciones y transformaciones en el marco de una nueva visión y misión.

El cooperativismo por razones obvias conocidas, no solo estaría, sino que está obligado a participar en el proceso de transición que las circunstancias políticas del momento así lo indican.

Salir de la crisis no resultará fácil, si al proceso de transición “… acción de pasar gradualmente de un estado a otro o de una situación a otra, estado intermedio entre una anterior y el estado al que se cambió…” no concurre la voluntad y disposición suficiente a la unión de voluntades hacia una causa común que es la democracia

En ese contexto: el cooperativismo con sus sesenta (60) años de experiencia acumulada deberá dar pasos decididos a la participación activa y protagónica en la reconstrucción de la democracia social, hoy seriamente lesionada.

Reconstruir y rescatar a Venezuela no será fácil, imposible tampoco lo será. Para ello habrá que invocar lo dispuestos en los artículos 2 y 3° de nuestra carta magna:

Artículo 2. Venezuela se declara República Bolivariana, irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.

Artículo 3. El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes consagrados en esta Constitución.

“Lo contrario del bien no es el mal, sino la indiferencia.”

Es la que tenemos que combatir uniendo nuestras voluntades y disposiciones al margen de nuestras diferencias sociales, políticas económicas y religiosas en la gesta libertaria que hay que emprender, todo ello solo dependerá de la unión de todos.


08-03-19




domingo, 3 de marzo de 2019

Economía social de mercado por @oscarbastidas25



Por Oscar Bastidas Delgado


Gracias a amplias movilizaciones ante la Asamblea Constituyente de 1999, el Movimiento Cooperativo Venezolano logró incluir y conceder categoría constitucional al término Economía Social al igual que el de mutuales, y fortaleció la presencia del cooperativismo y sus actividades en el texto constitucional. El Ordinal 3º del Artículo 184º señala: “La ley creará mecanismos abiertos y flexibles para que los Estados y los Municipios descentralicen y transfieran a las comunidades y grupos vecinales organizados los servicios que éstos gestionen previa demostración de su capacidad para prestarlos, promoviendo: […] “La participación en los procesos económicos estimulando las expresiones de la economía social, tales como cooperativas, cajas de ahorro, mutuales y otras formas asociativas”.

Para quien estas líneas escribe “La Economía Social puede entenderse como el conjunto de actividades económicas privadas realizadas por organizaciones provistas de estatuto y valores, constituidas voluntariamente por grupos de personas que con recursos propios y democráticamente desean satisfacer sus necesidades comunes y las de sus comunidades sin intermediarios ni fines de lucro, produciendo bienes y servicios, asegurando o financiando, sin dependencia alguna de entes externos, remunerando el trabajo y con reparto de excedentes proporcionales a la labor o aportes de quienes contribuyan a conformarlo. Sus principales expresiones organizacionales son las asociaciones, las mutuales y las cooperativas”. Todas estas expresiones son entonces Organizaciones de la Economía Social (OESs),

Ahora bien, el Estatuto que rige la Transición a la Democracia para Restablecer la Vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela a propósito de las Reglas de Gobernabilidad y Programa Mínimo de Gobierno señala en su Artículo 27 que “La Asamblea Nacional, previa consulta con la sociedad civil y con las organizaciones con fines políticos, aprobará mediante acuerdo parlamentario las reglas de gobernabilidad y las directrices del programa mínimo que, dentro de los principios de la economía social de mercado, ejecutará el Gobierno provisional”. Según el mismo Estatuto, ese programa respetará los principios del régimen socioeconómico y de la función del Estado en lo económico establecidos en el artículo 299 de la CN”, una economía fundamentada “en los principios de justicia social, democratización, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad que asegure el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad”,

El término “Economía Social de Mercado” fue puesto en el tapete por Alemania con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial para denotar un sistema económico que acepta el mercado como mejor espacio para propiciar el progreso de los pueblos; un eje clave de esta economía es la cogestión o sistema decisional que permite que los trabajadores organizados tomen decisiones junto a los accionistas de las empresas bajo ciertas condiciones. El término es utilizado en otros países. En América Latina Perú lo consagró en su Constitución Política de 1979. Él precepto es liberal, condiciona el intervencionismo estatal estableciéndole la creación de condiciones para el desarrollo de actividades económicas privadas en condiciones de libre competitividad.

Sin dudas que estos preceptos de la AN concederán un giro a de 180 grados a las actividades económicas desarrolladas en estos dos decenios por el dúo militarista Chávez – Maduro; un desgobierno que gracias al facilismo petrolero construyó un Estado capitalista salvaje que aplastó la propiedad privada al extremo de ser dueño hasta de areperas que compiten con humildes vendedoras de empanadas.

Estado capitalista salvaje que quebró todas las empresas expropiadas, eliminó tres cuartos de las empresas privadas existentes para el 99; un Estado dirigido por el “obrero” que pasará a la historia como el destructor de los sindicatos que con su varita mágica, el BCV, convirtió en papelillo el salario de los trabajadores

Hoy se impone aunar esfuerzos hacia la resiliencia. Quien suscribe propone construir una República de Emprendedores que supere nuestra condición monoproductora; la amalgama de la resiliencia deben ser los emprendimientos asociativos. Con OESs se pueden enfrentar todos los problemas humanos; en época de crisis, de numerosos problemas comunes y con obvia escasez de recursos, solo con sus valores, con la unión de esfuerzos y recursos y con voluntad y acciones de equipos sobre claros planes, se pueden superar los problemas dejados por el populismo vacío del dúo.

Las OESs se complementan muy bien con las empresas públicas y privadas participativas y socialmente responsables y se insertan perfectamente en el marco de la Economía Social de Mercado. Alemania es buen ejemplo de ese binomio; sin entrar en detalles, en ese país el sistema financiero más importante es cooperativo: la Federación de Bancos Populares y Bancos Raiffeisen; también todos los productores agrícolas están asociados a alguna cooperativa sea de aprovisionamiento, producción o venta de productos. ¡Pero atención!: no cualquier producto: allá se produce con el sudor del trabajo de quienes si aprendieron a pescar ¡y pescan!; no con el sudor del lumpen paramilitar y del ejercito de pedigüeños generado por el dizque “socialismo del siglo xxi”.