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lunes, 16 de diciembre de 2024

Guerra o Paz. Siria o Guatemala. El 10 de enero 2025, no es el fin de Venezuela. Angel Cacique. Caracas 15/12/24


 


Guerra o Paz. Siria o Guatemala. El 10 de enero 2025, no es el fin de Venezuela. 


Caracas 15/12/24.- Los procesos políticos son eventos complejos, sometidos a una diversidad de variables económicas, sociales, históricas, personales (objetivos y subjetivos) que, imposibilitan análisis y respuestas dogmáticas, simples, en tanto están circunscritos a determinadas y especificas realidades,  singularidades, cisnes negros, por lo cual, a pesar de existir algunas características, variables previsibles, hay un denso escenario en ellos, cubierto de materia oscura, sabemos que existe por sus derivaciones fácticas, pero no podemos, aún, certificar su existencia, lo cual no permite formular recetas infalibles, certeras y se prestan por ende (los procesos políticos) a la especulación infinita.  


Para el 68 % de los electores que votaron el 28 de julio 2024, por Edmundo González qué ven en las actas difundidas y publicadas en la web, con la comprobación efectiva (verificación de las actas del 30% de los centros de votación) que, efectivamente en dichos resultados esta expresada la voluntad de la mayoría los electores venezolanos y que, pudieron dar fe, en su centro de votación, realizada la auditoría electoral que, efectivamente eso fue exactamente lo que ocurrió.


 Pero, para la “mayoría oficialista” que controlan, dominan la mayoría de las gobernaciones, alcaldías, escaños de la asamblea nacional y tienen el dominio absoluto de la institucionalidad gubernamental (poder judicial, poder electoral, poder ciudadano (fiscalia general, defensoría del pueblo), una corte de (enchufados) empresarios que dependen casi exclusivamente de los recursos del estado (Rentismo) y obviamente el estamento policial, militar, de seguridad, prisiones, además de la totalidad de los ministerios e institutos “autónomos” del estado, Pdvsa y el BCV, (todo el poder de fuego (las armas) y el manejo discrecional de los recursos). Esto no fue lo que ocurrió, Su versión es está “Ganó Maduro, aunque los resultados evidencien lo contrario” y a pesar que hasta la fecha no han podido demostrar, mostrar fehaciente dichos cómputos, lo cierto es que los órganos auxiliares del Psuv: CNE, TSJ avalaron dichos anuncios (fraudulentos) y los mismos fueron refrendados por el poder militar (FF. AA) 


Puede argumentarse que por razones sobrevenidas justificadas (la no participación, la abstención, la ausencia de garantías electorales…), posibilitaron el dominio artificial del estamento político venezolano, recordemos que, en las elecciones parlamentarias del año 2015, la oposición democrática obtuvo las tres cuartas partes (el 75%) de los diputados de la asamblea nacional, lo cual le otorgaba una mayoría decisiva. Y aunque sus propios aliados (Chile, Colombia, Brasil, tímidamente México), exigieron la presentación de las actas (resultados confiables), la diatriba, lo cual era y es el objetivo de los factores dominantes en el “Gobierno Nacional”, entro en el terreno cenagoso de los conflictos geopolíticos y eso paso por la mano oscura del imperialismo.


De un lado el mundo occidental, democrático: EEUU, Unión Europea, Israel, OEA, ONU, CPI… y del otro los sistemas autoritarios y teocráticos: China, Rusia, Irán, Cuba, Nicaragua, Corea del Norte… en función de, apoyando las estrategias del Psuv, en el terreno de la duda política razonable: (Hackeo, guerra cibernética, saboteo informático, las sanciones, una larga sarta de argumentos manidos, de manipulación perenne, de muchos recursos y Bla. Bla…) que, pretenden (de acuerdo a su amplio aparato comunicacional) suscitar dudas, desconfiar de lo evidente que, ganó Edmundo González el 28 de Julio 2024. 


Guatemala: Bernardo Arévalo, hijo de un expresidente guatemalteco (Juan José Arévalo Bermejo), nacido en Uruguay, diplomático, filosofo, fundador del movimiento semilla, de orientación socialdemócrata y progresista, resulta electo en agosto del año 2023 presidente, para sorpresa de propios y extraños (en Guatemala existe segunda vuelta (Balotaje)), por supuesto, los factores tradicionales y dominantes de la política en Guatemala, se opusieron, negaron dichos resultados y luego de un complejo forcejeo, la presencia de numerosos expresidentes, de la representación diplomática de la OEA y los EEUU, movilización de calle, el 15 de enero 2023, en horas de la madrugada, la cámara de representantes de mayoría oficialista, luego de fuertes y complejas negociaciones, aceptan a regañadientes su nombramiento como presidente de Guatemala.


El régimen Sirio de Bashar al - Assad, terminó derrumbándose como un castillo de naipes, para sorpresa de propios y extraños, evidenciando que a pesar del apoyo internacional de Rusia, Irán, las facciones anti-Israel  tenía los pies de barro, luego de aterradores y terribles 50 años de gobierno (26 de su padre y 24 de él), termino huyendo y refugiándose con Putin, en su imperial Rusia, el otora poderoso Aliado de Nicolas Maduro, representante del Partido Socialista Árabe, médico (oftalmólogo) formado en Londres devino en un cruenta dictadura, donde el culto a la personalidad, la corrupción y la fuerte represión fueron su impronta. 


Siria: Un convulso y dividido país, comparte fronteras con Turquía, Irak, Israel, Jordania, el Líbano y el mar mediterráneo, con una posición estratégica importante entre el oriente medio y Europa, con alto potencial gasífero y petrolero, alta emigración, emergencia humanitaria y una prolongada guerra civil, país sancionado y conflictivo, cae estrepitosamente luego de una ofensiva relámpago de quince días que dejo perplejos a los “eficientes” equipos de seguridad rusos, Iranies y venezolanos.


El gobierno de Nicolas Maduro anuncia guerra e implementa censura, una fuerte represión policial,  pero en Venezuela no se observan los enfrentamientos y actos terroristas que el aparato oficial proclama, no existe, afortunadamente, una cruenta guerra civil, contingentes armados de ambos lados (caso Siria), claro existe un escenario caótico, más de mil días sin aumentos de sueldo, la amenaza latente de un devaluación, un país en recesión, pobreza, default, millones de emigrados, con un escenario similar al de Guatemala, con las variantes del caso, donde el presidente electo (Edmundo González, los  factores que lo acompañan y los sectores internacionales que lo respaldan, impulsan que los factores de la casta dominante en Venezuela que, dominan la Asamblea Nacional, donde  debe juramentarse el nuevo presidente de Venezuela el 10 de enero de 2025, accedan al reconocimiento de los resultados electorales del 28 de Julio 2024.


De no ocurrir, de perpetuarse el fraude, implicará la derogación de los principios y espíritu de la constitución nacional aprobada en el año 1999, el desconocimiento de un fundamento básico en los procesos electorales en el continente, el que obtenga la mayoría electoral asume el gobierno y el que pierde el apoyo popular pasa a la oposición, entrega el poder, reconoce al ganador y será entonces otra la historia. Venezuela dejará de ser una “democracia formal”, para pasar a ser una dictadura de facto, sí las pretensiones de Nicolas Maduro se hacen realidad, elecciones de 2do, tercer y cuarto grado con el “Estado Comunal”. 


Para el 28 de Julio 2024, 3l gobierno puso la vara alta, muy alta, hizo lo posible y lo imposible para desestimular la participación y el voto, impidió que la gran masa de emigrados pudiese sufragar, permitió, autorizó, él que según ellos era el candidato con menos posibilidades de derrotarlos y a pesar de los informes de la inteligencia cubana, rusa, iraní, venezolana, el control mediático, los opinadores de oficio, la represión y la persecución, las encuestas oficiales, ocurrió el salto de récord mundial, la gente voto y Maduro Perdió.


Para el 10 de enero 2025, la casta gobernante, la cúpula dominante ha puesto condiciones aún más difíciles, amenaza con baños de sangre y violencia extrema, se niega a todo tipo de acuerdo y negociaciones, pero, como suele pasar con los castillos de naipes, los gigantes con pies de barro, lo que parece imposible a veces ocurre y los fuertes vientos de libertas los hacen caer.


Donald Trump asume 10 días después (el 20 de enero 2025), dijo que Siria no era su problema, tampoco Ucrania, esperemos que se ocupe de Venezuela. Amanecerá y veremos. 


  No será el Fin, Pero tal vez sí sea, la triste muerte de la “Constitución Democrática del año 1999”.


Angel Cacique

Email: caciquecatia@gmail.com


domingo, 1 de diciembre de 2024

Los Sandinistas (1). Ismael Pérez Vigil. Politólogo. 1 de Diciembre de 2024


Los Sandinistas (1)


30 de noviembre de 2024. Escribir sobre procesos de “resistencia política” en América Latina es un desafío complejo. Aunque existen múltiples casos, estos no suelen enmarcarse en conflictos bélicos de carácter general −como la lucha contra el nazismo, el fascismo− o como la segregación racial, en EEUU y Sudáfrica, que podrían otorgarles una legitimidad distinta. En cambio, están profundamente impregnados de elementos políticos e ideológicos, lo que dificulta abordar el tema con objetividad y mucho más hoy en día dado el ambiente de extrema polarización política.

Es el caso de los Sandinistas en Nicaragua, quienes enfrentaron la dictadura de los Somoza, una de las más crueles, corruptas y sanguinarias del continente, sobre la que haré una síntesis general de ese proceso y posteriormente abordaré las desviaciones que han desembocado en el régimen autoritario de Daniel Ortega, una dictadura tan corrupta y represiva como el régimen de Somoza, al que combatió el sandinismo.


El origen.

El nombre del movimiento se deriva del guerrillero nicaragüense, Augusto Cesar Sandino (ACS), quien hace ya una centuria, se enfrentó a las tropas norteamericanas, asentadas en el país desde principios del Siglo XX, cuando la explotación agrícola dominaba en los países centroamericanos recién independizados de España. Inicialmente, ACS tenía una ideología más bien liberal y su lucha se centraba en combatir el imperialismo y la ocupación extranjera de su país.

Con escasos recursos y tropas, inició una resistencia guerrillera contra el gobierno conservador y las fuerzas estadounidenses que lo respaldaban. Su audacia y éxito llevaron a que las tropas norteamericanas se retiraran en el marco de la política de “buena vecindad” de Franklin D. Roosevelt −que confrontaba además graves problemas económicos internos− dejando la seguridad militar en manos de la recién creada Guardia Nacional, liderada por Anastasio “Tacho” Somoza García. “Tacho” Somoza orquestó el asesinato de ACS el 21 de febrero de 1934 y, dos años después, derrocó al presidente liberal Juan Bautista Sacasa, su tío político, convirtiéndose en dictador de Nicaragua durante 22 años. Tras su asesinato, sus hijos Luis y Anastasio Somoza Debayle asumieron el poder hasta su derrocamiento en 1979 por el Ejército de Liberación Sandinista.

Sandino, enfrentándose a tropas bien armadas y apoyadas incluso por ataques aéreos, fue reconocido como un héroe antiimperialista y proclamado “General de Hombres Libres”. Su legado inspiró a generaciones, convirtiéndose en símbolo de lucha contra la dictadura somocista, que finalmente caería 45 años después de su asesinato.


El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

El FSLN, que tomó el nombre de Sandino, surgió tras diversos intentos por oponerse a la dinastía Somoza, en el poder desde 1936. Su origen se encuentra en movimientos estudiantiles clandestinos y en la formación de distintos frentes de resistencia −como la Juventud Democrática Nicaragüense, el Frente Unitario Nicaragüense y el Frente Interno de la Resistencia− y en algunas acciones aisladas y puntuales, como el asesinato de “Tacho” Somoza en 1956 y brotes guerrilleros en diferentes épocas. Inspirado en movimientos anticolonialistas y revolucionarios, como la lucha en Argelia y Cuba, el FSLN adoptó una ideología de izquierda político-militar, proclamándose heredero del nacionalismo y antiimperialismo de Sandino y emprendió un primer intento de formación con el Frente de Liberación Nacional de Nicaragua en 1961. Sin embargo, no se puede establecer una fecha clara para su fundación, ni un acta o proclamación que le diera vida. Como algunos de sus “fundadores” dijeron, su constitución fue más el resultado de la práctica, de una acción contra la dictadura “somocista”, que se proclamó inspirado en el legado de Sandino y se atribuye, el nombre del movimiento y la inspiración fundamental a Carlos Fonseca, fallecido en combate contra el “somocismo” en 1976.


Las facciones del FSLN.

El FSLN confrontó diversas divisiones, básicamente de matices, por la presencia de ideas políticas muy heterogéneas −desde el marxismo-leninismo hasta la socialdemocracia, la democracia cristiana y el liberalismo− y buscando diferenciarse de la oposición “antisomocista” tradicional, de los partidos liberal y conservador y hasta del partido comunista. Fue a partir de finales de 1963 cuando aparece el nombre de Frente Sandinista de Liberación Nacional, pero dividido en tres facciones, con el mismo nombre, el mismo objetivo, pero con líderes, acciones y actividades separadas y poca coordinación entre ellas:

  • El FSLN Guerra Popular Prolongada, de inspiración guerrillera guevarista, en la zona norte de Nicaragua.
  • El FSLN Proletario, de inspiración marxista-leninista, concentrado en zonas urbanas, cuestionando la estrategia de la “Guerra Popular Prolongada” y planteando la creación de un “Partido Obrero”, como vanguardia del proletariado para la lucha insurreccional.
  • El FSLN Insurreccional o Tercerista, de composición ideológica más amplia −marxistas, socialdemócratas, demócratas cristianos, empresarios, estudiantes y profesores universitarios, intelectuales− que planteaban una mediación entre los otros dos grupos y preparar un gobierno demócrata al final del “somocismo”.

En general, las primeras acciones, que fueron de carácter guerrillero, estaban muy inspiradas en la lucha cubana para derrocar a Batista, pero −como reconocieron algunos de sus líderes más tarde− la zona campesina escogida para iniciar las acciones, por su pobreza, retraso y aislamiento, resultó ser un fracaso y concluyó en el desmantelamiento de ese frente.

A partir de 1963 realizaron diferentes acciones que les fueron ganando reconocimiento en el pueblo nicaragüense y les permitió organizarse y unificar a las diferentes facciones. Sin embargo, dada la dura represión y arremetida del “somocismo”, casi desaparecen a principios de los años 70. Sin embargo, tras lo que denominaron la “acumulación de fuerzas”, en 1974 iniciaron la campaña definitiva contra la dictadura que logró en 1979 el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle y de la dinastía de la familia Somoza, que había gobernado el país durante 43 años.


Factores para la caída del “somocismo”.

El triunfo de la arremetida del FSLN en 1979 se logró por la confluencia de varios factores, que pueden servir de lección para otras experiencias y realidades:

  1. Su creciente popularidad y apoyo entre el pueblo nicaragüense.
  2. El éxito de varias acciones militares significativas y llamativas, como: el asalto a una mansión de un ministro somocista en la que se encontraban importantes personalidades, entre ellas el embajador norteamericano; el ataque a diversas instalaciones militares, entre ellas al cuartel de Waslala, encabezado por el denominado “Comandante Rodrigo”, que abrió la ofensiva militar en todo el país; algunos golpes efectistas, como la toma del Palacio Nacional del Congreso, por el “Comandante Cero” −Edén Pastora− que les dio notoriedad internacional; y la conformación de varios frentes militares en todo el país, 7 en total, incluyendo el casco urbano de Managua.
  3. La conformación, a principios de 1979, de un comando nacional, que unificó a las tres fracciones del FSLN, en una “Dirección Nacional Conjunta”.
  4. El apoyo de sectores democráticos del país, tanto en Nicaragua como en el exterior, no vinculados a la lucha guerrillera, que tuvo un punto de inflexión en el asesinato por la dictadura somocista del periodista y político opositor, director de La Prensa, Pedro Joaquín Chamorro, que produjo el rechazo de la clase media nicaragüense al gobierno de Somoza.
  5. La pérdida de apoyo nacional e internacional al gobierno represivo y corrupto de Anastasio “Tachito” Somoza, dedicado a incrementar su ya considerable fortuna personal −apropiándose incluso de buena parte de la ayuda internacional al terremoto devastador de Managua en 1972− mientras el país estaba en una situación de pobreza generalizada.
  6. La dictadura militar somocista, como ya dije, la más cruel y corrupta de Centroamérica, era un modelo de las dictaduras “gorilas” latinoamericanas, que se arrastraban desde finales de los años 40 del pasado siglo; pero, comenzó a enfrentar un ambiente internacional menos propicio con la llegada a la presidencia de los EE.UU. de Jimmy Carter, su política de respeto a los derechos humanos y la negociación para devolver el Canal de Panamá a los panameños.
  7. Se dio además la conformación de una coalición internacional −Costa Rica, Cuba, México, Panamá y Venezuela− que apoyaron, incluso con armas, al FSLN; todo eso fue aislando internacionalmente al gobierno de Somoza.
  8. En respuesta el dictador sumió al país en una “guerra civil” −asesinando a la población desarmada, no beligerante y bombardeando las ciudades que eran tomadas por el FSLN−, hasta que perdió incluso el apoyo definitivo de los EE. UU, especialmente tras el asesinato de un periodista norteamericano, Bill Stewart, por la Guardia Nacional somocista.

La precaria situación económica del pueblo nicaragüense, el ambiente internacional poco favorable, el innegable avance de los sandinistas, a pesar de la represión y crueldad del ejército somocista, precipitaron la renuncia de Anastasio Somoza quien se marchó al exilio, vagando por algunos países y estableciéndose finalmente en Paraguay, gobernado en ese entonces por otro dictador, Alfredo Stroessner. Somoza fue asesinado por un comando sandinista-guevarista en septiembre de 1980.


Conclusión.

La próxima semana evaluaré la actuación del gobierno “Sandinista” que emergió de este proceso, la oposición a ese gobierno, su degeneración en dictadura y algunas conclusiones y aprendizajes de ese proceso histórico.


https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Entre la galaxia rosa y el «bukelismo». Asdrúbal Aguiar. 27 de noviembre de 2024

 


Entre la galaxia rosa y el «bukelismo»


El ensayo la Galaxia Rosa desnuda el complejo cuadro laberíntico que ha hipotecado toda acción democratizadora en Venezuela y en la región

domingo, 24 de noviembre de 2024

La Resistencia al Franquismo (y 2). Ismael Pérez Vigil. Politólogo. 24 de noviembre de 2024


La Resistencia al Franquismo (y 2)


23 de noviembre de 2024. La semana pasada inicié una reflexión sobre la resistencia u oposición al franquismo, resumiendo los aspectos relativos a los primeros años del régimen y la actividad partidista, los maquis, los obreros y el renacimiento de la actividad obrera (ver aquí). Concluiré en esta entrega con el movimiento estudiantil, la Iglesia y los movimientos católicos, el fin del franquismo y las conclusiones generales, recordando que no es un examen exhaustivo, sino apenas un resumen de las cosas que me impactaron de manera personal y cómo yo las he asimilado o dejado de asimilar. Siendo hijo de republicanos españoles que emigraron huyendo de la miseria y la represión del “régimen franquista”, no pretendo ser objetivo en mi descripción y análisis de lo ocurrido. El objetivo de estas líneas es extraer lecciones sobre lo ocurrido y estimular a quien lo lea a investigar más a fondo sobre este tema.


Los estudiantes.

Durante los 17 años transcurridos al finalizar la guerra civil, prácticamente una generación que no conoció directamente esa guerra fue ingresando a las universidades. En 1956, en la Universidad de Madrid, más allá de algunas escaramuzas previas, se produjo el primer enfrentamiento significativo entre estudiantes que pedían elecciones libres y grupos de la “falange”. Esto desató la idea de que el régimen había perdido el control de la juventud universitaria, sometida desde los años 50 −especialmente a partir de ese 1956− a una cruda represión: expulsiones, detenciones, cierres de facultades y universidades, etcétera. Este episodio concluyó en un Manifiesto Estudiantil, en el que se denunciaba la falta de libertades y derechos en España, se criticaba la represión del régimen franquista y se llamaba a los estudiantes a unirse en la lucha por la democracia y la justicia social.

Entre varias manifestaciones y enfrentamientos, después de esa fecha, destaco las siguientes: diez años más tarde, la llamada “capuchinada”, una asamblea en un monasterio capuchino, en la cual se constituyó el Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB). En 1968, probablemente bajo la inspiración del Mayo Francés, los estudiantes españoles realizaron encierros y tomas de facultades en Santiago de Compostela y diversas manifestaciones y protestas en la Universidad Complutense en Madrid, en demanda de libertades y derechos democráticos, produciéndose fuertes encontronazos con la policía. Eso marcó, de allí en adelante, un resurgimiento del movimiento estudiantil, a pesar de la represión y el hostigamiento.


La Iglesia y movimientos católicos

La Iglesia Católica, como institución, mantuvo una relación favorable con el régimen de Franco, quien se presentaba como el defensor de la fe católica y un adalid contra el comunismo y el laicismo, y justificaban esta posición por los excesos, hostigamiento y abusos contra la Iglesia católica ocurridos durante la Segunda República. Lo que desde luego no justifica la tolerancia de la Iglesia con la represión, los abusos, el ajusticiamiento sin juicios, los fusilamientos, las delaciones, la persecución contra dirigentes y la población general que se oponían al régimen. Sin embargo, a partir especialmente del Concilio Vaticano II, las tensiones y divisiones dentro de la propia Iglesia llevaron a que algunos sectores comenzaran a sumarse a las demandas por libertades y las críticas por la represión del régimen. Haciendo valer aquello de que la concreción última de las cosas no puede extraerse del Evangelio −y menos el apoyo a una dictadura− muchos sacerdotes y laicos católicos se involucraron en movimientos de oposición al franquismo y en actos de desobediencia civil y manifestaciones por la justicia social, los derechos humanos y la democratización de España.

Ya en 1950 el obispo de Solsona, en Cataluña, Vicente Enrique y Tarancón, que años más tarde sería Cardenal, escribió una pastoral −“El Pan Nuestro de cada Día”− criticando muy duramente la represión y el hambre que se padecía en España; años más tarde como Cardenal, pronunció una homilía −después de entronizado rey Juan Carlos I, tras la muerte de Franco− haciendo un llamado a la reconciliación y el pluralismo y a la libertad, como apertura a la democracia, y que la Iglesia debía estar al servicio del pueblo y no de ningún régimen político. Para muchos, estos dos mensajes de Vicente Enrique y Tarancón, marcaron un antes y un después en la relación Iglesia y Estado. Para otros fue un mensaje algo tardío. Pero iba siendo claro que ya se había producido una fractura entre la Iglesia, como Pueblo de Dios, y la dictadura franquista, más allá de que continuaran las vinculaciones entre la Iglesia y el Estado, que también se comenzaron a resquebrajar.

Otro caso emblemático fue la manifestación de más de 300 sacerdotes en el País Vasco, en abril de 1967, que criticaron a sus obispos por colaborar con el régimen franquista, que reprimía las manifestaciones étnicas, lingüísticas y sociales de los vascos. Un último ejemplo de la reacción de los católicos frente a la dictadura fue la actividad de la «Hermandad Obrera de Acción Católica» (HOAC), creada en 1942, y la de la «Juventud Obrera Cristiana» (JOC), en España desde 1932, que se centraron en la defensa de los derechos de los trabajadores y en la denuncia de las injusticias sociales, y se sumaron militantemente a las llamadas “comisiones obreras”. Toda esta actividad condujo, por ejemplo, a que casi un centenar de sacerdotes fueran a la cárcel de Zamora a cumplir diversas penas por actividades políticas y sindicales.


La oposición en el exilio

Los republicanos españoles que marcharon al exilio como consecuencia del triunfo del levantamiento de Francisco Franco en España, organizaron diversas alternativas para oponerse al régimen franquista. Estas iniciativas incluyeron desde el apoyo a la actividad guerrillera en España y a los grupos políticos que se mantuvieron y surgieron allí, hasta el intento de constituir un gobierno republicano en el exilio. A continuación, destaco varias de estas iniciativas:

  • Acción Republicana Española: La primera, y quizás la más exitosa entre las que se organizaron en México, fue la que logró aglutinar varias organizaciones de la izquierda, como la Unión Republicana, la Izquierda Republicana y el Partido Republicano Federal. Estas formaron la Acción Republicana Española el 14 de abril de 1941, aniversario de la creación de la Segunda República Española, presentándose como una alternativa al gobierno de Franco. La iniciativa confrontó obstáculos importantes, uno de ellos fue la posición de Indalecio Prieto, líder del PSOE y la UGT, que proponía la realización de un referéndum para formar un frente común contra el franquismo, que agrupara a los monárquicos.
  • Movimiento Libertario: El segundo grupo, los anarquistas, crearon en Francia el Movimiento Libertario, con militantes de la CNT, la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL). Sin embargo, se desarticuló rápidamente por las divisiones internas, dando origen a otros dos movimientos: los “colaboracionistas”, que se establecieron en México, y “los apolíticos”, que permanecieron en Francia.
  • Unión Democrática Española (UDE): El tercer grupo lo formaron los comunistas adscritos al PCE, que se diferenciaron de los otros grupos, siguiendo la política del movimiento comunista internacional y sus embates durante la Segunda Guerra Mundial y luego durante la Guerra Fría. El PCE propuso la Unión Democrática Española (UDE), que se formó igualmente en México, con las organizaciones ya mencionadas, más el sector del PSOE y la UGT que apoyaba a Juan Negrín, los “negrinistas”,  en contra de Indalecio Prieto, y que proponían una elección democrática para constituir una asamblea constituyente. Las disputas internas entre el PCE y Juan Negrín hicieron que la alianza de la UDE se disolviera rápidamente.
  • Junta Española de Liberación: El cuarto grupo que vale la pena mencionar es el de la Junta Española de Liberación, que agrupó a la mayoría de los grupos republicanos en el exterior, sin el PCE, los socialistas y los llamados “negrinistas”.

Todas estas disputas dieron origen a diferentes iniciativas, desde intentos de invasión a España, que llegaron a darse y fracasaron, hasta el intento de formar gobiernos en el exterior, con poco éxito, pues apenas lograron ser reconocidos por los gobiernos de México y la Unión Soviética, y muy indirectamente por algunos otros gobiernos. Por ejemplo, uno de sus logros tempranos fue ser invitados a la conferencia de San Francisco donde se constituyó la ONU, y que se excluyera de esa convocatoria al régimen de Franco. Sin embargo, ese reconocimiento no tuvo un desarrollo significativo ulterior.

Mucho se ha discutido acerca del impacto del gobierno republicano en el exterior, pues su influencia directa en España estuvo limitada por la represión y censura del régimen franquista. Aunque mantuvo cierta legitimidad de la Segunda República y fue un símbolo de la resistencia contra el franquismo, no logró un reconocimiento amplio ni el apoyo de muchos gobiernos. Muchos intelectuales, artistas y juristas españoles que lograron exiliarse en el exterior, mantuvieron vivos los valores democráticos y republicanos de la Segunda República, pero su apoyo efectivo a la resistencia interna española fue muy limitado. Probablemente su aporte más significativo ha tenido que ver con lo que se ha llamado la Memoria Histórica y mantener vivos los crímenes del franquismo, que ha sido crucial para los procesos de reconciliación y justicia que se han desarrollado después de la muerte de Franco.


Los monárquicos.

Un quinto grupo que se puede incluir en la resistencia al Franquismo en el exilio fue el de los monárquicos, pues buena parte de su acción se dio en el exterior y con algunas características específicas. Los monárquicos intentaron por diversas vías, con poco éxito, que el régimen de Franco diera paso a la monarquía y restableciera como monarca a Juan de Borbón, el hijo de Alfonso XIII, depuesto por la Segunda República Española. Juan de Borbón y varios de sus seguidores, entre ellos algunos altos generales del régimen franquista, intentaron infructuosamente que se restableciera la monarquía. Lo más que lograron fue que su hijo, Juan Carlos de Borbón, que después fue Rey de España, se educara en España bajo la tutela de Franco, y que fuera designado sucesor de Franco, con el título de Rey el 22 de julio de 1969 por las Cortes Españolas y proclamado Rey de España por esas mismas Cortes franquistas el 22 de noviembre de 1975, dos días después de la muerte de Francisco Franco. El desempeño posterior de la monarquía española no fue un resultado directo de la oposición monárquica al franquismo, pero sin duda el papel de la monarquía fue un factor importante para lo que después sería la transición española y lo es aún hoy en día.


La ETA y Carrero Blanco

El movimiento político de oposición más conocido internacionalmente fue sin duda la ETA (Euskadi Ta Askatasuna – Patria Vasca y Libertad), surgida en 1959, que en 1962 se definió como “movimiento revolucionario de liberación nacional” y optó por la lucha armada contra el franquismo. Inspirada en movimientos africanos de lucha contra el colonialismo y movimientos guerrilleros latinoamericanos, la ETA buscaba establecer un Estado socialista vasco. En un principio, atrajo la simpatía nacional e internacional de los opositores al franquismo, por sus acciones audaces y llamativas, como el asesinato del mariscal Carrero Blanco, cuando era presidente del Gobierno de España, mediante un explosivo de alta potencia contra su vehículo. Su actividad se contrajo a realizar atentados, sabotajes, secuestros, extorsión, atracos y asesinatos –o “ajusticiamientos”– de policías, constituyéndose en un verdadero dolor de cabeza para el franquismo. El régimen respondió con una muy cruda represión contra el País Vasco, llevando a la cárcel a más de dos mil nacionalistas vascos solo en 1969.

Posteriormente, especialmente durante el Periodo de Transición, después de la muerte de Franco, y debido a lo que ellos denominaron “accidentes” o “daños colaterales”, que condujeron a la muerte de innumerables civiles, jueces, políticos, empresarios, periodistas y docentes universitarios, casi todos después de la desaparición del franquismo, su aceptación y popularidad descendió considerablemente. El 20 de octubre de 2011, anunció el cese definitivo de su actividad armada y el 3 de mayo de 2018 anunciaron su disolución.


Fin del franquismo.

Consciente de haber dejado por fuera cientos de nombres de personas, movimientos y grupos que sería imposible reseñar en el corto espacio de un artículo, paso a describir brevemente el fin del franquismo.

La represión del franquismo, que fue muy intensa durante los años 40 y 50, se fue aminorando con el paso de los años. Sin embargo, hasta el final del régimen se mantuvo la represión, detenciones, torturas, juicios y ejecuciones, algunas muy notorias y con gran repercusión internacional, como la del dirigente comunista Julián Grimau, fusilado en abril de 1963; el ajusticiamiento a garrote vil de dos anarquistas ese mismo año en la cárcel de Carabanchel; y, por ese mismo método, la ejecución del anarquista Salvador Puig Antich el 2 de marzo de 1974, siendo ya presidente del Estado Carlos Arias Navarro. Incluso pocas semanas antes de la muerte del dictador en 1975, se produjo el fusilamiento de dos militantes de ETA y tres del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP). Pero, tras la muerte de Carrero Blanco, todos estos movimientos por la libertad y la democracia fueron tomando forma y a la muerte de Francisco Franco, el 20 de noviembre de 1975, se dio fin al régimen franquista y se abrió el espacio a la Transición Española hacia la democracia que, con altos y bajos, perdura hasta el día de hoy.


Conclusión.

Muchas son las conclusiones y enseñanzas que podemos derivar de la resistencia al franquismo; pero las más importantes son:

  1. Toda dictadura, sea de derecha o de izquierda, debe ser rechazada y resistida. La historia nos demuestra que esto es posible para la sociedad civil y las organizaciones políticas, a pesar de la represión y las dificultades.
  2. Aun contra los regímenes más duros y sanguinarios, es posible organizar a la población civil y a los grupos políticos y movimientos sociales para luchar por el restablecimiento de la democracia y la libertad.
  3. La unidad de las fuerzas, grupos y personas que se oponen a las dictaduras se convierte, a la larga, en el factor clave de éxito.
  4. Lograr el apoyo de la sociedad civil es crucial para mantener la lucha y apoyar la clandestinidad de los dirigentes y los movimientos como forma de asegurar y reducir el riesgo de quienes se oponen a las dictaduras.
  5. Los objetivos se logran, incluso ante la falta de unidad organizativa concreta y a pesar de la diversidad, si cada uno de los sectores, partidos políticos, organizaciones civiles, estudiantes, sindicatos, grupos católicos, exiliados, etcétera, con un mismo objetivo −alcanzar la libertad y la democracia−, se mantienen activos y cada quien actúa en su propia esfera de acción, pues al final confluirán en una misma causa y resultado.

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

domingo, 17 de noviembre de 2024

La Resistencia al Franquismo (1). Ismael Pérez Vigil. Politólogo. 17 de noviembre de 2024

 


La Resistencia al Franquismo (1)


16 de noviembre de 2024. Sobre la Guerra Civil Española se ha escrito en diversos tonos y con diferentes sesgos; lo mismo ocurre con el “Periodo de Transición” hacia la democracia y los Pactos de la Moncloa. Sin embargo, lo ocurrido entre esos dos hitos −es decir, entre el final de la guerra civil en 1939 y la muerte de Franco en 1975− ha sido menos abordado en la literatura. Este artículo se centra precisamente en ese período, ya que lo sucedido en España, por los indiscutibles lazos históricos y personales que nos unen, siempre ha tenido un impacto significativo y ha sido una lección para Venezuela.


No obstante, debo hacer dos advertencias. La primera es que éste no pretende ser un análisis exhaustivo, sino más bien un resumen de las reflexiones que he recogido a partir de las lecturas que más me han impactado, aquellas que he asimilado o dejado de asimilar a lo largo del tiempo. En segundo lugar, siendo hijo de republicanos españoles que emigraron huyendo de la miseria y la represión del régimen franquista, no pretendo ser objetivo en mi descripción y análisis de los hechos. El objetivo de estas líneas es, por tanto, extraer lecciones sobre lo ocurrido y estimular al lector a profundizar en su investigación.


La Complejidad de la Política Española.


Hablar sobre España nunca ha sido sencillo, y menos en la actualidad. Incluso para quienes contamos con alguna ascendencia española —y, por ende, con un derecho legítimo a opinar, como bien expresó Unamuno con su célebre «¡cómo me duele España!»—, resulta un desafío. La política tiende a ideologizarse con facilidad, y cuando las ideologías se radicalizan, suelen personalizarse, dando paso a la intolerancia. Este fenómeno no es exclusivo de España; se observa en muchas partes del mundo. Sin embargo, en el contexto español actual, esta dinámica adquiere una virulencia particular, agravada por un pasado en el que los españoles no dudaron en recurrir a la violencia extrema para dirimir sus diferencias.


A esto se suma otro factor igualmente significativo: la complejidad del panorama político español. Hoy −¿quizá siempre?− España parece una amalgama de nombres, siglas, tendencias y organizaciones. En este entramado, los grupos, especialmente los políticos, tienden a fragmentarse por cuestiones nimias, lo que dificulta seguir tendencias que muchas veces se diferencian solo en matices ínfimos. Cualquier intento de capturar la singularidad del «alma española» es, sin duda, una tarea arriesgada, expuesta a la descalificación y el ridículo. Por ello, quiero dejar claro que mi intención no es capturar esa «singularidad» ni ofrecer un compendio de la compleja política española, lo cual requeriría varios tomos, y no un artículo como éste. Mi objetivo es, más bien, señalar esa complejidad para que sirva de reflexión a quienes, al fin y al cabo, somos sus hijos directos y compartimos muchas de sus virtudes y defectos.


El nivel de polarización existente, no solo en España sino a nivel global, es alarmante. En el caso español, la irrupción del populismo, tanto de izquierda como de derecha, ha creado un clima que hasta permite que una dictadura represiva y sangrienta como la de Franco encuentre cierta tolerancia e incluso comprensión entre algunos sectores del moderno “antiprogresismo”. Este fenómeno pone en peligro cualquier intento de crítica objetiva hacia tales regímenes. A pesar de los riesgos, procedo, con mi descripción y reflexión.


Los Primeros Años del Franquismo y la Actividad Partidista.


La Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FE de las JONS), la Comunión Tradicionalista (movimiento carlista) y las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) se unificaron en abril de 1937, formando el único partido permitido durante los 40 años del régimen franquista. Este partido fue disuelto en 1977, tras la muerte de Franco, por el gobierno de transición de Adolfo Suárez. Pero en la zona sublevada, dominada por el franquismo, durante la guerra civil, no existió oposición significativa, más allá de algunas disputas internas entre facciones del franquismo, que en ocasiones fueron violentas. Las disidencias fueron rápidamente sofocadas, acusando de traición a sus promotores.


En el «bando derrotado», el republicano, establecido el franquismo a partir de 1939, las dos primeras organizaciones que surgieron fueron la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), de orientación anarquista, y el Partido Comunista Español (PCE). La situación de vida en España, especialmente en las zonas vencidas, fue extremadamente dura: hambre, enfermedades, escasez generalizada, miles de personas encarceladas —algunas esperando su ejecución—, etc. La mayoría de la población se ocupaba de subsistir y cobraron relevancia fenómenos como el «estraperlo», un sistema de mercado negro, algo similar a lo que en Venezuela se conoció como los «bachaqueros», durante nuestra reciente época de escasez. La actividad, clandestina, de la oposición se centró en ayudar a los encarcelados y a sus familias, proporcionando dinero, buscando maneras de reducir las sentencias y ayudando a esconder a los perseguidos por la policía. Organizaciones como la Alianza Democrática Española (ADE), promovida por republicanos exiliados, fueron rápidamente desmanteladas por la policía franquista, con el saldo de numerosos presos y varios condenados a muerte.


Los anarquistas, con una fuerte tradición en España, organizaron esfuerzos para ayudar a los prisioneros a escapar de los campos de concentración y cruzar a Francia. No obstante, sus líderes fueron detenidos y muchos fueron ejecutados. La CNT colaboraba en estas actividades de los anarquistas, pero se encontraba limitada por sus propias divisiones internas.


Las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), fundadas en 1936 e integradas por la Unión de Juventudes Comunistas de España (del PCE) y la Federación de Juventudes Socialistas (del PSOE), vivieron un destino marcado por la represión tras la Guerra Civil española. Al finalizar la guerra, muchos de sus miembros se vieron obligados a exiliarse, mientras que otros enfrentaron una intensa represión: fueron capturados y ejecutados o condenados a largas penas de prisión, donde algunos fallecieron por enfermedad o suicidio. La JSU fue desapareciendo gradualmente entre 1950 y 1961. Por su parte, los socialistas, como partido, tardaron más en reorganizarse y no lograron constituirse oficialmente hasta 1944, desde el exilio en Toulouse, Francia.


La Represión y las Delaciones.


Muchas de las organizaciones de oposición fueron penetradas por las fuerzas de seguridad franquistas o cayeron víctimas de delaciones. Sus miembros eran detenidos, acusados sin pruebas y condenados a muerte por tribunales militares. Los juicios sumarios eran frecuentes, y los condenados eran fusilados sin considerar su edad. Un ejemplo paradigmático de esto fue el caso de «Las Trece Rosas», un grupo de mujeres militantes, de entre 18 y 29 años, que fueron fusiladas en agosto de 1939, tras finalizar la guerra. Nueve de ellas eran menores de 23 años, que era la mayoría de edad en esa época, que cambio a 21 años en 1943.


Ese fue el contexto político y organizativo de la oposición entre 1936 y 1939. Sin embargo, a partir de los años 40, comenzaron a surgir formas significativas de oposición, como los «maquis», las manifestaciones obreras, los movimientos estudiantiles, la Iglesia y los movimientos católicos, los grupos regionalistas como la ETA, y la oposición en el exilio. Veamos a continuación cada uno de ellos.


Los «Maquis».


Los «maquis» estaban compuestos por antiguos combatientes del ejército republicano que, tras huir a Francia, se unieron a la resistencia francesa contra el nazismo. Tras la derrota de los nazis, muchos regresaron a España y se asentaron en las montañas de Andalucía, Asturias, León y Galicia, alcanzando su apogeo entre 1945 y 1947, con el apoyo del PCE. No obstante, en 1948, Stalin retiró su apoyo a la guerrilla española, lo que debilitó a los «maquis». Con el aumento de la represión franquista, muchos de estos grupos fueron desmantelados, y para 1952 la mayoría de sus integrantes habían huido a Francia o Marruecos. Aquellos que permanecieron en España terminaron en las montañas, dedicados a su propia supervivencia. La guerrilla dejo de tener, finalmente, el apoyo del PCE cuando éste cambió su política, de manera oficial en 1956, por la de “Reconciliación Nacional”.


Los Sindicatos.


El sindicalismo de raíz socialista y anarquista operaba en la clandestinidad. Aunque su impacto fue limitado, el sindicalismo de orientación comunista empezó a destacarse como una fuerza importante de oposición al régimen. A finales de la década de 1940, se produjeron protestas obreras dispersas en Cataluña y el País Vasco, además de intentos clandestinos de reorganizar la CNT y la Unión General de Trabajadores (UGT) para protestar por los bajos salarios y las condiciones laborales indignas. En 1947 se produjo una huelga importante cerca de Bilbao y, en 1951, una huelga significativa en Barcelona, que comenzó con un boicot a los tranvías debido al aumento de tarifas y se extendió a otros sectores industriales.


A partir de 1958, como reacción a la Ley de Convenios Colectivos, comenzó a surgir con más fuerza un sindicalismo clandestino, representado por las Comisiones Obreras. Estas estaban integradas por militantes comunistas, movimientos cristianos obreros y otros grupos contrarios al franquismo. A partir de los años 60, este sindicalismo de oposición al régimen fue adquiriendo mayor influencia, nutrido no solo por ideas comunistas, sino también por grupos católicos que buscaban incidir dentro del sindicalismo franquista. Las reivindicaciones se centraban principalmente en mejoras salariales y condiciones de trabajo, aunque también incluían demandas políticas como la libertad sindical y el derecho a la huelga.


El Renacimiento del Movimiento Obrero.


Un punto de inflexión en el resurgimiento del movimiento obrero fue la huelga de 1962 en las minas asturianas, conocida como la «huelgona», en vocabulario asturiano. Esta huelga se prolongó durante dos meses y se extendió a varias provincias, con la participación de más de 250.000 trabajadores. Durante la huelga, más de 400 mineros fueron detenidos, muchos fueron procesados, sus casas allanadas, algunos obligados a salir a trabajar en las minas y varios fueron torturados o forzados al exilio. La huelga tuvo una serie de características llamativas, como la poca agresividad de los huelguistas, algo inusual entre los mineros asturianos. La solidaridad de la población fue notable, organizando actividades para apoyar a las familias de los huelguistas, como comedores infantiles para apoyar a los hijos de los mineros. Lo más significativo fue que las autoridades franquistas se vieron obligadas a negociar directamente con los mineros, quienes consiguieron algunas reivindicaciones importantes, como mejoras salariales y en el sistema de pensiones, la anulación de algunas sanciones y liberación de los detenidos. A pesar de eso, una gran cantidad de trabajadores fueron forzados al exilio.


La huelga minera de Asturias marcó el renacimiento del movimiento obrero en España y tuvo repercusiones internacionales, mostrando al mundo el rostro represivo y totalitario del régimen, que en ese momento intentaba integrarse en la Comunidad Económica Europea.


Como hecho anecdótico recuerdo y resalto una canción de Soledad Bravo, “Los mineros de Asturias”, que surgió y se hizo famosa durante esta huelga y que en sus estrofas se resume alguno de los hechos significativos que he mencionado. (se puede escuchar la canción en: https://bit.ly/3UORhmr)


La próxima semana concluiremos con el análisis de la actividad estudiantil, la Iglesia y los movimientos católicos, la oposición en el exilio, la ETA, el fin del franquismo y las conclusiones generales.


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domingo, 10 de noviembre de 2024

Los Partisanos. Ismael Pérez Vigil. Politólogo. 10 de Noviembre de 2024

 


Los Partisanos


9 de noviembre de 2024. Cuando escribí sobre la “resistencia” a la invasión alemana de Francia durante la Segunda Guerra Mundial (ver Resistencia Política 1, https://bit.ly/4eF5vOp), mencioné brevemente la “resistencia” al fascismo en Italia, que fue protagonizada por numerosos grupos y organizaciones. Uno de estos grupos, que aglutinó a muchos de los anteriores, se conoce con el nombre, casi genérico, de «partisanos». Hoy quiero detenerme a analizar este “movimiento” (¿o más bien, fenómeno?) no solo porque un amigo me lo recordó, sino también porque considero que nos puede ofrecer lecciones valiosas para la reconversión democrática.


Como he señalado en otras ocasiones, esto no es un tratado exhaustivo sobre el tema, sino más bien un acercamiento para despertar la curiosidad y fomentar la lectura y reflexión sobre este importante capítulo de la historia, invitando a investigar más a fondo.


Reconversión democrática.


Este tema está directamente vinculado con lo que vengo reflexionando en las últimas semanas: ¿cómo los movimientos de resistencia y las “lecturas políticas” del pasado pueden ayudar a alcanzar la democracia? Como lo llama Irene Vallejo, la autora y filóloga española de la que me considero un “feligrés” más que un simple lector, la democracia es una «invención extravagante» (ver su discurso en la Academia Colombiana de la Lengua, El País, 12/10/2024, https://bit.ly/3UCXkdL).


Los movimientos partisanos.


Los movimientos de resistencia partisanos se dieron en diversos países durante la Segunda Guerra Mundial: Francia, Yugoslavia, Grecia, Bielorrusia, y especialmente en Italia. Este último es el foco de mi interés, ya que el término «partisano» proviene de la palabra italiana “partigiano”, que significa «partidario», miembro de un «partido». Eran ciudadanos comunes que provenían de centros urbanos, pequeños pueblos y zonas rurales. Entre ellos había obreros, campesinos, veteranos de la Primera Guerra Mundial, e incluso desertores del ejército italiano de Mussolini y de las tropas alemanas. No eran una milicia formal, sino que se organizaron clandestinamente en grupos durante la Segunda Guerra Mundial, enfrentándose al ejército nazi y llevando a cabo operaciones de guerrilla, emboscadas y sabotajes con gran determinación y valentía.


Los partisanos italianos.


Seguramente todos hemos escuchado alguna de las versiones de «Bella Ciao», el himno más emblemático de los partisanos italianos y de la resistencia contra el fascismo. La canción, con sus alusiones a la muerte y el sacrificio por la libertad, y las historias, leyendas y anécdotas de los partisanos, están asociadas al romanticismo que siempre despiertan los movimientos guerrilleros. Sin embargo, detrás de la fascinación, hay una realidad mucho más compleja. Los primeros grupos partisanos italianos no nacieron durante la Segunda Guerra Mundial, sino que ya existían en los años 20 del pasado siglo, organizados para resistir al fascismo de Benito Mussolini. Estos grupos buscaban, además, concientizar contra el fascismo y, más tarde, a partir de 1943, contra el nazismo.


Contra el fascismo


La oposición al régimen de Mussolini comenzó, como ya mencioné, de manera clandestina desde los años 20, cuando el pueblo italiano reaccionó contra el control represivo de Mussolini sobre sus opositores. A pesar de la división ideológica entre los grupos (comunistas, anarquistas, socialistas, sindicalistas), los primeros intentos de resistencia fueron en gran medida ineficaces. La falta de coordinación y las diferencias ideológicas dificultaron el éxito de estas primeras organizaciones, aunque los comunistas fueron los más organizados y los anarquistas lograron algunos atentados destacados. Sin embargo, en estos primeros grupos ya se gestaban los futuros movimientos partisanos, especialmente en ciudades clave y regiones montañosas de Italia.


Contra los nazis.


El 3 de septiembre de 1943, Italia firmó el armisticio con los aliados, y cinco días después, el 8 de septiembre, se hizo pública, mediante la Proclama de Badoglio, llamada así pues fue anunciada por Pietro Badoglio, Almirante que sucedió a Mussolini, nombrado por el rey Victor Manuel III. Tras la Proclama y el inicio de la ocupación alemana del país, la organización y el movimiento de los partisanos adquirieron un impulso definitivo. La resistencia se consolidó como un frente guerrillero diverso, con militantes de diferentes filiaciones ideológicas: comunistas, liberales, socialistas, demócrata-cristianos, monárquicos y anarquistas, además de grupos menos definidos políticamente, como los del Partito d’ Azione y el Partido Popular Italiano.


La guerra y la ocupación nazi unieron a estos diversos grupos en una lucha común, a pesar de que cada uno mantuvo sus características e independencia. Juntos conformaron el Comité de Liberación Nacional (CLN), que jugó un papel clave en la lucha contra las fuerzas fascistas de Mussolini y las tropas alemanas. Muchos historiadores hablan de este período como una especie de guerra civil. Lo cierto es que, gracias a la resistencia, los partisanos lograron liberar varias ciudades del norte de Italia −Génova, Torino, Bologna, Parma, Plasencia−, algunas incluso antes de la llegada de las tropas aliadas.


La estructura de los partisanos.


Las brigadas partisanas eran muy diversas, con nombres como la Brigata Garibaldi (comunista), la Brigata Mateotti (socialista, denominada en honor del diputado socialista Giacomo Mateotti, asesinado en 1924), y la Brigata Giustizia e Libertà (socialista-liberal). También hubo brigadas autónomas integradas por exmilitares sin filiación política específica, pero simpatizantes de la monarquía; otras de clara ideología imperialista, como los “badogliani”, seguidores del ya mencionado Mariscal Pietri Badoglio; y la última a destacar, la XI Zona Patrióti del famoso y legendario “Pipo”, Manrico Ducceschi. A pesar de sus diferencias, todas compartían la misma meta: la liberación de Italia del fascismo y la ocupación nazi. La resistencia fue difícil: muchos partisanos tuvieron que dejar a sus familias, abandonar su trabajo e incluso su nombre real para infiltrarse en las montañas y enfrentarse al ejército de Mussolini y a las bien apertrechadas tropas alemanas.


No eran una milicia formal, pero constituyeron brigadas y comités y se organizaron clandestinamente en pequeños grupos, que aunque eran independientes, realizaban operaciones conjuntas. No tenían uniforme y usualmente llevaban ropa común, para las condiciones montañosas o agrestes donde se movían. Sus suministros eran limitados, lo que lograban obtener con la población civil o campesina que los apoyaban y el armamento era muy escaso, lo que tenían y lo que iban capturando en sus enfrentamientos o emboscadas; se coordinaron con tropas aliadas y otros movimientos de resistencia internacional. Entre sus principales actividades estaban, obviamente las operaciones de guerrilla, emboscadas y sabotajes contra las fuerzas nazis y fascistas, atacando convoyes militares, líneas de suministro y en ocasiones realizaban incursiones en instalaciones militares; destruían puentes, vías férreas y depósitos de municiones para obstaculizar las operaciones enemigas; ayudaban a rescatar prisioneros de guerra y protegían a la población civil de las incursiones fascistas y nazis; muchos de ellos, realizaban tareas de concientización y contra las ideologías fascista y nazi.


Aunque no hay consenso sobre el número exacto de partisanos, se sabe que, a partir de 1943, su movimiento creció considerablemente y fue clave en la rendición alemana del 29 de abril de 1945, con el apoyo de las fuerzas aliadas. Su ejemplo sigue siendo fuente de inspiración para muchos movimientos de resistencia en todo el mundo.


Disolución y el fin de los partisanos.


Tras la Segunda Guerra Mundial, el Comité de Liberación Nacional, constituido en 1943, asumió el control civil y militar −sustituyendo a Pietro Bodoglio− y las brigadas partisanas fueron desmovilizadas y desarmadas por orden de las fuerzas aliadas, al mando del mariscal británico Harold Alexander. Sin embargo, los conflictos internos entre las diferentes facciones partisanas afloraron rápidamente. Hubo desórdenes, ejecuciones sumarias de presuntos fascistas, venganzas personales y rivalidades políticas, lo que contribuyó al fin de este movimiento; pero, no me detendré en el análisis de este punto.


El tema de los partisanos en Italia es demasiado extenso y su análisis exhaustivo, político, social, ideológico, escapa a las limitaciones de un artículo como éste. Pero, estos eventos han sido documentados en numerosas novelas, ensayos y películas, como El jardín de los Finzi-Contini (1970), dirigida por Vittorio De Sica. Solo mencionaré, para concluir el punto, que la Associazione Nazionale Partigiani d’Italia (ANPI), fundada en 1943, aún existe y entre sus objetivos está el mantenimiento de la memoria histórica y el apoyo ideal y ético de los altos valores de libertad y democracia expresados en la constitución de 1948, que según ANPI recoge los ideales de la resistencia partisana en Italia. (https://www.anpi.it/)


Conclusiones.


Es evidente que el movimiento partisano fue mucho más que una serie de hechos románticos y heroicos. Su historia nos deja lecciones valiosas para la reconversión democrática. Si bien un artículo como éste no puede abarcar toda la complejidad del movimiento, su objetivo es despertar el interés por investigar más a fondo este tema, a menudo desconocido en su profundidad, para no limitarnos a sus aspectos más románticos o idealizados, sino comprender las lecciones que pueden ser útiles para la reconstrucción democrática de nuestros tiempos.


Veamos cuales son, en mi opinión, algunas de las lecciones aprendidas:

1) Una vez más se demuestra que la sociedad civil, los ciudadanos, son capaces de organizarse, para luchar contra el fascismo, el nazismo, o cualquier tiranía.

2) La “unidad” ante una causa común, usualmente externa, es un factor clave de éxito.

3) Es posible mantener esa “unidad”, aun conservando la diversidad de grupos e ideologías, para hacer un frente común

4) Es necesario considerar, definir, como conducirse para mantener esa unidad, con posterioridad al éxito o triunfo de la resistencia a una tiranía, para evitar la disolución.


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domingo, 5 de mayo de 2024

La Clave del Exterior. Ismael Pérez Vigil. Politólogo, 5 de mayo de 2024


La Clave del Exterior

Ismael Pérez Vigil, 4 de mayo de 2024


A partir de hoy faltan 83 días para la elección presidencial; puede ocurrir de todo… o nada; podemos desgastarnos en las interminables polémicas en las que solemos embarcarnos, dar rienda suelta a nuestras diferencias u odios mellizales −de los que hablo José Maria Gironella−, que conducen a muy poco; o podemos consumirnos en la preocupación, pero eso no va a evitar que ese día llegue y hay que tener todo listo para cuando eso ocurra.

Por tener todo listo entiendo tener un “tropel” de personas para movilizar y apoyar a los que vayan a votar y, sobre todo, testigos suficientes en todas las mesas para vigilar la votación, los resultados y la disposición para defenderlos de lo que pudiera ocurrir … punto sobre el que no voy a especular.

Los números del 28 de Julio (28J).

No basta con pensar que hay un 80% de personas que quieren un cambio político en el país, porque la situación no es sencilla ni fácil. Nada indica que el voto de ese caudal de personas vaya hacia el candidato unitario. Para empezar, de los 21.4 millones de electores registrados para votar, hay unos 5 millones de votos que no irán a ninguna parte, porque los electores están viviendo en el exterior y no están registrados o no pudieron cambiar su domicilio, no hubo ningún interés en que lo pudieran hacer, se les privó de su derecho a votar con incontables dificultades. No voy a enumerarlas, recomiendo al respecto una recopilación de tres organizaciones: Alerta Venezuela, Espacio Público y Voto Joven, denominada: “Barreras al Registro Electoral en el Exterior”, que se puede “bajar” del siguiente vinculo: https://bit.ly/4b1IrIi.

La lamentable situación de los venezolanos en el exterior es, en resumen, la siguiente: Al escaso número de votantes registrados en el exterior −107 mil, pocos para el volumen de emigrantes− en el proceso de registro extraordinario que acaba de ocurrir, apenas se sumaron 508 nuevos electores y solamente 6.020 lograron cambiar su centro de votación de Venezuela al país en donde hoy viven. Y peor aún, de los 113.4 mil registrados, más de la mitad no votarán; unos porque siempre se abstienen −debemos asumir que en el exterior es el mismo porcentaje que se abstiene en Venezuela, es decir más de un 25% − y otros porque no encontrarán donde hacerlo, pues las embajadas y consulados en muchos países están cerrados; por ejemplo, en Estados Unidos, Canadá y la mitad de los consulados en Colombia; sin contar con que en Brasil, Chile, Ecuador y Perú, hay muy pocos consulados, para el volumen de compatriotas en edad de votar que viven allí. Es decir, en el exterior, menos de 70 mil venezolanos podrían votar. ¿Qué podemos hacer? Poco y mucho.

Que hacer en el exterior.

Poco para el enorme número de venezolanos que en el exterior tienen edad de votar y que incluso están registrados en Venezuela, pero que no se pudieron registrar ni actualizar; −aún se podrán registrar, pues el Registro Electoral (RE) es continuo, pero ya no podrán votar el 28 de julio (28J)−. Y mucho, porque el efecto de movilización que se puede lograr, es importante para dar a conocer a la comunidad internacional la descarada violación de un derecho político, el de votación, perpetrado por el Estado venezolano; y también mucho, porque ni uno solo de los votos que se pueden lograr, porque estaban registrados o lograron inscribirse, se debe perder. En este sentido, previo al 28J, hay algunas tareas que se deben emprender. Entre las más importantes está la revisión del RE, para asegurarse que todos los nuevos votantes que se registraron y los que lograron cambiar su domicilio, estén adecuadamente registrados.

La revisión del RE.

De acuerdo con el Cronograma Electoral (ver https://bit.ly/3WjaAWy), el 29 de abril se debió publicar en la página Web del CNE el RE preliminar para la elección del 28J −y se debió entregar a los partidos políticos−, para dar inicio al proceso de revisión del RE. Sabemos que no fue así, se ofreció para el día 30 y solo uno o dos días más tarde, es decir este fin de semana, se podrá consultar dicho registro.

Los electores, tanto en Venezuela como en el exterior, deben revisar en la página Web del CNE (http://www.cne.gob.ve/web/index.php) sus datos de RE; pero atención, porque hay dos “botones” de consulta, uno verde y uno azul, deben dar igual el resultado, pero se debe consultar en el azul, el que dice Consulta Registro Electoral Preliminar, y en caso de no aparecer allí o haber algún error, hay plazo hasta el 14 de mayo para hacer el reclamo y los ajustes. Para ello hay que buscar la “Planilla de Reclamo y Registro de Fallecidos”, en el siguiente vinculo: https://bit.ly/44tROOl; la planilla se debe imprimir, llenar todos los datos y enviarla con todos los recaudos al siguiente correo electrónico: registro.electoral@cne.gob.ve; sin embargo, es aconsejable consignar personalmente la planilla con el resto de la documentación, en Venezuela, ante una de las oficinas del CNE o intentarlo ante los consulados, quienes estén en el exterior. Y recordar que después del 14 de mayo de 2024, ya no habrá posibilidad de hacer reclamos para que sean incluidos en la elección del 28J. Quince días después, el 1 de junio, se debe publicar el RE definitivo. En resumen, las fechas a tomar en cuenta para la revisión del RE, eliminando las que ya no se cumplieron, son:

-       Hasta el 14 de mayo: Periodo de Reclamos del RE

-       1 de junio: Publicación del RE definitivo en la página www.cne.gob.ve

Las tres tareas.

A partir de ahora la movilización para denunciar, votar y vigilar, son las tres tareas a las que se concreta la actividad que deben desarrollar los venezolanos en el exterior, apoyados por los venezolanos que vivimos aquí y los comandos de campaña del candidato unitario y de los partidos que lo respaldan. Veamos esas tareas con algún detalle, que resumen lo dicho en varios artículos anteriores:

1- Denuncia e información. Continuar la campaña de denuncia de la violación del derecho al voto de los venezolanos en el exterior. Documentando y explicando esto a las autoridades de los países y ciudades en las que residen, a los medios de comunicación y a los partidos políticos locales. Dirigir cartas y/o sostener reuniones con los gobiernos locales, sus autoridades y partidos políticos, explicando las irregularidades que se cometieron en el registro, además de las que ya están contenidas en las inconstitucionales normas de la LOPRE y su reglamento. Tanto en las ciudades y países en donde no funcionan las embajadas, ni consulados, como en aquellos en que si funcionan, especialmente en aquellas ciudades y países en donde residen venezolanos y en las que no habrá donde ejercer el voto, las demostraciones de denuncia y protesta se deben sentir, para incrementar el costo político de la violación de este derecho.

2- Apoyo a los votantes. En las ciudades y países en donde se pueda ejercer el derecho al voto, la tarea específica será la de apoyar la movilización y organización de los venezolanos que, a pesar de todas las arbitrariedades cometidas, lograron registrarse o cambiar su domicilio para votar. No olvidemos que hay condiciones laborales, de distancia y lejanía del lugar de votación, de costos de movilización y restricciones físicas en los consulados, que dificultan el derecho al voto, aun a aquellas personas que lograron superar las trabas y se registraron. En aquellas ciudades en las que habrá consulados o embajadas para votar, es preciso que los venezolanos, las organizaciones políticas y las de la sociedad civil, se organicen para apoyar a los que van a votar, para facilitarles esa posibilidad y para que los que no lograron superar las trabas e inscribirse, que apoyen a los que si lo pudieron hacer y que participen en las actividades de denuncia que se organicen. Recordar al elector que, una vez que se pasó el inconstitucional filtro del pasaporte vigente y la constancia de residencia permanente, la única documentación necesaria para votar es la cedula de identidad laminada, vigente o vencida. Suponemos que en los consulados −y el CNE− no tendrán el descaro de pedir otro documento diferente a la C.I. como identificación; pero habrá que estar prevenidos.

Una tarea también específica, tanto de los que se lograron inscribir, como de los que no lo pudieron hacer, es motivar y apoyar a sus familiares y amigos en Venezuela, para que vayan a votar. Hay muchos venezolanos en el país, de edad avanzada, cuyos familiares más jóvenes emigraron y que pudieran tener dificultades en Venezuela para ubicar sus centros, para movilizarse a votar o confusión en cuanto a la forma de hacerlo y ubicar al candidato unitario en la pantalla de la máquina de votación. Es preciso ayudar en esta tarea a los grupos locales que lo estarán haciendo. De igual manera, los venezolanos en el exterior deben estar pendientes de la selección y capacitación de los “testigos de mesa” y de la fecha para acreditar a esos testigos; tarea que según el artículo 33, numeral 13 de la LOPRE dura un mes y según el cronograma del CNE, se inicia el 28 de junio y concluye el 27 de julio. Sabemos bien, por la experiencia de procesos anteriores, que esta es una actividad clave para la oposición y por eso mismo, suele haber retrasos y demoras “injustificadas” por parte del organismo electoral.

3- Votar y vigilar. Cumplida la tarea de seleccionar, capacitar y acreditar a los testigos de mesa, es necesario apoyarlos el 28J en los aspectos críticos de la jornada, que son la apertura de las mesas, el cierre, el escrutinio y la verificación ciudadana. Esa tarea, que es particularmente crítica en el país, algo menos en el exterior, también debe ser cuidadosamente planificada, para que no falten testigos electorales a ninguna hora del día, pero especialmente a las horas señaladas de apertura y cierre, esta última para recoger las actas, comparar con el resultado que arrojó el escrutinio y la verificación y entregarlas al “comando” o grupo que se encargará de recopilar todas y enviarlas al centro de totalización o al lugar que corresponda. La logística implica preparar recursos para el traslado de los testigos y su mantenimiento −con hidratación y refrigerios− durante todo el día y disponer de los recursos de traslado y comunicación que sean necesarios.

Conclusión.

Los partidos políticos de la PU y los que apoyan al candidato unitario, al igual que varias organizaciones de la sociedad civil, están prestando apoyo a los venezolanos en el exterior, para organizarlos y que apoyen la actividad electoral del 28 de julio; se puede acudir a cualquiera de estas organizaciones para esa finalidad. En particular, voy a recomendar a la plataforma de Venezolanos Siempre, de la que ya les he hablado en alguna oportunidad, y que es la organización que nos sirvió de apoyo en la CNdP para organizar a los venezolanos en el exterior para la Primaria del 22 de octubre. A través de este correo: vesiempre@gmail.com se puede entrar en contacto con esta organización, que está dispuesta a informar y apoyar a los venezolanos en el exterior.

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