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miércoles, 19 de mayo de 2021

Foro Hatillano #205.Jueves 20 de Mayo de 2021.ForoChat Vía Whatsapp



DISCIPLINA POSITIVA EN LA CRIANZA DE NIÑOS Y NIÑAS


PorMarielena Montesinos

Ponente: Carlos Trapani. Abogado especialista en Derecho del Niño. Maestría en Bioética (UCV). Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas. Profesor de pre y post grado en la UCAB. Coordinador General de CECODAP


 La importancia del tema explica la nutrida participación de ciudadanos a través de dos chats simultáneos de WhatsApp, para un total de 510 asistentes en esta Edición No. 205 del Foro Hatillano.La crianza y educación de los niños es un tema que preocupa a todos; es polémico y también nos llena de ilusión.

 La Disciplina Positiva es una herramienta que apunta hacia el fortalecimiento de la comunicación, a la valoración de las necesidades de los niños y adolescentes, y al reconocimiento de las distintas etapas del desarrollo para la resolución de conflictos y la adquisición de buenas prácticas en la difícil tarea de acompañar y educar a los niños.

 ¿Qué se siente ser padre / madre? Retos de la Crianza.

 Carlos Trapani invita a los padres a liberarse de cualquier prejuicio, carga o preocupación y abrir la mente y el corazón al conocimiento de las distintas herramientas explicadas a continuación, tomando con libertad aquellas que resulten útiles y descartar cualquiera que no sea significativa, porque lo interesante de la crianza es que es un proceso dinámico; lo que funciona para un niño no necesariamente funciona para otro, y lo que funciona para una familia no necesariamente funciona para otra. Además, la crianza es un proceso permanente de redescubrimiento y reinvención. La crianza de los hijos es uno de los retos más complejos que tienen los adultos hoy en día, es un proceso de acertar y errar, fortalecer y modificar.

 Aunque existen muchas definiciones de crianza, todas apuntan hacia la "responsabilidad" que tienen los padres o cuidadores de educar, formar e instruir a los niños. Por tanto, la crianza implica generar las condiciones necesarias para dirigir y potenciar las facultades intelectuales, emocionales y relacionales de los niños, que le permitan su desenvolvimiento en la sociedad. Los padres deben trabajar intensamente para que los niños alcancen un nivel de independencia, puedan pensar por sí mismos y asuman las consecuencias de sus actos.

 El autor Torres Velázquez (2008) explica que la crianza implica informar y formar, más que repetir conceptos y dar instrucciones. Este autor afirma que se debe ir formando actitudes, valores y conductas en la persona; para él, la crianza es un intercambio en el cual una persona convive con otra y, a través del ejemplo y el modelaje, se va formando y autoformando a sí misma.

 Otro autor, Fernández Quero en el año 2000 afirmó que la crianza es un compromiso existencial que adquieren 2 personas adultas de cuidar, educar y proteger a los niños desde su concepción hasta la mayoría de edad bio-psico-social.

 En conclusión, la crianza es la piedra angular para el desarrollo de una persona ya que a partir de ella, se facilitan todos los procesos de socialización, construcción y reconstrucción de aprendizajes a partir de adultos referentes. Por ello la familia y hasta la escuela, son espacios primarios para el ejercicio de la crianza de los niños.

 Es importante alcanzar un permanente equilibrio entre el amor, el ejercicio de la autoridad y la solidaridad, elementos presentes en cada uno de los miembros de la familia; si estos elementos se descuidan, comienzan los problemas o dificultades. Las relaciones afectivas en la infancia y en la adolescencia generalmente condicionan la vida del adulto y de ahí la gran responsabilidad de los padres en el desarrollo psicológico y social de los hijos.

 Una primera reflexión es que los padres deben conectarse con ellos mismos porque "nadie puede dar lo que no tiene"; también es útil que se conecten con su infancia porque mucho de lo que las personas hacen y viven lo aprendieron de sus padres y por esta razón hay que sanar las dificultades vividas cuando fueron niños. Estos padres criaron con las herramientas de las que disponían en un momento histórico determinado. No se está condenado a repetir los patrones de crianza que aplicaron nuestros padres.

 Carlos Trapani recomienda criar diferente a los niños de hoy, considerando el contexto, en función al desarrollo, al amor y la comprensión hacia los niños de hoy.

 Ser padre es una bendición, una expresión de amor, compromiso y alegría, pero también hay que reconocer que puede haber momentos de frustración, rabia y tristeza. El reto es poder conectar con las emociones positivas y negativas y darles nombre, porque al reconocer las emociones se pueden controlar más. Tras una nalgada, un grito o una descalificación, se encubre una emoción de rabia y frustración y a veces hasta la propia historia; muchos de los comportamientos violentos tienen antecedentes.

 Es importante poder entender las emociones en el ejercicio de la maternidad/paternidad, identificar los retos de la crianza y tener conciencia de lo que implica la disciplina en ese proceso. En Venezuela, la familia está muy exigida y con pocas oportunidades de apoyo y acompañamiento.

 La crianza de los hijos es un camino alegre y frustrante a la vez, estimulante y agotador, es un desafío enorme llevar de la mano a un niño hasta su adultez y poderle enseñar todo lo que se necesita saber para tener una vida feliz, exitosa e independiente. Existen momentos en la vida de los padres cuando el desafío parece abrumador y no se sabe que hacer; a veces los padres creen que lo que hacen es lo correcto, otras veces se sienten derrotados. Muchos padres aprenden de crianza en la práctica porque tienen poca información sobre el desarrollo evolutivo de los niños y confían en sus instintos o experiencias propias, sin embargo, esos instintos pueden ser reacciones emocionales no pensadas y esas experiencias personales pueden haber sido negativas.

 Muchos padres creen que la disciplina se limita a regañar o a golpear. El reto es dar un nuevo significado a la disciplina, quitarle la connotación negativa y relacionarla con educaciòn basada en el establecimiento de metas de aprendizaje y su planificación con un enfoque efectivo para resolver conflictos de forma positiva, distinguiendo el conflicto y la violencia.

 Disciplina Positiva y otros enfoque de disciplina

 Existe un clamor sobre la necesidad de la disciplina en estos tiempos, porque la falta de disciplina ha conllevado al descontrol de los niños. El alcance y contenido que se le da a la disciplina como método de crianza es importante sobre todo porque venimos de una cultura y un enfoque de disciplina en función al castigo; es decir en una disciplina enfocada en establecer límites y pautas de comportamiento que cuando se incumplan se genera una sanción que corresponde a un castigo que, por lo general, genera cierto grado de dolor o incomodidad, bajo la falsa creencia de que a mayor dolor mayor aprendizaje.

 Bajo un enfoque de Derechos Humanos, se debe condenar la violencia en cualquier ámbito pero especialmente en los espacios más primarios de los niños como la familia. Bajo el falso paradigma de la disciplina se justifica el uso de castigos físicos y humillantes.

 El castigo físico es diferente al maltrato y al abuso. El primero es una agresión intencional que realiza cualquier persona (mamá, tío, docente, etc) para infligir cierto grado de dolor o incomodidad corporal para corregir un comportamiento de un niño a través de nalgadas, pellizcos, posturas incómodas y otras que causan dolor pero no llegan a ocasionar lesiones o heridas. Si, producto de la agresión se ocasionan lesiones o heridas, se llama "maltrato". La línea divisoria entre el castigo físico y el maltrato es casi invisible y situaciones de maltrato ocurren como extensiones de acciones disciplinarias. Los padres, queriendo corregir o castigar, pueden terminar en situaciones de maltrato hacia los niños, siendo una forma de violencia y un delito.

 El castigo no tiene un fin preventivo ni profiláctico, puede ocurrir que en efecto no se repita la conducta inadecuada pero que la misma se desplace hacia otra persona porque el niño no necesariamente asimila o comprende su comportamiento. Lo que se pretende lograr es justamente esto: que el niño tenga conciencia de sus actos y de las consecuencias que genera, y esto se va dando como un proceso gradual emparejado con las diferentes etapas evolutivas de los niños y adolescentes.

 El castigo se diferencia del maltrato en función a 2 elementos: intensidad e intención. La intensidad se refleja en la presencia de lesiones o heridas producto de la violencia infringida, y con respecto a la intención, la persona que castiga físicamente a un niño lo que busca es corregir, controlar o cambiar el comportamiento, mientras que la persona que maltrata busca hacer daño. No se debe confundir disciplina con agresión.

 Otros elementos de contexto son la edad del niño y sus capacidades de acuerdo a ella. Muchas veces los padres tienen sobreexpectativas, esperando que el niño tenga un comportamiento determinado desde el punto de vista del adulto.

 En el caso de los adolescentes, es que se creen infalibles por su falta de experiencia; la relación causal entre el comportamiento y sus consecuencias no está tan presente en la adolescencia. Otro aspecto importante es lo que se llama “comportamiento malo". ¿Qué es malo o inadecuado?

 Ahora bien, cuando se habla de Disciplina Positiva se trata de una propuesta metodológica creada en la Universidad de Manitoba, Canadá y su metodología fue diseñada por la Psicóloga Joan Durán quien difundió el modelo por América Latina, capacitando a los facilitadores.

 CECODAP, organización social con 36 años de trayectoria trabajando en la promoción y defensa de los derechos de los niños, recibió la capacitación de este modelo para Venezuela.

 La Disciplina Positiva apunta a una crianza en función del desarrollo del niño para fortalecer la comunicación, la empatía y la capacidad de reconocer emociones y detectar necesidades tanto del niño como del adulto. Disciplina Positiva no significa que los niños hagan lo que quieran, que no tengan límites, pautas o reglas de comportamiento, sino que implica ayudarlos a tener autocontrol, a comunicarse de forma clara, a respetar los derechos de los niños y ganarse el respeto como padres porque el respeto es una construcción social que parte del modelaje: “no puedo exigir a un niño lo que no practico a nivel personal". Es un tema de coherencia en el comportamiento porque el adulto transmite más con sus acciones que con las palabras.

 La Disciplina Positiva también apunta a desarrollar capacidades y confianza en sí mismos desde la infancia y que los niños aprendan a entender los sentimientos de las otras personas. Finalmente el niño podrá entender que sus acciones tienen incidencia en los sentimientos de otras personas.

 El reto es descubrir formas alternativas de crianza que sean efectivas. Los límites son necesarios para no llegar al castigo y el respeto a la integridad, a la dignidad de las personas empieza con la de los niños. "Tratemos a los niños como nos gusta que nos traten a nosotros".

 Objetivos a largo plazo y Disciplina Positiva

 Este modelo promocionado por CECODAP plantea que lo primero que debe hacerse es plantear objetivos a largo plazo que respondan a 2 preguntas fundamentales: ¿qué clase de persona se espera que sean estos niños en 20 años? ¿qué tipo de relación se quiere tener con sus hijos? Esto tiene que ver en cómo son los padres y cuáles son sus métodos de crianza que debe estar en sintonía con los objetivos a largo plazo.

 También el modelo apunta a 2 importantes herramientas: calidez y estructura. Calidez en cuanto a generar seguridad y protección y estructura en relación a dar información. Estas herramientas se usan en función de entender lo que piensan y sienten los niños de acuerdo a su edad porque la etapa evolutiva es fundamental. Carlos Trapani enfatiza en los objetivos a largo plazo aunque señala que los objetivos inmediatos son igualmente importantes.

 Los patrones de crianza tradicional/obediencia se basan en un comportamiento inmediato: que el niño haga lo que dice su padre/madre, en un tiempo determinado, lo que genera cansancio y desgaste. Hay que trabajar en el autocontrol y la responsabilidad dentro de los objetivos a largo plazo. Educar para la responsabilidad es un proceso gradual y progresivo vinculado a la etapa evolutiva del niño.

 Es recomendable que los padres o cuidadores controlen el estrés que muchas veces actúa como desencadenante. Los objetivos a largo plazo y el método de crianza apuntan a que el niño sea responsable, respetuoso, atento, además de fortalecer la relación padres/hijos en base a confianza, respeto, cariño y aceptación en función a una convivencia más armónica.

 ¿Cuáles herramientas ofrece el modelo Disciplina Positiva?

 - Calidez: es un concepto asociado a abrazos y cariño, pero es más que eso; es brindar seguridad al niño, que se sienta amado sin importar su comportamiento. No se debe calificar al niño sino al comportamiento que tuvo en un momento determinado. Demostrar amor con palabras y acciones, reflexionar sobre cómo el niño piensa, necesita y siente de acuerdo a su edad.

 No podemos esperar que los niños aprendan o desarrollen competencias cuando el adulto referente genera una relación de hostilidad y, sobre todo, genera inseguridad en el niño.

 ¿Cómo dar calidez a los niños? Además de abrazar y besar, existen muchas expresiones como por ejemplo poner los sentimientos en palabras y en acciones. Nos es suficiente querer al niño, también es importante que él se sienta querido. Leerles cuentos, consolarlos, valorarlos, escucharlos, alentarlos, reconocer sus esfuerzos y logros, apoyarlos y ayudarlos a enfrentar retos, decirle que se cree en ellos, jugar, reírse  y divertirse juntos.

 Calidez no significa consentir ni malcriar sino generar un entorno de seguridad y protección a los niños, porque en un ambiente cálido y afectivo los niños tienden a colaborar más con sus cuidadores. Se estimula la colaboración a corto plazo y se enseñan valores a largo plazo.

 El monitoreo respetuoso es otra forma de calidez. Desde el punto de vista de la Disciplina Positiva, el monitoreo a los niños tiene que ser no invasivo, fomentando la autonomía pero fomentando el rol de protección que tienen los padres. Con respecto a los adolescentes es más bien el saber qué están haciendo, respetando su privacidad e independencia.

 El monitoreo respetuoso parte de la comunicación frecuente y respetuosa entre padres e hijos, compartiendo sus intereses, participando juntos en actividades, conocer su círculo de amistades y relacionales. La práctica del monitoreo respetuoso permite la propensión a conversar más, compartir opiniones y puntos de vista, además que favorece la percepción de los hijos de tener padres afectuosos mejorando la calidad del vínculo. Respeto, Apoyo Emocional y Comunicación son la clave.

 - Estructura: está vinculada con la información en el sentido de dar directrices claras de comportamiento, explicar razones, ayudar al niño a aprender, ser modelos positivos como padres, cumpliendo las normas de comportamiento y especialmente, alentar al niño a que desarrolle sus propios pensamientos e ideas. Las normas dentro de la familia deben ser claras (saber qué se puede hacer y qué no), coherentes entre sí, consistentes en el tiempo y para todos los miembros de la familia.

 Otro elemento importante de la estructura es decir a los niños lo que se espera de ellos y las razones de las pautas de comportamiento. El niño colaborará mucho más cuando la norma se construye con él, porque se sentirá parte de ese compromiso; si la norma es impuesta puede haber más resistencia para cumplirla. Establecer pautas de comportamiento juntos, escuchar los puntos de vista de los niños, ayudarlos a encontrar maneras de corregir los errores y aprender.

 Sobre todo los padres deben aceptar y prepararse para el error de los niños, porque la única forma que tenemos de aprender es equivocándonos. Los padres no pueden evitar los errores y problemas que sufrirán los niños a lo largo de su vida, pero sí pueden estar ahí para apoyarlos.

 Los padres deben ser justos, flexibles y aprender a controlar sus emociones; escuchar al niño pero también dar su punto de vista, enseñar a los hijos sobre los efectos de nuestras acciones sobre otras personas. Hay que brindarles información para que tomen buenas decisiones, disponer de tiempo para hablar con ellos, tiempo suficiente y de calidad. No amenazar y mucho menos materializar la amenaza. El padre debe ser un modelo positivo y una guía en la vida de los niños.

 

La estructura ayuda a los niños a aprender lo que es importante, a comprender sus errores y cómo corregirlos, da información para obtener éxito en futuras oportunidades, brinda herramientas para solucionar problemas cuando los niños están solos, ayuda a resolver conflictos de forma constructiva y no violenta.

 Resolución de Conflictos

 Las herramientas se entienden en función a las etapas evolutivas de los niños; la manera en la que enfrentamos los problemas dependerá de la edad y el momento en el que se encuentra el niño o adolescente. No es igual la calidez o la estructura que se le da a un adolescente que a un niño.

 Para resolver conflictos, Carlos Trapani compartió algunas estrategias generales:

 - Como sociedad no podemos asegurar procesos verdaderamente educativos si nos enfocamos en la violencia. No podemos permitir ni entender que para emprender hay que sufrir o que hay que hacer sufrir a un niño para que entienda lo que está bien o lo que está mal. El desarrollo moral, desde los postulados de Kohlberg no apuntan en este sentido; hay que desarrollar el modelaje, el autoconcepto, la autovaloración para que el niño tenga un desarrollo moral y pueda entender qué es bueno y qué es malo, qué es justo y qué no.

 - No existen recetas para asegurar la crianza y fomentar la Disciplina Positiva con los niños. Es importante que los padres entiendan la diferencia entre ejercer la autoridad con los hijos usando técnicas positivas y el abuso del poder que tienen sobre sus niños. Por tanto, la Disciplina Positiva humanizada es un proceso de permanente descubrimiento de los padres hacia los hijos y viceversa.

 - Desde el enfoque de la Disciplina Positiva se asume que los niños se quieren portar bien pero no saben cómo hacerlo y los padres tienen que ayudarlos, Los niños aprenden más a través de la cooperación y el estímulo que a través del conflicto o el castigo. Desde este enfoque hay que entender que el comportamiento aceptable (o lo que esperamos) tiene que ser modelado por los padres. El estímulo y la motivación a los niños son importantes.

 Cuanto más positivo es el modelo más adecuado será el aprendizaje. Hay que tener presente que es el comportamiento y no el niño al que se califica como equivocado. Los padres deben tener expectativas reales de lo que los niños son capaces de hacer en sus distintas edades y no exigirles más de lo que ellos pueden lograr.

 - Es importante tener normas y límites claramente expuestos e impuestos sin violencia, para que el niño pueda comprender lo que se espera de él. Es importante tener un espacio de negociaciones en la familia, lo cual no implica que los padres cedan en su responsabilidad. Cuando el consenso no sea posible los padres deben explicar las razones de las pautas de comportamiento de una forma comprensible para un niño o un adolescente.

- Escuchar a los niños, tratarlos de forma respetuosa, valorarlos de forma positiva y no idealizarlos.

- Los niños y adolescentes deben poder asumir las consecuencias de sus actos, haciendo un proceso de acercamiento y reparación para poder corregir su comportamiento.

- Dedicar tiempo con los niños, tomar decisiones con ellos, fomentar la participación activa de los niños en la familia, entendiendo que la familia es un todo donde cada uno depende de los demás. De ser posible las decisiones deben tomarse de forma colectiva.

- Elogiar lo que esté bien, evitando la crítica. Elogiar se aprende y para elogiar es necesario decirles a los niños, específicamente lo que está haciendo bien. Mirarlo a los ojos, estimularlo con nuestra gestualidad, evitar cualquier tipo de ironía o comentario negativo.

- Mantener una buena comunicación, valorar los sentimientos de pérdida, dolor o duelo frente a la partida de un ser querido.

- No enfrascarse en discusiones acaloradas; usar el "tiempo afuera" con sentido, es decir, que en un momento álgido hay que calmarse pero luego retomar el conflicto, no evadirlo y convertirlo en un momento educable para el niño.

- No condicionar el cariño es fundamental.

- Enseñarlos a disculparse cuando los padres se disculpan por sus propios errores de manera congruente y proporcional.

-Ser ejemplo en todo momento, sin validar o justificar ninguna forma de violencia contra los niños.

- La disciplina requiere repetición, paciencia, tiempo, coherencia y presencia.

- El Estado tiene una responsabilidad en desarrollar programas y servicios de apoyo psicosocial, programas de atención y gestión de casos, programas comunicacionales para la familia que permita a los padres ser los mejores padres para sus hijos, porque se trata de derechos, de dignidad y protección.

 EL FORO HATILLANO NO SE HACE RESPONSABLE  DE LAS OPINIONES EMITIDAS POR EL PONENTE.




 Fecha: jueves 20 de mayo de 2021

Hora: 5:00pm 

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Pedagogía Ciudadana para formar y transformar

miércoles, 5 de mayo de 2021

Foro Hatillano #203. "Peligros y oportunidades en salud mental ante el COVID-19"


Fecha: jueves 06 de mayo de 2021

Hora: 5:00 pm

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Pedagogía Ciudadana para formar y transformar

Foro Hatillano #202. LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA COMO DERECHO HUMANO. Lunes 03 de Mayo de 2021


LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA COMO DERECHO HUMANO

Por: Marianela Escalona Montesinos


Ponente: Zoraida Pacheco Álvarez. Lic. en Educación. Especialista en Dinámica de Grupos. Coach Ontológico Organizacional. Consultora de Empresas. Facilitadora



 La Lic. Zoraida Pacheco compartió algunas reflexiones y aprendizajes acumulados durante años de trabajo comunitario. Ella es miembro de "Unión Vecinal para la Participación Ciudadana", organización dedicada al trabajo en, con y para las comunidades con especial énfasis en el tema de la participación ciudadana. Durante estos años Pacheco se ha dado cuenta que, pese a las contingencias, obstáculos y restricciones, hay mucha gente que no se entrega y no se amilana y que sigue participando, lo cual hace que otros se entusiasmen y contribuyan también a impulsar la acción organizada en el espacio cívico.

 No podemos dejar de preguntarnos ¿Qué nos impulsa? ¿Cómo aparecen la voluntad y la fortaleza? Existen algunos elementos que vale la pena destacar porque son, en buena medida, el origen del tema que nos ocupa:

 - Se debe tener claro que la participación ciudadana es un derecho fundamental, un Derecho Humano y este hecho le da fuerza a la gente. No son dádivas ni favores, y no se necesita permiso para ejercer ese derecho. Esto permite que la actitud cambie, las personas se sientan más asertivas, entusiastas e inclusivas.

 - Una mayor activación desde el punto de vista del ejercicio autónomo y consciente de la ciudadanía, siendo personas bien informadas sobre el marco legal que protege el ejercicio del derecho a la participación, tanto las leyes nacionales como las internacionales.

 - Las personas más activas desde el punto de vista de la participación ciudadana son más resilientes, lo que implica un estado de ánimo particular, una actitud proactiva ante el estrés, lo cual es un aspecto crucial.

 Es necesario que haya cada vez más ciudadanos activos y estimular la participación ciudadana como una forma de contribuir al fortalecimiento de la sociedad civil y , en consecuencia, del sistema democrático, ya que la voluntad organizada y constante de los ciudadanos hace que se produzca la incidencia en las relaciones de poder, retroalimentándose a sí misma. A mayor capacidad para hacer incidencia será mayor la posibilidad para que los ciudadanos se organicen y participen.

 En la participación ciudadana existen 2 situaciones o posibilidades: crear impacto o crear incidencia. Esta última es producto de un análisis de la situación, una planificación, una estrategia diseñada y planificada paso a paso, hay un enfoque con un objetivo claro. Es hacia la incidencia a donde debemos apuntar.

 En este contexto cabe hacer algunas consideraciones:

 - La importancia del hecho de que la participación ciudadana es un Derecho Humano; está vinculada al derecho a la libertad de reunión sobre la cual la Declaración Universal de Derechos Humanos en su artículo 20 expresa "... toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas..." Así mismo afirma "...nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación..." En este orden de ideas, la Convención Americana de Derechos Humanos, en el ámbito de la Organización de Estados Americanos (OEA) señala en su artículo 16 "...todas las personas tienen derecho a asociarse libremente con fines ideológicos, religiosos, políticos, económicos, laborales, sociales, culturales, deportivos y de cualquier otra índole..."

 Esto tiene una trascendencia fundamental porque abarca cualquier derecho que implique la posibilidad de organizarse para intervenir en el espacio cívico con miras a buscar o proponer acciones que incidan en la mejora de cualquiera de los ámbitos antes mencionados.

 - Es entonces que la libertad de asociación abre las puertas para el ejercicio de la libertad de pensamiento, de expresión y de reunión, convirtiéndose en la antesala al derecho de participación, ya que la manera más efectiva para ésta es la canalización a través de diferentes formas de asociación.

 - Vinculados directamente al ejercicio de la libertad de asociación, están los derechos a la protesta pacífica, a la libertad de expresión e información, a la defensa de los derechos, al acceso a la información pública y a la participación sobre la cual la Constitución vigente en su artículo 62 establece "... todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho a participar libremente en los asuntos públicos directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas..." "La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo tanto individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorables para su práctica".

 Por otra parte "... es un derecho de cada ciudadano participar en la dirección de asuntos públicos, votar y ser elegido en elecciones periódicas, justas y auténticas, y tener acceso a la función pública en el marco de procesos democráticos basados en el consentimiento del pueblo que garanticen su goce efectivo junto a la libertad de expresión, reunión pacífica y asociación, cualquiera que sea la forma de constitución que adopte un Estado."(Civilis, 2017).

 - Los planteamientos anteriores nos remiten a otros derechos que, así como los vinculados con el derecho a la libre asociación, hay otros vinculados con el derecho a la participación ciudadana como lo son los derechos electorales, a la consulta y la incidencia, a la petición, a la iniciativa popular y a la rendición de cuentas y control ciudadano.

 Para ejercer estos derechos hay que asociarse, hay que organizarse con el fin común de unir fuerzas, hacer sinergia para no perder esfuerzos, y tener la oportunidad de hacer incidencia. Los ciudadanos más activos manejan esta información y conocen las posibilidades que aún tenemos en el país pese a las condiciones cada vez más restringidas. Aun así, se mantienen generando acciones que robustecen el espacio cívico.

 Este hecho nos convoca a contribuir para que cada vez tengamos más ciudadanos formados e informados ya que en la medida que seamos más, será mayor el nivel de participación y mayor la incidencia y la posibilidad de hacer cosas a favor de nuestro entorno, favoreciendo los intereses que nos mueven como sociedad.

 Estar informados sobre nuestros deberes y derechos, y a la vez ser defensores y practicantes de esos derechos, nos convierte en verdaderos protagonistas, dejando de ser observadores pasivos del acontecer político, creándose un compromiso en cuanto a ser vigilantes de tales garantías.

 Desde esta perspectiva, el ejercicio de la ciudadanía con enfoque de Derechos Humanos es un reto en el cual estamos todos involucrados, y todo lo que podamos hacer para invitar a nuestros vecinos en esa dirección es bienvenido.

 En relación al estado de ánimo adecuado para participar, es notorio que muchas personas han sucumbido a la "desesperanza aprendida" que se ha ido inoculando. La posibilidad de que algo ocurra dependerá de nosotros; si somos persistentes, organizados y pacientes, algo pasará. Pero para que ese algo pase, para lograr la incidencia en los asuntos públicos, se requiere planificación, una agenda con objetivos claros y disciplina. Esta forma de organización ha permitido la visivilización del caso venezolano ante la comunidad internacional.

 Actualmente existe un factor que afecta la participación. Se trata de la pandemia que la ha limitado. Hoy vivimos 2 pandemias: la del COVID19 y la del temor que produce, la sensación de amenaza constante, y el miedo como emoción recurrente que puede resultar paralizante para los fines que nos convocan. No obstante, hay personas que tomando las precauciones del caso de forma responsable, continúan haciendo su vida, realizando actividades entre ellas el ejercicio de su ciudadanía, incluso habiendo sido tocados por el virus, hacen un reencuadre de la situación desde una actitud resiliente.

 Estas personas que están en permanente actividad manifiestan su deseo de seguir adelante para no "perder espacios ganados", o una necesidad de mantenerse activos y animados, animar a la sociedad civil a que se mantenga activa, atender problemas de su comunidad, deseo de una vida mejor, etc. Es gente que encuentra motivos, personas que desde un estado de ánimo de optimismo, aún afectados como lo estamos todos por la realidad que nos toca vivir, no están dispuestos a entregarse y no solo encuentran estímulo para sí mismos sino que son capaces de insuflar energía a otros para ganárselos a su haber.

 Aquí tenemos un segundo reto para quienes estamos incorporados en esta tarea: además de tener ciudadanos formados e informados, también es importante contribuir para que la gente de nuestro entorno mantenga un estado de ánimo habilitante. Es sabido que las emociones a veces nos ganan, que no podemos controlarlas, pero si podemos manejarlas de forma asertiva y a favor de nuestra salud y bienestar como seres humanos necesitados de una vida más tranquila y sosegada.

 Zoraida Pacheco recomienda no ser multiplicadores de noticias amarillistas o alarmantes, revisar la fuente de los mensajes que se comparten. Si bien la situación es difícil y apremiante, unidos somos más fuertes. Rescatemos los valores que han caracterizado a los venezolanos: solidaridad, empatía y sobre todo cree que es necesario que dejemos de esperar a un mesías que nos salve, pues ya conocemos las consecuencia de esta expectativa.

 La participación ciudadana es un asunto cultural que requiere, de parte de todos, una valoración de ese ejercicio. Por una parte los funcionarios deben respetar y asumir como algo normal la ciudadanía; ellos necesitan ser formados en este sentido porque, en última instancia, ellos también son ciudadanos. Lugo nosotros en nuestro carácter de ciudadanos con capacidad de acción, debemos concientizar nuestro rol en la cocreaciòn del país que queremos y merecemos.

 Un tema importante tiene que ver con la "satanización" o valoración negativa de la política por parte de algunas personas probablemente poco informadas que tan perjudicial ha resultado. "Yo no participo en política" es quizá una expresión que hace referencia a la actividad político partidista que está dirigida a la búsqueda del poder. Cuando un ciudadano participa lo hace por su interés en asuntos particulares que le afectan a él o a un colectivo ; se participa por la defensa de derechos o buscando respuesta a planteamientos, o la respuesta no la consideramos satisfactoria, actuando entonces dentro de las reglas de juego.

 Es necesario aclarar que siempre que actuamos en el ámbito de la participación ciudadana, estamos en el espacio de la política; toda participación es política dado que es la actividad donde los ciudadanos y las organizaciones se involucran para actuar en la vida pública para tener acceso a las decisiones relativas a los destinos colectivos Cuando esto no ocurre, cuando los ciudadanos no ejercemos nuestro derecho, perdemos esa posibilidad.

 Es necesaria la participación de los ciudadanos, su actuación y la manifestación de sus opiniones y necesidades como una expresión de la salud de la Democracia, porque si queda como potestad únicamente de los organismos públicos la toma de decisiones, como lo señala Norberto Bobbio, "...la Sociedad Civil es absorbida por el Estado y éste pasa a ser un Estado Totalitario..." Al ejercer la participación ciudadana estamos actuando en política por lo que resulta necesario dejar de satanizar el ejercicio de la misma. Es necesario rescatar el valor de la participación ciudadana como herramienta que puede permitir a las esferas del Estado y a la sociedad actuar en conjunto.

 Zoraida Pacheco reitera su invitación a continuar trabajando en la organización para construir en cada espacio que nos sea posible y al cual podamos acceder, para lograr incorporar cada vez más ciudadanos al fortalecimiento de la sociedad civil para cocrear el país que soñamos. Quedarnos paralizados es con lo que cuenta quien nos oprime!

 El espacio cívico se fortalece con la acción de los ciudadanos y es este espacio donde actúa la sociedad civil.

Con la participación de 207 ciudadanos.

EL FORO HATILLANO NO SE HACE RESPONSABLE POR LAS OPINIONES EMITIDAS POR EL PONENTE.

  


miércoles, 28 de abril de 2021

Llegamos al Foro Hatillano #200. GRACIAS A USTEDES!

 

UN SUEÑO PARA VENEZUELA

Por: Marianela Escalona Montesinos

 Ponente: Roberto Casanova. Escritor. Consultor y Profesor de la UNIMET. Economista (UCV) con estudios de Maestría en Historia de las Américas (UCAB)

 En las circunstancias tan trágicas y duras como las que vivimos, quizá alguien pueda preguntarse si tiene algún sentido hablar de un sueño para nuestro país. Al hablar de sueño realmente hablamos de esperanza, por lo que la pregunta adecuada sería ¿Es posible para cualquiera de nosotros sobreponernos? ¿Es posible perseverar y emprender si no tenemos esperanza? Cuando se habla de esperanza no se habla de ilusiones o un compendio de buenos deseos, sino de la esperanza como una energía transformadora, como emoción creadora.

  En el libro "Un sueño para Venezuela", escrito por Roberto Casanova y Gerver Torres, (ya en su segunda edición) se trata de extraer del pasado lecciones que ayuden a pensar en el futuro que queremos construir; además, los autores intentan describir de manera realista y hasta cruda nuestra terrible realidad, tratando de identificar oportunidades que se presentan, capacidades y activos con los cuales contar.

 Roberto Casanova está convencido que, tener esperanza en Venezuela, permitirá aglutinarnos y movilizarnos; una esperanza en Venezuela sacará lo mejor de los venezolanos, nuestro lado más creativo y generoso. Se trata de pensar en el pasado, presente y futuro de libertad y justicia que podemos forjarnos y que todos soñamos.

 UN DOBLE DESAFÌO

 Los tiempos que corren son, sin duda, nuestros peores tiempos y paradójicamente pueden ser también los mejores. Nuestra situación hoy se parece a la de un país que sufre una guerra; somos bombardeados diariamente por un régimen que quiere derrotarnos, doblegarnos y someternos. Reconociendo esta terrible realidad, y poniendo por un momento nuestra atención en las oportunidades que se están gestando y en las fortalezas que hemos ido adquiriendo, se puede decir que en estos tiempos nos hemos "curtido" para vivir la más increíble liberación transformadora de nuestra historia.

 Estos años pueden representar el final de la revolución socialista: una época de errores, soberbia, violencia y corrupción; ha sido como un río que arrasa con todo pero cuando pase, como habrá de pasar, tendremos la posibilidad de cosechar los frutos de lo que hemos sembrado en medio de tantas dificultades. Pero debemos tener cuidado al pensar al país como algo que está fuera de nosotros; Venezuela, al fin y al cabo, somos nosotros, los venezolanos dondequiera que estemos.

 Por eso es que estos tiempos exigen también tomar conciencia de cómo lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros nos condujo a este presente y también cómo nos está ayudando a salir de él. La lucha que damos en contra de la dictadura y a favor de nuestra transformación es también una lucha interna. Necesitamos desarrollar lo que un autor llamó hace mucho la "imaginación sociológica" que es la conciencia de la estrecha conexión que existe entre mi vida y el devenir de la historia del mundo, además de lo que esa conexión significa para el ser humano en el que nos vamos convirtiendo y en la clase de actividad histórica de la que puedo formar parte.

 En este momento, en nuestra historia, tenemos planteado un desafío con 2 caras: por una parte liberarnos de la tiranía para poder transformar a Venezuela en un mejor país, y además liberarnos de nuestras peores actitudes, ideas y sentimientos para transformarnos en los mejores venezolanos que podamos ser. Nuestra liberación y nuestra transformación deben en definitiva, ser doble: tanto social como personal.

 LECCIONES DE NUESTRA HISTORIA

 Nuestra transformación como sociedad supone conocer, ante todo, qué es lo que queremos transformar y para ello debemos volver la vista y comprender el camino que nos condujo hasta aquí. Sin conciencia histórica no lograremos una auténtica conciencia de lo que podemos ser. Los logros alcanzados por Venezuela entre los años `20 y `80 del siglo pasado fueron diversos y muy significativos.

 El ingreso fiscal petrolero sirvió para promover grandes transformaciones: Venezuela creció de manera continua, se urbanizó aceleradamente, se expandió la educaciòn, se mejoraron notablemente los índices de salud, se desarrolló una de las mejores infraestructuras de América Latina, se comenzó a establecer un parque industrial moderno y se creó y fortaleció la Democracia. No fue una historia lineal de progreso, hubo avances y retrocesos pero el balance, al cabo de casi 6 décadas de habernos convertido en una nación petrolera, era claramente positivo.

 Sin embargo, la dinámica que impulsó con tanta fuerza y éxito ese desarrollo económico y social, contenía las semillas de su propia destrucción. En efecto, los crecientes ingresos fiscales, en un contexto institucional precario, nos convirtieron en una "petronaciòn" cuyo rasgo primario es que en ella el Estado ejerce el control de la actividad petrolera y de la renta que ésta genera, permitiéndole funcionar y desarrollarse sin necesitar demasiado los impuestos internos; de esta manera la relación normal entre el Estado y los ciudadanos se invierte y en vez de ser los ciudadanos quienes financian al Estado es éste quien financia a aquellos.

 En una "petronaciòn" las organizaciones civiles, el empresariado y los ciudadanos en general son muy débiles ante el peso del Estado. Pero esta es solo la mitad de la historia. El Estado es poderoso porque puede controlar a la economía en la sociedad pero su presencia sobreextendida lo hace fácilmente capturable por intereses de grupos y sectores de todo tipo. Estamos entonces ante un proceso de doble vía: el Estado invade al sector privado pero ese, a su vez, invade al Estado convirtiéndolo en botín y la sociedad en depredadora.

 No pudimos entonces desarrollar a cabalidad instituciones que sirvieran realmente al interés general. La burocracia y el gasto gubernamental se expandieron hasta quedar fuera de control. El sector privado se fue haciendo progresivamente menos eficiente y más dependiente de la protección y el apoyo estatal. Amplios sectores de la sociedad fueron quedando al margen de esa dinámica de reparto. En definitiva no se logró crear una economía productiva, diversificada e incluyente.

 Las reformas económicas y políticas de comienzo de los años `90 no pudieron convocar el apoyo de la mayoría potencialmente beneficiaria de tales reformas y estas fueron anuladas, en buena medida, por la resistencia ejercida por diversos grupos de poder. El país quedó sin una visión compartida de un futuro deseable, un futuro factible.

 La llamada "revolución bolivariana" vino a capitalizar el deseo de cambio de muchos sectores, aunque pronto demostró su naturaleza antirrepublicana y antidemocrática, además de despilfarrar en medio de una terrible ineficiencia y una corrupción generalizada, no solo los enormes ingresos petroleros sino también los derivados de un endeudamiento público completamente descontrolado.

 Nuestros problemas de fondo no fueron resueltos y, de hecho, se agravaron, surgiendo además unos nuevos. Como nunca antes, la miseria se ha expandido en nuestro país, como nunca antes se ha apuntalado la opresión y la represión política. Hoy ya no es cierto que los venezolanos estamos divididos entre chavistas y opositores; hoy tenemos 2 países en 1: el de los poderosos y enchufados por una parte y el de la gran mayoría humillada y empobrecida por la otra.

 Nuestra estrategia de reconstrucción debe tomar debida nota de los males que en el pasado nos impidieron avanzar sostenidamente por la ruta del desarrollo. El intervencionismo estatal y la dependencia petrolera, la creación de privilegios y la exclusión social, el proteccionismo y la escasa competencia, la indisciplina fiscal y la precariedad institucional son algunos de tales males y no es exagerado sostener que en grado importante, el socialismo del siglo XXI terminó siendo la fase superior de todos ellos.

 UN INVENTARIO DE OPORTUNIDADES

 Nuestro presente es trágico. Si se lo describe en cifras, son simplemente inconcebibles. Venezuela encabeza la lista de indicadores de mal desempeño no solo a nivel de la región, sino también a nivel mundial en algunos casos. Pero esas cifras, con todo lo impactante que resultan, no reflejan el dolor y la desesperación de muchos venezolanos. Haber pasado de un país de inmigrantes a otro de emigrantes es, tal vez, el mejor indicador del colapso nacional causado por la revolución socialista.

 Pero otra mirada sobre nuestra realidad es posible: la inteligencia creadora es el gran recurso de cada persona y también de la sociedad que conforman. Esta realidad, entre otras cosas, nos permite descubrir y crear oportunidades en nuestro entorno, así como capacidades en nosotros para aprovecharlas.

 En tal sentido, el proyecto de transformar a Venezuela nos plantea desde ahora la tarea de inventariarnos como país para reinventarnos. Los venezolanos tenemos en nuestro pasado, en nuestra geografía, en nuestro presente, activos y oportunidades en los cuales podemos apoyarnos para salir adelante, aunque esto por sí solo no nos garantizará el éxito en la tarea, pero son una excelente base para intentarlo, sobre todo cuando examinamos la experiencia de otros países que han logrado superar situaciones también muy adversas.

 En una rápida búsqueda de oportunidades y activos podríamos encontrar cosas como las siguientes: los venezolanos supimos y aún sabemos cómo progresar materialmente, la actitud emprendedora se ha ido ampliando y consolidando en muchos sectores, la libertad, el respeto a la propiedad privada, la solidaridad, etc, son hoy valores ampliamente compartidos por la ciudadanía. Somos una sociedad igualitaria y abierta, sin conflictos étnicos o religiosos, la mayoría de los venezolanos está en plena edad reproductiva, la diáspora, a pesar de la pérdida que supone, también amplía nuestro potencial productivo y nuestro radio de acción. Contamos con una ubicación geográfica muy ventajosa, nuestro territorio es de baja propensión a riesgos naturales, poseemos abundantes recursos naturales, podemos apoyarnos en varios de los logros de la región, podemos atraer abundantes capitales venezolanos en el exterior, contamos aún con una planta industrial con gran capacidad ociosa, hemos preservado nuestra cultura democrática.

 El colapso del Estado distribuidor nos obliga a hacernos directamente responsables de nuestro porvenir. Finalmente tenemos, aunque no lo hayamos buscado, la oportunidad de construir muchas cosas desde "cero".

 Algunos de estos activos y oportunidades son resultado de nuestras acciones, otros son legados de la naturaleza, otros se derivan de la situación y las tendencias de la economía y la política a nivel mundial, así como de nuestra propia situación actual, con todo lo grave y calamitosa que es.

 Hay activos y oportunidades que son de larga duración, mientras otros pueden desperdiciarse si no actuamos a tiempo para aprovecharlos. Inventariar de esta manera nuestro país es una tarea que, si se realiza con la perspectiva resuelta de los reconstructores, puede convertirse en una gran fuente de esperanza colectiva.

 EL SUEÑO

 Hoy luchamos por vivir en una verdadera república justa y democrática dentro de la cual podamos desarrollar libremente nuestras capacidades y disfrutar de oportunidades para progresar espiritual y materialmente.

 En este país por construir, nuestras inevitables diferencias y las acciones desleales de minorías antidemocráticas de cualquier signo, serán enfrentadas decididamente en el marco del Estado de Derecho. En ese país futuro, el Estado responderá verdaderamente al interés general y no tendrá "tomacorrientes" para evitar que nuevamente una casta de enchufados pretenda prosperar mediante el tráfico de influencias y la corrupción. Dejaremos atrás el rentismo.

 Nuestros servicios públicos y especialmente la salud y la seguridad personal, funcionarán eficientemente; nuestra educaciòn será la mejor posible y todos tendrán acceso a ella. Nuestros ambientes serán saludables y disfrutaremos de una excelente calidad de vida.

 Nuestro potencial será desarrollado en empleos productivos y gratificantes y nuestro talento nos hará emprender actividades generadoras de bienes socialmente valorados. Nuestra capacidad de consumo se expandirá constantemente ante una oferta variada y accesible de productos y servicios; nuestra creatividad artística, intelectual y deportiva florecerá como nunca.

 Los recursos que legítimamente obtengamos y las propiedades que adquiramos nos darán estabilidad y bienestar. Nuestro retiro, luego de una vida de trabajo y esfuerzo, será tranquilo y digno.

 Los deberes ciudadanos como el pago de impuestos, la participación política y el voluntariado serán asumidos por la mayoría de nosotros con clara conciencia del bien común. De igual modo, consideraremos los problemas globales como propios y cooperaremos activamente a nivel internacional en el diseño y ejecución de soluciones conjuntas. Venezuela será de nuevo un destino para inmigrantes, muchos compatriotas regresarán y nuestro gentilicio nos llenará de orgullo.

 Algunos pensarán que todo esto, aunque deseable, es simple utopía; otros ni siquiera se interesarán en el asunto pues sienten que ya no pertenecen a Venezuela. Respetuosos de la libertad de pensamiento y de la libertad para elegir, no se juzgan tales convicciones aunque, en opinión del Profesor Casanova, uno realmente no pertenece a Venezuela... uno "es" Venezuela. Es la articulación de nuestras acciones la que da forma cotidianamente al país.

 Una fracción de Venezuela desaparece cada vez que 1 venezolano pierde la esperanza en ella y se vigoriza con cada venezolano que persevera en la lucha por la libertad creadora, condición imprescindible para transitar este exigente pero maravilloso camino de nuestro renacimiento nacional.

 Una mirada atenta a nuestro entorno nos permitiría descubrir comportamientos y experiencias de esa otra Venezuela que pugna diariamente por hacerse realidad. Emprendedores en las distintas esferas del quehacer humano (economía, activismo social, educaciòn, etc) son, sabiéndolo o no, portadores del ideal de un mejor país, de un sueño nacional; son el símbolo de la libertad creadora, son la antítesis de la sumisión que envilece, de la resignación o de la huida.

 Se trata de personas que se caracterizan por su acción esperanzada, por su perspicacia para encontrar o imaginar oportunidades, por su resiliencia para afrontar un entorno hostil, por su vocación realizadora, por su contagiosa fuerza vital.

UNA ESTRATEGIA TRANSFORMADORA

    Hacer de Venezuela un país de oportunidades para todos y de privilegios para nadie será una tarea compleja. Se debe diseñar, acordar y ejecutar una estrategia de reconstrucción y desarrollo en diversos ámbitos.

- La economía a la que aspiramos debe ser una economía pujante y diversificada, capaz de incrementar incesantemente sus niveles de productividad y con ello, nuestros niveles de vida. Para que esto sea así, debe ser una Economía de Mercado abierta al comercio mundial y basada en la competencia, lo cual implica que debe ser una economía caracterizada por la libertad para invertir y producir, comerciar y consumir, en el marco de reglas que eviten el surgimiento de monopolios y conductas fraudulentas; que protejan nuestros derechos de propiedad.

 Un contexto como éste incentivará constantemente el emprendimiento y la innovación. Pero otras políticas serán necesarias en este reto de hacer competitiva nuestra economía: la capacitación de nuestro capital humano por una parte, y la investigación y desarrollo en materia en materia científica y tecnológica por la otra, son imprescindibles para aumentar nuestro conocimiento productivo colectivo y generar así productos de mayor valor agregado, superando la tendencia de basar nuestro crecimiento solo en la abundancia de algunos recursos naturales.

 Asimismo, para que este desarrollo económico sea sostenible y garantice un hábitat sano, debe guardar una constante armonía con el ambiente.

 - Debemos proponernos superar la pobreza, desafío histórico que no hemos sabido enfrentar. El crecimiento desde luego es una condición necesaria para superar la pobreza pero no es suficiente; más aún, la pobreza puede ser un obstáculo para el crecimiento pues limita el desarrollo de capacidades productivas en las personas. Se trata en realidad de un círculo vicioso que debemos romper.

 Roberto Casanova afirma que el desafío de acabar con la pobreza implica, por una parte, dar forma a una pujante economía de mercado que promueva la competencia y la productividad y genere constantemente nuevas oportunidades de empleo, y por otra parte, se debe desarrollar una política social de calidad, centrada en lograr que las personas desarrollen sus capacidades productivas para acceder a esos empleos de calidad que la economía en expansión pueda generar.

 La superación de la pobreza es un asunto que atañe tanto a la política econòmica como a la social.

 - El Estado debe tener el papel fundamental de garantizar y promover la libertad y la justicia, siendo un auténtico estado de derecho, y también debe recaudar y asignar recursos para el logro de propósitos colectivos en educaciòn, ciencia y tecnología, salud, seguridad social, etc. Debe además garantizar la existencia de reglas generales que promuevan la estabilidad monetaria y la competencia econòmica.

 En el cumplimiento de tales responsabilidades, el Estado mismo tiene que estar sometido a reglas de disciplina fiscal y transparencia, que le impidan crecer sin límites y despilfarrar recursos. Definitivamente, el Estado no debe ser empresario.

 El Estado debe ser federal lo cual exige una significativa distribución del poder entre los niveles nacional, estadal y municipal. Un Estado como este, al servicio de todos, debe ser "desparasitado" de aquellos que buscan privilegios y renta. Tiene que ser entonces un Estado fuerte y justo, con capacidad para gobernar en función del bien común.

 - Los venezolanos debemos reinventar nuestro proceso político y rediseñar algunas instituciones que lo regulan. La reelección presidencial indefinida, por ejemplo, ha demostrado que puede ocasionar graves distorsiones, permitiendo que quienes gobiernan, abusen del poder del Estado para perpetuarse en su ejercicio. Hay que evaluar opciones como la disminución del período presidencial con la posibilidad de 1 sola reelección, o la fijación de ese período en 5 o 6 años sin reelección. De igual modo se debe considerar la pertinencia de la doble vuelta en las elecciones presidenciales a los fines de elevar la legitimidad y gobernabilidad democrática. Tal vez ha llegado el momento de superar el sistema presidencialista que tanto poder ha permitido concentrar en un gobernante y adoptar  un sistema semipresidencialista.

 Estos cambios deben ser complementados con la necesaria transformación de los Partidos Políticos quienes junto a la ciudadanía, deben formular un nuevo pacto histórico. Los partidos deben comprometerse, entre otras cosas, a desarrollar sus propuestas estratégicas y programáticas, implementar sistemas de debate permanente con el resto de la sociedad, crear programas de formación política para sus militantes y para la ciudadanía, rendir cuentas periódicamente, adoptar esquemas organizativos consistentes con el carácter federal del país, realizar elecciones internas periódicamente, etc.

 De manera similar, la Sociedad Civil debe profundizar su tarea de observación, evaluación y denuncia en materia de políticas públicas, leyes y problemas colectivos. Casanova cree no exagerar cuando afirma que nuestro país podría vivir en los próximos años un milagro económico, social y político. Los venezolanos capaces de generar riquezas pero impedidos de hacerlo por un régimen opresor, podríamos rápidamente reactivar nuestra economía. Esto solo sería una parte de lo que eventualmente ocurriría.

 Lo que los venezolanos viviremos será el renacimiento de nuestra sociedad que luego de verse casi destruida, pudo encontrar el camino, la esperanza y la fortaleza para resurgir.

 UN CÒDIGO MORAL

 Nuestra liberación y transformación es también un proyecto ético. Al fin y al cabo, la economía y la política no pueden funcionar bien en un entorno moral pobre. Tal vez nuestros aprendizajes pueden sintetizarse en un decálogo moral que sirva de referencia a la hora de decidir y de actuar en los diversos ámbitos en los que transcurren nuestras vidas.

Tal código podría decir cosas como las siguientes:

 -Debemos esforzarnos por hacer cosas valiosas para nosotros mismos y para los demás; ser trabajador, empresario o funcionario consiste ante todo en crear cosas que las otras personas valoren y sus ingresos dependen de esa valoración; esto en el fondo es lo que significa el mercado.

 - Volver a ser solidarios como antes ya que muchos requerirán de nuestro apoyo para nuevamente ponerse de pie. El gobierno tendrá que otorgar subsidios a una parte de la población durante algún tiempo pero también la Sociedad Civil deberá encontrar la manera de ayudar a los más necesitados.

 - Debemos cuidar las reglas que hacen posible la vida civilizada; es imposible que una sociedad nos ofrezca lo que esperamos de ella si los que la conformamos no nos comportamos con apego a ciertas reglas y valores. El sentido de justicia, el cumplimiento de las leyes, la honradez, el respeto, deben formar parte de nuestra conducta cotidiana.

 - No debemos depender del gobierno; de ningún gobierno. Hay que acabar con el enchufe como forma de progresar. No es solo un tema moral.

 - Tenemos que superar de una vez y para siempre el presidencialismo, para evitar el exceso de poder en una persona o grupo. Un hombre fuerte es un pueblo débil.

 - Recuperar el pluralismo y la tolerancia. La revolución intentó dividir a los venezolanos sin éxito porque entendimos que aunque cada quien tenga derecho a su opinión, no tiene derecho de imponerla a los demás. Revalorizar la política. Quienes se dedican a ella tienen que cambiar para ganar la confianza de la gente, tienen que cumplir con lo que ofrecen y sus acciones tienen que ser transparentes. Asimismo, debemos superar la actitud "antipolítica". La política puede ser una actividad ruin y degradante o noble y enaltecedora y tiene una complejidad que muchas veces desconocen quienes la critican.

 - Hay que conocer nuestra historia y aprender de ella, porque un pueblo que no conoce su historia es como una persona sin memoria que puede ser manipulada y convencida de cosas que nunca ocurrieron o que sucedieron de otra forma. En política siempre habrá quien intente manipular la historia en su beneficio. Aprender de las experiencias de otros pueblos. Otras sociedades también han vivido duras épocas y algunas de ellas no solo se recuperaron sino que se convirtieron en mejores sociedades. Entender cómo lo lograron podría ser de utilidad para enfrentar nuestro desafío nacional.

- No dejemos de cultivar la esperanza porque ella nos dará la energía emocional que necesitamos para salir de los tiempos oscuros en los que vivimos y entrar en la época de paz, libertad y progreso que tanto deseamos.

LUCHAR Y CAMBIAR

 Alguien dijo que el arte de gobernar consiste fundamentalmente en evitar que todos se pongan bravos el mismo día. ¿Cómo podemos millones de venezolanos que rechazamos la dictadura salir finalmente de ella? Tenemos que resolver entre nosotros un problema de coordinación, debemos dar forma a procesos que nos movilicen en todos los planos, en contra de la dictadura, alineando los apoyos internacionales y nuestra capacidad de lucha. No es un asunto fácil pero no hay alternativa, nadie invadirá al país para liberarnos y la vía electoral es un campo minado, a juicio de Roberto Casanova.

 Con todo, para que nuestra liberación sea transformadora, no bastará con salir de la dictadura. El problema histórico y fundamental de nuestro siglo XX fue el rentismo, es decir, el habernos convertido en una sociedad parasitaria, organizada alrededor del Estado distribuidor de la renta petrolera. Pero ese Estado ha desaparecido y necesitamos otro Estado y también tenemos que convertirnos en otra sociedad. Necesitamos un nuevo contrato social que respete la dignidad de las personas y evite el abuso de poder en cualquiera de sus formas. Debemos plantearnos con claridad y convicción el equilibrio de poder en nuestra sociedad liberando al Estado y a la economía de la captura de renta, promover la competencia y el emprendimiento, apoyar solidariamente a los sectores rezagados, ofrecer oportunidades educativas a todos, dialogar públicamente sobre nuestros problemas colectivos y sus soluciones.

 Ese es el reto que enfrentamos quienes en definitiva aspiramos a vivir en una sociedad de hombres y mujeres libres, emprendedores, solidarios. No debemos preocuparnos mucho por el tiempo que tarde la transformación; lo importante es que la emprendamos YA, lo antes posible. En el momento en que comencemos decididamente a reconstruirnos, los venezolanos de bien sentiremos un gran alivio, nos llenaremos de fuerza y optimismo y a partir de allí, iremos remontando el camino, alimentándonos cada paso de más energía para continuar.

 Aunque necesitaremos el apoyo solidario de los pueblos libres del mundo, nadie lo enfrentará por nosotros porque es nuestra responsabilidad, la responsabilidad de nuestro liderazgo político, empresarial, sindical, estudiantil, vecinal y del ciudadano común.

 Cada venezolano, no importa el lugar desde el que actúe, tiene que preguntarse a sí mismo ¿Qué está dispuesto a hacer? pues todos somos parte del problema o de su solución. No hay otra opción. Es cuestión de decidir el papel que nos gustaría desempeñar y que cuando nos toque hacer el balance de nuestras vidas, podamos sentirnos orgullosos.

EL FORO HATILLANO NO SE HACE RESPONSABLE POR LAS OPINIONES EMITIDAS POR EL PONENTE

 La importancia del tema explica la nutrida participación de ciudadanos a través de dos chats simultáneos de WhatsApp, para un total de 348 asistentes en esta Edición No. 200 del Foro Hatillano

Como regalo el escritor del libro un Sueño para Venezuela Roberto Casanova les deja este enlace para que pueda leer su libro:

https://drive.google.com/file/d/1lxhJts4rnr9TZGV9Jqn-RK-ysFf2hGbm/view?usp=sharing


 

 

FORO HATILLANO #201.FORO CHAT WHATSAPP. MIERCOLES 28 DE ABRIL DE 2021

 

¿QUÈ HAGO YO AQUÌ?

 Por: Marianela Escalona Montesinos

Ponente: Rodolfo Izaguirre. Periodista. Escritos. Historiador y Crítico de Cine. Director de la Cinemateca Nacional (1968-1988) . Presidente del Fondo de Fomento Cinematográfico (1983). Columnista del diario El Nacional

 

 Cuando me pregunto ¿ qué hago yo aquí?  no es un "aquí" vago e incomprensible; es un "aquí" de la hora actual bolivariana. Cuando otros le preguntan a Rodolfo Izaguirre por qué no se ha ido del país ya que tanta gente lo ha hecho en una diáspora pavorosa, él responde "...tengo que quedarme porque tengo unos helechos que cuidar". El helecho como metáfora vegetal del país...

 Rodolfo Izaguirre se ha quedado porque considera que su presencia puede ayudar, en cierto modo, a mantener viva una actitud de rechazo a la situación que tenemos.

 De sí mismo afirma que no es un político de oficio sino un hombre de la cultura aterrado por la desgracia que azota al país bajo los desafueros bolivarianos. Algo que le produce angustia es la decapitación de la cultura venezolana que hizo el comandante Chávez; a fuerza de silbatos decapitó a la dirigencia cultural del país, dejándolo en una situación desastrosa en lo cultural: no existen museos, ni galerías de arte, ni editoriales, ni periódicos, ni radios. Estamos en una situación realmente aterradora. Además de lo que está ocurriendo con El Nacional que están a punto de acabar con ese diario que es un ícono cultural venezolano. También pasa lo mismo con Radio Rumbos, otra figura estelar del país venezolano.

 Izaguirre afirma que tampoco es militar porque, si lo fuera, no traicionaría el juramento de defender a mi país de cualquier clase de enemigo. Tradicionalmente, la historia política, económica y social de Venezuela se ha visto siempre afectada por la presencia militar; ha sido como una plaga para los destinos del país. En este sentido también aterra la hegemonía militar sobre la conducta civil de algunos mandatarios.

 A juicio de Rodolfo Izaguirre, uno de los errores de la oposición ha sido considerar a los mandatarios bolivarianos como políticos, cuando en verdad son delincuentes.

 En su propia reflexión acota:"...hay días en que amanezco lleno de optimismo pero hay otros días en que amanezco ahogado por el desaliento..."

 Es muy difícil determinar con certeza cuándo va a terminar esta pesadilla; terminará cuando nosotros mismos, venezolanos, nos ocupemos de salvar el país. Ese día también ocurrirá algo importante: dejaremos de ser habitantes para convertirnos en ciudadanos. Cuando esto ocurra, todos juntos, ustedes y yo ¡navegaremos hacia el sol!

 A continuación el enlace del artículo de Rodolfo Izaguirre para el diario El Nacional al que hace referencia este foro.

 https://www.elnacional.com/opinion/que-hago-yo-aqui/

 EL FORO HATILLANO NO SE HACE RESPONSABLE DE LAS OPINIONES EMITIDAS POR EL PONENTE.

Con la  participación 255 ciudadanos