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domingo, 22 de noviembre de 2020

Venezuela y ciudadanía por @Sauljimenezbei1

Por Saúl Jiménez Beiza

En Venezuela venimos desde hace muchos años en una situación de crisis que ha estado conllevando a que muchas familias y personas lleguen al límite de la sobrevivencia. Desde los años 80 empieza el declive de la economía venezolana. Podemos señalar como fecha recordatoria el 18 de febrero de 1983, cuando el presidente Luis Herrera Campíns decretó la devaluación de la moneda en un 30%, control de cambio y eliminación de la fuga de dólares.

Desde esos momentos la economía venezolana se ha venido a menos en forma progresiva y permanente, dando como resultado que las familias cada día sienten una situación más difícil. Venezuela se sustentaba con base en el trabajo productivo de diversas empresas de gran magnitud, como las empresas básicas de Guayana, con Sidor a la cabeza y la industria petrolera con su producción de más de dos millones de barriles diarios. Una generadora eléctrica como Guri funcionando muy bien. Eso permitió el desarrollo de empresas de gran magnitud como las automotrices, caucheras o eléctricas, que generaban una gran cantidad de empleos directos e indirectos y se traducían en calidad de vida para los venezolanos.

El año 1998 se inicia con un proceso electoral en mente de acuerdo a la Constitución. Surgen diversas candidaturas, entre ellas la del militar Hugo Chávez Frías, con un discurso de redención y reivindicaciones hacia los más pobres, ofreciendo la felicidad plena, libertades, inclusión, reconocimiento a los derechos indígenas con el cuento de los pueblos originarios y desplazados de todos sus territorios. Es decir, cada sector, desde los marginados hasta la clase empresarial, tendrían garantizados todos sus derechos.

Así, llegamos al año 1999 con un nuevo gobierno llamando a una Constituyente para la elaboración de una Constitución moderna, actualizada y donde se reflejara lo que somos los venezolanos. En ese momento Venezuela estaba produciendo 3.300.000 barriles de petróleo para la exportación, contando, además, con inversiones en el exterior; con una reserva monetaria importante, con todas las industrias trabajando full, lo que permitía tener un desempleo que rondaba el 10% con una pobreza extrema del 10.8 y una pobreza del 28%.

Desde el año 1999 hasta el año 2014 se dio el pico más alto del precio del petróleo, fue progresivamente aumentando hasta llegar a más de 100 dólares el barril. Pero, igualmente, el gobierno no tomó las previsiones del caso, además de la medida absurda de despedir a más de 22 mil trabajadores petroleros, lo que conllevó a una industria tan importante a decaer en su producción. En la misma medida en que aumentaba el precio internacional, en esa misma medida descendía la producción nacional. Esa situación, a la par de la galopante corrupción en las industrias básicas de Venezuela y en la administración central, nos llevaron a la bancarrota económica que estamos viviendo.

La irresponsabilidad, corrupción, centralización, fueron generando una crisis institucional, económica, política y, por supuesto, social. Esto llevó a que pasáramos de 28% de pobreza —con una pobreza extrema del 10% cuando empezó el gobierno de Chávez— a una pobreza de 94%. La pobreza extrema subió al 67% y la tasa de desempleo al 56% a inicios del 2020, afectando mayormente a la población masculina.

Eso significa que dejamos de ser el país productor para pasar a un país en crisis que conlleva la necesidad de que organizaciones de la sociedad civil que trabajan en programas de desarrollo social y económico busquen implementar programas sociales en el área de alimentación.

Somos los venezolanos los llamados a ponerle remedio a toda esta situación y como un solo bloque replantearnos el país que queremos y cómo lo podemos empezar a construir, desde aquí y desde ahora, impulsando con ese trabajo la salida de los gobiernos corruptos e implementando gobiernos abiertos, transparentes, en los diversos niveles, donde se vaya inculcando ciudadanía para que todos ejerzamos nuestros derechos y deberes.

Saúl Jiménez es presidente de la asociación civil Casa del Nuevo Pueblo-Carabobo/CESAP.

sajidb47@yahoo.com.ar


 

domingo, 21 de junio de 2020

La economía solidaria durante y después de la pandemia @edmatute


Por Eduardo Matute Alfonso

El mundo ha cambiado en 3 meses. La pandemia del covid-19 ha trastocado las relaciones humanas, la economía, la sanidad y hasta el medio ambiente. Todas las estructuras humanas han tenido que modificarse en lapsos muy cortos. La economía entró en una fase de cambios, mucho de ellos con implicaciones en el formato de los negocios.

Las cooperativas, como parte de ese engranaje, entraron en ese torbellino. El caso de España, obligó a su gobierno a declarar el estado de alarma desde el pasado mes de marzo, ante la situación sanitaria generado por la pandemia, en un caso sin precedentes en la actividad económica y en la vida de los ciudadanos. Tres meses después, la Confederación Empresarial Española de Empresas de la Economía Social presentó una compilación de las iniciativas realizadas por el cooperativismo español, en el “Informe de iniciativas y actuaciones de las empresas de economía social ante el covid-19”, que puede analizarse en detalle en su sitio web: www.cepes.es.

En este contexto pandémico, al igual que en otros países y regiones, la solidaridad ha emergido desde muchas vertientes de la sociedad y de las empresas. En este complejo escenario las empresas de la Economía Social española, se volcaron sin descanso tratando de garantizar un mínimo de bienestar para su entorno comunitario y para las familias de sus asociados.

La mayoría de estas empresas se encuentran ubicadas fundamentalmente en el sector agroalimentario, pesca, distribución, consumo, financiero, salud, electricidad, suministro de agua, atención a colectivos con discapacidad, personas sin techo y menores en situación de riesgo social o limpieza urbana entre otros.

Además de continuar con su operatividad el informe recoge como muchas de ellas están donando grandes cantidades de alimentos cuyos destinatarios son instituciones benéficas, enfermos, personal sanitario y las comunidades sociales más castigadas por el coronavirus. También muchas de ellas están reforzando sus acciones de voluntariado.

En el informe también se destaca el importante papel de las empresas cooperativas dedicadas a la salud, atención a mayores, personas dependientes, grupos con discapacidad o en situación de vulnerabilidad y en exclusión, que no han cesado su actividad, pese a la complejidad de algunos momentos al no contar con los materiales de protección necesarios.

Un sector que está jugando un papel importante, son las empresas cooperativas del sector de la limpieza y lavanderías, que suman a sus tareas habituales una especial desinfección de supermercados, hospitales y centros de trabajo para garantizar la seguridad de todos las personas.

En este escenario incierto y complejo, las Cooperativas de Crédito, están jugando un papel importantísimo para dotar de liquidez a las empresas de Economía Social y diseñar en tiempo récord productos financieros específicos para paliar los efectos del coronavirus con el objetivo final de ayudar a mantener la actividad y los empleos.

Por ellas y por otras muchas que siguen activas, reinventándose y transformando su actividad y poniendo en marcha actuaciones con un gran nivel de compromiso, solidaridad e intercooperación, el informe cumple con el objetivo de presentar el mensaje de reconocimiento, de responsabilidad social, de solidaridad, de superación y del esfuerzo que este modelo empresarial cooperativo ha desempeñado en estos días de crisis e incertidumbre. Un modelo empresarial centrado en las personas.

El informe recoge información de grandes empresas, pymes o pequeñas empresas de todo el territorio y de diversidad de sectores económicos que además de la solidaridad con la comunidad y con sus entornos, están reorientando y adaptando su producción para fabricar materiales y ropa de protección y asegurar el abastecimiento local o para ponerse al servicio de la sanidad española, transformando cadenas hoteleras en centros hospitalarios o cediendo instalaciones para albergar a colectivos en exclusión.

El objetivo, ayudar y mantener la actividad y los empleos. Los gestos de solidaridad, y de compromiso con el entorno son numerosos, desde poner a disposición de los Ayuntamientos la maquinaria para desinfectar las calles de numerosos pueblos hasta movilizar voluntarios para distribuir comidas, atender a familias vulnerables o donar juguetes. Igualmente importante, es la capacidad de adaptación de muchas ellas para seguir ofreciendo sus servicios en esta situación de confinamiento.

El #yomequedoencasa ha supuesto una extraordinaria reinvención de los productos y servicios online, así como del sector educativo focalizado en las cooperativas de enseñanza que están movilizando todos sus recursos para seguir con la actividad formativa por medios virtuales.

La inmediata respuesta frente a un cambio radical imprevisto, la rapidez en la recolección de información y la disposición de 415 empresas cooperativas de honrar sus principios y valores, es una clara demostración de la fortaleza de la organización del tejido socio económico del cooperativismo español.

In memoriam: Consternados por el fallecimiento del sociólogo venezolano José Luis López Noriega, profesor universitario, gerente de iniciativas comunitarias y de organización municipal en dos de las grandes alcaldías caraqueñas, activista cívico y político, acaecido en la Bogotá que lo acogió cuando tuvo que exilarse en estos últimos años. Mi respeto y gratitud por los momentos compartidos y mi sentido pésame a su esposa María Gabriela, a sus hijas, a sus compañeros del Csesap de su actividad comunitaria y a sus compañeros de Primero Justicia, su militancia política. Que nos sea leve su ausencia.

edmatute@gmail.com


domingo, 17 de mayo de 2020

El maestro Pedro Ramón por @Sauljimenezbei1



Por Saúl Jiménez Beiza


La semana pasada cuando fui al mercado e iba a un negocio para comprar queso y huevo vi a Pedro Ramón tocando en una casa, nos vimos y nos saludamos de lejos, Pedro Ramón es un maestro de unos 45 años Licenciado en educación y con cargo en una escuela estadal desde hace unos cuantos años, buen educador, colaborador con su escuela e igual buen vecino y solidario con su comunidad.

Al salir de comprar los huevos Pedro Ramón aún estaba en la puerta de esa casa y me le acerque para saludarlo y preguntar por su familia, Pedro Ramón estaba apenado y me comentó que: “No lo vas a creer pero estoy tocando en esa casa pidiendo me regalen algo de comida para cocinarle a mis hijos, no tenemos nada de comer”. Le pregunté cuál es la situación de los maestros y cuánto están ganando y fue una gran sorpresa cuando me señaló: “estoy ganando 520.000 bolívares mensuales”. Fue una respuesta que deja mudo a cualquier persona, la reacción fue devolverme al comercio, comprar un 1 kg de arroz y otro de caraota y entregarle una pequeña ayuda a Pedro Ramón.

Pedro Ramón me cuenta que él además del cargo de maestro en la escuela en el turno de la mañana, para cuadrar sus ingresos tiene varios jóvenes a quien atiende en las tardes en sus casas y eso es lo que le permite mantener a su familia porque esas clases privadas le generan ingresos por 6 veces más de lo que le pagan en el cargo público y que con la situación de emergencia y cuarentena las familias le suspendieron esas clases privadas y por lo tanto lo lleva a esta situación de tener que salir a la calle a pedir comida.

Este cuadro indudablemente conlleva a indagar cuál es la situación real de los maestros y por esa vía nos conseguimos una cruda realidad, los maestros estadales están ganado 520 mil bolívares y el salario de un docente VI nacional es de Bs. 480.815,00, es decir el docente nacional gana menos que el estadal y un profesor de secundaria con una carga de 40 horas devenga un sueldo de Bs. 641.046,61.

Esto significa que nuestros maestros, quienes educan a nuestros hijos, nietos, sobrinos y que se dedican con todo el amor y dedicación del mundo, que en muchas oportunidades tienen que caminar cuadras y kilómetros para llegar a la escuela a impartir clases, que tienen que soportar sol o lluvia porque sus niños son primero reciben por todo ese esfuerzo una cantidad de bolívares que no les alcanza para un cartón de huevo, que pueden comprar 1 kg de caraotas, 1 kg de arroz y 1 kg de pasta y ya se les acabó el sueldo y ¿cómo estos maestros y maestras pueden vivir en esa situación?

Las maestras y maestros, los profesores de secundaria y universitarios sencillamente continúan en sus labores habituales porque tienen vocación, compromiso social y amor por sus alumnos, no hay otra explicación y para continuar haciéndolo sencillamente buscan otros trabajos en el turno libre y así consigues a maestros taxiando, de jardineros, a las maestras haciendo decoraciones, bisutería, clases dirigidas, cuidadoras de niños y pare usted de contar, todo con tal de conseguir recursos.

No pueden soportar más porque la situación familiar es muy grave optan por salir a aventurar al exterior y muchos de ellos han logrado estabilizarse en otros países y pueden ayudar a su familia con las remesas mensuales o buscarse otro trabajo donde la remuneración sea mucho mejor y definitivamente dejar las aulas.

Esto es una constante y lo vivimos todos los días, cuando los muchachos regresan a casa luego de ir a la escuela o el liceo, lo primero que dicen es que tuvieron una suplente porque la maestra no va a ir más a trabajar o los de secundaría que no tuvieron clase de castellano, matemática o inglés porque el profesor no fue. Esa información es recurrente hasta decir que se quedaron sin esos profesores porque no consiguen quien asuma el cargo, no se diga de física y química, desde hace varios años ya no se logra tener profesores para esas materias porque sencillamente no se están preparando educadores y los más viejos van saliendo sin que nadie los pueda suplir.

Este cuadro lo que conlleva es a pensar que estamos decretando la muerte de la profesión docente, porque ya ningún joven va a querer estudiar educación. El gobierno nacional y los estadales empezaron a incorporar a jóvenes bachilleres mal formados y sin ninguna capacitación docente a las aulas.

Indudablemente la calidad de la educación cada día será peor y tendremos jóvenes analfabetas funcionales con títulos pero sin conocimientos.

Es de preguntarse si el gobierno nacional y los regionales realmente estarán conscientes de esta situación y pudieran en algún momento reflexionar sobre el particular, visitar a las escuelas y liceos para hablar con los profesores y maestras sobre su situación particular y luego llamar a los gremios para revisar, entre todos, la situación actual de las educadoras y educadores que les permita, por una parte, cancelar todas las deudas acumuladas por el incumplimiento del contrato colectivo, que según se señala está en el orden del 280% con todo lo que eso significa en incidencias y luego generar un nuevo convenio que permita dignificar la profesión del docente en las diferentes escalas y que puedan vivir realmente con su salario sin necesidad de ir a la calle a pedir comida para su familia, es decir sacarlos del nivel de vulnerabilidad donde se encuentran a una situación cómoda que les permita transmitir esa misma tranquilidad a sus alumnos







domingo, 19 de abril de 2020

Zamuro cuidando alpiste por Instagram @sajidb47



Por Saúl Jiménez Beiza


Desde cuando tengo uso de razón he oído que en Venezuela la corrupción es un elemento clave en la administración pública donde los funcionarios de alto rango “se pagaban y se daban el vuelto”, es decir que administraban y tienen acceso a los bienes públicos y ellos lo movían a su antojo, esa situación fue conllevando a que cada vez se buscaban mecanismos que permitieran el control de los recursos públicos y que se evitara la corrupción, Eleazar López Contreras hizo la propuesta de la creación de la Contraloría General de la República y fue en 1938 se promulga la Ley Orgánica de la Hacienda Pública y como órgano ejecutor la Contraloría General, Ley muy moderna para la época y que permitió, en cierta forma, adecentar la administración pública, es decir se modernizó la bodega.

Los funcionarios públicos buscaban diversos mecanismos para evadir la Ley y lograr ponerle la mano a algunos recursos del estado, llegó la época de las dictaduras e indudablemente el discurso era el bien administrar los recursos públicos y los castigos ejemplares que pudieran haber y bla, bla ,bla.

Sin embargo la corrupción campeaba e indudablemente la mano en las arcas las metían quienes tenían su bendición, de esa forma vimos muchos funcionarios de alto rango con un enriquecimiento desmesurado, incluyendo al mismo dictador que en su huida en la madrugada del 23 de enero dejó varias maletas abandonadas llenas de billetes verdes y quien tuvo una vida de opulencia en su “exilio” dorado sin que nunca se le pidiera cuenta de los bienes mal habidos y su reintegro a la nación para resarcir los daños ocasionados.

Después viene la larga lista de presidencias de la democracia donde varios Presidentes realmente vivieron en austeridad y fallecieron sin que se les conociera bienes de fortuna a ellos o su familia, (Ej: Rómulo Betancourt, Leoni, Caldera, Herrera Campins) sin embargo los funcionarios públicos de alto rango de sus épocas luego de pasar por esos ministerios más nunca se les vio ejerciendo sus profesiones o buscando trabajo, ya tenían para vivir su vida en una forma muy cómoda y con el agravante que en estos períodos se empezó a dar una nueva experiencia que es la corrupción aguas abajo.

Allí no sólo se corrompía el ministro sino que cada funcionario a su nivel se iba llevando los suministros de oficina, recibía dinero por favores realizados a los ciudadanos que requerían de sus servicios, en los tribunales en la época de los sesenta-setenta era muy común oír la frase: “El impulso procesar” no era más que el dinero entregado a la Secretaria del despacho para que le llegara al Juez y este pudiera tomar la “decisión acertada” o que aligerara el proceso que estaba llevando a cabo.

Chávez propició su golpe de estado en aras de denunciar la corrupción en la administración pública donde fueron denunciando la corrupción que existía en la época por los trabajos de reingeniería que le habían realizado a los tanques de guerra, los arreglos de los aviones de la aviación militar y toda esa crisis de valores que se había enquistado en el gobierno y que no permitía que los recursos del estado fueran invertir en forma correcta y para beneficio de los ciudadanos, en eso se basó su campaña, discurso que fue comprado por la mayoría del pueblo venezolano y le permitió por los votos y un sistema electoral que respetó los resultados llegar a la Presidencia.

Pero pareciera que fue “peor el remedio que la enfermedad”, en el año 2000 surgió el programa “Bolívar 2000” que coordinó un Teniente Coronel de apellido Weffer con poderes plenipotenciarios, en esos años se veían a militares en carros oficiales llegar a las ferreterías a comprar de todo en efectivo y que les dieran facturas con sobreprecio, no dejaban huellas, ese se llevó hasta las piedras de las obras, no se supo más nunca de él aunque fue enjuiciado, creo que ha sido uno de los pocos casos donde hubo un juicio por actos de corrupción.

Así llegamos al año 2020 donde ya no existe periódico, ni emisoras de radio, televisoras que se atrevan a denunciar la corrupción para no meterse en problemas con el gobierno, cuando es público y notorio como se ha incrementado la corrupción sin que exista ningún órgano que busque frenarla, historias van y vienen lo cual ha permitido ir documentando, verificando y validando las informaciones con el apoyo de organismos internacionales e investigadores nacionales, con precisión de dinero mal habido e incautado en el exterior, personas enjuiciadas en otros países por no poder justificar los recursos depositados en bancos.

Además de eso vemos como Venezuela progresivamente se ha venido deteriorando todos los servicios producto de esas prácticas, ejemplos sobran: El tercer puente sobre el Caroní, el segundo puente sobre el Lago de Maracaibo, el sistema eléctrico para el Zulia que estuvieran autoabasteciendo a la región, el sistema de ferrocarril nacional que no tiene ningún tramo en funcionamiento, excepto el Tuy Caracas, el deterioro de todo el sistema interconectado eléctrico.

Ya hoy los venezolanos podemos decir que no quedan recursos para continuar la corrupción y sin embargo se agota la gasolina, no hay como comprar en el exterior, las reservas del combustible están casi en cero y se decide, con el argumento del covid-19 suspender el suministro de gasolina y colocan a la GNB, PNB y en algunos casos a oficiales y militares del ejército a administrar las bombas de gasolina para despachar a las áreas prioritarias y se destapa la gran corrupción aguas abajo.

Las pimpinas de 20 litros de gasolina se empezaron a negociar a 20$ en forma pública y notoria, los carros que podían entrar a las bombas son los que cancelan 20$, los patrulleros sacando la gasolina a las unidades para negociarlas, eso con fotos, denuncias, reclamos en los mismos sitios, oficiales detenidos que al siguiente salen libres y de nuevo para el negocio, es decir el derrape total.

Nos tenemos que poner serios y denunciar la corrupción esté donde esté porque es lo que nos puede garantizar nuestra subsistencia en un país en quiebra.



domingo, 8 de marzo de 2020

A Carlos, un maestro del cooperativismo Venezolano por @oscarbastidas25



Por Oscar Bastidas D.


Carlos José Molina Camacho, excelente amigo, no está presente pero nos acompaña. Fue cofundador y miembro activo de esta columna. Desprendido y generoso con sus bienes, sus libros y conocimientos, no perdía oportunidad para brindar sus clases, consejos y orientaciones sobre Bolívar, el cooperativismo y el desarrollo de la personalidad a sus amigos y quienes lo buscasen.

Abogado de nuestra UCV (1961) y profesor de ella en cursos de pre y posgrado de Derecho Cooperativo, cursó posgrados en la Católica Andrés Bello, en el Irfed y el Colegio Cooperativo de París, y en la Universidad de San Francisco Javier de Nova Scotia, Canadá. Como profesional fue consultor o asesor jurídico del Instituto Agrario Nacional, del Instituto de Vivienda Cooperativo (Invica), de la Superintendencia Nacional de Cooperativas y Cajas de Ahorro, organismo del cual fue Superintendente en el lapso 1971-1974 y luego asesor Jurídico entre 1975 y 1979. Fue activo participante del Primer Congreso Continental de Derecho Cooperativo, Mérida, 1968.

Sus dos mayores intereses rondaron la figura de El Libertador y el cooperativismo. Admiró y respetó a Bolívar como humano centrado en la libertad y la ciudadanía rechazando el uso panfletario de su imagen. Fue directivo de la Sociedad Bolivariana de Venezuela y autor de varios ensayos como “Bolívar y el Cooperativismo” y “Normas de Conducta de Simón Bolívar”, ambos editados en la Revista de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, y de “Valores Bolivarianos para los Jóvenes del Siglo XXI” publicado por Editorial Panapo.

En cuanto al cooperativismo sus mayores aportes fueron desde la perspectiva de la ética y el Derecho Cooperativo, colocando alto énfasis en la formación de jóvenes. Junto con el Lic. Ignacio Vázquez Verde y el padre y educador José Elías Thielen (fundador de la Cooperativa Tacuato, la primera de la era democrática del país), Carlos fundó y fue Director Técnico del Centro Nacional de Educación Cooperativa (Ceneco, 19/10/1968), centro constituido por 15 cooperativas de Caracas en la búsqueda de formas de integración mediante un programa de extensión con el Centro Gumilla y Fundacomún; en este proceso destacó el sacerdote Alberto Dorremochea del Centro Gumilla, quien impulsó la constitución de numerosas cooperativas de ahorro y crédito en Caracas y el Edo. Miranda a finales de esa década.

Entre sus escritos destacan su “Curso Monográfico sobre Derecho Cooperativo para clases de Post Grado en la UCV”, “Valores y Principios Cooperativistas”, “¿Quiénes pueden organizar cooperativas de consumo en Venezuela?”, “200 Preguntas y Respuestas sobre cooperativismo”, y con su buen amigo Alberto García Mûller: “¿Qué sabe usted de la Ley Especial de Asociaciones Cooperativas?” y “¿Qué es y cómo funciona una cooperativa?”

Ante el desastre gubernamental del fallecido Chávez con su populista Misión Vuelvan Caras, luego Misión Ché Guevara, Carlos advirtió que esas cooperativas fracasarían si:

“1.- No se le da a la educación y formación de cooperativistas la importancia crucial que tiene.

2.- Sólo el Estado contribuye económicamente y no los cooperativistas.

3.- Se politizarán.

4.- Se organizan con total independencia del movimiento cooperativo actual.

5.- Se soslayan los aspectos de una administración y gerencia eficaces.

6.- No se unen entre ellas y permanecen aisladas unas de otras.

7.- La Superintendencia de Cooperativas no las fiscaliza como ordena la Ley de Cooperativas.

8.- Se deja de supervisar rigurosamente el crédito otorgado

9.- No se reestructura la superintendencia del ramo dotándola de más personal y regionalizándola.

10.- Se omite la reforma de la Ley de Cooperativas en algunos aspectos fundamentales.

11.- No van de la mano la ideología cooperativista con el éxito empresarial de tales asociaciones.

12.- No se sensibiliza a todos los órganos de la administración pública acerca de la importancia del Plan Nacional de Desarrollo Cooperativo”.

No se equivocó, el populismo chavista llevó al país a ser el titular del mayor cementerio de cooperativas del planeta.

Carlos, sabemos que nos acompañas como miembro de esta columna y como actor de nuestro cooperativismo. Ten por seguro que tu propuesta de un Socialismo Democrático con emprendedores asociados y en marcha hacia procesos autogestionarios y sin tutelaje de gobierno alguno triunfará sobre el fascismo militarizado que hoy agobia a tu querida Venezuela.




miércoles, 1 de enero de 2020

Nuestra Realidad



Por Saúl Jiménez Beiza


                                                                              Instagram: @sajidb47

El 28 fuimos a almorzar en un comedor en uno de los barrios del sur de Valencia donde atienden más de 70 niños del sector y zonas cercanas donde los equipos de trabajo han realizado operativos médicos asistenciales para poder detectar los niños en situación de desnutrición para incorporarlos al programa del vaso alimenticio y alimentos 3 veces por semana, lo hacen en esa forma porque los recursos que reciben por donaciones y ayudas no da para más días, cada vez que logran que se incorporen nuevos donantes calculan la probabilidad de un día adicional, cuestión que se hace muy difícil porque los alimentos aumentan cada día en forma alarmante y los recursos no aumentan en esa misma proporción.

Me tocó comer en el medio de 2 niñas, una Martha de 10 años estudiando 5 grado en una escuela estadal  y Josefina de 14 años estudiante de un liceo público nacional, hablando de los estudios y de cómo iban: Martha que ella va muy bien en sus estudios, tiene una buena maestra que se preocupa por sus alumnos y cuando le pregunto con relación al almuerzo y merienda que servían en esa escuela su respuesta es: “Hace tiempo que no nos dan comida”, “ya no la traen y el personal que trabaja en la cocina pasa toda la mañana ahí sin hacer nada, algunas veces llegan unas lentejas y un arroz y en ese momento les piden a los alumnos que lleven cebolla, tomate, sal y esas cosas que sirven para aliñar la comida para que les de sabor”.

En cambio Josefina quien estudia tercer año dice que en su liceo si les llega regularmente comida, siempre es grano y arroz, no les llega carne o pollo e igual los aliños los llevan los alumnos y que de esa forma logran comer el almuerzo regularmente. Y con relación a los estudios ella va bien aunque carece de profesores de Inglés, geografía y matemática, le pregunto que como hacen y buena ella investiga por su cuenta y va repasando para no quedarse atrás y como le colocan la nota, responde: “Bueno, colaboramos en los salones de primero y segundo que no tienen profesores en algunas materias y de esa forma nos califican, nos ponen las notas de las materias que no tenemos profesores”, es decir niños enseñando niños y valiéndose por sí mismo para poder comprender sus materias que no tienen profesor, esa es la educación que estamos teniendo en nuestro país.

Cada día uno se sorprende más de la forma como se están llevando las políticas educativas, formativas, nutritivas en nuestro país donde lamentablemente tenemos una situación de pobreza que se va incrementando sin saber a ciencia cierta en qué porcentaje porque no hay cifras oficiales pero que al visitar el barrio se palpa al ver a simple vista la desnutrición en los niños y las personas de la tercera edad.

Por otro lado se consiguen niños estudiando sexto grado que no saben escribir su apellido menos aún manejar las materias que le corresponden por el grado que están cursando y del cual nadie es responsable porque medio año tienen maestro y el otro no, algunas veces les ha tocado que el maestro se fue de Venezuela pero sigue cobrando y la generalidad de las veces no les asignan un suplente que les permita seguir avanzando y de allí que se dan esas situaciones de atrasos bien marcados en la educación y los cuales no son recuperables en el tiempo, pero que además no tienen dolientes ni  en el Ministerio de Educación ni en la Secretaría de Educación de los estados, sencillamente sucede.

En Venezuela estamos viviendo una situación bien difícil y compleja, tenemos como 2 países en uno, en una parte de esa Venezuela  se nota la opulencia, los grandes negocios, el movimiento económico que hasta algunos directivos de Fedecamaras reconocen como ha ido mejorando la situación expresado en esta forma: “un resurgimiento de la economía influenciada por la fuerza del mercado que se impone y que sus beneficios y oportunidades arropan a toda la ciudadanía”, además señalan “que, por primera vez, de una u otra forma, la economía privada representa una cuarta parte de los ingresos en divisas del país, además del aporte de un 25% más por la vía del impuesto y otros aportes”,

Igual existe otra clase emergente que es la formada por los funcionarios de alto rango del gobierno nacional, regionales y municipales quienes también llevan una vida de lujo y confort donde parecieran vivir en una burbuja desde donde no se hacia afuera, todo está bien y son estos sectores los que mantienen los grandes bodegones y centros comerciales  donde adquieren de todo y pagan con moneda extranjera, todo este a pesar del bloqueo económico de los gringos que pareciera es para afectar al sector más deprimido.

Por otro lado tenemos la otra realidad cruda y sencilla que vive un 85% de la población donde están encuadrados la clase media profesional, los técnicos superiores y medios, obreros clasificados que progresivamente han venido perdiendo toda su capacidad de compra, ya lo que perciben como sueldos y salarios, honorarios profesionales no les alcance para cubrir todas sus necesidades básicas y sólo llegan a cubrir medianamente la alimentación no así la nutrición ya que no les da para cubrir completamente la adquisición de proteínas animales y al lado de ellos y en una situación más grave están los ciudadanos que trabajan como obreros no clasificados, funcionarios públicos, pequeños comerciantes los cuales prácticamente viven de las cajas CLAP y de una que otra remesa que le envían algunos familiares del exterior y que cada día se hace menos rendidora porque el incremento de los precios sobrepasa la capacidad de cambio del $ en el mercado negro y esas ciudadanos cada día que pasa conseguimos más desnutrición infantil y de la tercera edad, abandono de la familia y demás problemas sociales que se derivan de esa situación y que pareciera o no le importa a la clase política en el ejercicio del poder.

sajidb47@yahoo.com.ar



domingo, 15 de diciembre de 2019

¿Crisis energética? Por instagram @sajidb47



Por Saúl Jiménez B.


Danilo es un joven de un pequeño pueblo de Mérida que trabaja procesando frutas, empacando y vendiendo en el interior del país, paso a paso ha ido montando su pequeña empresa e incorporando en el trabajo a su familia directa e indirecta, es lo que se llama una fami-empresa con sus propias características y dinámica, ha ido creciendo progresivamente, antes alquilaba un camión para que se hiciera el viaje a Caracas a llevar la pulpa, a principios de año logró comprar un camioncito viejo y lo fue arreglando, ya mayo lo tuvo listo para realizar el viaje el directamente y ahorrar el costo del flete que cada día iba en aumento, de esa forma podía producir más ganancias y seguir invirtiendo en la empresa, así logró un préstamos e instaló una cava para conservar las frutas frescas, todo iba marchando bien, procesando frutas, trasladando pulpa y regresaba con el camión cargado de otras frutas que no se consiguen en la zona y bueno es rentable, ya Danilo conversó con su mujer para decirle que ya podían ir pensando en la construcción de la casita propia y se compró algunos materiales de construcción.

Una vez más se demuestra que el venezolano es emprendedor por naturaleza y que lo que nos proponemos lo vamos logrando con mucho trabajo, esfuerzo, voluntad y un ingrediente muy importante que es la solidaridad y el amor, Danilo no hubiese llegar hasta donde está si además de todo su esfuerzo no hubiese logrado ese amor incondicional de su familia y la solidaridad para prestarle cuando se ve apretado, el trabajo realizado por su familia que se paga después que se vende la mercancía, en fin se presta la actividad para una permanente solidaridad.

Ahora se le está agravando la situación a Danilo para viajar porque siempre en su pueblo ha existido una bomba de gasolina que desde las 6 am. hasta las 8 pm. despachaba gasolina religiosamente y sin ningún inconveniente, el dueño de la bomba tenía su camión cisterna y ellos mismos buscaban la gasolina cada 2 días y nunca faltaba gasolina hasta que hace 4 años dejaron de buscarla porque no les cancelaban el flete PDVSA y ellos no podían asumir ese costo, desde ese momento PDVSA se comprometió a enviar la gandola cada 3 días y en un principio esa programación se cumplió y no había inconvenientes con la gasolina, en la medida que fue pasando el tiempo los días se fueron alargando y ya pasaron a 4 o 5 días, manejaban la gasolina e iba alcanzando para todos en el pueblo, sin embargo de un tiempo para acá se fue agravando porque ya había más restricción en el pueblo y en la vía tampoco se conseguía hasta llegar al estado Lara donde se empezaba a percibir la normalidad del despacho, pasando los meses cada día se hace más distante el conseguir gasolina, sin embargo Danilo no se desanimaba y por el contrario se las inventó comprando unos bidones, los llenada unos en el pueblo y otros en la vía y de esa forma podía salir a entregar mercancía ya no con la frecuencia debida porque ahora tenía otra actividad: Acopiar gasolina para viajar.

Ahora la gasolina que venden en el mercado negro a dólar, no por litro sino por bidones de 20 litros a 40 o 50 dólares americanos, es decir que la mercancía de Danilo el precio de costo se le multiplica por “N” número de veces para pagar las irregularidades que se están presentando en el mercado producto que la empresa que provee la gasolina no la está entregando con regularidad y eso permite que personas irresponsables las vendan a esos precios, es decir que todo el esfuerzo de una familia y la idea y organización de Danilo se va al suelo porque el estado quien tiene el control de la producción, comercialización y distribución de la gasolina perdió el control de la misma y ahora es el mercado negro quien manda.

Nuestra economía y nuestra voluntad de salir adelante no va a tener resultados mientras el estado no asuma con seriedad y responsabilidad su papel que le corresponde y es apoyar a sus ciudadanos en sus iniciativas productivas cumpliendo su rol que le corresponde como es el de regularizar los servicios que presta y como el caso de la gasolina que al tener el monopolio y las industria petrolera semiparalizada indudablemente que no puede garantizar un suministro seguro y por lo tanto todo este entramado de comercialización de los productos de Danilo afecta la economía local, familiar y personal, si revisamos todos los pueblos productores de Venezuela que igual que Danilo viven esta realidad, sencillamente es el estado Venezolano quien está atentando con la estabilidad económica, social y política del País, no debemos buscar los responsables por las ramas, por el contrario los responsables del gobierno deben revisar muy bien las políticas que vienen desde hace tiempo implementando y se darán cuenta que los enemigos de nuestro estancamiento y retroceso económico lo tenemos aquí mismo y somos nosotros los que podemos solventar la situación e impulsar el desarrollo de Venezuela.