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jueves, 14 de marzo de 2024

ODS y Responsabilidad Empresarial: La Brújula para un Futuro Sostenible. Foro Chat WhatsApp. EC #24006

 



 Foro Chat 

ODS y Responsabilidad Empresarial: La Brújula para un Futuro Sostenible 

Invitada:

Prof. Corabel Barrios Pernía

14 de Marzo de 2024

Hora: 5 pm (hora de Venezuela)


El 14 de Marzo se realizó este Foro Chat vía WhatsApp con la presentación de:


Prof. Corabel Barrios Pernía, Magister Scientiarum en Biología, IVIC. Lic. en Biología, Mención Ecología, ULA, Mérida. Diseñó la carrera de Ingeniería Ambiental de la UNEXPO Marítima del Caribe.


Se registró una asistencia de 1.465 participantes en los dos chats de Economía Circular hacia el Desarrollo Sostenible.

Presentador Econ. Juan Delgado 




Para ver el Foro completo siga este enlace:


miércoles, 13 de marzo de 2024

Espacio Plural #140. MUJERES EN LA POLITICA.



ESPACIO PLURAL #140 Mujeres en la política


Con nuestros anclas: Graciela Villaparedes @solimarv_ , Manfredo González @rymgonzalez y Gorka Carnevali @gorkacarnevali


Todos los miércoles a las 5 pm 


Este 13 de Marzo tuvimos la presencia de los siguientes invitados:
- Diana Merchan / Voluntad Popular. Responsable Nacional de Mujeres.

- Evelyn Pinto / Jefa nacional de activismo de Acción Democrática.

- Rina Díaz / Directora de la Red Poder Violeta Venezuela. Asesora en Género. 

- Inés Quintero / Historiadora, Ucevista.


Véalo a través de este enlace:

 https://www.youtube.com/watch?v=R9rwQkvUnzQ&list=PLsn6qlrQrCJt0QdGEviwgio_Hk598B3hR&index=140&pp=gAQBiAQB


lunes, 11 de marzo de 2024

FORO HATILLANO #281 EL TOTALITARISMO: CONSIDERACIONES DESDE EL SIGLO XXI VENEZOLANO. Foro Chat Via Whatsapp. 11 de Marzo de 2024

 


EL TOTALITARISMO: CONSIDERACIONES DESDE EL SIGLO XXI VENEZOLANO


Resumen realizado por: Marielena Escalona Montesinos

 


 

Ponente: Daniel García Porras. Lic. en Teología (UCAB). 

Magíster en Filosofía Sistémica (Pontificia Universitá Gregoriana, Roma).

Magíster en Ciencias Políticas (Central European University, Viena) en curso.

 


Totalitarismo y su pertenencia en el contexto de la Revolución Bolivariana.


   Según autores como Hannah Arendt, Carl Friedrich, Brzezinsky y Juan Linz, el Totalitarismo es un fenómeno sin precedentes, único y moderno para cuyo desarrollo eran necesarias las condiciones materiales de la Revolución Industrial, la electricidad y nuevas tecnologías en los medios de comunicación de masas.

 

   Es un tipo de régimen político en el que el Estado busca ejercer un control absoluto y total sobre todos los aspectos de la vida pública y privada de los ciudadanos; este control se basa en una ideología oficial "totalista" y se ejerce a través de un partido único usando la represión, la propaganda y la manipulación de la información como herramientas para mantener el poder y suprimir cualquier forma de oposición o disidencia.

 

   El Totalitarismo se identifica con una tipología de 6 rasgos:

      .-Ideología Totalitaria que pretende explicar todos los aspectos de la realidad y demanda la conformación social de los ciudadanos; abarca todos los aspectos de la realidad material e incluso del sentido de la vida convirtiendo a este tipo de gobierno en una especie de religión política, pues da un carácter de explicación absoluta a la vida humana.

      .-Partido único: el poder está centralizado en un solo partido que dirige al Estado y a la sociedad.

      .-Represión como herramienta de control: uso sistemático del terror para suprimir a la población y controlar a la oposición.

      .-Control de los Medios de Comunicación, uso de la propaganda para adoctrinar y desinformar al público. Comunicación constante del líder con la población.

      .-Economía centralizada: control estatal de la economía para servir a los fines del partido y la ideología.

      .-Movilización de masas: en los primeros años del totalitarismo este tipo de movilización y culto al líder no son necesariamente forzadas aunque este aspecto se va perdiendo con el tiempo.

 

   El Totalitarismo se distingue de las otras formas de autoritarismo por su ambición de controlar completamente tanto la esfera pública como la privada, incluyendo el pensamiento y las emociones de los individuos, mientras que otros regímenes autoritarios pueden permitir cierto grado de autonomía personal o institucional sin traspasar la esfera privada y careciendo de una ideología tan detallada y de una movilización constante de la población. El Totalitarismo se caracteriza por su intención de moldear la sociedad en su totalidad conforme a una visión ideológica específica.

 

   Como toda definición, resulta está en una generalización útil para comprender este tipo de régimen. No obstante, hay aspectos particulares resaltados por cada autor que lo ha estudiado: Arendt resalta la comprensión de lo que implica la aniquilación de la vida pública y privada, pues afecta a la naturaleza misma del ser humano aislándolo de sus capacidades políticas y destruyendo también lo privado, con el resultado de un individuo superfluo y desarraigado. Para Friedrick y Brzezinsky la dictadura totalitaria es un sistema de gobierno para realizar intenciones totalistas bajo las condiciones políticas y técnicas modernas, como un nuevo tipo de autocracia; afirman que es importante considerar las condiciones subjetivas o intenciones totalistas e ideología al estudiar este tipo de gobierno. Por su parte, Juan Linz hace énfasis en la movilización de masas y culto al líder. El totalitarismo y en particular el fascismo necesitan de la movilización social y de la aclamación popular del líder.

 

Totalitarismo como una categoría política.


    Antes de los años 60 el término fue aceptado en la ciencia política norteamericana pero luego comenzó a ser cuestionado debido a los cambios sociales y políticos que estaban ocurriendo en aquellos momentos. En el contexto de la Guerra de Vietnam, la Revolución Cubana, los movimientos anticolonialistas, el respaldo de Estados Unidos a dictaduras en algunos países, se empezó a criticar el concepto de totalitarismo pues había sido creado por los Estados Unidos para etiquetar a todos sus enemigos, considerando que era un término muy reduccionista, limitado a la lucha anticomunista, y que fue hecho a la medida para justificar la política exterior norteamericana; y algunos personajes influyentes de Estados Unidos se hicieron eco de esta apreciación.

 

   Para el estudioso Max Horkheimer de la Escuela de Frankfurt, se mantiene vigente el concepto de totalitarismo asumiéndolo como un problema propio de la racionalidad tecnicista moderna. Igualmente, otros estudiosos alemanes de la época consideraron al totalitarismo como un fenómeno propio de la modernidad y que tiene sus raíces en la racionalidad moderna, además una postura crítica a la Democracia Liberal Representativa porque en ella se podían "colar" fácilmente los enemigos del sistema para destruirlo desde adentro sin que existieran mecanismos para evitarlo sin alterar los principios del pluralismo y la pluralidad de valores.

 

   Para la época de la desintegración de la Unión Soviética en los años 90 hasta la actualidad, el término Totalitarismo es relegado por considerarlo sin vigencia para describir las complejidades y sutilezas de los regímenes contemporáneos, en especial los retrocesos democráticos de las últimas décadas que parecen mezclar rasgos democráticos con rasgos autoritarios, lo que se conoce como Regímenes Híbridos (autoritarismo hegemónico, autoritarismo competitivo, etc).

 

   Para reconsiderar el concepto de Totalitarismo, Daniel García propone remontarse a sus orígenes en la Italia de los años 20. Este concepto va más allá de la mera descripción de regímenes políticos específicos; tiene que ver con la esencia misma de la Voluntad de Poder y de la Dinámica Política. Haciendo una evaluación crítica de la naturaleza totalista del fascismo plasmado en el proyecto político, las aspiraciones de Mussolini, su discurso y su ideología, se puso de manifiesto su naturaleza totalitaria. Esta crítica pretendía alertar a la población y a la disidencia de la oposición antifascista del talante del novedoso régimen ante el cual se estaban enfrentando, más allá de lo electoral y lo parlamentario.

 

    Este tipo de régimen no se conforma con tener la mayoría del poder, siempre están cambiando para sostener y mantener la voluntad de poder totalitario.

 

   Una definición más amplia de Totalitarismo debe integrar la dimensión ideológica del mismo, la voluntad totalitaria que obedece a la Psicología de la práctica de los actores políticos; hay que incluir además la dinámica del poder que está cambiando constantemente y aun así sostiene la voluntad totalitaria con cambio en las tácticas y la estrategia es el sostenimiento del sistema.

 

Relación entre el Estado Totalitario y el Estado Fallido.


   Según Franz Neumann, también de la Escuela de Frankfurt, el nacionalsocialismo tenía una característica particular en su práctica y en su estructura y lo consideró como una "amalgama caótica" de poderes incompetentes, un estado de desorden y anarquía. Según este autor, el estado nazi no operaba dentro de los confines del Estado de Derecho si no que sistemáticamente trasgredía los principios legales, institucionalizando y normalizando prácticas criminales (Holocausto) respaldado por un aparato estatal desprovisto de restricciones legales y éticas tradicionales. Al violar sus propias leyes vigentes se convirtió en un Estado Delincuencial.

 

   La potencia del Estado Totalitario, paradójicamente, se fundamenta en el caos y la destrucción, lo que implica una negación de las condiciones de la vida política. El nazismo terminó siendo una negación de la política.

 

   El terror totalitario, con su violencia estatal masiva, evidencia que el régimen opera contra el Estado aunque ejerce su poder desde el Estado. El Totalitarismo usa los elementos de la modernidad para alcanzar sus potencialidades destructivas, vaticinando la aparición del Estado Criminal, donde la racionalidad instrumental y las instituciones del Estado son capturadas en beneficio del régimen y de los grupos criminales que se aprovechan del debilitamiento institucional, convirtiendo al Estado en una institución estructuralmente delincuencial.

 

   Este análisis de Neumann fue un anuncio de las dinámicas políticas de las transiciones post soviéticas. La caída de la Unión Soviética dejó un Estado débil, susceptible de ser capturado por intereses particulares. A su vez, las antiguas élites comunistas que acumulaban un poder real, se reacomodaron frente a la nueva situación ya sea como corruptos oligarcas capitalistas, bandas de crimen organizado o manteniéndose dentro de la estructura del Estado. Además, el crimen organizado ha desempeñado un papel muy significativo en las transiciones de los países de Europa oriental, aprovechando la debilidad de las instituciones estatales para expandir su influencia. En algunos casos estas organizaciones han llegado a reemplazar funciones tradicionales del Estado.

 

   Si el Totalitarismo da pie al Estado Criminal, también abre el cauce para otra forma paradójica que es el Estado Fallido, que es un Estado que ha perdido la capacidad de ejercer su autoridad institucional sobre todo su territorio, y es incapaz de proveer servicios básicos a sus ciudadanos.

 

   Al hacer un paralelismo con la realidad venezolana, Daniel García afirma que si se entiende el concepto de Totalitarismo como una tipología o modelo que caracteriza las expresiones materiales y externas de un tipo de régimen político, ciertamente el concepto no tiene vigencia en el mundo contemporáneo, a excepción del régimen de Corea del Norte, pero al reconsiderar el concepto volviendo a sus orígenes podemos tener una concepción más amplia y que tiene vigencia en "contextos revolucionarios" en lo ideológico y lo discursivo.

 


La importancia del tema explica la nutrida participación de 263 ciudadanos a través de un chat de WhatsApp, en esta Edición No. 281 del Foro Hatillano.

 


Enlace para ver la presentación:

https://drive.google.com/drive/folders/1-qv79_JayEdHiVfhTEy0GpJVZ50RIQjH?usp=sharing



EL FORO HATILLANO NO SE HACE RESPONSABLE POR LAS OPINIONES EMITIDAS POR EL PONENTE.

domingo, 10 de marzo de 2024

Vistazo al Totalitarismo (y II). Ismael Pérez Vigil. Politólogo, 9 de marzo de 2024

 


Vistazo al Totalitarismo (y II).

Ismael Pérez Vigil


A pesar de la turbulencia política que vivimos en este momento, o quizás precisamente por eso, decidí mantener y concluir la reflexión que inicié la semana pasada sobre el “totalitarismo”, pues creo que es importante, además de lidiar con lo cotidiano de la política, incorporar elementos conceptuales al análisis, que nos permitan entender mejor la realidad que vivimos.

Se recordara que en mi reflexión de la semana pasada (ver: https://bit.ly/3V3msvg),  fui llevado de la mano por el psicólogo social J.A.C. Brown y su visión al respecto; en el párrafo anterior a la conclusión, referí el criterio de Brown acerca de cuáles son los sectores o personas −los resentidos, repudiados, frustrados, grupos minoritarios o socialmente inadaptados− en los que tienen éxito las ideologías totalitarias para reclutar sus adeptos y seguidores. En mi reflexión de esta semana me guio por el criterio sobre este punto de otro autor, muy disímil, como lo es Ernesto Sábato, pero que tiene algunas ideas y conclusiones similares a las de Brown.

Lo que dice Sábato.

La visión de Ernesto Sábato se deprende más de su experiencia, política y personal, durante su militancia juvenil en la izquierda; conocemos a Sábato como escritor y novelista de renombre −Premio Cervantes−, pero pocos saben que fue físico y por tanto aporta a sus escritos una connotación científica, que explica algo de su pesimismo y cinismo al tratar diversos temas.

Y así nos explica Sábato como millones de obreros, estudiantes, profesionales, miembros de la clase media, en todo el mundo, siguieron a Marx; pero lo hicieron, dice, no por haber leído El Capital o sus escritos económicos y filosóficos, sino por su “calidad humana” −para muchos en duda−, el verbo encendido de sus voceros y la falaz intuición de que allí podía haber el germen de una doctrina para luchar contra la opresión mercantilista. En sus propias palabras podemos leer: “…los mejores revolucionarios socialistas no surgieron de las masas desposeídas sino de la burguesía y la aristocracia. Con raras excepciones, nunca han resultado los «hijos del pueblo»: casi siempre son resentidos que han llegado al movimiento revolucionario impulsados por sentimientos inferiores.” (Heterodoxia. 1941. Edic. Alianza, 1973, Pág. 205 de la edición digital)

Lenin, que vivió por muy poco tiempo después de tomar el poder, pero sobre todo Stalin, Mao y Castro, (algunas adulteraciones, sobrevivieron con mejor éxito a las obras originales) se encargaron de convencer al mundo, nos dice Sábato, de que la “otra intuición” era la verdadera, la de que allí lo que había era el germen de una opresión peor.

Así, una doctrina que debió sucumbir en el siglo al siglo XIX y principios del XX, revive hoy; pues, como sabemos, los siglos no terminan al mismo tiempo para todos y, por desgracia, deambulan por nuestros tiempos, del siglo XXI, habitantes del siglo XIX, como también dijo una vez Ernesto Sábato. (Hombres y Engranajes. 1941. Edic. Alianza, 1973)

Este mismo autor, Sábato, nos dice que, en el marxismo, el comunismo, el fascismo, el nazismo, etc. como en todo movimiento “religioso” −tanto él como Brown, comparan estos movimientos con una “religión” −, hay que “creer para ver” y nadie se aleja o se acerca a este tipo de fenómenos por motivaciones meramente intelectuales. No nos engañemos, dice, las doctrinas antihistóricas están condenadas al fracaso, pero pueden hacer mucho daño en sus “andaduras” e intentos de implantación y degenerar en cosas peores; por lo tanto, agrego yo, no nos crucemos de brazos hoy, pero tampoco ayudemos a revivir estos totalitarismos.

Polarización y populismo.

Cuando se polarizan las cosas colocando de un lado a los “comunistas”, para muchos lo lógico es que del otro lado se ubiquen los anticomunistas, y bien sabemos que estos dos extremos por lo general se tocan, como dice el refrán popular. Tan peligrosa es una dictadura de izquierda, como una de derecha, discusión reciente en varios grupos de redes sociales. Para un demócrata hay pocas diferencias prácticas, o ninguna, entre un Castro y un Pinochet o un Franco. Nunca fue más cierta la famosa frase, con las que abren el Manifiesto Comunista sus autores y que es la parte que todos recordamos: “Un fantasma recorre Europa…”; pero, paradójicamente, resultaron proféticas también las palabras de Marx y Engels con las que continúan la frase y que recordamos menos: “Todas las fuerzas de la vieja Europa se han unido en santa cruzada para acosar ese fantasma...”.

Este fenómeno que aterrorizó a Europa y al mundo durante casi un siglo, es hoy un verdadero fantasma; mal negocio sería que estemos contribuyendo a revivirlo... y algunos lo están haciendo, reeditando con el populismo, al neofascismo y el neonazismo y resucitando al vetusto comunismo, sepultado con la caída de la Unión Soviética y el Muro de Berlín. Pueblos enteros siguen lo que son claras promesas demagógicas y populistas que los líderes del momento no tienen empacho en formular… y luego en olvidar, cuando llegan al poder.

Anti populismo y antipolítica.

Quienes nos educamos en un colegio católico y tuvimos o tenemos a nuestros hijos en la educación católica, de alguna forma demostramos que creemos en que las grandes transformaciones de la humanidad han partido de un acto de fe y una visión ética del mundo; pero, para combatir tendencias enarboladas por quien tiene todos los recursos del estado a su favor, no nos basta con la fe y esa visión ética, debemos también, estar informados y organizados.

Pero, no nos llamemos a equívocos, en la era de la “antipolítica”, que a tantos seduce, en la sociedad civil tenemos muchas cosas que nos diferencian de los partidos políticos, pero hay una que es fundamental y es que en las organizaciones de la sociedad civil no nos planteamos que el objetivo de nuestra actuación sea alcanzar el poder político. Los que quieran trabajar para sacar del poder a sus actuales gobernantes, solo será eficaz hacerlo desde un partido político.

Conclusión.

Cada cosa en su sitio; nuestra tarea −si alzamos las banderas de sociedad civil− es contribuir a construir la red social sobre la que descanse una verdadera nueva sociedad, en donde los partidos políticos son un elemento esencial. ¿Cuáles partidos?, ese es el problema a resolver.

 https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

miércoles, 6 de marzo de 2024

Espacio Plural #139 Estado Mayor de Comunicación

  


 ESPACIO PLURAL #139 Estado Mayor de Comunicación 


Con nuestros anclas: Graciela Villaparedes @solimarv_ , Manfredo González @rymgonzalez y Gorka Carnevali @gorkacarnevali


Todos los miércoles a las 5 pm

Este 6 de Marzo tuvimos la presencia de los siguientes invitados:

Mercedes Malavé / Comunicadora Social (Ph. D). Promotora de Cambio En Paz 

Néstor Luis Garrido / Secretario de Mejoramiento Profesional y Cultural Colegio Nacional de Periodistas


martes, 5 de marzo de 2024

Situación de los Servicios Públicos en Febrero 2024

  





Situación de los Servicios Públicos en Febrero 2024

Recibimos 849 reportes de Servicios Públicos, enviados por los Monitores de Radar Ciudad en el segundo mes del año, en 19 categorías de Servicios Públicos, incluyendo prestadores de servicios públicos (estatales) y privados.



En el mes de Febrero, el porcentaje de reportes de fallas eléctricas van en aumento con respecto a los demás, el agua se mantiene como el principal problema en los hogares venezolanos, pero los problemas en el Sistema Eléctrico Nacional siguen creciendo, vamos en franco deterioro, y los meses de sequía van a hacer que siga aumentando el problema.

Los mismos 5 servicios de siempre encabezan la lista de Febrero y representan casi un 91% de los reportes.

Al parecer, no hay manera que Hidrocapital ni Corpoelec inviertan en la infraestructura existente para tratar de solventar los problemas.


 


Este mes los problemas de Vialidad se colaron al segundo puesto en Miranda, y es que las vías están en franco deterioro y necesitan algo más que tapar algunos huecos aquí y allá.






El suministro eléctrico sigue siendo muy grave en el interior del país. Tanto en Oriente, Anzoátegui como en Occidente, Lara y Yaracuy, vemos como Corpoelec sigue sin invertir lo necesario para al menos minimizar los apagones o bajones eléctricos. Hay un racionamiento constante.


Informe de Febrero 2024 - Activos por la Luz

A continuación les presentamos un informe del mes de Febrero 2024 de parte de nuestros amigos y colaboradores en los Estados Lara, Yaracuy y Portuguesa, la organización Activos por la Luz @ActivosPorLaLuz.

Datos del mes Cortes 349 Fluctuaciones 114 Tiempo de corte 962 horas CORTES Comparados con enero Disminuyeron 1% Comparados con febrero 2023 Aumentaron 500% FLUCTUACIONES Comparadas con enero disminuyeron 22% Con febrero 2023, aumentaron 78% TIEMPO Comparado con enero disminuyeron 3% Con febrero 2023 aumentaron 2.931% Cifras acumuladas, comparadas con 2023 Cortes aumentaron 460% Fluctuaciones aumentaron +59% Tiempo aumentaron 2.188%


En esta oportunidad se ve una pequeña disminución de los problemas con respecto al mes de Enero, pero año tras año si vemos aumentos importantes en todos los reportes. Esto es en Occidente del país, pero como vimos en el cuadro de Anzoátegui, esto está sucediendo a lo largo de todo el territorio nacional.

domingo, 3 de marzo de 2024

Vistazo al Totalitarismo (I). Ismael Pérez Vigil. Politólogo, 2 de marzo de 2024

 


Vistazo al Totalitarismo (I).

Ismael Pérez Vigil


Inicio el mes de marzo, final del primer trimestre del año, con una digresión del tema político-práctico, e incursiono en un tema más de orden conceptual-teórico. Ante el auge y resurgimiento del autoritarismo, la autocracia y el totalitarismo en diversas partes del mundo, se impone una reflexión al respecto; comparto la mía, en la cual me dejo llevar de la mano por algunos autores, muy disímiles entre sí −como el psicólogo social J.A.C. Brown, el escritor Ernesto Sábato y otros−, cuyas ideas interpreto y resumo libremente. Los invito a esa reflexión.

Cambios revolucionarios.

No cabe duda que el país ha venido sufriendo un cambio político importante, que algunos osados califican de “revolucionario”; pero ese es un término, hoy día, muy vago y que se presta a muchas interpretaciones. Brown, por ejemplo, describe diversos tipos de revoluciones, pero yo solo ejemplificaré dos: una, la ruptura violenta de un orden social determinado y su forma de gobierno −como por ejemplo las revoluciones francesa y rusa−; la otra, es una situación más profunda, que se caracteriza por un cambio en el orden social, en las instituciones fundamentales, en las relaciones económicas, en las clases sociales y en las formas de organización de la sociedad, como ocurrió por ejemplo con la Revolución Industrial y como seguramente está ocurriendo hoy con la Revolución Informática, que vivimos o sufrimos, cuyos efectos aun no terminamos de comprender. Eso significa, para Brown, que, a la larga, toda revolución, para que sea tal, debe producir una modificación en el conjunto de actitudes, valores y costumbres de la sociedad.

Pero no estoy seguro de que eso es lo que nos pasó −o nos está pasando− a nosotros; y, por eso, adelanto una explicación o hipótesis en el sentido de que lo más importante de lo que nos ha ocurrido a nosotros es más bien una dilución de algunas instituciones de la sociedad y el estado de derecho: los partidos políticos, el antiguo Congreso bicameral, pérdida de credibilidad en la justicia y en el Poder Judicial, pérdida de autonomía del poder ciudadano, fin de la descentralización y de la autonomía de los poderes locales, etc.

Sin duda cambió también, de manera notoria, por las buenas y las malas, la élite dirigente; los grupos en el poder. Cambio también algo −pero solo algo− la forma en que los actores económicos, los empresarios, se relacionan con el poder −que se debieron mantener en el “centro” político y no ha sido así− lo que traerá indeseable consecuencias; y sobre todo, ha cambiado también la “forma” de algunas instituciones, los nombres y los personajes que las conducen. Pero no ha habido, y es lo verdaderamente lamentable, es un cambio en algunos de los “valores” −más bien contra valores−, ni de las actitudes, ni de las formas como algunas personas −más de las deseables− se relacionan entre sí, con los demás, con la sociedad, con la economía, con el Estado.

Sin cambio de valores.

Algunas “estructuras” básicas de esos “contravalores” de la sociedad permanecen lamentablemente intactas. La gente sigue esperando un milagro, un Mesías, ganarse la lotería −pues ya no el 5 y 6−, un aumento mágico de los precios del petróleo para un nuevo auge del estado populista −al que llaman “generoso” − que continúe dispensando dinero a manos llenas, etc. Y como eso no ocurre, algunos comienzan a ponerse nerviosos porque sabemos que, como decía J.A.C.  Brown: “…cuando los pueblos están dispuesto a hacer un movimiento de masas, suelen realizar cualquier movimiento que tenga posibilidades de resultar efectivo…” (Técnicas de Persuasión, Editorial Alianza, Edic. 2004, pág. 129) −ahora en mis palabras− esos “movimientos” pueden ser en cualquier dirección, no necesariamente en la dirección que desee o lo indique una determinada ideología, doctrina, programa o líder inspirador inicial.

Ideologías totalitarias.

En la situación que vivimos, las enseñanzas de Brown son particularmente aleccionadoras −por eso las traigo a colación, después de más de 20 años en que lo hice por primera vez, en un escrito similar, publicado entonces en Analitica.com, cuya referencia ya ni siquiera tengo− pues señala este autor que las ideologías totalitarias, sean marxistas, fascistas o nazis, aunque opuestas en contenidos intelectuales, son muy similares en cuanto a que ejercen un atractivo, emotivo, muy poderoso en todos aquellos que se sumergen encantados −en toda la extensión de esa palabra− en los movimientos de masas y se someten fácilmente a una autoridad superior. Todos los movimientos de masas, agrega Brown, reclutan sus seguidores en los mismos grupos humanos y atraen personalidades similares; por eso, cuando uno de ellos crece, por lo general lo hace a expensas del decrecimiento de los otros, sonsacándoles sus miembros y por eso es que sus militantes son intercambiables y suelen transformarse, de un partido o movimiento, en otro cualquiera. Así vemos hoy social demócratas y social cristianos, devenidos en “revolucionarios” −de la modalidad de la que he hablado− y algunos, arrepentidos, están ya de regreso, como si nada hubiera ocurrido.

Además, nos asegura Brown, y nos demuestra, como un movimiento de masas de carácter religioso, fácilmente se convierte en uno social o nacionalista y todo movimiento social se puede transformar fácilmente en un movimiento nacionalista o de carácter religioso. Las experiencias históricas abundan y en países culturalmente disímiles; desde Turquía, hasta Inglaterra, las revoluciones sociales se convirtieron en nacionalistas o movimientos religiosos. Lo hemos visto más recientemente en países árabes o de influencia musulmana, donde algunas “revoluciones” de inspiración supuestamente democrática o “liberal” han fracasado y devenido en su opuesto, de carácter mucho más teocrático y tiránico.

Iglesia, Familia y educación en totalitarismo.

Por esta razón, aunque algunos se sorprenden, hay animadversión y agresiones del totalitarismo hacia la Iglesia −todas ellas− la familia y la educación; nos asegura Brown, que cuando un movimiento político de masas o un partido tiene en sus raíces, en su génesis, la semilla totalitaria, como necesariamente tiene que competir con otros movimientos y sus exigencias de lealtad para captar adeptos, termina oponiéndose a la religión y a la familia y trata de manipular la educación, pues esas son las agrupaciones u organismos sociales que tienen las emociones más profundamente enraizadas. Los nazis alemanes, los fascistas italianos, los nacionalistas turcos, los revolucionarios franceses, los comunistas rusos, los maoístas, son o fueron antirreligiosos e intentaron substituir la religión con su propia ideología.

Otro fenómeno que nos explica este autor, es que, paradójicamente, estos movimientos tienen éxito, no en donde hay más pobres, pues si así fuera, toda Asia, África y gran parte de América Latina estarían bajo uno de estos regímenes, desde hace mucho tiempo y no solo por “temporadas”. Su éxito no es proporcional a la miseria y al descontento por este motivo, afirma Brown, sino que triunfan en donde hay más resentidos, repudiados, frustrados, grupos minoritarios o socialmente inadaptados, que suelen seleccionar sus líderes, no entre los que están teóricamente más preparados, sino entre aquellos que mejor reflejen sus sentimientos y aspiraciones momentáneas.

Conclusión.

Para no abusar de la paciencia de mis lectores, en un tema menos dinámico que la política, continuare esta reflexión la próxima semana, con lo que nos dice Ernesto Sábato sobre este tema.

 https://ismaelperezvigil.wordpress.com/