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domingo, 30 de enero de 2022

Nunca es tarde para aprender y emprender (II) por @oscarbastidas25

Por Oscar Bastidas Delgado

A los emprendedores corresponde, bajo forma de comité promotor, desarrollar un proceso no lineal de acciones sucesivas que puede resumirse como el Decálogo del Emprendimiento: 1.- precisión del sueño o problema; 2.- formulación de una visión preliminar del cómo; 3. – diseño de la cadena de valor a partir de los potenciales productos o servicios, el proceso productivo y la tecnología; 4.- establecimiento de lineamientos estratégicos (Valores / Misión / Visión / Objetivos Estratégicos); 5.- formulación del plan organizacional o de gestión con sus estrategias, actividades, fuentes financieras y presupuestos

Continúan: 6.- diseño de la organización (organigrama / manuales / procedimientos, etc.); 7.- fijación de perfiles del personal y suma de potenciales socios o asociados; 8.- selección de forma jurídica redacción del estatuto, realización de la asamblea constitutiva e incorporación de colaboradores por delegación de la asamblea; 9.- en el marco de las leyes, particularmente las referidas a propiedad intelectual e industrial, considerar: a.- denominación social o nombre de la persona jurídica con el que se registra la organización, que pudiese ser también como marca; b.- la denominación comercial que tiene por objeto distinguir una empresa, negocio, explotación o establecimiento mercantil, industrial, agrícola o minero, y los artículos que produce, comercia o la propia empresa; c.- la marca comercial entendida como todo signo, figura, dibujo, palabra o combinación de palabras, leyenda y cualquiera otra señal que revista novedad, usados por una persona natural o jurídica; y d.- el lema comercial es también marca y consiste en una palabra, frase o leyenda utilizada como complemento de una marca o denominación comercial.

Finalmente: 9.- puesta en marcha y constitución de redes con proveedores, clientes y comunidades y otras organizaciones; 10.- abrir las cuentas bancarias, los libros contables y otros que establezcan las leyes; 11.- inscribir la organización ante los organismos públicos estatales, municipales, institutos autónomos, cámaras, y otras organizaciones que establezcan las leyes.

A manera de ilustración, aplíquense reflexiones a un profesional universitario o un profesor jubilado. ¿Qué saben hacer? La universidad aporta a sus miembros un universo cognoscitivo, también conocimientos específicos para el ejercicio profesional mediante tres funciones cardinales: investigación, docencia, extensión y articulación entendida como el establecimiento de redes con stakeholders, comunidades y organizaciones privadas, públicas y de Economía Social con las que se impulsen actividades de intermediación y de corresponsabilidad social mediante alianzas, propiedad compartida, entre la universidad misma y otras organizaciones.

Si ha dedicado buena parte de su vida a determinadas funciones, es de suponer desarrolló las actividades que les gustan y es en ellas donde se deben explorar las primeras opciones de emprendimiento.

Asumiendo que el profesional o el profesor se asumiese a sí mismo como su organización: autoempleo o autónomo como se denominan en España, o decidiese junto con otras personas del mismo tenor, constituir una Cooperativa de Trabajo Asociado (CTA) que les permitiesen auto emplearse y prestar servicios colectivamente sobre los valores, principios y prácticas cooperativistas, pudiese entonces reproducir sus conocidas actividades con la flexibilidad del caso y sumar algunos ingresos a sus mermados salarios y pensiones.

A manera de ilustración, quien emprenda en la idea del punto anterior pudiese: 1.- ofrecer sus conocidos servicios de investigación a otras universidades u organizaciones; 2.- recuperar sus escritos y textos, actualizarlos, restarles el peso de “lo académico” y llevarlos a condiciones de fácil lectura para hacerlos asequibles a interesados mediante el diseño e impresión en papel o digital del documento para su venta directa o en sistemas como Amazon para ampliar su colocación y venta; 3.- actualizar y elaborar una lista de conferencias, cursos, talleres y otras actividades formativas; 4.- formular diplomados, procesos formativos a distancia con colegas que complementen los conocimientos a impartir; 5.- ofrecer consultorías a organizaciones y empresas en las áreas de su competencia; 6.- otras actividades producto de la sinergia de las anteriores.

Claro, estas definiciones pasan por precisar con claridad el perfil con el que el emprendedor o la organización constituida pretenda presentarse pero con nombre propio y ofrecerlas mediante las conocidas TIC: denominaciones, marcas, correos – e, LinkedIn, Facebook y otros medios. También por elaborar una v base de datos con las personas potencialmente interesadas en las ofertas, particularmente los discípulos. El suscrito puede afirmar que sus mejores “clientes” siguen siendo quienes fueron sus alumnos.

 

FUENTE.

Bastidas-Delgado, Oscar (2017). Emprendimiento, Constitución y Gestión de Cooperativas. Publicado en Amazon. https://www.amazon.es/EMPRENDIMIENTO-CONSTITUCIÓN-Y-GESTIÓN-COOPERATIVAS-ebook/dp/B071CVPWDR


https://www.linkedin.com/in/oscarbastidasdelgado


oscarbastidasdelgado@gmail.com


Oscar Bastidas es cooperativista, consultor y facilitador en Emprendimiento Asociativo y Microempresas.

domingo, 16 de enero de 2022

Nunca es tarde para aprender y emprender (I) por @oscarbastidas25

Por Oscar Bastidas Delgado

El emprendimiento no tiene edad. Quien suscribe es partidario de impartir teorías y prácticas de emprendimiento desde el preescolar. Hace años, en una creche parisina se discutió acerca de la conveniencia o no de colocar sillas y objetos pesados en el espacio de juego de los niños, las opiniones se dividieron entre no hacerlo y la de un sí, pues ello haría que los niños buscasen ayudarse para moverlos y así surgiría el reconocimiento del otro, valor de la entreayuda o ayuda mutua, ya que mover esos objetos obligaría a la unión de esfuerzos.

En el ámbito de los adultos la lógica del emprendimiento debe ser eje transversal de toda actividad pues son infinitos los problemas y sueños poseídos y jugar a ser simple observador sin acción alguna solo conduce a inamovilidad y muerte socio-económica prematura: “O inventamos o erramos”, decía Simón Rodríguez, maestro de El Libertador Simón Bolívar

En el mundo académico el eje emprendedor cobra mayor fuerza: ¿tiene sentido que un alumno de cualquier carrera universitaria pase 4 o 5 años sentado en un pupitre sin aplicar los contenidos de cada materia a una propuesta emprendedora y sin aprovechar su cotidianidad con sus compañeros y futuros colegas, sabiendo que en su futuro profesional pondrá en marcha su propia oficina, consultorio o empresa? Por ello, emprendimiento debe ser materia obligatoria en toda carrera, de forma tal que a lo largo de ella se tejan relaciones futuristas y todo egresado se lleve el título universitario bajo un brazo, y la organización constituida bajo el otro.


Especial situación se presenta en los casos de emprendimiento de personas de la tercera edad, particularmente aquellos cuya zona de confort fue el cumplimiento de un horario durante unos años, al final de los cuales se percibiría una jubilación o una pensión que “permitiría vivir tranquilamente los años finales de vida”, y luego constatan que no alcanza ni para cubrir las necesidades básicas, como sucede con los profesores universitarios jubilados venezolanos que, aún con el mayor escalafón, no perciben ni 10 US$ mensuales de salario.

Si según la ONU, quien perciba menos de 1,90 dólares al día pertenece a la pobreza extrema: ¿en cuál nivel de pobreza colocamos a estos profesores, entre los que se incluye quien este artículo suscribe?; peor aún, dónde se colocaría al venezolano promedio cuyo salario mínimo mensual es de apenas 3,6 bolívares, 0,77 US$ mensual a una tasa de 4,6282 por US$ según el Banco Central de Venezuela. Lo descrito obliga a pensar en salidas, principalmente a personas de la tercera edad.

¡Nunca es tarde para aprender y emprender! Estudiar sin importar la edad es una vía de emprendimiento, conocemos casos en ese sentido, no los mencionaremos en este documento pero bien valdría la pena satisfacer esos sueños de estudios por quienes los posean y puedan realizarlos. Realizar sueños y utopías como sueños sociales realizables, y enfrentar problemas, también son móviles del emprendimiento.


Las opciones de emprendimiento son numerosas y variadas, tantas como el pensamiento desarrolle pero, colocando como denominador la edad y el tiempo de dedicación, al menos tres preguntas deben ponerse sobre la mesa: ¿en qué emprendemos?, ¿es factible ese emprendimiento?, ¿emprendimiento individual o en asociativo?


La primera interrogante se relaciona con dos indicadores claves: 1.- ¿qué sabemos hacer?; y 2.- ¿qué nos gusta hacer?, las otras dos dependerán del diseño de la organización a emprender, reto de todo emprendedor. Solo a partir del diseño será entonces posible aplicar los parámetros del Plan de Negocios a fin de determinar la factibilidad y precisar si el emprendimiento será individual o en equipo pues las necesidades financieras del modelo organizacional influye en la búsqueda de aportes por socios o asociados, si el emprendimiento tiene perfil capitalista serán socios accionistas, y si el perfil es de Economía Social, serán asociados como en los casos de las asociaciones, las mutuales, los fondos de empleados o cajas de ahorro, y las cooperativas.


Por último. Como se observa, el panorama del emprendimiento es complejo, hay que estudiar, aprender a emprender. Ello pasa por buenas lecturas y aplicaciones en talleres de los preceptos: Conceptos – Direccionalidad – Logros con las debidas aplicaciones para sentirse útil, elemento clave en un emprendimiento. Se continúa en la segunda parte de este artículo.

 

FUENTE.

Bastidas-Delgado, Oscar (2017). Emprendimiento, Constitución y Gestión de Cooperativas. Publicado en Amazon.


https://www.amazon.es/EMPRENDIMIENTO-CONSTITUCIÓN-Y-GESTIÓN-COOPERATIVAS-ebook/dp/B071CVPWDR

 

https://www.linkedin.com/in/oscarbastidasdelgado

 

oscarbastidasdelgado@gmail.com

 

Oscar Bastidas es cooperativista, consultor y facilitador en Emprendimiento Asociativo y Microempresas.

 

domingo, 26 de diciembre de 2021

Cambio climático y realidad colombiana: La respuesta cooperativa por @edmatute

Por Eduardo Matute

Ya las consecuencias del cambio climático alcanzan las cumbres presidenciales de los países desarrollados. Durante años, científicos y organizaciones alertaron sobre lo que nos venía encima. El cooperativismo, ya desde hace quince años, discutió y planteó alternativas y compromisos.

Las cooperativas colombianas, reunidas en su 10ª Congreso Nacional, celebrado en septiembre del 2008 -ya hace 13 años- planteaban la inquietud y asumían como colectivo, compromisos destinados a mitigar esas consecuencias, desde su entorno. He aquí el documento en cuestión:

CONSIDERANDO:

Que existe una gran preocupación a nivel global por el creciente deterioro ambiental, que se aprecia en el daño que, en mayor o menor grado, sufren los diversos componentes del medio ambiente, como el aire, el suelo y el agua.

Que este creciente deterioro es causado por la acción e inacción del hombre y se manifiesta en diversos fenómenos, como son:

1.   El calentamiento global

2.   El declive de la capa de ozono

3.   La deforestación

4.   La destrucción de la diversidad biológica

5.   La contaminación del aire

6.   La escasez de agua

7.   La emisión de contaminantes orgánicos persistentes

8.   La desertización de los suelos

9.   La contaminación de costas y mares

Que los daños ambientales afectan a todos los organismos vivientes y atentan contra las bases mismas de la vida en la tierra.

Que la principal consecuencia de esta situación es el empobrecimiento de los ecosistemas y de los servicios que éstos prestan, los cuales son cruciales para la satisfacción de las necesidades básicas de la humanidad, incluyendo los servicios de aprovisionamiento (agua, alimentos -de origen agropecuario y silvestre, pesqueros y acuícolas-, fibra, medicinas naturales y productos farmaceúticos, etc.); los servicios de regulación (del clima, del aire, de las  aguas, de la erosión); y los servicios culturales (espirituales y religiosos, de recreación, y estéticos).

Que la Alianza Cooperativa Internacional –ACI-, en su “Estrategia para enfrentar el cambio climático”, adoptada en abril de 2008, propende por reducir los gases de efecto invernadero; por motivar a sus miembros a llevar un estilo de vida menos dependiente del carbono, y por influir sobre las decisiones gubernamentales para disminuir eficiente y rápidamente las emisiones.

Que Colombia contribuye al deterioro del medio ambiente, pero a su vez es víctima de los efectos adversos que derivan del mismo.

Que a pesar del gradual empobrecimiento del medio ambiente, Colombia sigue siendo un país rico en oferta ambiental.

Que la Constitución Política de Colombia establece el derecho de todas las personas a gozar de un ambiente sano y el deber del Estado de proteger la diversidad e integridad ambiental, conservar las áreas de especial importancia ecológica y fomentar la educación para el logro de estos fines, propósito al cual deben contribuir también los particulares.

Que la política ambiental del país se orienta a preservar su biodiversidad, como patrimonio nacional y de interés de la humanidad, a protegerla prioritariamente y a aprovecharla en forma sostenible.

Que el sector cooperativo ha venido incursionando en numerosos proyectos de gran impacto ambiental. Muestra de ello es el de reforestación que se adelanta en el municipio de Puerto Gaitán, Meta, para la siembra de 2.100 hectáreas de acacia magnium, a través de un organismo de propiedad de las cooperativas, que desarrollará otros proyectos agroindustriales en beneficio del ecosistema de la región. La siembra de acacia, liderada por Confecoop, espera lograr el apoyo de todas las cooperativas para dotar al país de mayores zonas verdes, en procura de una mejor calidad de vida para las generaciones presentes y futuras.

Que otro proyecto del sector y de mucha importancia para la sostenibilidad del medio ambiente, es el que adelanta en la zona del eje cafetero el Grupo Coomeva, para la organización e industrialización del proceso de transformación de la guadua, que se desarrollaba en forma rudimentaria y sin el cumplimiento de estándares mínimos de calidad, logrando de esta manera sembrados renovables que contribuyen a la recuperación de la biodiversidad. En este proyecto pueden participar todas las cooperativas, como un ejemplo de integración y del compromiso del sector con la comunidad.

Que el cooperativismo tiene la firme decisión de continuar contribuyendo cada día más, en la ejecución de proyectos y programas que beneficien el medio ambiente y hagan frente al cambio climático.

Acuerdan:

Cumplir estrictamente con los postulados de la Constitución Nacional y las disposiciones legales vigentes, mediante acciones tendientes a proteger la diversidad biológica y la integridad ambiental, y fomentar la educación empresarial para lograr estos objetivos.

Adoptar acciones y procedimientos, tanto internos como externos, orientados a la conservación del medio ambiente más allá de lo previsto en las disposiciones legales, ejerciendo así una genuina responsabilidad social corporativa.

Realizar periódicamente una auto evaluación institucional que permita determinar el grado de cumplimiento de la normatividad vigente.

Involucrar el tema medioambiental como una norma de conducta de la organización y como parte de la estrategia de competitividad empresarial.

Impartir, promocionar y promover educación medioambiental.

Velar, a través de Confecoop, por el cumplimiento y la permanencia del pacto, garantizando su seguimiento continuo.

edmatute@yahoo.com

edmatute@gmail.com

Eduardo Matute es cooperativista.

domingo, 12 de diciembre de 2021

Coronavirus economía social y emprendimiento asociativo (y IV) por @oscarbastidas25

Por Oscar Bastidas Delgado

El amplio abanico de expresiones asociativas, mutualistas y cooperativas del planeta, desde la griega Compañía Común de Ampelakia (1772 – 1812), considerada por el Comité Económico Social Europeo como la primera cooperativa moderna, pasando por la de Rochdale; los impuestos koljoses soviéticos, los kibbutzim israelíes, y las cooperativas polacas que reconstruyeron un país completamente destruido por los nazis; pasando por las japonesas, alemanas, francesas, inglesas, suecas, canadienses y estadounidenses, países capitalistas con profundas y extendidas pero desconocidas raíces asociacionistas en sus comunidades; hasta las muy nuestras mutuales y cooperativas latinoamericanas que se erigen a pesar de gobiernos populistas y hasta totalitarios, es demostrativo de las bondades y vigencia del emprendimiento asociativo y de que solo el trabajo mancomunado puede llevar a nuestras sociedades hacia horizontes seguros sin dependencias de gobiernos, partidos, iglesias, militares u otras.

En las actuales circunstancias, de escasos recursos en amplias capas de la población, el emprendimiento asociativo es la vía idónea para superar las numerosas secuelas de la pandemia. Dos guías pudiesen orientar los emprendimientos latinoamericanos, el Plan 2030 de la ONU y los de la Comisión Económica para América y el Caribe (Cepal) con sus ocho motores de desarrollo:

1.- Transición hacia las energías renovables; 2.- movilidad sustentable; 3.- inclusión digital (66 millones de hogares no conectados a internet); 4.- industria manufactura de la salud; 5.- bioeconomía y servicios ecosistémicos; 6.- economía del cuidado; 7.- economía circular; y 8.- turismo sostenible. Todo ello con énfasis en fomentar el empleo, femenino y juvenil en especial; extender los programas de apoyo a las MiPyMEs con el asociacionismo como transversal; la competitividad; y bajar la huella ambiental.

No en balde, justo al momento de terminarse la escritura de este artículo, la ONU destaca el rol de las cooperativas en todo el mundo durante la pandemia, su secretario general de Antonio Guterres afirmó en un informe titulado Las Cooperativas en el Desarrollo Social que “la identidad y el modelo de negocio de las cooperativas «pueden marcar el camino hacia una recuperación justa de la covid-19, como lo han demostrado sus principios y muchas medidas adoptadas durante la pandemia».

El informe reconoce acciones concretas realizadas por las cooperativas durante la pandemia concluyendo con cuatro contundentes afirmaciones: 1.- “la resiliencia de las empresas cooperativas demostrada a través de muchas crisis se debe en gran medida a sus principios de solidaridad y cuidado de la comunidad que las diferencian de las corporaciones centradas en los beneficios”; 2.- propone que sean tenidas en cuenta para un “nuevo contrato social en la era post covid-19”, marcada por una “recuperación desigual” entre las distintas regiones del planeta; 3.- . “Las cooperativas tienen un papel importante que desempeñar ya que ponen a las personas, más que a los beneficios, en el centro de sus operaciones”; y 4.- recomienda a los gobiernos “seguir mejorando los marcos legislativos y regulatorios” y “crear políticas y programas para aprovechar el modelo de empresa cooperativa con el fin de lograr una recuperación más inclusiva”, tomando en cuenta la Declaración de Identidad Cooperativa de la Alianza Cooperativa Internacional”. 

Finalmente, y esto es clave, formar emprendedores que diseñen apropiadamente sus organizaciones pasa por comprender que antes de constituir una OES, además de aprender a emprender, se debe conocer que es el asociacionismo, qué es lo asociable y lo cooperativizable, cómo funciona y se pone en práctica el asociacionismo, y sobre todo qué implica ser un asociacionista.

Sin estos aprendizajes, las OES, particularmente cooperativas que se constituyan no pasarán de llenar estadísticas de gobiernos de turno pues los porcentajes de fracasos serán altos. Hoy se impone lo que afirmaba Simón Rodríguez, maestro de El Libertador Simón Bolívar: “O inventamos o erramos”.

 

Fuentes

Bastidas – Delgado, Oscar (2019). La integración Cooperativa. Un oleaje Mundial. Publicado en Amazon: https://www.amazon.es/INTEGRACIÓN-COOPERATIVA-OLEAJE-MUNDIAL-ebook/dp/B07X5NXN8W

Bastidas – Delgado, Oscar (2017). Emprendimiento, Constitución y Gestión de Cooperativas. Publicado en Amazon. https://www.amazon.es/EMPRENDIMIENTO-CONSTITUCIÓN-Y-GESTIÓN-COOPERATIVAS-ebook/dp/B071CVPWDR

La Gaceta de cooperar. Reconocimiento mundial al rol de las cooperativas durante la pandemia. Recuperado de https://lagaceta.cooperar.coop/reconocimiento-mundial-al-rol-de-las-cooperativas-durante-la-pandemia/

 

https://www.linkedin.com/in/oscarbastidasdelgado

oscarbastidasdelgado@gmail.com

Oscar Bastidas es cooperativista, consultor y facilitador en Emprendimiento Asociativo y Microempresas.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Coronavirus, economía social y emprendimiento asociativo (III) por @oscarbastidas25

Por Oscar Bastidas Delgado


Sin dudas, el emprendimiento asociativo debe abrir espacios a la constitución de nuevas OES y otras empresas que coadyuven a combatir las secuelas de la sindemia señalada, apuntando principalmente a la superación de la pobreza mediante la creación de empleos con el trabajo decente como eje ductor, y a la producción de alimentos ante la grave crisis presente pero que se prevé peor en un futuro inmediato. Pero hay otro escenario a considerar, el emprender ante empresas que de desaparecer generarían desempleo o empresas que ya cerraron sus puertas, lo que obliga a considerar dos opciones: 1.- evitar que cierren; y 2.- reflotar las cerradas.

Una interrogante se impone ¿por qué esperar a que las organizaciones cierren y no buscar salidas a tiempo? ¿Es que los trabajadores y sus gremios son incapaces de visualizar con suficiente antelación el posible cierre de aquellas en las que laboran o de las que son copropietarios como las cooperativas?, de existir esa incapacidad el reto es superarla.

Ante la opción de salvar, varias modalidades pueden aplicarse: 1.- relanzar la empresa mediante esfuerzos y acuerdos con participación activa de sus actores, posiblemente amerite desde rebajar los ingresos laborales y aumentar las horas de trabajo, pasando por aumentar la productividad, todo ello con aperturas de compuertas a la participación de los trabajadores en diversos ámbitos marchando en una suerte de cogestión parcial y hasta total, que pudiese incluir la participación accionaria de los trabajadores solo o con sus gremios. Un ejemplo interesante conocido por el autor sucedió en la empresa venezolana Tornillos de Venezuela C. A. (Torvenca).

Otra vía pudiese ser la de cambiar la forma jurídica de la organización a otra como la de cooperativa, que democratice el capital y el funcionamiento interno de ella con dinámicas participativas incluyentes de propietarios, directivos, coordinadores y trabajadores, incluyendo modalidades que faciliten la transición generacional como garantía de supervivencia.

Varios casos ilustran esa vía: 1.- las canadienses Cooperativas de Trabajadores Accionistas que se financian mediante organismos de desarrollo para adquirir acciones de las empresas en la que sus asociados laboran, invertir en ellas adquiriendo acciones, fortalecerlas financieramente, salvarlas de quebrar y así conservar sus empleos; 2. – las españolas Sociedades Anónimas Laborales (SAL) que funcionan con una lógica parecida a las de las Cooperativas de Trabajo Asociado (CTA) pero con aportes variables de capital siempre que un miembro no posea un porcentaje tal que con solo r su mano pueda decidir.

Siguen: 3.- las scops europeas que han permitido a miles de jóvenes asumir roles empresariales ante el retiro de los antiguos propietarios sobre principios cooperativos y basando su funcionamiento en tres pilares: trabajadores-accionistas, democracia empresarial (los accionistas externo no pueden superar el 35% de los votos a prorrata del aportes), y participación en los resultados o retorno cooperativo; y 4.- los estadounidenses Planes de Participación de los Empleados en el Capital (Employee Stock Ownership Plans (ESOP) con claras ventajas impositivas y formación de generaciones de relevo.

La amplia mayoría de los caso de empresas salvadas por sus trabajadores sin acuerdos con sus propietarios se inician como control obrero y con ciertas y lógicas deficiencias:

1.- sus actores desconocen qué es la Identidad Cooperativa, particularmente la modalidad del trabajo asociado.

2.- ello, gracias a la alienante división tradicional o taylorista del trabajo, carecen de una visión integral de la organización en la que laboran, no siéndoles fácil reconstruir y más difícil aún, direccionar su cadena de valor y sus procesos.

3.- ruptura de las redes de relaciones y confianza con proveedores y clientes hasta entonces en manos del cuerpo coordinador o gerencial, todas difíciles de reconstruir por los trabajadores alienados por la división mencionada.

Se agrega otra. 4.- la posible ausencia de real participación. Una cooperativa genuina debe tener la participación como eje transversal en todas sus instancias pero, cuando estas son constituidas por sindicatos, por militares como en Venezuela, por exguerrilleros como en Colombia, o simplemente por amantes del sistema jerárquico propio del modelo burocrático, se tiende a replicar jerarquías y a imponer la dicotomía dirigente – dirigidos en las “cooperativas”. Toda cooperativa con nula participación entra en el rango de las falsas.

 

Fuentes

Bastidas – Delgado, Oscar (2019). La integración Cooperativa. Un oleaje Mundial. Publicado en Amazon: https://www.amazon.es/INTEGRACIÓN-COOPERATIVA-OLEAJE-MUNDIAL-ebook/dp/B07X5NXN8W

Bastidas – Delgado, Oscar (2017). Emprendimiento, Constitución y Gestión de Cooperativas. Publicado en Amazon. https://www.amazon.es/EMPRENDIMIENTO-CONSTITUCIÓN-Y-GESTIÓN-COOPERATIVAS-ebook/dp/B071CVPWDR

 

https://www.linkedin.com/in/oscarbastidasdelgado

oscarbastidasdelgado@gmail.com

Oscar Bastidas es cooperativista, consultor y facilitador en Emprendimiento Asociativo y Microempresas.















domingo, 24 de octubre de 2021

Octubre mes del cooperativismo dominicano por @oscarbastidas25

Por Oscar Bastidas Delgado

Invitado como conferencista al Congreso La Empresa Cooperativa en tiempos de Crisis. El Camino hacia la Resiliencia Social y a la IX Convención Financiera del Cooperativismo, eventos organizados por la Federación de Cooperativas del Nordeste y el Consejo Nacional de Cooperativas respectivamente, me encuentro en este hermano y humano país conociendo sus experiencias, acompañando procesos formativos de sus cooperativas, y celebrando a octubre como el mes del Cooperativismo, dado que en ese mes de 1946 se fundó la Cooperativa Manoguayabo, la primera en el país, y en el de 1963 se promulgó el Decreto-Ley No. 31-63.

En este país, al igual que en otros latinoamericanos como Puerto Rico, Colombia y Venezuela, el cooperativismo, particularmente el de ahorro y crédito, se inició bajo el impulso de sacerdotes latinoamericanos formados por instituciones canadienses como la de la St. Francis Xavier University en Antigonish, en Nueva Escocia, o canadienses como el padre Alfonso Chafe de la orden de los Padres Scarboro, quien fundó la cooperativa mencionada ut supra.

El primer organismo de integración fue la Federación Dominicana de Cooperativas (Fedocoop, 1949-1960), liquidada por una tiranía que afectó sensiblemente este movimiento pero que fue rescatada en 1971 y transformada en Federación de Cooperativas Metropolitanas (Fedocoop) en febrero del 2013.

Luego de la constitución de diversas federaciones y de la Confederación Dominicana de Cooperativas (Codocoop, 1966-2003), esta confederación se relanza como Consejo Nacional de Cooperativas (Conacoop, 2003), organismo que ahora, presidido por el Lic. Jorge Eligio Méndez, integra las siete federaciones: Metropolitana de Cooperativas (Fedocoop), Regional del Cibao Central (Fecoopcen), de Cooperativas de la Región Este (Fecoop – Este), de Cooperativas del Nordeste (Fecoopnordeste); de Cooperativas del Sur (Fecoopsur); y la Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Fencoop) que a su vez agrupa afiliadas a la Asociación de Instituciones Rurales de Ahorro y Crédito (AIRAC); Conacoop constituyó el Instituto de Formación Cooperativa (Infcoop). En este panorama juega papel clave la Escuela Nacional de Educación Cooperativa (Enecoop) coordinada por la Lic. Germania Luperón, que ha rendido una labor de importancia y calidad en la formación de los cooperativistas dominicanos.

Según Cuna Mutual Group, para el año 2014 el cooperativismo dominicano aportaba el 3% de PIB con activos equivalentes al 7% del de la banca y, según Conacoop, había tenido interesantes ciclos de crecimiento como el de un 133,72 % del año 2017 con respecto al 2012, teniendo para ese año un total con 1.904.564 asociados en 916 cooperativas destacando las de Servicios Múltiples / Ahorro y Crédito, con un 18,92% de penetración demográfica. Produce el 15% de la caña de azúcar, el 12% del arroz, 80% de pollos, 62% de los cerdos y el 47% del café.

Actualmente, según el presidente de Conacoop, este cooperativismo, con sus dos millones 200 mil asociados, 49.62 mujeres y 50.38% hombres, en sus 1.500 cooperativas, genera 80.000 puestos de trabajo y contiene el 21.43% de la población dominicana estimada para 2019 en 10.266.000 y el 43.92% de la población económicamente activa (PEA), estimada para 2019 en 5.008.937. También impulsa un proyecto de código cooperativo que propone convertir al Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop) en una Superintendencia de Cooperativas, y firmó un acuerdo con la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña a propósito de aportar educación continua y formación de tercer y cuarto nivel a cooperativistas. Todo ello a pesar de la crisis producto del Covid-19.

En cuanto a cooperativas de base he quedado gratamente impresionado por varias afiliadas a la Fecoopnordeste como la de Emprendedores, la de Camioneros, la Sanchera, y la de Reciclaje Profesor Evaristo Ortiz, la de 72 familias campesinas de Sabana del Rey con su proyecto de envase de agua potable.

Finalmente se suman la Coopdefima, cooperativa de sólo tres años, constituida por jóvenes emprendedores con claros preceptos en cuanto a la competitividad como apoyo al estilo Ganar – Ganar en las labores emprendidas por sus asociados; y la muy dinámica Cooperativa Herrera en Santo Domingo​ con la que tuve interesantes conversatorios con sus directivos, delegados, y trabajadores – asociados.

En este panorama resalta la de Ahorro y Crédito Maimón presidida por el profesor Ramón Antonio Díaz, tanto por su penetración demográfica de 130.000 asociados a nivel nacional que rebasa los 22.000 habitantes del municipio del mismo nombre, como por los impactos de sus buenas prácticas sociales, entre ellas, la funeraria que por solo el equivalente a cuatro dólares anuales aporta el sarcófago, el velatorio, el traslado al cementerio y un nicho por cinco años, y la Casa Club que es referencia nacional obligada del anclaje social del cooperativismo como centro de esparcimiento y formación de la comunidad. Experiencias como estas realzan el orgullo de ser cooperativista.

oscarbastidasdelgado@gmail.com

Oscar Bastidas es cooperativista, consultor y facilitador en Emprendimiento Asociativo y Microempresas.

domingo, 17 de octubre de 2021

Las cooperativas eléctricas: Modelo sostenible y ambiental por @edmatute

 Por Eduardo Matute A.

La totalidad de las ciudades y poblaciones en Venezuela, sobrevive a un servicio eléctrico deficiente, con suspensiones permanentes, que causan problemas en la cotidianidad, en los servicios de salud y en costos por reparaciones de las máquinas y artefactos del hogar.


Las causas son conocidas y han sido largamente anunciadas: Plantas eléctricas militarizadas, corrupción y robo puro y simple, olvido del mantenimiento y premio la lealtad sobre el profesionalismo.


Hace 15 años, el régimen tomó la decisión de estatizar las actividades de generación y transmisión de electricidad que se desarrollaban bajo la responsabilidad de empresa privadas en las ciudades de Caracas, Valencia, Barquisimeto y Maracaibo, y en conjunto con la empresa estatal Cadafe, que operaba en el resto de las ciudades y en las áreas rurales, formó la Corporación Eléctrica Nacional –Corpoelec– centralizando inorgánicamente la totalidad de la generación y transmisión eléctrica. Fue el inicio de la actual tragedia eléctrica en Venezuela.

Al contrario de la lógica chavista de centralización y militarización, el resto del mundo se está moviendo hacia estrategias de generación eléctrica local, con insumos provenientes de energías limpias, acortando la distancia entre la producción y la población consumidora.

Hasta finales del siglo pasado, Europa poseía el mismo patrón de producción y comercialización de la energía eléctrica, grandes empresas zonales como Endesa, Fenosa, Fecsa, Viesgo, Iberduero, Hidroeléctrica Española, etc., tenían un total dominio del vertical del mercado, es decir de la generación, la distribución de la electricidad y la venta de este servicio al cliente. En realidad, la venta del servicio no existía como tal, porque los clientes se repartían por zonas y se veían obligados a contratar con la compañía eléctrica zonal de referencia.


Europa adoptó un patrón de desregularización del mercado, permitiendo que en cada uno de los tres tramos –generación, distribución y comercialización– pudiera ser asumido por nuevas empresas independientes.


El caso español está apuntando hacia esa nueva lógica. Partiendo de la premisa “Mientras más competencia, mejor servicio público”, la tendencia en España es la creación de empresas eléctricas con enfoque cooperativo y en otros casos municipal, para la generación, comercialización y gestión eléctrica en las distintas comunidades.


Desde el año 2012, se viene organizando este proceso, a partir de la constitución de Goiener, empresa cooperativa ubicada en el País Vasco, y que 9 años después ya es un conglomerado de empresas subsidiarias que contempla la generación, comercialización y asesoramiento a sus 14.000 personas asociadas.

 

En total, 19 empresas cooperativas agrupan a 85.000 personas asociadas, en el territorio del Estado Español, constituyendo “Unión Renovables”, como organización de representación e inversiones de segundo grado.


Las cooperativas de energía verde generan, distribuyen y comercializan electricidad de origen renovable, en forma aislada, o en conjunto con otras. Cualquier particular o empresa se puede unir como persona asociada a la cooperativa aportando a la inversión que se utiliza para comprar la energía que van a distribuir entre sus miembros.


Este aporte permite el financiamiento de la primera mensualidad del costo de la factura, y es considerado como capital en la empresa cooperativa. Alguna de estas cooperativas reúne a productores/consumidores de energía, prestándoles el servicio de asesoría, contrataciones conjuntas y servicios técnicos.

Entre los objetivos del conjunto de estas cooperativas están la necesidad de promover las energías limpias, con motivo de encontrar solución a problemas ambientales como el cambio climático, producir la energía eléctrica renovable suficiente y no depender de las grandes eléctricas.

Un aspecto importante en estas cooperativas es que han derrumbado el mito de considerar a las energías renovables como mas costosas que la ofrecida por las grandes empresas. La energía que ofrecen es personalizada para cada familia, dependiendo de su estilo de consumo, así como para cada comercio, industria o pequeño emprendimiento, lo que posibilita un consumo racional de la energía. Adicionalmente, las cooperativas que ya producen electricidad, la infraestructura se amortiza en poco tiempo, ocasionando que el costo fijo influya en menor grado en el establecimiento del precio.


Si Ud. cree, que en su comunidad se puede trabajar una propuesta de esta naturaleza, puede conseguir mayor información en las páginas de alguna de estas cooperativas: GoiEner, La Corriente y Som Energia, bien sus páginas o en sus redes sociales.


edmatute@gmail.com


Eduardo Matute es cooperativista.

domingo, 1 de agosto de 2021

Otra transnacional cae a la lona por enfrentarse a Dos Pinos por @edmatute

Por Eduardo Matute Alfonso

*A Jon Ander Badiola, in memoriam.


La mexicana Lala, la fabricante de productos lácteos de mayor importancia en México y Centro América, decidió competir en gran escala con la Cooperativa Dos Pinos en Costa Rica. En el año 2016, decidió apostar una inversión de $24 millones para entrar al mercado lácteo costarricense.

Dos Pinos absorbe el 82% de la producción nacional de leche, tras 73 años de permanencia en el mercado. La estrategia de Lala partió de una alianza con Fifco (distribuidora de la mayor cervecera local y de productos de Pepsicola) y con la cooperativa Coopelecheros, la tercera cooperativa lechera en tamaño en el país.

En esos cuatro años, en los cuales adquirió una planta de procesamiento y logró posicionar una marca de leche fluida, Lala llegó a tener el 2% del mercado, de los cuales el 1.4% ya lo tenía Coopelecheros. Los expertos consideran que la estabilidad de una empresa en el sector lácteo requiere entre cinco y diez años, pero la pandemia del covid-19, los obligó a poner en perspectiva su desempeño y la compatibilidad de seguir en Costa Rica frente a la estrategia del futuro, y prefirieron abandonar a sus aliados costarricenses, perder la inversión y marcharse en diciembre del 2020. Los cálculos para entrar en Costa Rica se vinieron abajo.

Pero no es la primera vez que una transnacional láctea pierde. El periplo de Lala ya lo vivieron en el pasado otras empresas como Nestlé, que el 19 de octubre del 1999 cerró su operación. Algo similar le ocurrió a Unilever, uno de los mayores productores de helados del mundo, que en enero del 2002 decidió vender sus negocios en Costa Rica.

La fortaleza de Dos Pinos, reside en tres pilares: su estrecha relación con sus 1300 asociados, el 95% de ellos, pequeño y medianos productores. El resto, trabajadores directos de la empresa.

Dos Pinos modernizó el proceso de comercialización, la producción y las propias fincas de sus asociados, que ha resultado en siete décadas de inversiones que van desde la calidad del producto en las fincas, hasta mercadeo, distribución e innovación.

Con una tarjeta de crédito propia, sus asociados adquieren los productos para sus fincas en 21 centros de compra, en cada uno de los cuales laboran veterinarios y agrónomos como apoyo al asociado. La segunda, la buena relación y el apoyo que Dos Pinos ofrece al sector comercial, que llega a tener una distribución a la puerta de cada una de las bodegas y pequeñas pulperías del país y con empaques personalizados para las grandes cadenas comerciales y, tercero el posicionamiento de su marca ante los consumidores ticos, por una producción de calidad y diseño de políticas de mercadeo, que le hicieron ganar un espacio en el cerebro, en el corazón y en la cartera de los consumidores costarricenses.

Sin subsidios ni controles económicos estatales, Dos Pinos ha logrado estabilizar su posicionamiento en el mercado en el cual compiten sus productos. En el año 2000, fue declarada por votación popular como la empresa costarricense del siglo XX.

La salida de Lala dejó sin empleo a 130 personas y sin mercado a la producción de los 60 asociados agrupados en Coopelecheros. La presión ejercida por el gobierno, quien enfrenta problemas económicos de magnitud derivados de la crisis sanitaria por la pandemia del covid-19, y la ejercida por propio sector cooperativo, determinaron que Dos Pinos propusiera recibir la producción de estos, también pequeños y medianos productores, a pesar de la rivalidad existente entre las dos agrupaciones, solventando la crisis derivada por el abandono de la transnacional.

*A Jon Ander, me unían lazos de amistad desde nuestra pasantía escolar por el Colegio San Ignacio, en Caracas. Compartíamos además de nuestra pasión por Venezuela, la creencia en la generación de riqueza, como sustrato indispensable para la construcción de una sana democracia. Discrepábamos en cómo producirla y alimentarla. Fue un excelente capitán de empresa. Bidaia ona, caro amigo.

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Eduardo Matute es cooperativista.

domingo, 25 de julio de 2021

Cooperativas de salud costarricenses: una foto presidencial por @edmatute

Por Eduardo Matute A.

En Costa Rica, su presidente Carlos Alvarado y la primera dama, Claudia Dobles, ambos de 41 años, reciben la primera dosis de la vacuna anticovid, una vez que la comisión de vacunas autoriza que se proceda a administrarlas al grupo de prioridad 5, con edades entre 40 a 58 años y ambos son citados a un centro sanitario.

Sectores de oposición han reclamado, desde diciembre del pasado año, que se procediera a la vacunación del mandatario, «por razones de Estado», cuestión que el Ejecutivo no ha aceptado por respeto a la institucionalidad y a la ciudadanía. Igual ha sucedido con la vacunación de ministros y diputados, que han debido esperar a su grupo de prioridad, de acuerdo a sus personales factores de riesgo. Adicionalmente, las únicas fotografías de esa vacunación fueron publicadas por el presidente y la primera dama, en sus cuentas personales. La explicación dada por el presidente fue: «Lo importante del día es que hoy se administrarán 50.000 vacunas, no dos”.

El presidente y la primera dama recibieron esta primera dosis en el centro más cercano a su domicilio, gestionado por la Cooperativa Coopesana, en Santa Ana, cantón colindante con San José, la capital y es una de las cuatro cooperativas autogestionarias (constituidas por médicos y personal sanitario) que presta servicios a unos 700.000 asegurados de la Caja Costarricense del Seguro Social (La Caja, como se le llama en el lenguaje diario), a través de 113 Ebais, distribuidos fundamentalmente en el Gran Área Metropolitana de la ciudad de San José.

En el año 1987, la Caja transformó sus mecanismos de atención primaria, creando los Equipos Básicos de Atención Integral de Salud (Ebais), con los cuales ha logrado descentralizar eficientemente sus servicios. El primero de ellos inició sus operaciones a través de un convenio de operaciones con la recién constituida Coopesalud, en el popular distrito de Pavas, en la prefiera de la ciudad de San José.

Con cada una de las cuatro cooperativas se establece un pacto para una producción de servicios y atención determinada y se acuerda el universo de comunidades a atender.

De acuerdo con la población estimada se les cancela un monto por cada persona (per cápita) y por los servicios efectivamente prestados. La Caja es la responsable del servicio de salud prestado y las cooperativas utilizan la infraestructura que estas les provee, encargándose del mantenimiento, reparación y adquisición de nuevos equipos, pago de servicios públicos y del personal a cargo del centro. En la actualidad, las cuatro cooperativas emplean a 900 personas asociadas.

En el año 2019, estos 113 centros atendidos por las cooperativas alcanzaron notas superiores a 90/100ç, según el último Informe de Resultados de Evaluación de Prestación de Servicios de Salud de la Caja. Esta ha sido la tendencia histórica de estas organizaciones en las zonas de influencia donde prestan sus servicios.

«Estas altas calificaciones se traducen en que los procedimientos que se están llevando a cabo en cada consultorio, laboratorio, farmacia y de la atención primaria se hacen con el más estricto control de calidad para que lo encomendado por la Caja se cumpla a cabalidad, de esta forma el asegurado puede tener la certeza que el servicio que se le está dando es el óptimo», explicó Oscar Abellán, gerente general de Coopesiba R.L., una de estas cooperativas.

El crecimiento de la población atendida, las críticas al modelo de la gestión de aseguramiento de la Caja y el volcamiento de la estructura sanitaria del país a la atención a la pandemia del covid-19, han impactado a la gestión de estas cooperativas, que deben ahora, en el proceso pospandemia, adecuarse a las nuevas realidades, con nuevos procedimientos, en los cuales la participación de las comunidades atendidas y los medios digitales, deberán ser prioritarios.

El banner colocado a la vera del presidente Alvarado en la foto comentada, permite subrayar la importancia de las cooperativas en la prestación de los servicios sanitarios costarricenses.

edmatute@gmail.com

Eduardo Matute es cooperativista.