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domingo, 14 de marzo de 2021

El desastre chavista en las cooperativas (y III) por @oscarbastidas25

Por Oscar Bastidas Delgado

Sin duda que la gestión gubernamental de Hugo Chávez, entre el 2002 y el 2010, constituyó un fracaso rotundo e imposible de olvidar por sus costos socioeconómicos y políticos. Proliferaron los abusos de la personalidad jurídica cooperativa por parte de un gobierno que exhortó a sus propios seguidores y empleados a constituirlas, y obligó a empresas privadas con experiencia a cambiar su forma jurídica a cooperativas para contratarlas. Son de considerar también los abusos de empresarios inescrupulosos que se valieron de las cooperativas para evadir obligaciones laborales, impositivas y de seguridad social.

Cuarto récord

Durante el gobierno de Chávez y de su designado a dedo, Maduro, proliferaron las falsas cooperativas y de maletín.

Falsas son aquellas sin interés por la formación, la capacitación, la integración y la comunidad; son las que generan lucro y no capitalizan. Son las constituidas por directivos de empresas del Estado que obligan a sus trabajadores a constituir cooperativas de trabajo-asociados para contratarlas luego con claras intenciones de beneficio personal en cuanto a exoneraciones impositivas, educativas y de salud.

Falsas son las de buses, taxis y mototaxis que no llevan registros de asociados y utilizan personal no asociado como avance que pagan rentas diarias por conducir sus vehículos; también las financieras y de seguros, que olvidan el mutualismo y son caparazones de aseguradoras y de concesionarias de vehículos; aquellas que disfrazan relaciones de dependencia laboral bajo pseudo fórmulas de outsourcing.

Falsas son también las cooperativas que usan testaferros y ocultan activos para eludir responsabilidades; y las de maletín, constituidas con el fin expreso de lograr créditos impagables. Y las de familiares de funcionarios públicos con contratos jugosos en ministerios y empresas públicas.

Más cooperativas para el cementerio

La gota que derramó el vaso la puso el sucesor de Chávez cuando, en noviembre 2014, estableció impuestos a las cooperativas sin percatarse de que el mismo Chávez, en la justificación de la Ley Especial de Asociaciones Cooperativas, les había establecido la exención de impuestos y tasas. Con esa medida y sin consultar al movimiento, como ordena taxativamente la Constitución nacional, condenó a numerosas cooperativas a engrosar el cementerio de cooperativas.

La razón para no pagar impuesto sobre la renta estriba en que las cooperativas deben ser consideradas como de no sujeción al impuesto sobre la renta gracias a su identidad, entendiendo por tal al conjunto de rasgos o atributos que poseen y las diferencian de otras formas organizacionales.

El capital constituido por ellas no es para generar ganancias o renta sino para enfrentar problemas comunes de sus asociados que los aportan. Por ello, ese capital se gasta en enfrentarlo y lo que queda finalmente no son ganancias sino excedentes y puede distribuirse en quienes ya eran sus dueños: los asociados; y nadie debe pagar impuesto por percibir algo que ya le pertenecía. ¿Por qué cancelar impuestos sobre una renta inexistente?

Igual sucede en las Cooperativas de Trabajo Asociado (CTA), estas rompen con una doble dicotomía:

1.- La de dirigentes-dirigidos, pues quienes toman decisiones son los mismos que las ejecutan.

2.- La de propietarios-no propietarios de medios de producción, ya que los asociados son propietarios y trabajadores concomitantemente.

Atención: ¡lo impositivo se incrementa en la medida en que las cooperativas también son castigadas en las alícuotas que pudiesen corresponderles de sus respectivos organismos de integración!

Todas las variantes conceptuales y de valores de las cooperativas, que bien pudiesen expandirse a otras OES, coinciden en que son organizaciones sin fines de lucro por naturaleza ya que:

1.- Asocian personas, no capital.

2.- La suscripción de capital o aportes no tiene carácter especulativo, pues está destinado a enfrentar problemas comunes, producir o acceder a un servicio y no a generar ganancias o renta.

3.- Sus excedentes, diferencia entre ingresos y gastos, son lógicas consecuencias de sus actividades a favor de sus asociados.

4.- Los excedentes pueden ser repartidos entre los asociados que los produjeron considerando el valor de la equidad con base en sus operaciones.

5.- El “no lucro” es un atributo que no contradice la necesaria creación de riquezas ni el deseo humano de mejores niveles de vida.

Son varios los gobiernos de la región que ante sus arcas vacías ponen sus miradas en cobrar impuestos a las cooperativas, como sucedió en Venezuela y sucede en Colombia y Puerto Rico.

Pareciera que se inspiraran en la cláusula stand by del Fondo Monetario Internacional (FMI) que hace años, en lugar de considerar las cooperativas como de no sujeción al impuesto, propuso “la ampliación de la base de impuesto a las ganancias para incluir los ingresos por intereses y dividendos y las ganancias de cooperativas, mutuales y fundaciones”, afirmación ante la que Elvira Castro (QEPD), en ese momento presidenta del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) de Argentina, rechazó formulando interesantes reflexiones al considerar ese impuesto como impuesto a la solidaridad que las cooperativas, mutuales y fundaciones desarrollan.

Fuente: La integración cooperativa un oleaje mundial.

Oscar Bastidas es cooperativista, consultor y facilitador en Emprendimiento Asociativo y Microempresas.

domingo, 14 de febrero de 2021

El desastre chavista en las cooperativas por @oscarbastidas25

Por Oscar Bastidas

A pesar de la situación del país, de la hiperinflación y, particularmente, del despropósito del fallecido y del usurpador de destruir el aparato productivo privado del país —ahora a punto de ser reprivatizado— entre otros desastres, aún existen experiencias cooperativas de reconocidos impactos.  Previas al desgobierno, gracias a esfuerzos de activos cooperativistas en diversas regiones y sectores, particularmente con cooperativas inicialmente organizadas en capítulos y federaciones y desde los 70 en Centrales Cooperativas Regionales (CCR) integradas en la Central Cooperativa Nacional de Venezuela (Ceconave), central autodefinida como “democracia participativa en marcha”

Gracias a la convergencia de Ceconave, la Federación de Cooperativas de Transporte de Venezuela (Fecotrave), la Federación de Cooperativas de Servicios de Venezuela (Fecoseven) y la totalidad de las CCR en el Equipo Cooperativo Constituyente Nacional (ECC) —constituido por estos organismos de integración con el fin de llevar propuestas bajo forma de artículos ante la Asamblea Nacional Constituyente de 1999— se fortaleció presencia del cooperativismo en la nueva Constitución nacional y los términos «economía social» y «mutuales» adquirieron prestancia constitucional.

A tales efectos se formularon ocho propuestas de artículos y, algo más de 22.000 cooperativistas seleccionaron tres candidatos a diputados de una lista inicial de 13 cooperativistas propuestos por cooperativas de base.

Ninguno de los candidatos salió electo, dado el truco electoral de las listas morochas utilizado por Chávez, que le concedió una amplia gama de diputados. Por ello, las propuestas se entregaron con miles de firmas de respaldo al presidente de la Asamblea Constituyente en acto público.

Posteriormente, por acto de magia y sin que en su escueto programa de gobierno hubiese mencionado las cooperativas ni haberlas considerado en sus dos primeros años de gobierno, el fallecido habló de impulsarlas a finales del año 2000. Señaló también la intención de modificar la Ley General de Asociaciones Cooperativas y la de promulgar una Ley de Economía Social. La modificación de la primera ley la realizó gracias a que desde Ceconave se le hizo la tarea y se le entregó una propuesta de reforma, la segunda no se mencionó jamás.

En el 2002 la suerte estaba echada. A partir de la reforma de la ley, Chávez inició una desbocada carrera por crear cooperativas declarándolas luego como “puntas de lanza del proceso”.

Cometió el error de convocar a sus círculos bolivarianos para que las constituyesen, convocatoria que hizo que un cooperativista y profesor universitario nominado para el cargo de Ministro de Estado para el Desarrollo de la Economía Social renunciase a asumirlo, faltando pocos días para ello.

Por esa vía, el fallecido constituiría “el cementerio de cooperativas más grande del mundo” y así fue. Esa vía se acompañó de variadas fuentes de financiamiento a todo aquel que quisiese constituir una. Dar dinero en rebatiña a quienes lo hiciesen, «bypaseando» la burocracia estatal. Fue una manera ingeniosa de intentar comprar voluntades para evitar un revés en propuesto referéndum revocatorio presidencial (2004).

Aprovechando esas opciones, los vivianes de siempre reunían grupos de personas para constituirlas. Una maestra del estado Miranda, defensora del cooperativismo genuino, narró lo siguiente a quien esto escribe:

“Fui convocada a una reunión para formar cooperativas. Éramos 36, nos dividieron en seis mesas de cinco y una de seis y dieron a rellenar y firmar un formato elaborado por la superintendencia. Viendo ese procedimiento, me levanté y abandoné la reunión. A los días me enteré de que todos habían recibido un dinero ‘y que a crédito’, con alta ganancia para quien montó la reunión”.

Estos casos proliferaron en el país.

La alegría gubernamental duraría poco. Cuando los supuestos socialistas observaron que esos “prestamistas” no aportaban “al proceso”, inventaron la Misión Vuelvan Caras (luego Che Guevara) exclusiva para sus seguidores.

Así, proliferaron “cooperativas” y funcionarios gubernamentales que constituían unas falsas para luego contratarlas en tareas secundarias de empresas del Estado con jugosos beneficios para ellos, pero con débil estabilidad contractual para las “cooperativas”. Depender de esos contratos amañados vulneraba el principio de la autonomía y la independencia que toda cooperativa genuina debe aplicar

oscarbastidasdelgado@gmail.com

12-02-21

https://talcualdigital.com/el-desastre-chavista-a-las-cooperativas-por-oscar-bastidas-delgado/