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domingo, 18 de abril de 2021

Sagrado Corazón de Jesús por @Sauljimenezbei1

Por Saúl Jiménez Beiza

La semana pasada fuimos a visitar un barrio cercano a uno de los comedores que acompañamos. Siempre nos llamaba la atención una fila de ranchos, casi a la orilla de una avenida. No lo conocíamos, al adentrarnos en él llegamos a una primera casa para preguntar cómo se llama el barrio y buscar conversación. Casualidad, era la casa de una dirigente vecinal, se llama Abelina. Le manifestamos nuestro interés en conocer el barrio; nos atendió amablemente, el barrio se llama Sagrado Corazón de Jesús.

Luego, nos dijo que si queríamos, recorriéramos el barrio y así veíamos la situación que están pasando; que el barrio es una sola calle larga y sale a otra avenida. De esa forma fuimos haciendo el recorrido y Abelina nos iba señalando cómo viven sin ningún tipo de servicio público en casas de latón y madera que sufrieron daño al caerse unas ramas de los árboles grandes y que destruyeron seis ranchos.

Abelina nos fue indicando que Protección Civil fue el día domingo, cuando pasó la tormenta, y solo ayudó a terminar de desarmar los ranchos y trasladar a las familias para otros ranchos de habitantes del mismo barrio; cortaron unos árboles que estaban en peligro de caer e informaron que no podían hacer más nada porque ellos no tienen recursos. Si sucedía algo grave, que volvieran a llamarlos para ellos regresar.

Caminando, llegamos al primer rancho donde tenían refugiados a la familia Tiberio: mujer de 34 años con seis hijos de entre 20 años y cinco meses de edad; su hija Anabella de 20 años con dos niños, uno de tres años y el último de seis meses. No viven hombres en la casa y los vecinos están haciendo colectas para armar de nuevo su rancho, porque donde los ubicaron es con una familia de seis personas.

Luego, llegamos al rancho de otra dirigente vecinal, la señora Francia; otra persona muy amable y agradecida por la visita que les estábamos realizando. Íbamos caminando y hablando con Abelina sobre la situación del barrio y dice que este barrio tiene 13 años de fundado y que nunca han venido de algún organismo para ver sus necesidades.

Ellas participan del Consejo Comunal, Comité CLAP, también en las misiones, Madres del Barrio, además son milicianas, es decir, le sirven al gobierno. Les preguntaba si hablaban de esta problemática con sus compañeros del gobierno para tratar de que les metan los servicios al barrio y puedan mejorar sus condiciones de vida y no tengan que estar cargando agua a varios metros de su casa. Su respuesta fue que no se interesan y señalan que no hay dinero para esas obras. Cuentan con electricidad porque ellos mismos se trajeron una conducción eléctrica y colocaron un transformador y por eso es que tienen el servicio, sus necesidades fisiológicas las realizan en el patio de sus casas.

Así llegamos a la casa de Gladys, una joven mujer de 26 años con cinco niños a cuestas, el mayor de 13 años; otra de 11, uno de cinco años, dos años y la última de 11 días de nacida. Madre sin pareja que, además, comparte el rancho con su mamá que sufre de epilepsia y con una hermana con dos niños, de cuatro y un año. A ese rancho se le voló el techo y entre varios vecinos lo recuperaron y lo colocaron de nuevo.

Al preguntar si los niños van a la escuela, un 40% señala que no, porque no tienen cuadernos para hacer sus tareas y con el covid-19 las tareas las envían por celulares y ellos no cuentan con ese equipo.

La otra alternativa es entregar esas tareas escolares por escrito y no tienen hojas para llevarlas a las maestras, es decir, que se continuará con la línea de pobreza de sus padres y que no saldrán de ese círculo vicioso de la pobreza extrema que no les permite su desarrollo integral; y sin un gobierno que tenga políticas acordes para sacar a estar familias de la pobreza extrema, que no es solo por no tener qué comer sino que no cuentan con los servicios básicos. No tienen viviendas adecuadas ni acceso a la educación, sin servicio asistencial a pesar de tener un CDI a 400 metros, pero que no cuenta con los insumos médicos necesarios para los habitantes del barrio.

Ver todos estos cuadros en un país petrolero, minero, con una de las mayores reservas de agua del mundo es, por lo menos, decepcionante. Quizás, por una parte no exista la disposición política nacional para hacerlo, por otro lado los gobiernos intermedios funcionan como un cascaron vacío.

Es indudable que somos las organizaciones de la sociedad civil las que con los pocos recursos que conseguimos y los apoyos que logramos las que podemos apuntalar el trabajo en estas comunidades para levantar la moral a sus habitantes, para que ellos puedan ir avanzando en la búsqueda de su propio desarrollo con el apalancamiento que se logre realizar desde afuera.

Fuimos a llevarles algunas sábanas, cobijas, zapatos, pañaleras para los bebés; algo de comida, mientras se consigue el apoyo de algún otro organismo al cual le hemos escrito.

En esa entrega empezamos a conversar sobre la forma de organizar el barrio y que se pueda hablar de huertos familiares que les permitan producir algunos productos de la dieta diaria, ver perspectivas de emprendimientos y de esa forma impulsar un mínimo de desarrollo, porque las respuestas deben ser desde aquí y desde el ahora. No creo que se tenga que esperar que las condiciones del país cambien para poder trabajar dentro de estas comunidades.

Saúl Jiménez es presidente de la asociación civil Casa del Nuevo Pueblo-Carabobo/CESAP.

sajidb47@yahoo.com.ar


domingo, 21 de febrero de 2021

La vida de Yuleisi por @jrhernandez381

Por José Rafael Hernández

Como mucha gente, Yuleisi, vive en un barrio de Caracas, luego de media hora de camino desde la parada de los yises hasta el comienzo de unas escaleras que llegan hasta su casa.

Yuleisi tiene 11 años. Es decir, no ha visto sino una forma de vida que empeora cada día.

No es nuevo para ella que los alimentos “lleguen cuando hay real o cuando la gente del gobierno se acuerda de mandar lo que era una caja CLAP, que ahora es una bolsa CLAP”.

Muchas veces han tenido que comer las pocas cosas que van quedando. Sopa de papa o agua con una bebida en polvo que venden en el mercado.

Tiene rato sin ir a las clases en su escuela. Allá no se encontraba sino con profesores mal pagados que «a veces no venían o nos ponían con la gente de ‘los notones’ a repasar las clases ya dadas».

En el 2020 pasó materias que nunca vio, pero aparecieron con 15 puntos en la boleta.

En ocasiones, Yuleisi tiene que hacer hasta la cola del gas. Muchas veces, luego de horas de espera, no viene el camión de Pdvsa Gas.

Tiene que regresar a la casa con la bombona vacía y con pocas posibilidades de calentar lo que tengan de alimentos. A menos que «la comadre Rita» haga un favor a su mamá y permita calentar o hacer alguna de las comidas.

En algunos momentos de la semana en la parada de los yises no hay suficiente transporte. No tienen gasolina. Entonces, vienen algunos y ofrecen su servicio al doble o triple de lo que cobran cuando hay combustible.

En el barrio no hay normalmente agua. Cuando viene, hay que llenar los envases que estén por ahí y desear que pronto vuelva a subir.

“Ese día tratamos de bañarnos, de lavar la ropa y de echarle una agüita a las matas que se tienen cerca para que no se mueran.”

Casi nunca va al médico o de esos que llaman ahora médicos comunitarios.

La sábila, el aceite, ajo, cebolla, entre otras cosas, son los nuevos medicamentos de la casa; como lo hacía la bisabuela o la abuela.

«Salen más baratos y no tenemos que ir a ver si llegan o no a Barrio Adentro, donde el médico no llega —a veces— o vemos atendiendo a una gente con acento caribeño”.

En la zona, ahora, cada vez más frecuentemente se va la luz. Indican que también se estará racionando en la capital.

“Mientras tanto, lo poco que hacíamos en la casa: ver televisión, oír radio, poner una música, a veces no se puede porque no hay luz. De la nevera, no lo cuento…uno de los señores de la zona ha tenido que venir a repararla. Y eso le cuesta a mamá, además de los repuestos, hacerles ojitos a esos señores como si fuera su novia”.

“Entonces, a las seis de la tarde, uno de los días en que sí hay electricidad, encontramos al Presidente hablando de los avances en el nivel de vida de la población”.

Yuleisi no sabe si este señor habla de otro país, porque la verdad, en el barrio donde vive ella no ve avances hacia mejor vida. No lo ve.

19-02-21

https://talcualdigital.com/la-vida-de-yuleisi-por-jose-rafael-hernandez/

domingo, 25 de octubre de 2020

María Magdalena: Antropología de la pobreza por @Sauljimenezbei1

 Por Saúl Jiménez Beiza

Fui de visita a un comedor de un barrio del sur para saber cómo está marchando el programa y la atención a los beneficiarios y en realidad es sorprendente como con tan poco estas comunidades realizan variadas actividades, atienden a tantas personas y mantienen esa mística de trabajo con amor y entrega, se puede uno imaginar a estas organizaciones de la sociedad civil como administradores de programas sociales en cualquier municipalidad y como lograrían rendir dichos recursos para el beneficio de muchas más personas, aquí se tiene que hablar de la multiplicación de los panes, en todos los aspectos, es sorprendente ver dentro de tantas necesidades transmitir amor, tener las ollas de comida y ver esa fila interminable de personas y no decirle a nadie que no alcanzará la comida, siempre alcanza, como sucede no se sabe, nadie los cuenta, nadie calcula, sólo dicen: “no hay problema todos van a comer”.

Allí conocí a María Magdalena una mujer con una niña en sus brazos esperando que le sirvieran la comida, ella andaba con un niño de 9 años y una niña de 7 años aproximadamente y empezamos a conversar por la pregunta sobre la bebé que tenía en sus brazos pegada de la teta, cuantos meses tiene y responde que mes y días, que la niña nació en la iglesia porque le dieron los dolores de parto y no se podía mover por eso la colocaron en un banco para hacerle el trabajo de parto atendida por el hermano religioso, que le costó pero la parió, luego la llevaron al ambulatorio para el curetaje y la regresaron a su casa.

Cuando hablamos del control pre-natal me dijo que nunca la había examinado ningún médico porque cuando se sintió algo extraño como a los 3 meses, fue a un ambulatorio y no había médico, fue al hospital y tampoco la atendieron porque estaban en cuarentena y tenía que esperar, ya no fue más y la niña se fue desarrollando a la buena de Dios sin ningún control y aún al día de hoy la única vez que la vio el médico fue el día que le hicieron el curetaje y así sigue, no hay atención médica en los diversos ambulatorios que están cercanos a los sectores apartados.

Ahí empezamos a conversar sobre la familia Magdalena es una mujer joven de 30 años aunque representa 40 o más por su maltrato físico, me dice que la niña es la sexta que tiene, que viene de una zona agrícola y que se trasladaron para la ciudad para buscar mejoras, luego el marido no conseguía trabajo y estaban arrecostados donde un familiar y cuando se enteraron de una invasión que se iba a realizar decidieron meterse allí, en una zona inhóspita donde descargan las aguas de toda la ciudad en su paso más hacia el sur buscando los ríos y caños.

Le pregunté a María Magdalena que si le podía dar la cola para conocer el barrio porque no había oído hablar de ese barrio, así nos fuimos con los niños y Magdalena para el barrio 24 de Junio. En esa zona “construyeron” su hogar, un rancho de 2 habitaciones con cocina y sala juntas donde conviven 8 personas (padre, madre e hijos entre 13 y un mes) en un espacio de 16 mts2, piso de tierra, paredes y techo de lata, madera, sin baño (sus necesidades) las hacen en el patio y en una comunidad sin ningún tipo de servicio, perdón si, tienes servicio eléctrico que trajeron los vecinos desde los postes lejanos y allí lo distribuyen con conductores improvisados y postes de troncos de árboles, de esa forma gozan de tendido eléctrico.

Hablando con los niños sobre si estudian y me dicen que si en el colegio estadal que les quede como a 1 km y que les mandan las tareas cuando vienen las maestras a la escuela, que ya vienen muy poco porque no hay transporte y las maestras que vienen a la escuela son las que viven más cerca y pueden llegar a pie, es decir que los niños, dentro de la cuarentena no cuentan con las clases presenciales ni tampoco pueden contar con las clases virtuales porque no gozan de esas tecnologías, eso significa que estamos educando analfabetas, es decir, niños que están en una matrícula escolar que van avanzando de grado en grado pero que sin embargo no están capacitados para avanzar, aun así los maestros los promueven de grado porque no tienen las herramientas de evaluación necesarias, lo más fácil y es lo que recomiendan las autoridades es que se deben promover.

En estas condiciones se desarrolla la vida de María Magdalena y muchas personas más que habitan en estas barriadas, es difícil señalar que puedan tener probabilidades de salir de la pobreza extrema e insertarse en la sociedad, ella no cuenta con ningún tipo de apoyo para educar a sus hijos como debe ser, su marido sale todos los días para ver que consigue para trabajar, es decir no tiene un trabajo estable y por mucho deseo que tenga de ayudar a sus hijos, las condiciones no se les dan.

La pobreza extrema y las condiciones de riesgo de estas familias es una constante mientras no exista una política de estado que conlleve a la erradicación de la pobreza como está plasmado en los convenios firmados por nuestro país como el primero de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y lo más curioso de todo esto es que en dichos estudios se señala que las altas tasas de pobreza se encuentra en países pequeños, frágiles y afectados por conflictos armados y en Venezuela que somos todo lo contrario conseguimos estos cuadros muy a menudo.

sajidb47@yahoo.com.ar

23-10-20

https://talcualdigital.com/maria-magdalena-antropologia-de-la-pobreza-2-por-saul-jimenez-beiza/

 

domingo, 23 de agosto de 2020

Dueños de su propio destino @edmatute

 

Por Eduardo Matute

A finales de los años 60 y principios de los 70 del siglo pasado, estuvo muy en boga la vía cooperativa como una respuesta eficaz a la mejora de calidad de la población de la periferia de las grandes ciudades y de las pequeñas ciudades en su conjunto. El Estado, a través de los ministerios del Trabajo y de Agricultura y Cría y posteriormente de la recién constituida Superintendencia de Cooperativas, dedicó esfuerzos en la constitución de cooperativas.

La Iglesia católica venezolana, animó a dos recién ordenados sacerdotes a estudiar más a fondo el tema, los padres José Elías Thielen –Diocesano– y José Luis Echeverría –Jesuita–. Coincidieron ambos, en participar en los estudios que sobre cooperativas se impartían en la Universidad San Francisco Javier de Antigonish, en Nueva Escocia, Canadá.

Estos estudios señalaban la importancia de un proceso educativo dirigido a personas adultas, como estructura para el desarrollo de cooperativas, basado en la experiencia adelantada por el sacerdote Michael Coady en esa provincia canadiense, en la primera parte del siglo XX.

La educación que propone está pensada, pedagógica y metodológicamente, para despertar en los adultos el interés permanente por el estudio de sus propios problemas y, de tal forma, animarlos a que emprendan la búsqueda de soluciones autónomas que deben ser proyectadas y puestas en marcha por ellos mismos.

Su propuesta educativa potenciadora va desde lo individual a lo colectivo, parte de sociedades reivindicativas para conformar movimientos sociales y promueve la creación de grupos capaces de hacer empresas productivas y competitivas en los mercados que se distingan unas de otras, respetuosas de sus características propias, de su objeto social, de sus funciones y de las funciones que deben asumir en la sociedad. Su libro estrella se denomina “Dueños de su propio destino”.

A su regreso a Venezuela, J.E. Thielen en la jurisdicción del Arzobispado de Coro, y J.L. Echeverría en el seno de su congregación, se dedican al trabajo de constituir cooperativas, fundamentalmente de ahorro y crédito comunitarias.

En este contexto, hacia finales de los años sesenta, un pequeño grupo de Jesuitas liderado por el P. Echeverría, se asienta en la ciudad de Barquisimeto para trabajar en la zona Centro-Occidental en la promoción, creación, acompañamiento y formación del Movimiento Cooperativo.

En unos pocos años habían sembrado de pequeñas Cooperativas, las poblaciones del Estado Lara; al igual que los barrios populares de la capital, Barquisimeto. El empuje adquirido llegó a buena parte del Estado Portuguesa y algunas zonas del Estado Barinas (1).

Buena parte de estas cooperativas han logrado consolidar el fuerte y vasto movimiento cooperativo en esa región del país, con expresiones como son Cecosesola, Cecoport y Cecobar. El trabajo de J.E. Thielen, más en solitario, puede hoy verse en dos movimientos cooperativos de gran peso en sus regiones: El paraguanero, cuya expresión consolidada es Cecofal y el tachirense, en Ceicotach.

Tres claves del proceso educativo para adultos, que se encuentra inmerso en este desarrollo, producto en gran medida de la “aclimatación” de la filosofía de Antigonish, puede resumirse en 3 claves:

Es distinto estudiar que aprender. Es necesario estudiar para aprender, pero el aprendizaje se basa en el análisis de la realidad cotidiana, que hay que evaluar en forma permanente.

Si ésta se realiza en conjunto con las personas con las que se trabaja en la organización cooperativa, en equipo, se logra un mayor y mejor aprendizaje.

Hay que tener interés o necesidad, para aprender. Si cada persona estudia algo que le guste es una gran ventaja. Pero sin una gran necesidad de aprenderlo, el interés es insuficiente para mantener la constancia del estudio. Para un adulto, el sustrato económico que se genera a partir del aprendizaje, puede ser el gran aliciente del estudio.

Es indispensable contar con un cronograma de trabajo con fechas y horas específicas de reuniones, estudio y evaluaciones del proceso productivo, para que el conocimiento sea llevado a la práctica y se transforme en aprendizaje. El proceso educativo no es un elemento adicional, es parte del propio proceso productivo. (2)

1.     Un mayor desarrollo puede leerse en http://revistasic.gumilla.org/2016/los-laicos-ignacianos-y-el-cooperativismo/ del recordado J.A. Ciriza.

2.     Agradezco el aporte de J.C. Jiménez en la precisión de estas claves (Instagram: jucarjim)

edmatute@gmail.com


domingo, 21 de octubre de 2018

Te invitamos al Taller de Narrativa Ciudadana este #lunes #22oct de 2018 a las 4:00pm en la Casa Nirvana, Av. Lecuna, San Agustín Norte, con @asosaber01, @CaracasPlural, @CreemosAlianzaC, @ecorinavzla y #ForoNirvana.



Asiste al Taller Narrativa Ciudadana para la construcción de un discurso incluyente que acerque a los venezolanos y combata la polarización.

Lugar: Casa Nirvana, Av. Lecuna, San Agustín Norte, diagonal a Parque Central.
Fecha: Lunes 22 de octubre de 2018. Hora: 4:00pm.

Registrarse a través del correo: asosaber01@gmail.com

domingo, 22 de abril de 2018

Totalitarismo y Educación (2): -La Atracción del Mito @Ismael_Perez



Por: Ismael Pérez Vigil. Politólogo.
Caracas, 20 de abril de 2018.

En la situación que vivimos –que pretende ser de “auge de masas”, para utilizar una jerga supuestamente revolucionaria, aunque ya en decadencia– las enseñanzas de J.A.C. Brown, a quien cité la semana pasada (https://ismaelperezvigil.wordpress.com/2018/03/10/nuevo-repunte-de-la-sociedad-civil/), son particularmente aleccionadoras, tanto, que me permito resumirlas libremente.

Señala este autor que las ideologías totalitarias, sean marxistas, fascistas o nazis, aunque opuestas en contenidos intelectuales, son muy similares en cuanto a que ejercen un atractivo emocional y tienen un discurso muy poderoso en todos aquellos que se conectan con el mensaje y se sumergen encantados en los movimientos de masas, sometiéndose fácilmente y sin resistencia a una autoridad superior que sienten que les guía y representa. Todos los movimientos de masas reclutan sus seguidores en los mismos grupos humanos y atraen personalidades similares; por eso, cuando uno de ellos crece, por lo general lo hace en detrimento, a expensas, del decrecimiento de los otros, sonsacándoles sus miembros y es por eso que sus militantes son intercambiables y suelen transformarse en seguidores de otro cualquiera de estos grupos.

Un movimiento de masas de carácter fanático religioso, fácilmente se convierte en uno social o nacionalista y todo movimiento social se puede transformar fácilmente en un movimiento nacionalista o de carácter religioso. Las experiencias históricas abundan y en países culturalmente disímiles; desde Turquía, hasta Inglaterra, las revoluciones sociales se convirtieron en nacionalistas o movimientos religiosos.

Por esta razón, cuando un movimiento político de masas o un partido tiene en sus raíces, en su génesis, la semilla totalitaria, como necesariamente tiene que competir con otros movimientos y sus exigencias de lealtad para captar adeptos, termina oponiéndose a la religión y a la familia y tratando de manipular la educación, pues esas son las agrupaciones u organismos sociales que tienen las emociones más profundamente enraizadas.

Los nazis, los fascistas, los nacionalistas turcos, los revolucionarios franceses, los comunistas rusos, los maoístas, son o fueron anti religiosos e intentaron substituir la religión con su propia ideología. Paradójicamente tienen éxito no en donde hay más pobres, pues si así fuera, toda Asia, África y gran parte de América Latina estarían bajo uno de estos regímenes; su éxito no es proporcional a la miseria y al descontento, sino que triunfan en donde hay más resentidos, repudiados, frustrados, grupos minoritarios o socialmente inadaptados o excluidos y suelen seleccionar sus líderes, no entre los que están teóricamente más preparados, sino entre aquellos que mejor reflejen y encarnen sus sentimientos de reclamo, denuncia y condena.

La dictadura se sostiene en el poder en Venezuela por el arbitrario uso y control de los recursos del estado, la expoliación a los derechos de propiedad y la irracional amenaza de las armas; pero lo ideológico que hemos venido analizando puede explicar la importante y representativa permanencia del “mito de Chávez” en algunos sectores populares, estimulado de manera consciente y permanente por el aparato publicitario de la dictadura, para mantener, acríticamente, irracionalmente, la pasión y lealtad por el líder fallecido con vistas a mantener un supuesto apoyo electoral.

La atracción del mito, del caudillo fallecido, se ha ido deteriorando, pues el “carisma” –a menos que sea profundamente espiritual o religioso– difícilmente sobrevive a la desaparición física del líder; la estrategia entonces, además del uso de la violencia, se refuerza –como vimos en las pasadas elecciones de gobernadores– con la “manipulación” de los resultados electorales y las trampas desembozadas para mantenerse en el poder a toda costa.

@Ismael_Perez
http://www.noticierodigital.com/2018/04/ismael-perez-vigil-totalitarismo-educacion-2-la-atraccion-del-mito/

lunes, 16 de abril de 2018

Totalitarismo y Educación (1): lo Revolucionario por Ismael Pérez Vigil @Ismael_Perez



Por:  Ismael Pérez Vigil. Politólogo.

Caracas, 13 de abril de 2018.

Descartada temporalmente la vía electoral para salir de la dictadura, está no tendrá mayor dificultad en imponerse en unas elecciones amañadas el 20 de mayo y seguramente tratará de imponer después un proceso de adoctrinamiento y “educación” entre otras acciones que ya aplican a una población muy disminuida y debilitada para seguir en el poder; proceso que debemos entender cabalmente para dar las respuestas adecuadas.

No cabe duda que el país ha venido sufriendo un cambio político importante y muy traumático, que algunos califican de revolucionario; pero el término “revolucionario” es muy vago y se presta a muchas interpretaciones. El concepto abarca desde la ruptura violenta de un orden social determinado y su forma de gobierno, como por ejemplo las revoluciones francesa y rusa; hasta una situación más profunda que se caracteriza por un cambio en el orden social, en las instituciones fundamentales, en las relaciones económicas, en las clases sociales y en las formas de organización de la sociedad, como ocurrió con la Revolución Industrial y como posiblemente está ocurriendo con la revolución informática. Eso significa que, a la larga, toda revolución, para que sea tal, debe producir, mediante el adoctrinamiento y la “educación”, una modificación en el conjunto de actitudes, valores y costumbres de la sociedad.

Pero no estoy seguro de que eso es lo que nos está pasando a nosotros y por eso adelanto una reflexión o hipótesis en el sentido de que lo que nos ha ocurrido a nosotros es una dilución debilitamiento y pérdida de algunas instituciones de la sociedad y el estado de derecho como son: los partidos políticos, el Parlamento o Congreso, pérdida de credibilidad en la justicia y en el Poder Judicial, pérdida de autonomía del poder ciudadano, de los poderes locales, etc. Y no por la presencia de nuevos valores sino más bien por la ausencia de ellos.

Sin duda ha cambiado o está cambiando la élite dirigente, los grupos en el poder, algo de la forma en que los actores económicos se relacionan con el poder, ha cambiado también la forma de algunas instituciones, los nombres y los personajes que las conducen. Pero no ha habido un cambio de algunos de los valores, ni de las actitudes, ni de las formas como la gente se relaciona con los demás, con la sociedad, con la economía, con el Estado.

Por ejemplo, la gente sigue esperando un milagro, un Mesías, ganarse la lotería, un aumento mágico de los precios del petróleo para que un estado generoso –¿demagogo, populista? — continúe dispensando dinero a manos llenas, etc. Y como eso no ocurre, comenzamos a ponernos nerviosos porque sabemos que, como decía J.A.C. Brown, allá por los lejanos años 60 del pasado siglo, cuando un pueblo está dispuesto a hacer un movimiento o acción política colectiva, de masas, lo puede hacer en cualquier dirección que considere eficaz y no necesariamente en la dirección que desee o le indique una determinada ideología, doctrina o programa.

Continuaremos con el tema y las enseñanzas de Brown, que vienen muy al caso para analizar las pretensiones totalitarias de toda dictadura de cambiar los valores de esta sociedad.

@Ismael_Perez

Tomado de: https://ismaelperezvigil.wordpress.com/2018/04/14/totalitarismo-y-educacion-1-lo-revoucionario/

jueves, 2 de noviembre de 2017

A 78 % asciende la deserción escolar en educación media, @centrogumilla



Por Eucaris Perdomo, 01/11/2017

“Alertamos al país y a la comunidad nacional, sectores públicos y privados: nos estamos quedando con una sociedad desprofesionalizada”, señaló el presidente del Colegio de Profesores del estado Táchira, Javier Tarazona, al presentar el informe de la Fundación Redes que muestra una cifra de 78 % de deserción escolar en el sistema de educación media de Venezuela, publica La Nación.

El informe detalla que de cada 100 niños que ingresan a la escuela primaria, solo 37 terminan saliendo de sexto grado. De esos inician el séptimo año de bachillerato 34 y finalmente solo se gradúa 10 %. “Esas cifras están alarmando nuestro ejercicio gremial y profesional. Estamos hablando que este año escolar las cifras oficiales del Ministerio de Educación reflejan 251.180 niños que no están en las aulas”.