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domingo, 5 de julio de 2020

El día en el barrio por @Sauljimenezbei1


Por Saúl Jiménez Beiza

En los comedores donde llevamos adelante el programa “acompañando en la esperanza” siempre hay nuevos acontecimiento en torno a la vida del barrio y sus habitantes, algunos jocosos y la gran mayoría de situaciones difíciles para todos porque se escapa de las manos, se siente que no tenemos la respuesta inmediata para algunas cosas.

La semana pasada nos llegó un niño de unos 9 años y se acercó al comedor y le dijo a una de las servidoras que él tenía hambre y que si le podían dar algo para comer porque no había comido y la noche anterior tampoco, indudablemente que María Cecilia le respondió que sí y que se esperara para buscar un envase donde colocarle la comida, habló con Sor Ignacia y le explicó lo del niño y que él nunca había venido al comedor, salió a hablar con el niño para indagar y Juan Elías le dijo que su mamá lo había botado de la casa, que no lo quiere y que en su casa no hay comida, toda esa explicación la dejó sorprendida y le preguntó dónde vive y era relativamente cercano, cuando le dieron el envase con la comida se fue con el niño para la casa y llegaron a un ranchito muy humilde donde esperó que saliera la mamá del niño.

La señora salió muy molesta y le dijo de una vez que ella no tenía como darle de comer a ese niño, que la otra más grande se la entregó al padre y se la llevó para Barinas pero que a este no se lo quiso llevar porque no tiene como mantener a los dos y como ella no tiene como darle comida lo está regalando porque lo poco que consigue es para el pequeño que tiene un año, no hubo argumentos válidos para que la señora Ramona cambiara de actitud.

El siguiente día a las 9 am llegó Juan Elías al comedor llorando porque la mamá lo había sacado de la casa y le dijo que se fuera para donde las monjas que ellas si tienen comida, que además ella no lo quiere.

Fuimos de nuevo buscar a la señora Ramona para decirle que eso no podía ser así, que ella debía hablar con el gobierno para que le buscaran una solución legal, lo cierto es que el niño dice que lo dejen viviendo en el comedor, que él se porta bien y limpia.

Ahora nos toca empezar a andar los cauces legales para buscarle una solución a la situación que está viviendo Juan Elías y todo el personal de voluntarios que hacen vida en el comedor, ahora hay un niño abandonado, una madre que se niega a tenerlo en su casa, un padre que está bien lejos de aquí para buscarlo y todo esto en medio de las medidas de seguridad que se deben cumplir por el covid-19.

Este es uno de los casos que se van presentando cada día en los diferentes comedores, de niños abandonados, maltratados, sin comida en sus casas, falta de higiene porque no tienen como adquirir esos productos de limpieza y estos centros con recursos limitados para atender a profundidad todas estas situaciones dentro de una gran impotencia.

Esas realidades nos llevan a reflexionar si las personas que tienen cargos de relevancia en los diversos niveles de gobierno o de elección popular como concejales, legisladores Regionales o Diputados Nacionales estarán conscientes de todo las dificultades que se viven día a día en los diversos barrios de las grandes ciudades rodeadas de cordones de miseria y que en las estadísticas del año 2017 reflejada que en nuestro país el 3.7 millones de personas están pasando hambre.

Resolver esto pasa por cubrir las necesidades básicas e irrenunciables sin los cuales no hay bienestar humano como son comida, sanidad, agua, energía, educación y también igualdad y representación política, ese solo acto representa elevar la autoestima de las familias y en paralelo debe seguir un proceso de acompañamiento que les permita a las mismas visualizar un mundo diferente, de oportunidades, desarrollo, progreso y de esa forma lograr realmente resolver problemas estructurales como la inseguridad, empleo, productividad, desarrollo y que nuestro país pueda salir de la situación actual.

Para ello indudablemente tiene que lograrse que todos los sectores empujen en una misma dirección, es decir las personas con cargos de elección popular se comprometan a tener lo social como el centro de todas las políticas que van a llevar adelante sin miramientos individualistas y sectarios, eso permitirá que Venezuela, que cuenta con una gama de recursos naturales tan variados, con diversidad de minerales, agua en abundancia pueda iniciar programas de desarrollo como el turismo en cualquiera de sus dimensiones, minería conservando el medio ambiente, y como no va a tener necesidad de producir indiscriminadamente, producción de todo tipo de alimentos y donde se fortalezca la descentralización funcional y administrativa que les permita a cada uno de los niveles de gobierno desarrollar sus espacios en concordancia con un plan paragua nacional y donde ganemos todos y se evite continuar viviendo casos como los de Juan Elías, ¿será muy difícil llevarlo adelante?, debe lograrse un contrato de ganar-ganar.

sajidb47@yahoo.com.ar


miércoles, 1 de enero de 2020

Nuestra Realidad



Por Saúl Jiménez Beiza


                                                                              Instagram: @sajidb47

El 28 fuimos a almorzar en un comedor en uno de los barrios del sur de Valencia donde atienden más de 70 niños del sector y zonas cercanas donde los equipos de trabajo han realizado operativos médicos asistenciales para poder detectar los niños en situación de desnutrición para incorporarlos al programa del vaso alimenticio y alimentos 3 veces por semana, lo hacen en esa forma porque los recursos que reciben por donaciones y ayudas no da para más días, cada vez que logran que se incorporen nuevos donantes calculan la probabilidad de un día adicional, cuestión que se hace muy difícil porque los alimentos aumentan cada día en forma alarmante y los recursos no aumentan en esa misma proporción.

Me tocó comer en el medio de 2 niñas, una Martha de 10 años estudiando 5 grado en una escuela estadal  y Josefina de 14 años estudiante de un liceo público nacional, hablando de los estudios y de cómo iban: Martha que ella va muy bien en sus estudios, tiene una buena maestra que se preocupa por sus alumnos y cuando le pregunto con relación al almuerzo y merienda que servían en esa escuela su respuesta es: “Hace tiempo que no nos dan comida”, “ya no la traen y el personal que trabaja en la cocina pasa toda la mañana ahí sin hacer nada, algunas veces llegan unas lentejas y un arroz y en ese momento les piden a los alumnos que lleven cebolla, tomate, sal y esas cosas que sirven para aliñar la comida para que les de sabor”.

En cambio Josefina quien estudia tercer año dice que en su liceo si les llega regularmente comida, siempre es grano y arroz, no les llega carne o pollo e igual los aliños los llevan los alumnos y que de esa forma logran comer el almuerzo regularmente. Y con relación a los estudios ella va bien aunque carece de profesores de Inglés, geografía y matemática, le pregunto que como hacen y buena ella investiga por su cuenta y va repasando para no quedarse atrás y como le colocan la nota, responde: “Bueno, colaboramos en los salones de primero y segundo que no tienen profesores en algunas materias y de esa forma nos califican, nos ponen las notas de las materias que no tenemos profesores”, es decir niños enseñando niños y valiéndose por sí mismo para poder comprender sus materias que no tienen profesor, esa es la educación que estamos teniendo en nuestro país.

Cada día uno se sorprende más de la forma como se están llevando las políticas educativas, formativas, nutritivas en nuestro país donde lamentablemente tenemos una situación de pobreza que se va incrementando sin saber a ciencia cierta en qué porcentaje porque no hay cifras oficiales pero que al visitar el barrio se palpa al ver a simple vista la desnutrición en los niños y las personas de la tercera edad.

Por otro lado se consiguen niños estudiando sexto grado que no saben escribir su apellido menos aún manejar las materias que le corresponden por el grado que están cursando y del cual nadie es responsable porque medio año tienen maestro y el otro no, algunas veces les ha tocado que el maestro se fue de Venezuela pero sigue cobrando y la generalidad de las veces no les asignan un suplente que les permita seguir avanzando y de allí que se dan esas situaciones de atrasos bien marcados en la educación y los cuales no son recuperables en el tiempo, pero que además no tienen dolientes ni  en el Ministerio de Educación ni en la Secretaría de Educación de los estados, sencillamente sucede.

En Venezuela estamos viviendo una situación bien difícil y compleja, tenemos como 2 países en uno, en una parte de esa Venezuela  se nota la opulencia, los grandes negocios, el movimiento económico que hasta algunos directivos de Fedecamaras reconocen como ha ido mejorando la situación expresado en esta forma: “un resurgimiento de la economía influenciada por la fuerza del mercado que se impone y que sus beneficios y oportunidades arropan a toda la ciudadanía”, además señalan “que, por primera vez, de una u otra forma, la economía privada representa una cuarta parte de los ingresos en divisas del país, además del aporte de un 25% más por la vía del impuesto y otros aportes”,

Igual existe otra clase emergente que es la formada por los funcionarios de alto rango del gobierno nacional, regionales y municipales quienes también llevan una vida de lujo y confort donde parecieran vivir en una burbuja desde donde no se hacia afuera, todo está bien y son estos sectores los que mantienen los grandes bodegones y centros comerciales  donde adquieren de todo y pagan con moneda extranjera, todo este a pesar del bloqueo económico de los gringos que pareciera es para afectar al sector más deprimido.

Por otro lado tenemos la otra realidad cruda y sencilla que vive un 85% de la población donde están encuadrados la clase media profesional, los técnicos superiores y medios, obreros clasificados que progresivamente han venido perdiendo toda su capacidad de compra, ya lo que perciben como sueldos y salarios, honorarios profesionales no les alcance para cubrir todas sus necesidades básicas y sólo llegan a cubrir medianamente la alimentación no así la nutrición ya que no les da para cubrir completamente la adquisición de proteínas animales y al lado de ellos y en una situación más grave están los ciudadanos que trabajan como obreros no clasificados, funcionarios públicos, pequeños comerciantes los cuales prácticamente viven de las cajas CLAP y de una que otra remesa que le envían algunos familiares del exterior y que cada día se hace menos rendidora porque el incremento de los precios sobrepasa la capacidad de cambio del $ en el mercado negro y esas ciudadanos cada día que pasa conseguimos más desnutrición infantil y de la tercera edad, abandono de la familia y demás problemas sociales que se derivan de esa situación y que pareciera o no le importa a la clase política en el ejercicio del poder.

sajidb47@yahoo.com.ar



sábado, 27 de julio de 2019

La Vida Y Riesgo En El Barrio



Por Saul Jimenez Beiza
@sajidb


Sabrina es una joven mujer de 22 años y con 3 niños a cuesta de 5, 4 y 3 meses y que vive arrimada en la casa de la mamá que la crió que a su vez tiene 5 niños y entre ellos el último de la misma edad del sobrino, es decir en una pequeña casa de barrio viven 2 familias y 11 personas de los cuales solo trabaja una persona con un sueldo mínimo y todas las bocas por consumir, a esa familia no llega ni madre del barrio, ni otro programa implementado por el gobierno para paliar la situación son las cifras ocultas de la pobreza y necesidad, es vivir en el hoy en el ahora, es de esas familias que no es interés de la clase política, del activismo, pareciera que son las familias que no aportan nada a la política y  por lo tanto no son del interés de nadie, ellos están en su barrio soportando su miseria y hambre sin una luz que ilumine su horizonte hacia el futuro.

Ellas con sus 8 niños sólo tienen el acompañamiento del programa social que llevan las monjitas en el barrio y que consiste en una comida caliente y balanceada al día (a las 12 m) y luego esperar para ver que se consigue para comer en la tarde o si no esperar al siguiente día para ver que les proveerá Dios y el almuerzo en el comedor comunitario, así pasan y languidecen sus días entre una esperanza y una espera o que llegue alguien a calentarle la oreja a Sabrina y que quizás le pinte una vida bonita que termine en una nueva barriga y un nuevo abandono.

Esta realidad se va repitiendo en el transcurso de los días y semanas en los diferentes barrios donde asistimos y donde trabajamos con los programas sociales, casi todos similares, una abuela cargada de 8 muchachos abandonados por las hijas que se fueron a buscar nuevos rumbos y que tratando de mejorar su situación y que esa abuela que está para ser atendida y no para tener esa carga encima, aun así ella la lleva con orgullo de madre comprometida con el futuro de sus nietos y como resolverle su situación, es muy poco lo que puede hacer.

Leyendo las novelas de Gallegos o los poemas de Andrés Eloy Blanco o cualquiera de los historiadores, novelistas, cuentistas de esa época y siempre se repite la historia de los niños macilentos mermados por el hambre, la malaria, tuberculosis y para Ud. de contar las diversas enfermedades, epidemias que pasaron nuestros habitantes en la década de los años 20-30-40 del siglo pasado con todo el atraso y pobreza que como país teníamos.

Ahora, en el inicio del siglo XXI volvemos a empezar a nombras enfermedades erradicadas de nuestro vocabulario en el siglo XX como: Tuberculosis, malaria, difteria, sarampión, dengue, mal de chagas  enfermedades que generalmente se localizaban en las zonas más apartadas de las ciudades y sin embargo ahora las conseguimos en ciudades como Valencia, Maracay, Caracas, Barquisimeto, es decir nuestra población está totalmente desprotegida y no nos extrañe que dentro de poco también tengamos repunte de enfermedades como la gastroenteritis con sus síntomas más recurrentes como son la diarrea severas, vómitos, fiebre e igual la neumonía, meningitis, sinusitis y otitis  a consecuencia que no se está aplicando en forma regular las vacunas rotavirus y neumococos en los centros de atención primaria de salud y eso afecta fundamentalmente a los sectores populares que no pueden recurrir a los centros de salud privado y que se consigue en los centros de salud privado a un costo de 150$ cada una, es decir que los niños menores a 2 años están corriendo otros riesgos mayores, toda esta situación nos debe llamar a la reflexión y que todos pensemos más en nuestro país y en los sectores populares y menos en nuestros proyectos particulares y nos avoquemos a rescatar nuestro País, su gente y sobre todo a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, ese es el reto y ahí debemos estar comprometidos todos para no continuar generando atrasos en nuestra población infantil.




sábado, 16 de marzo de 2019

Aquí y Ahora por @sajidb47



Por Saúl Jiménez


La situación de Venezuela es cada día más difícil y los que reciben el mayor peso son los habitantes de los sectores populares a quienes se les hace más cuenta arriba comprar o recibir alimentos de los programas del gobierno por cuanto su pobreza extrema significa no tener acceso a pequeños recursos y sólo viven de las dádivas que logran en su deambular por las calles, esa es una realidad que se viene agudizando desde hace cuatro años para acá en la misma medida en que la producción petrolera va mermando y los precios internacionales van bajando y al ser un país rentista y mono productor nos afectamos todos, eso significa que se incrementa la desnutrición aguda en los niños.

Eso conllevó a otra realidad que los niños dejaran de asistir a la escuela por cuanto las escuelas también se vieron afectadas y ahora tampoco funciona el Programa de Alimentación Escolar (PAE) que les garantizaba, por lo menos, una comida al día y en las escuelas integrales dos comidas, esa situación los llevó, al igual que muchos adultos, a ir hurgando en la basura para lograr conseguir algo de comida, igual en las puertas de los restaurantes y en ventas de frutas y verduras, esa es una triste realidad.

Por esa razón muchas organizaciones de la Sociedad Civil nos hemos venido involucrando en el acompañamiento social con pequeñas ayudas a familias afectadas, luego con pequeñas donaciones a comedores populares y además atendiendo la parte psicosocial de esas familias tan vulnerables lo que nos ha permitido sistematizar la experiencia e ir afinando la metodología de trabajo para poder mejorar dicha atención y que permita de verdad superar la situación de muchos niños, ancianos, embarazadas y lactantes para sacarlos de la situación crítica y llevarlo a un nivel de peso, talla y medida normal.

Todo ese accionar lo hemos venido realizando con mucho trabajo voluntario, con recursos propios y pequeñas donaciones que hemos venido recibiendo, aun así la situación real del País y su inflación no nos permite avanzar más y además los sitios atendidos se ven afectados por cuanto los recursos cada día que pasa se hacen más corto por los costos de los alimentos.

Esta situación es preocupante por cuanto bajar la calidad de la atención y alimentación afectaría el programa como tal por cuanto no se lograrían las metas que es sacar a las personas atendidas de los niveles críticos y que puedan mantenerse en niveles aceptables de salud.

Es triste cuando llegamos a los comedores populares que apoyamos y nos comenta Petra o Ramona que en esta semana no pudieron comprar suficiente carne porque se incrementaron los precios y eso reduce la cantidad a servir por cada niño, igual con los víveres, eso nos preste las alarmas e indudablemente tenemos que empezar a buscar alternativas que nos permita mantener los niveles necesarios para su recuperación de peso y talla.

Mucho se ha hablado de la Ayuda Humanitaria de Emergencia lo cual ha creado una gran expectativa y esperanza, sin embargo a nivel del gobierno central esa propuesta no ha sido aceptada y por lo tanto cada día que pasa es un día más de incertidumbre y de agravamiento de la situación y los programas sociales

No podemos sentarnos a esperar la tan ansiada donación Internacional para atender nuestra emergencia por tal motivo debemos repotenciar nuestra creatividad para lograr los recursos necesarios para fortalecer dichos programas, en ese sentido hemos iniciado una campaña con las personas de buena voluntad y quienes a pesar de tener una situación económica difícil pueden contribuir con pequeñas donaciones bien sea económica o con insumos e igual las amistades que viven en el exterior quienes centavo a centavo pueden ir guardando para enviar pequeñas remesas, lo importante es reconocer nuestra realidad y como, entre todos, podemos fortalecer los programas sociales de la Sociedad Civil y continuar atendiendo los sectores más vulnerables y sacarlos del nivel crítico como hasta ahora se ha venido logrando.

Igual venimos sensibilizando a personas de buen corazón para que nos acompañen como voluntarios en la atención motivacional, cocina, valores, juegos didácticos que nos permita fortalecer el desarrollo integral de los niños atendidos y nos permita motivarlos a la reincorporación a la escuela regular para de esa forma ir regularizando e insertándolos en una sociedad de todos y para todos.

Ese es nuestro reto y lo asumimos con mucha responsabilidad pero lo que no podemos dejar de hacer es abandonar estos programas que tanto bien le hacen a nuestros sectores más vulnerables y que en los últimos 3 años venimos atendiendo con el programa Acompañando en la Esperanza y que por el contrario debemos ampliar con más personas atendidas y con nuevos centros que podamos incorporar en otros sectores populares, seguimos apostando a Venezuela y a nuestros hermanos, desde aquí y desde el ahora, mañana es tarde.


15-03-19