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jueves, 18 de febrero de 2021

#192 Foro Hatillano.LA ENERGÌA DEL LENGUAJE POSITIVO EN TIEMPOS DESAFIANTES.Foro Chat Whatsapp.Jueves 11 de Febrero de 2021.Ponente: Santiago Porras. Abogado. Promotor de bienestar en entornos de trabajo saludables

 LA ENERGÌA DEL LENGUAJE POSITIVO EN TIEMPOS DESAFIANTES

Por: Marianela Escalona Montesinos

Ponente: Santiago Porras. Abogado. Promotor de bienestar en entornos de trabajo saludables. Formador de Coaches y fundador de EXPÀNDETE  S.L.

 

 El ponente disertó acerca del Lenguaje Positivo a objeto de cambiar lo que no agrada de la realidad a través de palabras que activen al cerebro y poder diseñar nuevas posibilidades saludables para afrontar la adversidad sostenida que actualmente viven los venezolanos durante las últimas 2 décadas, y convertir esta situación en una oportunidad para transformar favorablemente nuestras vidas.

 Santiago Porras aborda el tema a partir de 3 aspectos fundamentales:

 1.-Activaciòn de la Autoeficacia Lingüística en la adversidad.

 Existen muchas palabras de ánimo para gestionar un desafío tales como: puedo, confianza, capaz, adelante, etc. Científicamente, las palabras que usamos son las que impulsan la acción, la que nos lleva a desarrollar un sesgo positivo o negativo del lenguaje.  Así, en 100 milisegundos, una palabra conecta al cerebro o aumenta su atención hacia ese estímulo o palabra; el cerebro tomará la ruta que se le indique a través de conexiones neurales. Esta es una característica evolutiva del cerebro y el comportamiento  humanos.

 2.- Propulsar hábitos sanos de Autorregulación Cognitiva o capacidad de reflexión sobre las acciones.

 Los estudios sobre la neurociencia dan cuenta de esa gestión de Autorregulación Cognitiva. Es una configuración cerebral en la que es  muy importante cómo se perciben las personas a sí mismas y a la vez las conecta con una emoción de manera involuntaria; esa conexión que no tiene consciencia sobre el impacto emocional va generando en el cerebro la creación de un sentimiento y progresivamente la consciencia de agrado o desagrado de ese sentimiento. En base a este juicio, el lenguaje va dirigiendo la conexión del cerebro hacia el objeto de atención, lo que influye en las actitudes: si agrada es positiva y si no agrada, la actitud es negativa.

 Martin Selegman en sus estudios sobre la auténtica felicidad encontró que, probablemente por razones de selección natural, se favoreció el desarrollo de emociones negativas, en un mundo vinculado al peligro, a la amenaza permanente, lo cual predominó en el llamado “miedo ancestral” o idea de amenaza recurrente conectada a la mente. Este peligro de amenaza en el homo sapiens, desde hace millones de años, les permitía crear una interpretación dual sobre los acontecimientos para poder sobrevivir: victoria o guerra. Este hecho tuvo consecuencias en la especie humana y actualmente se manifiesta en la actividad deportiva; el que gana, lo gana todo y viceversa. Victoria o derrota.

 Este aspecto tiene una consecuencia en la configuración cerebral que involuntario ha llevado al hombre a producir sentimientos. Cuando experimentamos un estado propicio, en términos positivos, el ser humano la interpreta como positiva y viceversa. En ambos casos se afecta el bienestar de la persona.

 Actualmente se sabe que la razón requiere de un aporte emocional: conexiones emocionales intelectualizadas. Según Descartes, está claro que existe un vínculo fisiológico y emocional muy cercano; en los contextos culturales la desconexión entre ambos elementos ha desarrollado  la cultura de las debilidades y de una resistencia a aceptar los errores, a asumir que el ser humano no es perfecto, generando ansiedad; no se acepta la paradoja  de ser perfectamente imperfectos.

 Para Porras, hay que enfocarse en el desarrollo de lo que si funciona bien en las personas para lograr el compromiso de “ser la mejor versión de cada uno” a través de esos rasgos característicos y apalancarlos de la mejor manera para generar actitudes altamente positivas.

 Hay que estar  atentos a las veces que se repite la palabra NO diariamente como sesgo negativo si se trata de algo positivo (por ejemplo, “no está mal” en vez de “está bien”). Puede resultar sorprendente reconocer que se puede tomar consciencia para transformar la energía del lenguaje.

 El Profesor Seligman inició sus estudios sobre la Psicología Positiva basado en la observación de una epidemia de pesimismo en la sociedad norteamericana y, para proteger a los niños de ese virus, escribió un libro llamado “Niños Optimistas” para que cuando llegaran a la edad adulta no tuvieran actitudes de sesgo negativo del lenguaje.

 El cerebro humano es impulsado a establecer un nuevo cableado de comunicación y, si se habitan palabras positivas, Seligman afirma que se incita el tipo de juego Victoria-Victoria. Si se desarrolla ese sesgo del lenguaje, el cerebro interpretará que en un ambiente negativo hay una enorme luz de crecimiento, oportunidades y expansión de la vida para que valga la pena ser vivida desde un lenguaje distinto, interpretando la vida como un juego Victoria-Victoria. Si no se gana hoy, se aprende y, aprendiendo también se gana y desde ese aprendizaje se evoluciona.

 3.- Valoración de la relación entre el lenguaje y el bienestar.

 En sinergia con los estudios de la Psicología Positiva, están los del Lenguaje Positivo con el Dr. Castellanos y otros especialistas quienes han hecho estudios sobre Palabras de Alta Activación, es decir, palabras que se habitan haciendo que el sesgo positivo tenga mayores posibilidades y que permitan una mayor salud e incluso una mayor longevidad.

 ¿Qué compromiso se adquiere cuando se expresan este tipo de palabras? ¿Qué sensación brindan? ¿Qué hay de excelente al usarlas? Estas preguntas sirven para tomar consciencia de las palabras que se habitan, viviéndolas desde el legado que dejan al ser pronunciadas: mayor confianza en sí mismo, mayor confianza en otros, mayor autocuidado y cuidado de otros, mayor autenticidad porque educarán los sentimientos para que la vida tenga una interpretación de buenas historias, de conexión con lo mejor de cada uno e invitan a compartir la vida y la buenas relaciones.

 Ejemplo de Palabras de Alta Activación son: alegre, feliz, enérgico, animado, activo, entusiasta, ilusionado, orgulloso, reír, anhelo y otras directamente vinculadas con la salud y la longevidad.

 En algunos estudios sobre bienestar y Psicología Positiva, se señalan que los seres humanos disponen de 24 fortalezas de carácter con las que puede hacer funcionar la vida de manera óptima. A juicio de Santiago Porras, hay una de estas fortalezas que atraviesan transversalmente a la persona: la Autorregulación que es regular de forma consciente lo que se siente y lo que se hace; da disciplina a las personas, da control sobre las apetencias emocionales, permite manejar voluntariamente los contrastes de los instintos emocionales que surgen de manera espontánea y que requieren el manejo del repertorio emocional de manera eficiente.

 Para lograr la Autorregulación se debe desarrollar un conocimiento sobre la función y utilidad de todas las emociones; las negativas o restrictivas (porque las opciones de respuesta son más limitadas) y las positivas con una capacidad de respuesta más expansiva y diversa.

 En la cultura de la gestión de las debilidades, existe la creencia de que las emociones negativas hay que rechazarlas o ignorarlas, lo que impide tomar previsiones ante el miedo real que avisa y alerta; no tiene nada que ver con el miedo tóxico que solo está en la mente, no es real y genera ansiedad.

 Desde su experiencia, Porras considera que en la búsqueda del bienestar verdadero hay un proceso de autorregulación entre las emociones y el lenguaje. Si se asume la vida como una empresa, los “costos” son las emociones y los pensamientos negativos, y las “ganancias” son los pensamientos y emociones positivas. Si se tiene un balance de más pensamientos y emociones positivas, la “empresa “ de la vida está generando “utilidades”.

 ¿Qué es el bienestar?

 Según los estudiosos, el bienestar es la capacidad de reflexión al llegar a una opinión con respecto a la vida haciendo un juicio global. Es la manera como una persona evalúa su vida que proviene de emociones positivas en equilibrio con las restrictivas. Este bienestar es de naturaleza cambiante porque es un proceso continuo de autorreflexión.

 Por ello es importante habitar palabras positivas y conocer acerca de las emociones para poder hacerse cargo y no dejar que la emoción maneje a  la persona.

 ¿Cómo se mide el bienestar?

 A través de un Balance General de Bienestar (algo como un balance de ganancias y pérdidas) que representa el patrimonio de bienestar. Los activos emocionales, lingüísticos y fortalezas, menos los activos emocionales restrictivos, representan el patrimonio de bienestar y ofrece un movimiento que auspicie un proceso óptimo de Autorregulación, con un enfoque en lo que si funciona, a través del desarrollo de la consciencia en las fortalezas, el conocimiento, el manejo  emocional y el  habitar palabras positivas.

 En Psicología Positiva este modelo se conoce como CRECER (acróstico en español)

 Compromiso

 Razón y Propósito

 Emociones Positivas

 Conexiones Sociales

 Expectativas saludables

 Reto o Aprendizaje constante

 Con estos elementos podemos desarrollar conscientemente nuestro bienestar y autorregularnos.

 Lo que se busca con el Lenguaje Positivo y el Bienestar es un posicionamiento óptimo y la fortaleza “optimismo “ juega un importante papel.  ¿Cuál es la actitud optimista?

 “Todo será para bien y, sea lo que sea, todo será para bien” (Juliana Norwich).

 La esperanza también es una emoción positiva que propulsa el contacto con un pensamiento y una palabra positiva como “optimismo”: espero lo mejor dentro de lo que pueda ocurrir. Para el optimista, siempre habrá una salida frente a la adversidad y se puede estar bien pese a la adversidad; el pensamiento y la actitud positiva protegen.

 El Lenguaje Positivo requiere entrenamiento y una dosis de esperanza, que es la emoción que impulsa a reacciones resilientes, a la resistencia saludable en momentos de adversidad.

 El futuro no es algo que nos sucede sino una creación personal, con posibilidad de diseño.

 El Lenguaje Positivo nos conduce a la acción ciudadana positiva para salir adelante porque el lenguaje positivo es un conductor de bienestar muy efectivo. Un lenguaje promotor de bienestar sirve para diseñar posibilidades esperanzadoras frente a adversidades de larga duración.

 “Todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes; como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza mismas de las cosas”.

 

Con la participación  256 ciudadanos.

 


 

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